Shana tova!
Archivos Mensuales: septiembre 2008
FIESTA EN REPORTEROS SIN FRONTERAS.
Esta tarde asistimos a una fiesta sorpresa en los nuevos locales de Reporteros sin Fronteras, en la rue Vivienne, para despedir a quien fue su presidente durante 22 años, a Robert Ménard, quien dio un gran apoyo internacional a los periodistas independientes cubanos, y a los periodistas de cualquier país donde existe la represión y donde se mancille el respeto y la libertad de expresión. Robert Ménard es un amigo a quien le agradecemos su amor por Cuba.
LOS ANTICUARIOS DEL LOUVRE.
Pueden ver mi post, ligero, sobre el tema, en Zoé en el metro, en Ecodiario de El Economista.
BÁRBARA=LA SOLITUDE. MOUSTAKI=MA LIBERTÉ.
La soledad:
Mi libertad:
EXPO HUMBERTO CASTRO.
TU AMOR POR CUBA. ¡URGENTE!
Acaban de llamarme los amigos Jorge Camacho y Margarita Camacho, ambos amigos de Reinaldo Arenas, pintores, amigos míos también, y de Juan Abreu. Me han avisado de estos testimonios, filmados por Manuel Benito del Valle y su equipo: vean las villas miserias, los ”llega y pon”, las fabelas cubanas. Es horroroso, durante dos años viví en el albergue de la calle Monserrate, cuando se derrumbó el cuarto en el que vivía con mi familia, en la calle Muralla, sé de lo hablan estas personas, y ni remotamente el lugar se puede comparar. Vean este horror, por favor, los albergues en Cuba, en un video en Tu amor por Cuba. Vean también el blog Apartheid en Cuba.
CARTEL DE MUJER TRANSPARENTE.
LA NINFA INCONSTANTE DE GCI EN EL MUNDO.
La página cultural de El Mundo dedica a Guillermo Cabrera Infante y a su novela La ninfa inconstante, recién publicada por Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores, extensos artículos, vean el primero aquí, y el de Raúl Rivero aquí. No se pierdan lo que decía Guillermo Cabrera Infante de Jean-Paul Sarte, se lo oi decir en varias ocasiones, que tenía un ojo en el ser y otro en la nada, haciendo referencia a la bizquera del autor de El ser y la nada. Lo reproduzco porque al parecer no hay acceso:
| CULTURA |
| LA NOVELA POSTUMA DE CABRERA INFANTE / ‘La ninfa inconstante’, la novela póstuma del escritor cubano, llega a las librerías este mes / «Guillermo sabía que moría y escribió un texto que revisaba toda su obra», cuenta su viuda | ||||||||||||
| Difunto, desamado y destilado | ||||||||||||
| LUIS ALEMANYMADRID.-
Chico encuentra chica, chico pierde chica, chico recuerda chica… La vieja historia de siempre caía en manos del novelista cubano Guillermo Cabrera Infante (1929-2005) y se convertía en un texto lleno de música, color y sustancia.
Por ejemplo: La ninfa inconstante, la obra póstuma y hasta ahora inédita del autor de Tres tristes tigres, que llegará a las librerías el mes que viene de la mano de Galaxia Gutenberg. Y cuidado, porque la edición de la novela tiene su historia. «Guillermo empezó con La ninfa cuando ya estaba muy mal, muy deteriorado de salud y muy deprimido porque se acababa de morir su hermano Sabá. Al pobre Sabá lo habían destruido, lo acabaron mentalmente en Cuba, él que era un muchacho tan inteligente y tan artista… Guillermo llevaba sobre sus hombros el peso de la muerte y de la mala fortuna de su hermano cuando empezó esta novela». Al otro lado del teléfono, se explica desde su casa de Londres Miriam Gómez, la viuda de Guillermo Cabrera Infante y la muñidora de La ninfa inconstante. «En un momento dado, Guillermo se dio cuenta de que se le estaba acabando la vida. Tenía que escribir en unos cuadernos, recostado, porque ya no podía ni sentarse. Las páginas que terminaba las arrancaba y las tiraba a un cubo. Por fortuna, fue siempre bastante ordenado y numeró cada cuartilla, así que, cuando murió, pude rescatar el relato». «Sabía que se moría» Y así, frase a frase, hoja a hoja («y con la ayuda inmensa de Toni Munné de Galaxia Gutenberg»), emergió La ninfa inconstante. «Cuando pude leer el conjunto, me quedé muy sorprendida», recuerda Miriam Gómez. «Comprendí que Guillermo sabía que se estaba muriendo y que quería que esta novela fuese una revisión de toda su literatura. Es como si el texto dialogara con todas las obras anteriores de Guillermo».
Y en ese momento, el lector de La ninfa inconstante comprende que todas las pequeñas digresiones, los juegos de palabras y los solos de voz que llenan las páginas de la novela, tienen un sentido. «Los nombres de las calles, las horas a las que abren los bares, los cines a los que van los personajes», enumera Miriam Gómez… «Todo apunta a otros libros de Guillermo». Por ejemplo, el paisaje. «Si se fijan, La Habana que aparece en La ninfa inconstante es la de 1957, a mitad de camino entre La Habana de Tres tristes tigres y la de La Habana para un infante difunto. Es la ciudad de los ensanches y las nuevas calles de Batista, la ciudad en la que se están retirando los tranvías…». «¿Pero, ¿sabe una cosa?», se interrumpe a sí misma Miriam Gómez. «Esta es también la novela más inglesa de Guillermo. Está llena de alusiones a nuestra vida en Londres, a la literatura inglesa que le gustaba. El libro está lleno de detalles que apuntan a los poemas de Christina Rossetti, que era su poeta favorita en inglés, de John Ruskin y de Jonathan Swift. De Swift le encantaba un verso que decía Oh! Celia, Celia, Celia shits! (Celia caga). Y por eso hay un momento en el que el personaje de Estelita sale haciendo caca. Después, cuando estaba ingresado en el hospital, yo le leía versos de Swift, a ver si se podía dormir. ¡Y qué sorpresa descubrir que en su última novela había referencias a é! Y también está John Donne. De hecho, el nombre del personaje femenino, Estela, viene de un verso de Donne». Bien, ya que aparece por aquí, hablemos de Estelita, la ninfa de Cabrera Infante, el motor que pone en marcha su última novela. «Hubo una chica que inspira el personaje de Estela en La Habana de aquellos años», recuerda Miriam Gómez. «Estoy casi segura de que la vi un par de veces, pero también creo que no era tan adolescente como aparece en la novela. De hecho, debía de ser un par de años mayor que yo». Su retrato, en cualquier caso, es el de una niña de 16 años recién cumplidos, con la melena rubia, los tobillos un poco gruesos y la madrastra mala, como en los cuentos. Estelita tiene también una mirada clara que habrá de cruzarse con la de un crítico cinematográfico muy locuaz, un poco frustrado y con ganas de una buena catástrofe pasional. «El esquema sentimental de La ninfa inconstante es el mismo que en casi todas las novelas de Guillermo», explica Miriam Gómez. «El hombre, al principio, es el supermacho que va a conquistar a la mujer; después, al final de la novela es ella la que lo ha utilizado a él». Pues sí: el crítico de La ninfa inconstante empieza por desflorar a su ninfa y termina abandonado, hechizado y aturdido. Chico no entiende por qué pierde chica. Y eso que el atractivo de Estela es difícil de aprehender. Es ignorante (se enfurruña cada vez que su amante amaga una conversación más o menos intelectual), se aburre y ni siquiera tiene mucho interés en el sexo. Un día, se quema la piel con un cigarro y se queda mirando la herida sin quejarse. «Más tarde descubrí que los psicópatas tienen el umbral del dolor muy alto», escribe entonces el narrador de La ninfa inconstante. Es decir: Estela (que acaba la novela con el pelo cortado a lo chico, como si fuera una Jean Seberg camino del suicido) es un presagio de la generación de chicos guapos, pesimistas, apáticos y sartrianos que habrían de llenar el mundo en las siguientes décadas. «¡Guillermo conoció a Sartre! Y fueron muy amables el uno con el otro. Cuando se enfrentó con Dany el Rojo, Guillermo, Jean Genet y Juan Goytisolo fueron de los pocos que lo acompañaron… Otra cosa es que intelectualmente, Sartre no le interesara mucho. Guillermo decía que tenía un ojo en el ser y el otro en la nada». Y así no hay manera… «Pero que conste», puntualiza Miriam Gómez, «que Albert Camus sí que le interesaba, le parecía un autor mucho más claro». «La novela es así: Guillermo puro. Con mucha música y mucho cine y con mucho contenido intelectual», explica Miriam Gómez. «El libro está lleno de citas y de invitaciones a pensar. Como Guillermo se analizaba, todos sus textos están llenos de un análisis constante de la mente de los personajes…». ¿Nos queda algún otro asunto que considerar? Sí, la nostalgia. «Pero Guillermo decía que la nostalgia era una puta. Se le paga y ella hace un servicio». No hay más que añadir. 1. Chico de provincias. Sus padres fueron presos políticos comunistas. Cuando era adolescente, la familia se instaló en La Habana. G.C.I. PARA DESMEMORIADOS 2. Artista adolescente. A los 18 publica su primer relato. Con 23, lo censuran por primera vez por obsceno. 3. Los años 50, en un cine. Empezó Medicina, lo dejó, hizo Periodismo y se colocó de crítico cine. 4. Llegó el comandante y… Al principio, Cabrera Infante abrazó la revolución. Pero Castro censuró un corto inofensivo de su hermano y llegó el desengaño. 5. A la cárcel. Para el 62, el desengaño se convirtió en reclusión y exilio en España, primero, y Londres, después. 6. Y en Londres… nació el novelista: ‘Tres tristes tigres’, ‘La Habana para un infante difunto’, el ensayista, el guionista de cine…
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FIN DE LOS “ISMOS”. JEAN-FRANÇOIS FOGEL.
Lean el post en el blog de Jean-François Fogel sobre el fin de los “ismos”, me cuadra esa energía positiva suya, en El Boomerang de Jean-François Fogel.
DENUNCIEMOS EL GENOCIDIO.
No propondré que hagamos otra carta y que reunamos firmas. Propongo que cada blog denuncie a su manera el genocidio que está sufriendo el pueblo cubano por parte de la dictadura castrista. Cincuenta años con los mismos asesinos, represores, en el poder, depredadores de un país, me parece un destino horrendo para la isla de Cuba. Si a eso se le añade, el paso de dos ciclones, que arrasaron con todo, y la indiferencia de los Castros ante este devastador acontecimiento, lo que era de esperar de parte de ellos -¿cuándo se han ocupado ellos de brindarle ayuda al pueblo cubano después de un ciclón?-, ni después de un ciclón ni nunca, entonces aprovechemos los blogs, es hora de denunciar masivamente a través de nuestras bitácoras el genocidio que se está cometiendo con los cubanos.
No aceptaron las ayudas provenientes de Estados Unidos, no aceptaron las proposiciones de la carta, que por iniciativa del poeta Jorge Salcedo, firmamos todos. A esta iniciativa enviaron a los lameculos de la UNEAC, a pedir que se levante el embargo, que no es embargo, eso ya lo sabemos desde hace rato. El cuento del embargo es algo que debemos denunciar en todos los blogs. No existe tal embargo. Mentira. Cuba puede comerciar con el mundo entero, recibe ayudas de Venezuela, como cuando antes recibía por un tubo las de la URSS, y comercia por debajo del tapete con Estados Unidos. Existe un boicot comercial, en respuesta a la violación de los derechos humanos por parte de la dictadura.
Los Castros son multimillonarios, eso y las revelaciones de la revista Forbes, entre otros detalles, demuestran que estamos ante dos bandoleros convertidos en millonarios, a costa de cincuenta años de abuso al pueblo cubano. Que entreguen sus millones para la reconstrucción de ese país, ya es hora.
Hace unos días discutía con unas personas, se hacían eco del temor que les han inoculado los castristas, de que los exiliados cubanos, cuando se haya tumbado o caido la dictadura, iremos a quitarle a los cubanos lo que tienen. ¿Pero qué tienen los cubanos que me interese a mí quitarles? El apartamento que yo dejé no vale lo que le pagué yo a la dictadura para compartirlo a la mitad con ellos y que luego ellos sí me quitaron definitivamente; porque aunque lo dejé pintadito, el edificio se caía a pedazos y de esto hace quince años, el motor del agua siempre estaba roto, entre otras miserias. Bien, así y todo, ahí ahora vive un militar, ante tal desastre, ¿por qué ese militar no se va para una unidad militar y le entrega ese apartamento a una persona que haya perdido su vivienda? ¿Por qué a los daminificados no se les hospeda en los hoteles? Gratuitamente y hasta que el estado sea capaz de entregarles otra vivienda, ¿no es lo que se espera del castrismo, esas gratuidades? Nadie irá a quitarle nada a nadie, como no sean las residencias de las que se aprovecha el gobierno, y que ocuparon en nombre de una revolución. A ellos sí hay mucho que quitarles, al pueblo nada.
Desde este blog propongo que los blogs cubanos denuncien el genocidio que el castrismo está cometiendo con los cubanos, matándolos de hambre, dejándolos a la intemperie, y sin la posibilidad, y esto es lo peor, oigándolo bien, sin la posibilidad real de luchar para levantarse por ellos mismos. Para esa gente no hay solución posible mientras exista el castrismo, nadie les reconstruirá sus viviendas, nadie les ayudará a rehacer sus vidas con el esfuerzo de su trabajo, ¿qué banco les dará créditos?. Y ni siquiera nos permiten que podamos ayudar a nuestros compatriotas justamente, equilibradamente, y de la manera más rápida y sin que esas ayudas parezcan limosnas.
Hace rato que la dictadura cubana trata a ese pueblo como limosneros, me parece de una crueldad insoportable. Los Castros deberían dejar de una vez el poder, largarse, y con su ausencia permitir que ese país pueda reconstruirse, que ganas y fuerzas no les faltan.
Desde aquí denuncio a la dictadura castrista por genocidas.
BLOGOSTROIKA CUBANA EN LA NACIÓN, BUENOS AIRES.
HEBERTO PADILLA, (1932-2000)
El 25 de septiembre del 2000 falleció en Alabama el escritor Heberto Padilla. Este blog quiere dedicarle un breve homenaje en este fin de semana. La historia del poeta Heberto Padilla es conocida en el mundo entero, pero debo remitirlos al blog de quien fue su esposa durante muchísimos años, con un hijo en común, y quien vivió junto a él la represión castrista. Nadie cuenta mejor esos momentos que la escritora y pintora Belkis Cuza-Malé en su blog, por haberlos sufrido en carne propia.
EN TIEMPOS DIFÍCILES
A aquel hombre le pidieron su tiempo
para que lo juntara al tiempo de la Historia.
Le pidieron las manos,
porque para una época difícil
nada hay mejor que un par de buenas manos.
Le pidieron los ojos
que alguna vez tuvieron lágrimas
para que no contemplara el lado claro
(especialmente el lado claro de la vida)
porque para el horror basta un ojo de asombro.
Le pidieron sus labios
resecos y cuarteados para afirmar,
para erigir, con cada afirmación, un sueño
(el-alto-sueño);
le pidieron las piernas,
duras y nudosas,
(sus viejas piernas andariegas)
porque en tiempos difíciles
¿algo hay mejor que un par de piernas
para la construcción o la trinchera?
Le pidieron el bosque que lo nutrió de niño,
con su árbol obediente.
Le pidieron el pecho, el corazón, los hombros.
Le dijeron
que eso era estrictamente necesario.
Le explicaron después
que toda esta donación resultaría inútil
sin entregar la lengua,
porque en tiempos difíciles
nada es tan útil para atajar el odio o la mentira.
Y finalmente le rogaron
que, por favor, echase a andar,
porque en tiempos difíciles
ésta es, sin duda, la prueba decisiva.
CADA VEZ QUE REGRESO DE ALGÚN VIAJE
Cada vez que regreso de algún viaje
me advierten mis amigos que a mi lado se oye un gran estruendo.
Y no es porque declare con aire soñador
lo hermoso que es el mundo
o gesticule como si anduviera
aún bajo el acueducto romano de Segovia.
Puede ocurrir que llegue
sin agujero en los zapatos,
que mi corbata tenga otro color,
que mi pelo encanezca,
que todas las muchachas recostadas en mi hombro
dejen en mi pecho su temblor,
que esté pegando gritos o se hayan vuelto
definitivamente sordos mis amigos.
EL HOMBRE AL MARGEN
Él no es el hombre que salta la barrera
sintiéndose ya cogido por su tiempo, ni el fugitivo
oculto en el vagón que jadea
o que huye entre los terroristas, ni el pobre
hombre del pasaporte cancelado
que está siempre acechando una frontera.
Él vive más acá del heroísmo
(en esa parte oscura);
pero no se perturba; no se extraña.
No quiere ser un héroe,
ni siquiera el romántico alrededor de quien
pudiera tejerse una leyenda;
pero está condenado a esta vida y, lo que más le aterra,
fatalmente condenado a su época.
Es un decapitado en la alta noche, que va de un cuarto al otro,
como un enorme viento que apenas sobrevive con el viento de afuera.
Cada mañana recomienza
(a la manera de los actores italianos).
Se para en seco como si alguien le arrebatara el personaje.
Ningún espejo
se atrevería a copiar
este labio caído, esta sabiduría en bancarrota.
DICEN LOS VIEJOS BARDOS
No lo olvides, poeta.
En cualquier sitio y época
en que hagas o en que sufras la Historia,
siempre estará acechándote algún poema peligroso.
SOBRE LOS HÉROES
A los héroes
siempre se les está esperando,
porque son clandestinos
y trastornan el orden de las cosas.
Aparecen un día
fatigados y roncos
en los tanques de guerra,
cubiertos por el polvo del camino,
haciendo ruido con las botas.
Los héroes no dialogan,
pero planean con emoción
la vida fascinante de mañana.
Los héroes nos dirigen
y nos ponen delante del asombro del mundo.
Nos otorgan incluso
su parte de Inmortales.
Batallan
con nuestra soledad
y nuestros vituperios.
Modifican a su modo el terror.
Y al final nos imponen
la furiosa esperanza.
MIS AMIGOS NO DEBERÍAN EXIGIRME
que rechace estos símbolos perplejos
que han asaltado mi cultura.(Ellos afirman que es inglesa.)
que me quite la máscara de guerra,
que no avance orgulloso sobre esta isla de coral.
Si ando muy lejos debe ser porque el mundo
lo decide.
Pero ellos no deberían exigirme
que levante otro árbol de sentencias
sobre la soledad de los niños casuales.
las emboscadas que me han tendido.
Que de una vez aprendan que sólo siento amor
por el desobediente de los poemas sin ataduras
que están entrando en la gran marcha
donde camina el que suscribe,
como un buen rey, al frente.
POÉTICA
Di la verdad.
Di, al menos, tu verdad.
Y después
deja que cualquier cosa ocurra:
que te rompan la página querida,
que te tumben a pedradas la puerta,
que la gente
se amontone delante de tu cuerpo
como si fueras
un prodigio o un muerto.
FUERA DEL JUEGO
A Yannis Ritzos, en una cárcel de Grecia.
Ese no tiene aquí nada que hacer.
No entra en el juego.
No se entusiasma.
No pone en claro su mensaje.
No repara siquiera en los milagros.
Se pasa el día entero cavilando.
Encuentra siempre algo que objetar.¡A ese tipo, despídanlo!
Echen a un lado al aguafiestas,
a ese malhumorado
del verano,
con gafas negras
bajo el sol que nace.
Siempre
le sedujeron las andanzas
y las bellas catástrofes
del tiempo sin Historia.
Es
incluso
anticuado.
Sólo le gusta el viejo Amstrong.
una canción de Pete Seeger.
Canta,
entre dientes,
La Guantanamera.
Pero no hay
quien lo haga abrir la boca,
pero no hay
quien lo haga sonreír
cada vez que comienza el espectáculo
y brincan
los payasos por la escena;
cuando las cacatúas
confunden el amor con el terror
y está crujiendo el escenario
y truenan los metales
y los cueros
y todo el mundo salta,
se inclina,
retrocede,
sonríe,
abre la boca
“pues sí,
claro que sí,
por supuesto que sí…”
y bailan todos bien,
bailan bonito,
como les piden que sea el baile.
¡A ese tipo, despídanlo!
Ese no tiene aquí nada que hacer.
PAUL NEWMAN (1925-2008)
Adiós al más apuesto, al más caballero, al más valiente, al más fiel, al más discreto, al más generoso, al mejor actor de Hollywood: Paul Newman. Aquí en una prueba de escena con otro grande: James Dean. ACTUALIZACIÓN: Fíjense en el gesto, una especie de saltico de sorpresa, que hace James Dean cuando se cambian de lugar, como si Paul Newman le hubiera dado una nalgada bromeando. Otro homenaje mío en Zoé en el metro, en Ecodiario de El Economista.
7MO PREMIO DE NOVELA DE LA CIUDAD DE TORREVIEJA.
Anoche fue la entrega de los premios de la 7ma edición de los premios de novela Ciudad de Torrevieja, cada año me invitan porque en el 2004 fui galardonada con este premio, por la novela La eternidad del instante, el finalista de aquel año fue Javier Sierra, con La cena secreta. Javier y yo nos hicimos muy amigos, viajamos juntos a Jerusalén, donde, según sus propias palabras, le inspiré su último libro.
Anoche ganaron dos jóvenes, grandes escritores, sin aspavientos, ni alharaca, según nos contó Juancho Armas Marcelo, sus libros son sobrios y emocionantes, en relación a la historia, a la estructura, a la limpieza de la escritura. Estos jóvenes son Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) y el finalista es Alejandro Palomas (Barcelona, 1967). Los títulos definitivos: El emblema del traidor y El secreto de los Hoffman. El banquete, como es habitual, en esta ciudad que mira al mar, corazón de las célebres Habaneras (género musical), fue en una casona convertida en restaurante, en el Bahía Costa. Luego hubo una fiesta en la discoteca Pachá. Pondré fotos más tarde.
LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO.
¡Tremendo “Lía” en Habanemia!
Una versión espectacular de La liberté guidant le peuple. Envuelta en la bandera, desnuda en menudos pedazos… Lía Villares, escritora, música, artista plástica, cubana, 24 años. Observen:
LA NINFA INCONSTANTE. GUILLERMO CABRERA INFANTE.
Les había prometido una crítica sobre la novela de Guillermo Cabrera Infante, la pueden leer aquí en Ecodiario, de El Economista.
PIERRE BONNARD (1867-1947)
A César Beltrán.
“L’art c’est le temps arrêté“, decía Pierre Bonnard, y en ese tiempo paralizado Pablo Picasso declaraba que Bonnard era el único artista que lo ponía incómodo, porque jamás él alcanzaría la maestría, la grandeza de Pierre Bonnard, el más clásico de los modernos. Contrariamente a muchos artistas, Pierre Bonnard no tuvo una vida difícil y los maestros de su época lo reconocieron enseguida, fue el caso de Toulouse-Lautrec, Gauguin, Monet, y con Matisse llegó a tener una amistad real y al mismo tiempo sublimada por ambas partes. Pese a que exponía con frecuencia en París, el centro de su pintura, y en ciudades tan importantes como Londres, New York, Zurich, Berlín, Chicago, Pierre Bonnard jamás perteneció a ningún grupo, se mantuvo solitario e independiente. Ningún movimiento artístico lo sedujo, no firmó jamás manifiesto artístico que se le presentara como condición de existencia, ni adhirió a nada como no fueran sus lienzos.
El tema de la pintura de Bonnard es el recogimiento, el silencio, y por si fuera mucho, los espacios cerrados, aún cuando estos se encuentran en pleno campo, los árboles ocuparán los límites propicios para delimitar las fronteras. Los encuadres de Bonnard son los de un cineasta, y no de cualquier cineasta, me atrevo a pensar que Orson Welles, entre otros, bebieron en abundacia de la luz y los contraluces de su pintura. Bonnard dobla el espacio como si se tratara de una hoja de papel, malea las figuras, disconforme con las perspectivas las sitúa según sus ángulos de deseo. Sus puntos de vista son exclusivamente los de Bonnard, sobrios y sombríos aún cuando la exuberancia de la luz los haga cenizas, es la razón por la que nadie irá a buscar en Bonnard a ningún otro pintor que no sea él, porque no existen reminiscencias de ningún otro en su obra, sólo el misterio Bonnard.
El Boxeador (1931) es un cuadro insólito, porque se trata de un autorretrato, con el torso desnudo, brazos replegados, puños crispados, rostro deformado y cabeza hacia delante. La asimetría del cuerpo confunde así como la boca caída del personaje, como si acabara de ser golpeado fuertemente y estuviera tambaleándose. El Boxeador fue pintado de amarillo, sus carnes son amarillas, del mismo color del fondo del cuadro, de paredes descascaradas y tan amarillas como la clara del huevo, y la piel también despellejada. Y sin embargo, pese a la piedad que inpira el boxeador, no hay para nada el más mínimo miserabilismo. Más bien entre el título y el tema de la obra se instala la ironía, la diversión, la risa, sin burla. Bonnard jamás pintó para burlarse. Bonnard hizo de los amarillos y de sus matices, los colores más inteligentes.
Bonnard amaba la fotografía, existen fotos de desnudos que le hizo a su mujer, Marthe, y a su modelo y amante Renée Monchaty, (poseo algunas de ellas). El mismo se retrató desnudo. Creo que esas fotos le sirvieron de mucho para los cuadros que realizó de Marthe y de Renée, ambas saliendo del baño, o en la bañadera, siempre en espacios caseros, íntimos, y recreando elocuentes desnudos.
En cualquier caso, ambas mujeres jugaron los roles más importantes en la vida del pintor, porque ellas definieron la vitalidad estilística de su obra. Conoció a Marie, que prefiere que la llamen Marthe, en 1916, es una joven muchacha enamorada; dos años más tarde, en 1918, se relaciona con otra joven Renée Monchaty, a la que hizo su modelo. Marthe se conviitió en su novia, Renée en su amante. En 1921 viaja con Renée a Roma, allí se instalan y la obra de Bonnard se llena de bocetos, dibujos, y del perfume al óleo de la amante. Una fuerza extraña los une, pero Pierre Bonnard ha prometido a Marthe el matrimonio, y él es un ser complicado, complejo, sería la palabra utilizada por los críticos, pero sobre todo un infiel fiel. El 15 de agosto del 1925 Bonnard se casa con Marthe, dejando a Renée Monchaty embarazada, según se cuenta; el mismo año, en septiembre, Renée Monchaty se suicida.
El suicidio, título de este cuadro de mi colección personal, y que tiene que ver con el suicidio real de Renée Monchaty, ocurrió de la siguiente manera. Renée entró en la bañera cubierta con pétalos de rosas amarillas, a un lado había una mesa con un libro abierto, y un jarrón con rosas del mismo color, se dio un pistoletazo una vez dentro del agua. La escena que encontraron fue con toda exactitud una puesta en escena de un cuadro de Pierre Bonnard. Premeditación que Renée Monchaty no pudo evitar, sólo para de alguna manera vengarse.
Entre 1926 y 1927 el pintor sucumbe a una depresión terrible, decide poner mar de por medio, y viaja a Las Antillas, pasa brevemente por Cuba. En 1927 pinta este cuadro, titulado Le suicide donde reproduce probablemente la última visión que tuvo Renée Monchaty de la vida: Una mesa, un jarrón con rosas amarillas, un libro abierto, él añade la pistola encima del libro, el arma que utilizó Mademoiselle Monchaty para matarse e intentar matar el mito de su presencia en la obra. Es un cuadro frío, terrible. Un cuadro que desdice la intimidad amorosa de toda la obra anterior. Es el cuadro que con toda intención pinta para exorcizar sus demonios.
Después de ese suicidio la obra de Pierre Bonnard no puede ser observada sin ese halo de leyenda trágica, aunque se ha intentado borrar este episodio de la vida del artista, resulta imposible. Renée Monchaty está en toda su obra, en los momentos más dulces del amor que vivieron. Y los museos del mundo no podrán jamás deshacerse de esas estaciones magistrales del amor, del deseo, del delirio.
Zoé Valdés.
LUNA POR JOAQUÍN FERRER.
Hoy recibimos este hermoso regalo de Joaquín Ferrer, pintor cubano residente en París. Ver parte de su obra aquí.
SEGUNDAS INTENCIONES. ENRIQUE DEL RISCO.
Enrique del Risco explica la carta que hace unos días hemos firmado como iniciativa del poeta Jorge Salcedo en Cubaencuentro en relación a la situación en la que ha quedado Cuba después del azote de los huracanes Gustav e Ike, aunque ya había sido azotada durante cincuenta años por los Castros.
DEBILIDAD Y VORAZ.
DEBILIDAD
Él tenía la costumbre de reír como un dios
Él era semejante a la angustia
Pálido para más dato de la belleza
Antes yo creía en la muerte
Ahora no quiero saber
En mi cuarto el miedo me estudia
Rasguña en mis labios con un bisturí
Analizado el exudado
Gotas de mi flujo sobre un cristal
Él regresa celoso del terror
Ríe aún semejante a un dios
No tan atronador
Él sin embargo continúa depresivo
Hablan entre sí él y el pavor
Oh soy una bestia dijo el primero
Eres objetivo pero soy yo
Quien irá a enmudecerla
Es delicioso lo brutal que puedo ser
Comenta el segundo en referencia a mí
Ay yo me espero a mí misma
Antes todo el mundo venía
Ahora callo ahora duermo
No quiero saber.
VORAZ
La noche dejó de ser secreta
Ay ¿puedo comprar tu sabor?
Tengo esa idea y no otra
Alquilaré a un impertinente
A un sabio que impida el caos
Oh no que invite a un banquete
Lujuria de adquirir con mis labios
Un pedazo prohibido
Un trozo de su nada
Pero no ya no
La noche discurrirá en el trasiego de mi garganta
El tercero se opondrá a que devore las arenas
Relojes rosales diminutos
Oh detengan esa vulgar estrategia de prohibir
Suplico que dejen de ser mis límites
Abandonen la idea de ambicionar devenir el fin
He bebido demasiado
He visto demasiado
He vivido mucho más que demasiado
La noche dejó de ser un manjar secreto
Abro mis venas
Voraz.
(De mi libro Breve beso de la espera, Lumen, 2002)
ZOÉ. MUJER TRANSPARENTE.
En el año 1991 se estrenó en La Habana la película Mujer Transparente, un largometraje conformado por cuentos de distintos realizadores. Mario Crespo, a quien conocía desde poco tiempo quiso llevar al cine una historia basada en la forma en la que vivía yo en una época de mi vida. El guión lo escribió Osvaldo Sánchez, un gran escritor y amigo. El personaje es una pintora, de ahí tomó elementos de la obra de Consuelo Castañeda, incluso es ella quien realiza las obras que aparecen en el cortometraje, no todas, la mayoría son de Rocío García. También participó el artista Gustavo Pérez Monzón. Decía que, la protagonista es una pintora, que vive aislada en un garaje, totalmente antisocial, y se le aparece el militante de la escuela, para averiguar por qué ella no asiste a la universidad. Una historia atípica empezará entre ellos, una relación intensa, pero breve.
Los actores Leonor Arocha, bella y magnífica, a quien me habría gustado elegir para La nada cotidiana, (sólo sueños por el momento), y Leonardo Armas. El cortometraje lo puede ver pulsando en su título: Zoé. Gracias a Telebemba.
Información sobre el filme aquí.
RAMÓN UNZUETA, EL DOCUMENTAL.
La versión definitiva del documental Ramón Unzueta dirigido por Ricardo Vega en Telebemba.
EN CUBA EN EL MUNDO.
Félix José Hernández reproduce en Cuba en el mundo y en CAMCO una carta que todos los amigos de Gina Pellón hemos recibido sobre un posible robo en su casa. También nosotros recibimos esa carta, Gina Pellón y su familia prefirieron anunciar el desagradable suceso a través del periodista, profesor y escritor Félix José Hernández. Mañana pediré permiso a Gina Pellón para publicar su carta dirigida a Ricardo y a mí. Algo repugnante e infame. Otros sitios webs y blogs se han hecho eco de la noticia.
“París le 19. 9. 08
amigos Zoé y Ricardo
He aquí la lista des obras y otros “objetos desaparecidos” de mi colección, faltan, las adquisiciones de hace unos 3 años atrás, que no notó en mi inventario; el que yo siempre hice, de lo que poseía y esto, esta persona, lo ignoraba, que yo tenía un inventario.
Sorpresa, tristeza y dolor al constatar y descubrir, la desaparición de más de 50 años de búsquedas infructuosas. El valor peculiar es enorme, pero irremplazable avec la pena que tengo -y que un (?) “voleur” sin escrúpulos dispersa en humo, lo que tanto recoleccioné con amor.
Si uno de estos objetos cae en tus manos, disfrútalos, y sé que hace parte de mi.
con cariños y afecto
Gina Pellón.”
BERLÍN, 1995. CON JOSÉ KOZER.
Laycen Chuey me envía una nueva foto de aquel encuentro de escritores en el mes de mayo de 1995, en Berlín. Allí conocí al poeta José Kozer, recuerdo que me contó la llegada de sus padres judíos a Cuba, y cómo vivía en España; todo esto brevemente, recuerdo su poesía. En esta foto José Kozer lee, entre él y yo hay una persona cuyo nombre no recuerdo, y en la otra punta de la mesa está Peter Schumann, organizador del evento.
TAO. L’ACCORD DU MONDE. CHUANG TZU.
Las ediciones Moundarren vienen publicando una colección exquisita de los clásicos chinos. El objeto, libro, presenta la apariencia de una edición antigua, cosido a mano, con viñetas delicadamente seleccionadas, y las páginas para desvirgar con un abridor de cartas, cosa que me fascina hacer.
En este caso les presento uno de los libros del Tao: el acuerdo del mundo, de Chuang Tzu, traducido del chino al francés por Cheng Wing fun y Hervé Collet, 2008, 117 páginas. La edición es bilingüe, en chino y en francés. Ojalá que esta colección sea traducida en el mismo estilo en español, una verdadera belleza, que dudo que ningún ibook pueda reproducir desgraciadamente, en lo que a la textura del papel y el hilo se refiere.
“Le sage est calme non pas parce qu’il considère le calme comme bénéfique et pour cette raison restarait calme. Les dix mille choses ne parviennent à distraire son esprit, voilà la raison pour laquelle il est calme. L’eau calme renvois une image claire du visage, et c’est au repos qu’elle procure un niveau au charpentier. Si l’eau dans le calme possède une telle clarté, combien plus encore en possède l’esprit dans le calme. L’esprit du sage dans le calme est le miroir du ciel et de la terre, les dix mille choses s’y reflètent sans laisser la moindre trace.”
“El sabio es un hombre en calma no porque considere la calma como benéfica y por esa razón se quede sereno. Las diez mil cosas no consiguen distraer su espíritu, he aquí la razón por la que él es un hombre calmado. El agua serena envía una imagen clara del rostro, y es en reposo que ella procura un nivel al carpintero. Si el agua en calma posee una claridad tal, cuánto más aún posee el espíritu en calma. El espíritu del sabio en calma es el espejo del cielo y de la tierra, las diez mil cosas se reflejan sin dejar la menor huella.”
Trad. al español: ZV.
DEDICATORIA DE MES FELLINIENNES ANNÉES.
Como ya les conté desde mi otro blog, hace tiempo que colecciono dedicatorias. Dominique Delouche tuvo la gentileza de hacerme una, aquí se las cuelgo con fragmentos cortos de su libro, de cuando era un joven cineasta colaborador de Federico Fellini:
“C’est seulement sur le trottoir qui mène du Palazzo à l’hôtel Excelsior que j’aperçois au loin ce spectacle: Giuletta Masina avançant dans sa robe de mousseline blanche dans l style ‘poupée de lit matrimonial’ qu’elle arborait volontiers à l’époque. Je la rejoins et lui demande en français: ‘Où est monsieur Fellini?’ Le rimmel lui coule des yeux en longues traînées sur son maquillage. Pour ne pas tacher de ses larmes sa robe de ballerine, elle marche penchée en avant…”
“Es solamente en la acera que lleva del Palazzo al hotel Excelsior que percibo desde lejos este espectáculo: Giuletta Masina avanzando con su vestido de muselina blanca en el estilo ‘muñeca de cama matrimonial’ que ella arboraba con gusto en la época. Llego hasta ella y le pregunto en francés: ‘¿Dónde está el señor Fellini?’ El rimmel le corre desde los ojos en largos trayectos sobre su maquillaje. Para no manchar con sus lágrimas el vestido de bailarina, caminaba inclinada hacia delante…”
“En route pour Marino où se porsuit la séquence.
Fellini au volant: “… Il y a des moments où j’ai envie de tout plaquer tellement je trouve ce que je fait mauvais. C’est bien la dernière fois que je tourne avec un producteur. Je dois être mon propre producteur, pas avec mon propre argent, je n’en aurais pas les moyens, mais avec l’argent de banques, pour moi et pourquoi pas pour d’autres cinéastes… Comme ça, je serai libre, je pourrai tourner selon mon inspiration, m’arrêter si j’en ressens le besoin. Je ne peux pas travailler sur commande…”
“En camino a Marino donde seguía la secuencia.
Fellini al volante: ‘… Hay momentos en que tengo deseos de abandonarlo todo, todo lo que hago lo encuentro tan malo. Es la última vez que filmo con un productor. Debo ser mi propio productor; no con mi propio dinero, no tendría los medios, pero con el dinero de los bancos, para mí y por qué no para otros cineastas… De este modo, sería libre, podría filmar según mi inspiración, parar si siento la necesidad. No quiero trabajar por encargo…’”
MES FELLINIENNES ANNÉES. DOMINIQUE DELOUCHE.
Mes felliniennes années (Mis fellinianos años), es el título de un libro muy curioso, del cineasta, asistente de dirección y colaborador de Federico Fellini, Dominique Delouche. Si recuerdan bien les hablé de él en el post dedicado a la presentación de la película de Ricardo Vega: Ramón Unzueta. Porque allí estaba Dominique Delouche, y aproveché para presentar su libro.
¿Por qué digo que es un libro curioso? Pues porque durante los años de trabajo junto a Fellini, Dominique Delouche llevó un diario, que luego revisó y retrabajó, y basado en esos textos, es que se inspiró para escribir este libro donde habla un hombre agradecido (qué necesidad tan grande tenemos de seres agradecidos). También escribe un artista, un cineasta muy pronto a punto de serlo, y con un lenguaje directo, divertido, pero también reflexivo, nos muestra las particularidades de dos hombres únicos, Federico Fellini y él mismo; aunque Delouche rehúye ponerse en primer plano, y siempre estará en el lugar del discípulo, sin embargo desde ese lugar ya vislumbramos su grandeza.
El filme que sigue la narración es, nada más y nada menos, que La Strada. Así nos cruzamos con una magnífica Giuletta Masina, entre otros grandes, y descubrimos el carácter recio, pero al mismo tiempo tierno, del inmenso Federico Fellini.
Editado en P.A.S (2007) 195 páginas.
DOMINGO CON GINA PELLÓN.
Almuerzo dominical en la casa de la pintora cubana Gina Pellón, con el pintor, también cubano, Joaquín Ferrer, su esposa Christiana, su hija Aïa, Ricardo Vega, cineasta, Isis Wirth, escritora y crítica de arte, el escritor Jacobo Machover, y Luna. Ver en Zoé en el metro.
Fotos Ricardo Vega y Zoé Valdés.
BERLÍN, 1995, CON HEBERTO PADILLA.
Fue en mayo de 1995, en Berlín, donde hubo un Encuentro de escritores cubanos. Conocí a muy buenos escritores: Heberto Padilla (en la foto), María Elena Cruz Varela, Jorge A. Pomar, Rolando Sánchez Mejía. Conocí a Barbara Bertoni, con la que ha sido un placer trabajar todos estos años en las traducciones al italiano, y a otras personas buenas e inteligentes, lo que siempre es sumamente benéfico. La foto me la envió hace unos días Laycen Chuey, se lo agradezco, y espero que podamos vernos pronto.
De Heberto Padilla recuerdo a un hombre divertido, contaba chistes, hablaba de literatura de una manera natural y desalmidonada. Irónico a veces, consigo mismo, amable, y curioso de conocer la obra de los demás.
LA HABANA ERÓTICA.
Seguramente muchos de ustedes, los que pertenecen a mi generación e incluso a generaciones posteriores, al menos hasta que hubo cajitas de fósforos en Cuba, coleccionaron las caras de esas cajitas para jugar a las postalitas. Yo tenía un paco de ellas, que mis amigos me envidiaban, yo era muy marimacha y pandillera del Parque Habana, y me pasaba la vida jugando al taco, a las cuatro esquinas, a las bolas, y a las postalitas, que nada tenían que ver con lo que verán a continuación.
Pues hace unos días, Nelson Gómez, nos trajo de regalo un paco de postales coquines, eróticas, que se publicaban en las cajetillas de cigarros en la Cuba -supongo que más bien en La Habana- de antes del desastre. Aquí les cuelgo algunas, y reproduzco las leyendas del dorso.

Obsequio de los cigarros Nacionales. Colección de 10 series de 100 tipos. Al dorso se indica la serie por medio de una letra más el número de la postal. Pida la guía del coleccionista.
LA NINFA INCONSTANTE. GUILLERMO CABRERA INFANTE.
Ya me llegó la novela de Guillermo Cabrera Infante, La ninfa inconstante, la estoy devorando, voy por la página 73; sencillamente magistral. Escribiré sobre ella, por supuesto. Ahora les adelanto Pasear por los rincones de La Habana. Mi amistad con Guillermo Cabrera Infante. Publicado por El Economista, España.
HUMBERTO SOLÁS, EL VISCONTI CUBANO.
Actualización: Leer en Penúltimos días mi artículo Viscontiano Solás.
Murió Humberto Solás, dentro de un rato escribiré sobre él. Ahora sólo quiero recordar sus cualidades, para mí era el Visconti cubano, al menos la película Senso, con guión de Tenesse Williams, lo marcó profundamente, él mismo lo confesaba. Que descanse en paz.
MEMORIA, LIBERTAD, SUPERVIVENCIA.
MEMORIA, LIBERTAD, SUPERVIVENCIA.
Zoé Valdés.
Tendría yo alrededor de diez años y me encontraba sentada en el quicio de la entrada del solar donde transcurrió mi infancia, en la calle Muralla 160 entre Cuba y San Ignacio, junto a mí se enfriaban las ruedas de una chivichana con la que solía tirarme por las calles empinadas de La Habana Vieja, descansaba unos minutos antes de emprender la próxima carrera; en eso pasaron unas muchachas, contarían alrededor de dieciocho años, y me pregunté cómo sería yo cuando tuviera esa edad, entonces quise ser igual a ellas: parecían libres, sonreían, llevaban bolsos con libros dentro, y más libros debajo del brazo. Ese es uno de los recuerdos más nítidos que poseo de mi infancia, a él me aferro, cuando en este largo y penoso exilio, me aterra la idea de que podría olvidar calles, personas, olores, sabores de mi ciudad, retazos de mi vida.
Los que trabajamos con la palabra y con el pensamiento, sabemos cuán difícil es ordenar visiones y recuerdos cronológicamente; los escritores padecemos de una tendencia a desordenar en un caos cósmico, reubicamos información variándola a partir de nuestra propia evocación de la realidad, y no exclusivamente a través de la nuestra, también de la de los otros, y en la mayoría de las veces apropiándonos de las ajenas. Y como siempre supe que iría a ser escritora –aun cuando le confesaba a los que me rodeaban que deseaba ser paracaidista-, viví mejor en la incómoda confusión de las situaciones que en la “normal” experiencia diaria a la que asistimos sin apenas darnos cuenta, y que se llama: vida. Bastó poco para que percibiera que entre paracaidista y escritora no había mucha diferencia, siempre tomando como referencia a ambas actividades desde sus objetivos principales, esos de aventurarme y de que la imagen dominara mis sentimientos, y que no sucediera a la inversa, que mis sentimientos invadieran mi inteligencia. En esa tierra de nadie que viven los paracaidistas en sólo segundos, cuando se acaban de lanzar del avión y aún no han abierto el paracaídas, ese no man’s land, resulta el estado perenne del escritor, ahí maniobra su memoria reivindicativa, y en ese instante empieza a moldear su obra. No salirse de ese guión constituye su libertad, o fugarse de vez en cuando, para regresar revitalizado y dispuesto a que el olvido reinicie su aventura y empiece a renombrar sucesos.
Puedo evocar esa escena de mi infancia, la descrita al principio, y me aferro a ella, incluso, si cierro los ojos consigo que mi piel se humedezca al contacto caluroso de la época, aprecio el olor que emanaba de aquella escalera oscura, y me evado en el perfume a anís de la calle Muralla. Sin embargo, apenas puedo verme cómo era yo, exacta y esencialmente, años más tarde de aquella escena en que cumplía ya los dieciocho años, y ni siquiera pensaba en aquella niña de diez años que se presentía como una joven estudiosa, sonriente, y llena de esperanzas. ¿Por qué sucedía esto? ¿Por qué me sigue sucediendo? A los dieciocho años ya yo poseía una consciencia muy clara de libertad, y estaba insatisfecha de la falta de libertad, no cesaba de rebelarme, de buscar el camino para ser libre, de perderme y de hallarme en las indagaciones de los pormenores de la existencia. La esperanza de los diez años, la ilusión, me abandonaron muy temprano, demasiado temprano.
Los paisajes empezaron a cambiar rápidamente, y las aventuras flirteaban con las lecturas; sin embargo, mientras que de las lecturas salía absolutamente purificada, en estado de gracia, con la sensación de que mi mente se esclarecía abierta, de las aventuras escapaba cada vez ofuscada. Pero la juventud se nutre de la acción, que es en definitiva una interpretación obscena del aprendizaje, una errónea prueba de la inteligencia, y tampoco yo pude obviar esta experiencia.
A los veinte años ya yo sabía que no observaba la realidad igual a los demás, que mi inteligencia me permitía vivir entre la irrealidad y una apariencia de la realidad, y que en ella me deslizaba holgadamente, gracias al lenguaje, y a las imágenes, pero también al silencio, que sabía huir de lo obvio y refugiarme en lo conciso o, por el contrario, vagaba por un espacio interminable y para mí sagrado, similar a un largo corredor de sueños, y sobre todo, que mi memoria no me manipulaba, que yo podía ubicar los recuerdos según mi deseo, e incluso situarlos en zonas estratégicas del olvido. A esa edad sabía que debía beneficiarme de mis estados laberínticos, como yo les llamaba, para a hurtadillas aprender a ser libre, en silencio escapar a la censura. La única libertad que conocía era la de la habilidad de la huída, la astucia del cuento.
Así viví, trabajé, cree una obra; hasta que en el año 1989 ocurrió un accidente personal, doloroso, que paralizó mi vida durante tres años, pero que borró todo de mi memoria durante una semana. Me gustaría poder contarles mi experiencia, pero siento decirles que me resulta imposible. Sólo sé que salí un día de casa, y que una semana más tarde me encontraron errando por una céntrica calle próxima, por suerte, a la casa de mi madre. Sólo sé lo que me informaron los especialistas, había sufrido una crisis de memoria disociativa, debido muy probablemente al impacto de la noticia del trágico accidente. Entonces, hoy no puedo decir, si lo que recuperé fue sólo un fragmento de mi vida, o mi vida entera y elementos añadidos, o si en cambio mi memoria hizo una selección específica, y si de esa zona de silencio afloraron momentos ocultos que de manera inconsciente yo había querido velar, y que después reafirmaron sus pasos dentro de mi historia.
La historia resulta muy importante, porque cada uno de nosotros tiene su historia individual, más o menos apacible o convulsa, pero siempre en permanente confrontación con la historia de los otros. Y esa historia es difícil que concatene, que encaje perfectamente machihembrada en la percepción ajena; como en mi caso nunca he buscado la perfección de la historia, y la historia sólo me interesa en función de la novelista que soy, pues la pérdida instantánea de algunos pasajes no me afectaba demasiado, incluso me convenía. El problema se suscitaba cuando el lenguaje o esa estela convencional que se desprende del idioma, renegaba a renunciar a ciertos parámetros de convivencia con la historia, y me impedía ser, precisamente, libre, aún dentro de la propia concepción de libertad que personalmente había presentido o prefigurado.
Mi experiencia del exilio ha sido muy favorable en ese sentido. El cambio, brutal, me permitió reiniciar mi cerebro –permítanme esta expresión-, y aprender a vivir de una manera diferente sin despojarme de las fatigas anteriores; no se trató de un borrón y cuenta nueva, hice una selección acumulativa basada en la energía del impulso. El exilio agudiza los sentidos, la sensibilidad palpita a flor de piel, la idealización del pasado podría ser peligrosa, pero la urgencia de los acontecimientos nuevos, inéditos, impiden que el sumergimiento sea absoluto y fatal, y nos salva del ahogo, de la aprehensión, del miedo; al menos a mí me ha salvado del aburrimiento, de la nostalgia que bloquea, del acto involuntario de desechar fragmentos de recuerdos.
Desde Marcel Proust ningún escritor ignora, aún cuando François Rabelais ya lo había pre-diagnosticado, que la memoria afectiva juega un papel fundamental en la obra de un escritor, que la historia de un escritor, sin sus recuerdos, constituiría sólo desequilibrados tanteos de un sonámbulo ante un espejo. Y que la supervivencia, o sea esa superioridad de la vivencia del escritor, la conforman la memoria y la historia, que son palabras venidas de muy lejos, de lo más profundo de su imaginación. Nada es descrito tal como se ha vivido, todo pasa por la superioridad de la imaginación. A eso, el poeta Eliseo Diego, lo llamó, “nombrar las cosas”.
La memoria afectiva del exiliado alivia muchas de sus pérdidas concretas. No he conocido a un solo exiliado cubano que no rememore la casa confiscada y perdida, a través de los olores, de los sabores, de las presencias, de los fantasmas, de los muertos de la familia. Revivir esos momentos es volver a corretear por las habitaciones de esa casa, salir al patio y contemplar el árbol que sembró el abuelo, regresar a la mesa de estudios, encontrarse a medio camino con la abuela, probar un bocado del manjar exquisito que preparaba su madre en la cocina, advertir que su padre regresaba del trabajo, y delinear con ternura, furtivamente, su silueta en la puerta, mientras besaba los labios de su madre. Tal vez, incluso, nada de eso ocurrió de esa manera, pero el exiliado, a través de la evocación afectiva, conseguirá reinventar su vida, y se sentirá en armonía con su verdad imaginada. ¿Constituye eso una mentira, es una trampa? ¿Qué importancia tiene? ¿Por qué debemos sólo admitir las invenciones científicas y de otro tipo, y no las poéticas? ¿Por qué el protagonismo de la poesía ha sido excluido cada vez más de nuestras vidas? ¿Y no estaremos renunciando precisamente a una de las más bellas proezas poéticas y científicas de nuestra historia? La de acariciar la peripecia del pasado con vocabulario inédito.
He sido de las que ha creído que los estados poéticos, los estados oníricos, los instantes de semi-vigilia, son nuestros verdaderos momentos de fe, razones de creación íntima, experiencias de visión y comunión extrema con la sabiduría. Hablo de sabiduría, no de conocimiento. El saber posee mayor amplitud, uno sabe que la vida es bella, uno sabe que la naturaleza está sujeta a misterios fabulosos, que esos misterios viven también dentro de nosotros, uno sabe que existe la poesía… El conocimiento es más preciso, más exacto, y también más estrecho. El conocimiento es un atajo de la memoria. El saber es la memoria. Es la razón por la que pienso que debemos asirnos a esos estados poéticos, al júbilo de los deseos. Y que el deseo colme los cuerpos, pero también, para decirlo de una manera, quizá antigua, ojalá sea sabia: que el deseo invada nuestros espíritus. Porque el deseo es memoria, es libertad, y supervivencia, o sea, vivencia superior.
Y el misterio que mueve de manera rotunda a los seres humanos es ése, el reto vivificante de superarnos siempre a nosotros mismos. Hagámoslo pues, pero con deseo, en fin, poesía.
París, 2008.
BARRIO AZUL. JOSÉ ABREU FELIPE.
La Editorial Silueta y el Centro Cultural Español invitan cordialmente a la presentación del libro Barrio Azul del escritor José Abreu Felipe, el viernes 19 de septiembre a las 8:00h pm. La presentación estará a cargo del escritor Rodolfo Martínez Sotomayor.
Centro Cultural Español
800 Douglas Road, Suite 170
Coral Gables, FL 33134, Miami. 305-448-9677
Entrada gratis.
ESTA TARDE EN BARCELONA.
AYER EN LA MAISON DE L’AMÉRIQUE LATINE.
Ayer presentamos en la Maison de l’Amérique Latine le filme de Ricardo Vega: Ramón Unzueta. Les pongo fotos de los momentos del cóctel.

El realizador de la BAF, Arthur Wneir, Dominique Delouche, realizador, asistente de dirección y colaborador de Federico Fellini, que escribió un libro titulado Mes Felliniennes Années, editado en PAS
Mañana pongo más fotos.
HOY EN LA MAISON DE L’AMÉRIQUE LATINE DE PARÍS: RAMÓN UNZUETA.
No olviden hoy a las 18: 30h en la Maison de l’Amérique Latine de París, el estreno del documental Ramón Unzueta, de Ricardo Vega.
En el 217, Boulevard Saint-Germain, 75004 París. Métro Solferino o Rue du Bac.
Gracias a Isis Wirth por anunciarlo en su blog La Reina de la Noche.
EN EL MARCHÉ AUX PUCES DE PARÍS.
Ayer fuimos al Mercado de las Pulgas de la Porte de Clignancourt, sobre todo a la parte de los anticuarios, recorrimos callecitas, callejuelas, recovecos, laberintos. Quedamos prendados de las miniaturas eróticas chinas, en marfil, nos pusimos a estudiar sombreros de los años veinte y treinta para las pinturas de Ramón Unzueta, y hojeamos manuscritos antiquísimos. Un paseo inolvidable con mis amigos: Enaida y Ramón Unzueta, con Alexander León, y con Ricardo Vega.
BELKIS CUZA-MALÉ ENTREVISTA A JUAN ABREU.
Una de las entrevistas más inteligentes, sinceras y sabias que he leído en mucho tiempo, Belkis Cuza-Malé entrevista a Juan Abreu, en El Nuevo Herald.
UNA PROPUESTA QUE SERÍA UNA SOLUCIÓN.
El Imparcial Digital propone soluciones claras, y que creo deberías adoptar, para acabar con los tópicos y con lo que hay que empezar a acabar ya, desde hace largo rato. Llevo años intentando organizar un concierto en París, en La Bastille, bajo el título de Cuba: Derechos Civiles; he recibido la solidaridad de muchos artistas, pero ningún o muy poco apoyo. En Madrid, con la organización Cuba en transición, intentamos lo mismo.
El alcalde de París, M. Bertrand Delanoé estuvo de acuerdo, pero la policía argumentó en contra la falta de un dispositivo fuerte para cuidar de los participantes en caso de manifestaciones en contra.
En Madrid nos dijeron que no había presupuesto para pagar el transporte de equipos, iluminaciones, etc. Siempre alguna objeción en contra.
Pero lean la propuesta de El Imparcial Digital, sumamente necesaria.































































