TU AMOR POR CUBA. ¡URGENTE!

Acaban de llamarme los amigos Jorge Camacho y Margarita Camacho, ambos amigos de Reinaldo Arenas, pintores, amigos míos también, y de Juan Abreu. Me han avisado de estos testimonios, filmados por Manuel Benito del Valle y su equipo: vean las villas miserias, los “llega y pon”, las fabelas cubanas. Es horroroso, durante dos años viví en el albergue de la calle Monserrate, cuando se derrumbó el cuarto en el que vivía con mi familia, en la calle Muralla, sé de lo hablan estas personas, y ni remotamente el lugar se puede comparar. Vean este horror, por favor, los albergues en Cuba, en un video en Tu amor por Cuba. Vean también el blog Apartheid en Cuba.

Un llega y pon; en el Diezmero

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9 comentarios en “TU AMOR POR CUBA. ¡URGENTE!

  1. Espeluznante, la más punzante miseria, viven como ratas. Cuánto hay que agradecerle al doctor Darsi Ferrer, y a su valiente esposa.
    Como infería Güicho en un comment, todo eso para llegar a ser la Grande Haití, con todo respeto por Haití, que debe ser mejor.
    Gracias a Manuel Benito del Valle y su equipo.

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  2. Pero ya lo sabíamos¡
    El problema es tan evidente que no se necesitan fotos. Tan solo una como esta, más todas aquellas historias personales dignas de recoger en un libro (que ya desde la portada denuncie) para poner una tilde en la memoria colectiva, y según como propones, salir al galope.
    Zoé, una carta con firmas quizás no, pero una recopilación de historias de abusos y avasallamiento, que se publique en un libro, tal vez sí. Historias con nombres y apellidos como prueba de un futuro proceso judicial, con la clara intención de aunar todos esos testimonios y que no queden a la deriva, luchando por sí solos.
    Si esta idea cuajase entre todos los presentes, habría que empezar por buscar un editor.
    Las denuncias como post en los blogs, no llegarían al nivel de un libro, porque cuando pase el tiempo esta información se diluye en la antigüedad del blog, y seguramente habrá por ahí cosas tristes e interesantes que recoger.
    Un abrazo a todos¡

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  3. La verdad es que yo no sé a qué tanto asombro. ¿Los Camacho nunca bajaron a los barrios bajos? Porque existen desde antes de La Revolución. A escasas dos cuadras de mi casa empezaba el Reparto Florat, que era muy muy pobre y terminaba en chabolas como las de la foto. Formaba parte de nuestro recorrido en bicicleta cuando tenía como 11 o 12 años, lo que verdaderamente era un riesgo pero nunca nos pasó nada. Siguiendo por la línea del ferrocarril (chatanooga choo choo), cuando terminaba Florat comenzaba el campo, antes de llegar al río. En ese campo templé por primera vez. Pero el campo ya no existe. Después vinieron cientos, o miles, y comenzaron a levantar allí Timbalito (nombre de “mis” ediciones y hasta merecedor de un vídeo que filmó la hija de Joel Jover, el pintor camagüeyano), donde la mayor parte de las “edificaciones” son de ese tipo. Cuando yo salí en el 82 ya Timbalito cruzaba el río y se extendía por los prados de unas praderas de singadera conocidas como La Quintica, que nunca conocí porque entonces o no había nacido o era un niño y fui precoz pero no tanto. Todo Camagüey está rodeado por un cinturón de chabolas (“bajareques” sería una palabra cubana) de zinc, latón, cartón y tejas de fibro-cemento. La Revolución NUNCA solucionó nada de la construcción de viviendas, sólo unas pocas “micro-brigadas” para que quedara todo “aparente”. Y Florat prosperó ciertamente. La gente fue sustituyendo la madera por ladrillo y cemento. Pero robándolo de sus trabajos: trabajar en la construcción era duro pero si eras hábil te hacías una casa: se desvíaban camiones de áridos, de cemento, de cabilla y madera para el encofrado, de ladrillos, la hormigonera los domingos y los compañeros de trabajo a golpe de convocatoria. Luego yo, que trabajaba en estadística, cada dos o tres meses ajustaba los desbordantes datos a una contención admisible y esos papeles, con esos datos falsos o falseados que me inventaba (o venía el ingeniero de la obra y me decía “aquí quita el cero”), tenía que llevarlos personalmente a La Habana para que “el enemigo” no se los fuera a robar por el camino. Ah, Camachos darlings, recordar es volver a vivir.

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  4. Pero no era que La Revolución iba a solucionar este tipo de problemas? ¿Que iban a ser todos iguales?. Si la culpa la tiene el bloqueo (!) también tuvieron una larga y prospera época de colaboración con países comunistas, entre ellos una superpotencia. Si esto no sirvió para nada creo que no me salen las cuentas.

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  5. Nada sirvió para nada, Elizabet. Todos se dedicaron a robar y malgastar. Yo estudié la secundaria, el bachillerato y la universidad a la luz de un quinqué –y éramos unos privilegiados burgueses que todavía podían hacer ostentación de un quinqué– porque una parte del petróleo que iba de la URSS era revendido por el gobierno cubano en el mercado internacional. Y a dónde fueron las ganancias? Nadie lo sabe.
    Es triste pero así es, o fue, o será, o lo que sea.

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