GUILLERMO SOLO. FERNANDO SAVATER.

El escritor y filósofo Fernando Savater publica en El País un emocionante artículo sobre la novela La ninfa inconstante de Guillermo Cabrera Infante. Pulse encima del título del periódico.

Con Guillermo Cabrera Infante y Jana Bokôva, autora del documental Havana.

Con Guillermo Cabrera Infante y Jana Bokôva, autora del documental Havana.

JOSÉ FRANCO EN LES VERGERS DE L’ART.

La galerie Les vergers de l’art en colaboración con Lunáticas Productions invita al vernissage de la exposición de José Franco, pintor cubano, residente en Argentina, bajo el título de Enlazador de mundos. El día 30 de Octubre, en el Marais. Les cuelgo la invitación para que los que puedan ir vayan planificando, pero lo recordaré más adelante.

AUTOBIOGRAFÍA DE G.K. CHESTERTON.

 

A finales de los años setenta me empaté con un libro en Cuba que me cambió la vida, se titulaba El hombre que fue jueves, de G.K. Chesterton. Ahora vuelvo a Chesterton, después de haberlo leído y releído, esta vez a su Autobiografía, y no puedo menos de definirla como magistral. Soy lectora de biografías y autobiografías, encuentro en ellas el verdadero sentido de la novela, y de la vida, desde luego.

Gilbert Keith Chesterton (Londres 1874- Beaconsfield, Buckinghamshire, 1936) fue un prolífico escritor que cultivó todo tipo de géneros, y que se dedicó muy especialmente al periodismo. Se dio a conocer sobre todo por las historias de misterio del padre Brown, así como por las biografías de Charles Dickens y de San Francisco de Asís, y las obras Ortodoxia, El Napoleón de Nothing Hill y El hombre que fue jueves. Fue un escritor muy polémico, controvertido por sus posiciones políticas.

No tuvo ningún reparo en oponerse categóricamente a la guerra de los Bóers, y fue fiel a su postura crítica. Su Autobiografía se inicia de la mejor manera posible:

“I

TESTIMONIO DE OÍDAS.

“Doblegado ante la autoridad y la tradición de mis mayores por una ciega credulidad habitual en mí y aceptando supersticiosamente una historia que no pude verificar en su momento mediante experimento ni juicio personal, estoy firmemente convencido de que nací el 29 de mayo de 1874, en Campden Hill, Kensington y de que me bautizaron según el rito de la Iglesia anglicana en la pequeña iglesia de St. George, situada frente a la gran Torre de las Aguas que dominaba aquella colina. No pretendo que exista ninguna relación significativa entre ambos edificios y niego rotundamente que se eligiera aquella Iglesia porque yo necesitara para convertirme en cristiano toda la energía hidráulica del oeste de Londres.”

Mejor imposible.

Autobiografía. G. K. Chesterton. Traducción de Olivia de Miguel. Ediciones El Acantilado – 77. Barcelona, 2003. 392 páginas.

DOS GARDENIAS PARA TÍ. RAÚL DOPICO.

Hace tiempo que recibí esta novela, y hace tiempo que quería hablar sobre ella, lo que no me será facil porque conozco algunas claves de los personajes de la trama, y es la razón por la que me ha ganado y me he implicado en ella desde la primera frase.

Conocí a su autor por intercambio de emailes, si mal no recuerdo, él me envió la novela y la leí de un tirón. No pude responderle porque en aquella época me ayudaba en la casa una señora a la que le puse Reguilete, era una señora kosovar que me rompía todo y me botaba todos los papeles, así me botó cartas y sobres, y documentos importantes, porque por donde ella pasaba con el trapo y el plumero, no quedaba nada; creo que Dopico cambió su email. Así perdí las coordenadas de Raúl Dopico, así que si alguien lo conoce, por favor, que sepa que me gustó enormemente su novela, que la disfruté muchísimo, porque está bien escrita, y porque es divertida y al mismo tiempo resulta desde sus inicios la confesión de un hombre que nos dice que una vez que acabe esa confesión se suicidará. O sea, es la confesión, no al lector, sino a su amigo, un dramaturgo, que también se suicidó. O sea es la confesión de un futuro cadáver a un cadáver. Y estas truculencias literarias me fascinan. Recuerden que mi novela Te di la vida entera empieza con la confesión de un cadáver, a través de la cual rindo homenaje a una de mis películas preferidas Sunset Boulevard (1949) de Billy Wilder con Gloria Swanson y Erich von Stroheim, un monumento del cine, en la que un ahogado en una piscina contará la historia. Es la razón por la que me gustan las novelas que empiezan con cadáveres que cuentan lo que ocurrió y todavía mejor si es lo que ocurrirá. Lo que es el caso de Dos Gardenias para ti, novela corta pero contundente.

Si me preguntaran cuál es el tema de la novela, diría que el tema es precisamente la confesión de un hombre enamorado, fiel a su amor, de un exiliado, al gran amor de su vida, que se quedó en La Habana y que se suicidó, enfermo, pero eso no lo sabremos hasta el final. Es también una novela política, como toda novela de amor. Los personajes que fugazmente pasan por ella son muy conocidos en el mundo artístico habanero de una época.

No puede ser una novela autobiográfica porque muchas de las acciones ocurren en los años 60, el protagonista pertenece a la generación de Virgilio Piñera y José Lezama Lima, aunque quizás sea más joven. Y el novelista, Raúl Dopico, nació en La Habana, en 1963. Ganó el premio de poesía Luis Rogelio Nogueras en 1991, en Cuba. Ganó el premio internacional de teatro Cham en 1995, en México. Publicó los libros de poesía Los libros del otoño y Tras la huella de lo imposible , y la obra teatral El sacrificio. Actualmente (año 2005) reside en Estados Unidos, donde se desempeña como guionista y realizador de televisión.

Dos gardenias para ti, Ediciones Contemporáneo, La Torre de Papel, 2005. 75 páginas.

Un amigo ha tenido la amabilidad de enviarme el blog de Raúl Dopico, y es éste: Las fábulas del tiranicida.

EUFRATES DEL VALLE ENTREVISTA A RAMÓN FERNÁNDEZ LARREA.

Eufrates del Valle entrevista en El Imparcial Digital al escritor y poeta Ramón Fernández Larrea, quien durante tres años escribió y protagonizó el célebre El programa de Ramón en Cuba, salió al exilio en 1995, en la actualidad trabaja como guionista con Alexis Valdés en Esta noche Tonight en Miami. Ramón Fernández Larrea vivió en Barcelona; en París tuve la suerte de presentarle su poemario Nunca canté en Broadway, editado por Éxtasis (Linkgua) en la Maison de l’Amérique Latine. Hace poco Enrique del Risco le presentó un poemario en Nueva York. Excelente entrevista de Eufrates del Valle, divertida, y esencial.

Ramón Fernández Larrea, Miami, 2008.

Ramón Fernández Larrea, Miami, 2008.

Foto tomada de El Imparcial Digital.

PETICIÓN PARA APOYAR A ESPACIO AGLUTINADOR.

Coco Fusco ha creado un blog para reunir firmas con el objetivo de apoyar a Sandra Ceballos y su Espacio Aglutinador, usted puede firmar aquí. Visto en Penúltimos días.

En Fragmentos-Diarios  la artista Maite Díaz González responde a la nota del Consejo Nacional de las Artes Plásticas.

NINÓN SEVILLA, RITA MONTANER, PÉREZ PRADO.

Hicieron sus carreras en México, pero empezaron en La Habana, y algunos ya eran figuras conocidísimas e imprescindibles en esa Cuba añorada, añorada por estas imágenes. Vean a Ninón Sevilla, la célebre rumbera y actriz, bailando mientras Rita Montaner le canta a Changó con la orquesta de Dámaso Pérez Prado. Luego Ninón Sevilla canta, acompañada por la misma orquesta, La Cocaleca. Estas imágenes, cincuenta años después, todavía están prohibidas en Cuba.

By Zoé Valdés ¡Libertad y Vida! Publicado en Música Tagged

KNOCKOUTKUBA.

KnouckoutKuba es un documental del médico cubano Darsi Ferrer y de Manuel Benito del Valle, cineasta español, sobre el boxeo y los boxeadores cubanos que decidieron quedarse en Cuba. Pueden ver el tráiler en Producciones La Chari y en KnockoutKuba el sitio.

Están buscando distribuidor que es, para los que hacemos cine con estos temas, como buscar una aguja en un pajar.

EN STRAWBERRY FIELDS FOREVER, YOU KNOW, THE PLACE WHERE NOTHING IS REAL…

En uno de los magníficos blogs de David Lago González leo este excelente y despatarrante post sobre el día de la Hispanidad y los acontecimientos madrileños en relación a nosotros, los cubanos, así como carta a Jorge Moragas, lean en Strawberry fields forever, you know, the place where nothing is real…

MILAN KUNDERA O LA OFENSA DEL SILENCIO. YASMINA REZA.

La escritora Yasmina Reza publicó ayer en Le Monde una defensa del escritor checo Milán Kundera, a quien se la acusa de haber denunciado a una persona que luego pasó catorce años en prisión, durante los años comunistas, 1950, precisamente.
Milan Kundera negó la acusación, argumentando que no tenía la menor idea de lo que le estaban sacando (leer artículo).
Intelectuales franceses y españoles, entre los que se encuentran Fernando Arrabal y Michel Houellebecq han firmado un manifiesto en su defensa, según anuncia ABC, el diario español. Actualización, en ABC, hoy domingo, no se pierdan la respuesta de Leonardo Padura.

UN BARCO DE LECHE PARA CUBA. DONACIÓN DEL HOMBRE DE GROENLANDIA A TRAVÉS DE EMANACIONES.

No se pierdan la visión desternillante de Juan Abreu en Emanaciones sobre la visita de Socotroco Pérez Roque a Diplomático-Cocinero (vean el aforismo de Oscar Wilde que añadí al post, más abajo, donde el Desatinos se mete a cocinero) y de la negociación de los millones.

Un barco de leche para Cuba. Donación de El Hombre de Groenlandia a través de Emanaciones.

Un barco de leche para Cuba. Donación de El Hombre de Groenlandia a través de Emanaciones.

PREGÓN DE LA FERIA DEL LIBRO DE CARTAGENA.

SENTIR LOS LIBROS.

Zoé Valdés.

A los 17 bibliotecarios independientes presos en Cuba desde hace 4 años y medio.

Mantengo una relación muy honda con los libros. Es extraño que olvide alguna lectura, pero además jamás he olvidado ni siquiera la sensación física de las más importantes. Puedo cerrar los ojos y evocar el olor, el peso, el color y el espesor al tacto del papel, el tipo de letra, la situación geográfica de mis subrayados en tal o más cual título. Esto hace que pueda abrir las páginas de una obra después de varios años y, sin mucho esfuerzo consiga hallar la frase que una tarde me sedujo, marcada con un lápiz , o simplemente subrayada en la memoria. No puedo estar sin leer, como no puedo estar sin escribir. Pero, cuando hablo de libros no consigo evitar ponerme más en el plano de lectora. Mis libros me dan miedo, un pavor indescriptible. Releerlos produce en mí un dolor delicioso, y cada vez siento deseos de retrabajarlos, de reinventarlos. Los de los otros dan la sensación de bien terminados, en serenidad. Pero los míos no me dejan dormir, siento demasiado su presencia, como vigilantes, como amantes celosos a punto de apuñalarme.

Cuenta mi familia, esas tres mujeres de mi vida, madre, abuela y tía, que yo aprendí a fingir que leía y escribía alrededor de los dos años. Tomaba un libro e inventaba una historia y con mi incipiente vocabulario tartamudeaba un cuento, fascinada con la lectura imaginaria. También imitaba la escritura con una caligrafía similar al oleaje marino. Más tarde, ya en la escuela, confeccioné un idioma para unas cuantas amigas, cosa de poder chismear de los varones sin que ellos se enteraran. Luego redacté cartas y poemas dirigidos a los novios de mis compañeras de clases, quienes no tenían igual facilidad para la palabra. Creo que fue así como comencé a escribir, dando frases, sentimientos, ideas, como mismo una se entrega al amor. ¿No es eso la literatura?

Para mí es sobre todo un gran misterio. Misterio renovado cada vez, sentido en el más mínimo instante. Sentir el fuego de las imágenes, y añadirle más carbón al horno, es decir, palabras como trozos de madera. Las palabras son el único poder que vale la pena hoy en día, cuando son auténticas, cuando expresan los secretos artísticos, cuando impregnan de sabiduría y de poesía a la vida, que es el poema más palpitante del universo.

Al cubano siempre le ha gustado leer. Se dice que el cubano es un lector empedernido y muy peliculero, por el aquello de apasionarse con el cine. Antes, en Cuba existía una tradición periodística bastante extensa y de una calidad inimaginable, basta citar Social, Bohemia, El Diario de la Marina, Hoy, entre otros. Existían editoriales, es incierto de que en Cuba no se editaban libros, ¿dónde fue que se creó revista literaria tan importante como la bella colección de Orígenes? A costo de sus autores, sí, pero que la editaron libremente. Existían las ediciones propias y se comercializaban las latinoamericanas y españolas. Los libros eran distribuidos en célebres librerías, por poner dos ejemplos, La moderna poesía situada en la esquina de Obispo y Bernaza, muy amplia, la que se ha repetido en Miami. La original en La Habana sólo brinda compilaciones de discursos (ya sabemos de quién) o selecciones discretas de autores oficiales. ¡Una candidez! El segundo ejemplo es la antigua librería Madiedo, en la calle O”rreilly, hoy desaparecida, y que era la preferida de José Lezama Lima.

Con la Revolución se creó el aparataje del Instituto del Libro, es verdad que Carlos Franqui ordenó hacer una edición masiva del Quijote, cosa que me vine a enterar hace unos años gracias al editor Basilio Baltasar, porque a nosotros siempre nos dijeron que fue Alejo Carpentier; por supuesto, Carlos Franqui en exilio, no les quedaba otra opción que mentir.

Es cierto que se hicieron ediciones masivas, y se divulgó una cierta literatura, cada vez más cándida, y dale con la candidez que nada tiene que ver con Voltaire, cosa de formar al hombre nuevo. De ahí, que muchos leyéramos Moby Dick con las invocaciones a Dios censuradas. Las ediciones y reediciones salían en tiradas descomunales, pero siempre nos topábamos con las mismas obras. Entre una tirada y otra de la Cecilia Valdés de Cirilo Villaverde distaban pocos meses. Según los ideólogos esta novela costumbrista servía para enseñar nuestras raíces, constatar la cubanidad. Así Cirilo Villaverde cayó de flay, que ni pintado para dar clases de una historia oficial a los cuadros brutos del Partido. Tuvo que aparecer una película desobediente con el mito, con carácter incestuosa para algunos y para Fidel Castro, y de libre inspiración para que al “Cirilo ese lo mandaran a cortar caña”. Frase que escuché en el cine Rialto, a mitad de la película: “¡Cirilo, después de esto vas p’a la zafra de cabeza junto a Humberto Solas!” Y navegó con suerte, que pudo haber caído en la hermosa cárcel de tu piel, como en la canción, sólo por escribir y pensar diferente. Diga lo que diga el ministro de Exteriores cubano.

Los libros constituyen uno de los termómetros más eficaces de las dictaduras, ¡cuántos libros quemados, cuántas autores denigrados, convertidos en cenizas en la hoguera de la infamia! En Cuba, no solamente escritores cubanos vivos y muertos fueron silenciados, también desaparecieron de los estantes nombres ilustres internacionales. Recuerdo cuando publiqué mis primeros poemas en la colección Giraldilla, recibí el primer premio de poesía a los veinte años con el libro Respuestas para vivir, pretencioso título, en realidad a esa edad eran más bien preguntas para vivir; una parte del jurado estuvo compuesto por los poetas José Emilio Pacheco, Efraín Huerta, Fayad Jamís, entre otros, en realidad el poemario fue publicado siete años más tarde en Cuba. Entonces me dieron la posibilidad de pasar en un programa de radio, al preguntarme el locutor por mis escritores preferidos mencioné entre otros a Octavio Paz y a Mario Vargas Llosa, en ese instante el micrófono enmudeció, y como cuando le censuraban la palabra dios a Julio Iglesias en las canciones, se hizo uno de esos silencios que los radioescuchas debían rellenar con su imaginación. Y eso que fui bicha y que no hablé de los escritores cubanos exiliados que me hacían la boca agua.

Un premio Nobel y caca (con perdón de la expresión) es lo mismo para el aparataje si el dichoso Nobel es un anticastrista como lo era Octavio Paz, si por el contrario, como Saramago y Gabo son amigotes del Tiranosaurio pues entonces ya es el NOBEL, con mayúscula y subrayado.

En los años ochenta se quiso cambiar la imagen, dar una idea de apertura al extranjero, entonces tomaban la obra más ingenua de un escritor extranjero y se editaba con la pretensión de que nadie iría a protestar, pues publicado estaba. Fue el caso de Juan Marsé, con Ultimas tardes con Teresa. Los censores, claro, se equivocaron una vez más al ver candidez en esta obra. O de un Italo Calvino, o de un Raymond Radiguet, o de una Marguerite Durás, publicados estos últimos mucho antes en la colección Cocuyo, la que dejó de existir hace ya varias décadas. En la actualidad se publica Lydia Cabrera sin su consentimiento, ¿cómo va a protestar Lydia, la escritora y etnóloga cubana, si murió ya?

Dos cuartillas y media no bastan para explicar el drama literario cubano inmerso en el drama de la dictadura. La campaña de alfabetización llevada a cabo a inicios de la revolución se pudo hacer con el arsenal preparado en tiempos de la república, porque sin la cantidad de maestros formados antes de la revolución no hubiera sido posible; aquella maniobra, política más que educacional, devino una suerte de intercambio bochornoso, tipo el estado te enseña a leer lo que al estado le da la real gana que leas. Mis libros de lectura de primero, segundo y tercer grado estaban plagados de imágenes de héroes. El alfabeto era guerrerista, A como ametralladora, B como Bolivia, E como Ernesto, C como Cuba, Ch como Ché, D como Diario, F, como Fidel, R, como revolución, etc, todo engarzaba de una manera sospechosa. En Historia sólo existían dos revoluciones, la rusa y la cubana, apenas se citaba la francesa, pues se pretendía inflar el globo de que la única auténtica revolución había sido la nuestra.

Actualmente, en la vida cotidiana del cubano de a pie, los libros no  ocupan una importancia vital, porque lo que les preocupa primordialmente es la sobrevivencia, forrajear qué comer, resolver el transporte, el aseo, en fin lo más elemental de la vida. Los libros pasan casi a un plano olvidado. De hecho, librerías y bibliotecas dan grima por su miserabilidad, incluyendo los infotures, esas diz que librerías de hoteles de lujo, en dólares. Los estantes de estos infotures se ven representados por autores ahora semi prohibidos, es el caso –como cité antes- de Lydia Cabrera, quien en vida puso una demanda contra la publicación cubana de El Monte, su obra más emblemática, pero después de muerta su obra se vende por doquier, hasta en ferias internacionales; sin sospechar los compradores que esa autora tuvo que huir de su país debido a esa misma obra literaria con la que hoy el régimen gana dólares. Los cubanos no pueden comprarla.

¿Qué cubano que pueda empatarse con un puñado de fulas (dólares en argot), de euros, o CUC, vacilará entre un libro y un paquete de leche en polvo? Salvo rarísimas excepciones, se irá por lo segundo. Así y todo, siempre para salvar la imagen hacia el exterior, desde hace algunos años se viene celebrando bianualmente la Feria Internacional del Libro de La Habana, antes ocurría en un paraje residencial y bien remoto del centro de la ciudad misma, hoy es en La Cabaña, antigua cárcel donde Castro mandó a fusilar a tantos inocentes y donde estuvo preso durante dos años y medio el escritor Reinaldo Arenas. La entrada a la Feria es por invitación especialísima, o pagada en dólares, o en CUC o en pesos cubanos a precios elevados. Un libro puede llegar a costar entre 25 dólares o 40 pesos. En el caso de los primeros constituye un salario de varios meses, en la moneda nacional significa la mitad del salario mensual mínimo.

Los intelectuales siempre se las arreglarán para conseguir libros. Siempre entrarán de manera clandestina y se pasarán de mano en mano, en una suerte de biblioteca itinerante. Ya existe el mercado negro de libros, en Dolores Santa Cruz, por supuesto. Cualquier turista puede ser interpelado por un jinetero deseando venderle un ejemplar en extinción del último premio Cervantes.

En Cuba, leer siempre ha sido una hazaña, una epopeya maldita. Pero desde luego, la mayor hazaña es existir, resistir. Digo, no sin amarga tristeza, que he conocido héroes anónimos de la lectura. Hombres y mujeres que con el estómago vacío, sosteniéndose a base de té o de agua con azúcar, intentan nutrir su espíritu abriendo un libro distinto. Eso, sin duda alguna, también es el amor a la vida. Eso es sentir y darle sentido a la literatura. Su proeza es vivir y leer diferente. Ellos, los bibliotecarios independientes, gente que crea bibliotecas clandestinas en sus hogares, a escondidas, o los sencillos lectores arriesgados: esos son mis verdaderos héroes.

Cuando salí de Cuba”-como dice la canción magistralmente interpretada por Guillermo Portabales- yo en cambio sólo “dejé” una parte de “mi vida”, y una parte de “mi amor”. Si bien pude conseguir salir con mi marido, el cineasta Ricardo Vega, y con mi hija, entonces de un año y medio, lo cual no resultó nada fácil, pues ¿quién ignora que para sacar a un niño de Cuba aunque lo hayas parido debes obtener la autorización del Ministro del Interior y de Fidel Castro? Algún día contaré, si llego a escribir mis memorias, cómo sucedió aquella salida llena de contratiempos y las humillaciones a las que fuimos sometidos. Sin embargo, aunque casi libre, dejaba detrás a mi madre, a mis amigos, mis lugares, y una gran parte de mis libros. Es cierto que pude sacar conmigo una maleta de volúmenes, la mayoría de poesía, y que más tarde he ido recuperando o volviendo a comprar los imprescindibles; pero la ausencia, la pérdida, el robo de lo que llamo mi tesoro de papel, mis remedios del alma, los medicamentos que constituyen las diversas lecturas y relecturas es uno de los castigos más grande para alguien que como yo siente de manera muy vívida ese objeto espléndido, pilar de la sabiduría, que es el libro.

París, 2008.

Fotos mías: Ciudad de Cartagena, Feria del Libro, Museo romano, Alcaldía, mi cuarto.

Fotos donde aparezco: De la Alcaldesa Señora Pilar Barreiros y de una de las libreras de la Feria.

EL ARTE DE CONVERSAR. OSCAR WILDE. (II).

“El deber que tenemos con la historia es reescribirla.”

“Ofrecer una descripción precisa de lo que nunca ha ocurrido no es sólo la ocupación apropiada del historiador, sino también el privilegio inalienable de cualquier hombre polifacético y culto.”

“Una idea que no es peligrosa no es digna de ser llamada idea.”

El crítico como artista.

“La única forma de ficción en la que los personajes reales no parecen estar fuera de lugar es en la historia. En las novelas son detestables.”

“Al verdadero cínico nunca se le revela nada.”

En conversación.

AGLUTINADOR LABORATORIO.

Leo en Penúltimos días que la muestra prevista por Aglutinador Laboratorio y Sandra Ceballos, asi como el concierto de Porno para Ricardo, está en una cutícula. Por cierto, la respuesta de Sandra Ceballo es magnífica. Esta si es una artista de las que viene desde hace rato mostrando que hay que enfrentarse con el arte, pero también con el coraje.

La programación estaba prevista para mañana.

Vean el clip de Charlie Bravo sobre la canción El policía de la cultura de Porno para Ricardo.

ACTUALIZACIÓN: Vean la respuesta de Porno para Ricardo en Penúltimos días y en Porno para Ricardo.

FERIA DEL LIBRO DE CARTAGENA.

Hoy estoy en la Feria del Libro de Cartagena, en España, donde me tocará esta tarde dar el pregón de inauguración de la feria. Mi pregón se titula Sentir los libros, dado que el tema de la feria es un homenaje a la lectura y al libro como objeto.

Me fui al Museo Romano, y a las escavaciones donde se ha hallado un teatro o foro romano. Una belleza que quisiera compartir con ustedes.

No tengo mucho tiempo para postearles, pero sólo quiero decirles que las excavaciones se hicieron moviendo y demoliendo edificios que, por suerte, estaban en mal estado, se mudaron a las personas a otros sitios, y que detrás del teatro, en lo que serían los jardines, o sea donde se hacía la vida social después de las representaciones, también se iniciarán investigaciones y excavaciones para intentar recuperar el jardín. Más tarde postearé sobre la feria, y a pedido de algunos de ustedes pondré algo más de El arte de conversar de Oscar Wilde.

Fotos mías.

MORATINOS ENSEÑA A COCINAR.

Desatinos se mete a cocinero. Si cocina como administra su ministerio… Prepárense para una epidemia mundial de gastroenteritis.

Véánlo en EcoDiario.

“¡UN COCINERO Y UN DIPLOMÁTICO! UN PARALELISMO EXCELENTE. SI HUBIESE TENIDO UN HIJO TONTO LE HABRÍA CONVERTIDO EN UNO DE LOS DOS.”

Oscar Wilde. Vera o los nihilistas.

EL ARTE DE CONVERSAR. OSCAR WILDE.

Quiero presentarles un libro que he disfrutado mucho. Oscar Wilde es, desde luego, uno de los escritores a los que siempre regreso. A su obra más conocida, a sus anécdotas, a su De Profundis, del que tanto debemos aprender. De su exilio parisino conozco varias anécdotas, todas maravillosas, recuerden aquella en la que un melancólico Oscar Wilde se va a orillas del Sena o de la Sena (es ría y no río), con ánimos de acabar con su vida, y descubre a un hombre ensimismado, mirando atentamente al agua. La curiosidad del escritor pudo más, se acercó al hombre, y le preguntó con voz queda:

-Buenas tardes, ¿qué, piensa en suicidarse? -Pensando que al igual que él el hombre tramaba su suicidio.

El otro le respondió.

-¿Suicidarme? ¡No, hombre, qué va! Soy peluquero, aprendo de los rizos que el aire le hace al agua.

Wilde tuvo fama de gran conversador, en una época en que lo más preciado en París eran sus salones literarios; y aunque la conversación es un arte efímero, íntimo, en París la convirtieron en representación casi teatral. Wilde “decía” y la gente quedaba hechizada, con sus epigramas, brillantes, y que encontraremos también en su obra. Wilde contaba entre lo cierto y lo irreal, lo verdadero y lo falso, podemos o no creerle, del mismo modo nos amplían la visión de la vida. Con sus reflexiones las circunstancias pasan a ser más posibles, menos constreñidas.

Wilde fue también un gran humorista, fino, y que obligaba a pensar, a no quedarnos en lo anecdótico. Sus críticas sobre políticos y celebridades despertaban un gran interés literario, jamás quedaron en la banalidad. En literatura hay que saber ser banal, con inteligencia y elegancia. En literatura, hay que ser vulgar, es necesario, pero con brillantez y refinamiento, que quiere decir, en el momento justo.

Este libro es la más completa colección de los epigramas de Oscar Wilde y reúne además cuentos orales de sus fabulosas conversaciones en los salones literarios, cuidadosamente recogidos por Roberto Frías, a partir de todo el material oral que se registró a través de amigos, biógrafos y conocidos. No dejen de buscarlo y leerlo.

Fragmentos geniales:

“Los malos artistas siempren admiran mutuamente sus trabajos. Lo llaman estar libres de prejuicios y tener una mente abierta. Pero un verdadero gran artista no puede concebir que la vida se exhiba, o que la belleza se muestre, bajo otras condiciones que no sean las que él ha elegido.”

El crítico como artista.

“Por paradójico que parezca -y las paradojas son siempre asuntos peligrosos-, no es tan cierto que la vida imita al arte como que el arte imita la vida.”

La decadencia de la mentira.

“El público acepta en el arte lo pasado porque ya no puede alterarlo, no porque pueda apreciarlo.”

El alma del hombre bajo el socialismo.

“Me agradan los hombres con futuro y las mujeres con pasado.”

El retrato de Dorian Gray.

“Todos nacen siendo reyes, y la mayoría de la gente muere en el exilio, como la mayoría de los reyes.”

Una mujer sin importancia.

“Hoy día la gente conoce el precio de todo y el valor de nada.”

El retrato de Dorian Gray.

“Nunca viajo sin mi diario. Uno siempre debe llevar algo sensacional para leer en el tren.”

La importancia de llamarse Ernesto.

“No hay algo así como un libro moral o inmoral. Los libros se escriben bien o mal. Eso es todo.”

El retrato de Dorian Gray.

“Londres está lleno de niebla y de gente seria. No sé si la niebla produce a la gente seria, o si la gente seria produce la niebla, pero todo el asunto me altera bastante los nervios.”

El abanico de Lady Windermere.

“Las mujeres se defienden atacando; a veces atacan con una extraña y súbita entrega.”

El retrato de Dorian Gray.

“El secreto de permanecer joven es una desmesurada pasión por el placer.”

El crimen de Lord Arthur Savile.

“Adoro los placeres sencillos, son el último refugio de lo complejo.”

Una mujer sin importancia.

“La única diferencia entre el santo y el pecador es que el santo tiene un pasado y el pecador un futuro.”

Una mujer sin importancia.

El arte de conversar. Oscar Wilde. Ediciones Atalanta, 2007. 237 páginas.

AURELIO DE LA VEGA NOMINADO A UN GRAMMY LATINO.

Una gran noticia. Nuestro querido amigo Aurelio de la Vega ha sido nominado a un Grammy Latino en la Categoría de Música Clásica Contemporánea, muy merecido desde hace años. Un gran beso, y felicidades para él y para Sarita, su esposa. Visto en Penúltimos días y aquí.

En el año 2005 fui a recoger el premio de La Rosa Blanca que los amigos de esta Asociación cubana me entregaron, entre ellos uno de sus promotores principales, Aurelio de la Vega. Fue una de mis mejores experiencias y conservo un recuerdo precioso.

La mano de Aurelio de la Vega. Foto mia.

La mano de Aurelio de la Vega. Foto mía.

De izq a der. Norma Montero, yo, Andy Garcia y Aurelio de La Vega, en LA.

De izq a der. Norma Montero, yo, Andy García y Aurelio de La Vega, en LA.

En Santa Bárbara, con Raúl, Sarita y Aurelio de la Vega, Norma Montero, Cecilia, el esposo de Norma y yo.

En Santa Bárbara, con Raúl, Sarita y Aurelio de la Vega, Norma Montero, Cecilia, el esposo de Norma y yo.

Con Néstor Diaz de Villegas, Nivia Montenegro y Aurelio de la Vega en Doheny Univ.

Con Néstor Díaz de Villegas, Nivia Montenegro y Aurelio de la Vega en Doheny Univ.

Con varios invitados, con abrigo marrón, nuestro amigo Rogelio Martinez.

Con varios invitados, con abrigo marrón, nuestro amigo Rogelio Martínez.

By Zoé Valdés ¡Libertad y Vida! Publicado en Música Tagged

MIRIAM GÓMEZ EN LA VANGUARDIA.

A raíz de la publicación de La ninfa inconstante, novela póstuma de Guillermo Cabrera Infante. Miriam Gómez, su viuda, presentó la novela en varias ciudades españolas, y ha dado innumerables entrevistas para diarios importantes. Vía Penúltimos días leo ésta de La Vanguardia.

TRES AÑOS.

Un día como hoy, 15 de octubre, pero del 2005, me inicié como bloguera, en la otra dirección Blog de Zoé Valdés, en Skyrock. Debo contarles que el mérito no es mío. Todo empezó de la siguiente manera: De pronto, mi hija, se dedicó a fotografiar pies por todo París. Estos pies tenían la particularidad de estar calzados con tennis Converse. A ella siempre le ha gustado la fotografía y desde pequeña hace fotos por todas partes, pero esto de retratar pies me intrigó. Le pregunté y me dijo que tenía un blog (la palabra me sonó rara) sobre los pies de los adolescentes y los Converses, y las personalidades a través de los pies. Quedé todavía más intrigada, ella me enseñó el blog y quedé fascinada con su trabajo.
Entonces, me dijo: “Mamá, deberías tener un blog”. Vi la posibilidad remota, dada mi incapacidad total para la tecnología. Fue mi hija quien me abrió el blog, y me explicó lo sencillo que podía ser. Y así, cacharreando, yo solita he llevado mi blog durante tres años. Incluso, para este de WordPress, no pedí consejos. Lo hice sola, lo llevo sola, y por eso pido disculpas si en alguna ocasión algo ha salido mal.
El blog de los Converses de Attys Luna ya no existe, ella lo ha cambiado en varias ocasiones por otros temas. Ahora está leyendo La Cartuja de Parma, Antígona, y Las amistades peligrosas, está en esa edad, quince años, en la que la lectura toma una parte muy importante de nuestros sentimientos. Y eso me hace inmensamente feliz.
Con el permiso de ella pondré tres videos de tres momentos importantes para nosotros. Y de este modo le hago un homenaje a quien ha sido para mí el mayor descubrimiento de la vida: ella.
Gracias a todos los lectores de este blog por acompañarme durante todo este tiempo, gracias a los amigos que también llevan su blog, porque como dice Pierre Assouline: Los blogs son los salones literarios de antaño. Cito de memoria. Y añado: Cuando éstos tienen realmente algo qué decir, qué debatir, qué aportar. Para los cubanos, dispersos por el mundo, ésta ha sido una manera muy especial de reunirnos, de conocernos, de admirarnos, de querernos, y para colmo, hasta de enemistarnos. Pero prefiero obviar esto último. Y además, una forma de encontrarnos en este salón virtual, a la espera de encontrarnos en Barcelona, Nueva York, Tenerife, Sevilla, Granada, Munich, Miami, Madrid, Londres, Roma… quizá, un día, en La Habana. Para los amigos de todas partes del mundo, ha sido un placer escribirnos a través de aquí, e incluso hasta conocernos personalmente cuando hemos podido.
Un beso a todos, y seguimos.

Luna en La Habana, días antes de partir definitivamente, siempre muy cubana, como podrán apreciar aquí, bailando con su padre, Ricardo Vega:

Llegamos a Francia, y enseguida se hizo muy francesa, a juzgar por la crotte de nez (moquito). Ya saben que a los franceses les encanta sacarse los mocos en los semáforos, al timón de los autos.

Y como en días pasados les puse su primera película como realizadora, recuerden: Un vampire à Paris. Hoy les cuelgo su segunda película, titulada 4ème 4, sobre su clase de hace dos años. La película la hizo dentro de la escuela, como verán, y al final entrevista al profesor de Español.

NO ESCONDAS EL CUERPO.

NO ESCONDAS EL CUERPO

Ella le brinda mandrágora se tasajea el ombligo
y pestañea delineada por el kohol
Nefertiti la bellísima
desnuda y enjoyada bajo los rayos del sol
con el torso mutilado eso sí
el lóbulo mordido el ojo izquierdo en blanco
ni maliciosa ni ambiciosa ni víctima
se ríe finísimo sin desastres
con los dientes vivos vivos
pregunta con el clásico tono de las diosas
¿Lo amé porque era el hijo de Tiyi?
Pero no lo amó porque desafiaba
con una triste mirada impúdica
Nefertiti la bellísima
se abrocha la minifalda plisada de lino transparente
se alisa las cejas con la yema ensalivada
piedra caliza cuarcita roja policromada
Está alejándose de Tell-el-Amarna
está perezosa
No escondas lo tuyo
Total tu hombre ni siquiera existe.

LAS INICIADAS

El príncipe-sacerdote de Knossos
estucado en lirios y plumas
la mano sobre el pecho
¿qué agarra con la otra?
erguido ante el espectáculo de las macizas
afincadas en los tarros
una y otra vuelta de carnera
sobre el lomo prieto
para caer
rectas de espaldas al miedo
las damas tirintas se abren los corpiños
liban liban liban
las cretenses saltan por encima del príncipe-sacerdote
el de Knossos tiene una mano mojada como una lechuga
y con la otra acaba de apartar a la bestia
las damas tirintas no son bobas
y lo arrastran por la negra cabellera
ufanas pero sin conocer la mantequilla
las cretenses ofrecerán al público las orejas y el rabo.

MENTONES PARA COLETTE

En el ring se desfiguran dos jóvenes hermosos
y ella es una mujer de pies europeos
Hoy sólo existe un ciclo de espumosos puñetazos
de cínicas iluminaciones
Ella alquilará un traje para la consulta del ginécologo
sabuesa sufre la inyección de coñac
Ellos la contagiarán con el irritado ballet de sus tobillos
Sublévate porque ella huele a desolladas fresas anegada en tendones
Ella esculpe en mermelada esos cuerpos insolentes y suda
y al recuerdo le viene el columpio de unos testículos
sobre el acantilado del bidet
Pasta dental pomada china en los glúteos
Ella se pone los lentes
ellos amoratados exteriorizan la virginidad
después de los ungüentos habrá un minúsculo vahido
y ellos seductores eyacularán linimento
La del turbante enciende el túnel con las resbalosas camisetas
hasta cuenta los vómitos de sangre
como ráfagas de merengue sobre una panetela muy fina
Ella es marítimamente europea
para los espectadores esto no es más que un episodio intrascendente
pero la melancolía lo convertirá en extravagancia.
En el ring se matan dos jóvenes hermosos
y esa mujer exhibe la tersura de sus pies
El boxeo es otro show para diosas mitómanas.

Poemas de mi libro Cuerdas para el lince, Editorial Lumen, 1999.
Fotos de Louise Brooks enviadas por mi amigo Ramón Unzueta.
Foto mía de Ricardo Vega.

LA FICCIÓN FIDEL, EN ESTADOS UNIDOS.

El próximo 21 de octubre se pondrá a la venta en librerías en la colección Rayo de Harper Collins, mi libro La Ficción Fidel, editado por Planeta en España. En febrero saldrá en Francia, en la editorial Gallimard, junto a mi novela Bailar con la vida, editada también por Planeta.

Se puede adquirir en pre-venta en Amazon. Gracias a todos los que lo han adquirido. Vean en HarperCollins, donde aparece también mi novela Dear first love (título original: Querido primer novio, publicada en español por Planeta.)

Aquí el teaser de La Ficción Fidel.

ADIÓS A GUILLAUME DEPARDIEU.

El actor francés de 37 años, Guillaume Depardieu, ha muerto de una neumonía contraída durante un rodaje en Rumanía. No sólo era un gran actor, recordemos Todas las mañanas del mundo (1991) de Alain Corneau, en el que interpreta al protagonista principal, el violinista Marin Marais de finales del siglo XVII y principios del XVIII, junto a su padre Gérard Depardieu, además era un hombre de una extrema sensibilidad, que mantuvo relaciones bastante difíciles con su progenitor, y que se consagró al cine de forma pasional. Tuvo problemas graves con las drogas y con el alcohol, por lo que se accidentó en una moto, y esto le llevó a que le amputaran una pierna después de 17 operaciones. Debido a su invalidez pocos productores se arriesgaban a contratarlo por el problema que les planteaban los seguros.

Guillaume Depardieu era un inmenso actor, de carácter difícil, cierto. Pero su desaparición nos deja un vacío en la gran pantalla. Tous les matins du monde sont sans retour…

By Zoé Valdés ¡Libertad y Vida! Publicado en Cine Tagged

RECUERDOS.

A veces me ocurre que de un recuerdo enlazo con otro, en apariencia el uno nada tiene que ver con el segundo, pero sin embargo, se aproximan en intensidad. Este fin de semana me ha servido para hacer un juego de enlaces, un poco raro, pero muy interesante.

Leí el magnífico artículo homenaje de José Abreu Felipe a Carlos Victoria, en el primer año de su fallecimiento, publicado por El Nuevo Herald, y que Juan Abreu me envía también esta mañana en un email. Entonces recordé aquel mediodía en Cádiz, en la que Carlos Victoria me acompañó a la Universidad a firmar el Libro de Oro, junto al rector, un señor amabilísimo. Ese año el evento Con Cuba en la Distancia organizado por Grace Piney y Fabio Murrieta en Cádiz le dedicaba un homenaje. Retomamos la conversación que habíamos dejado una tarde en Miami, en el restaurante Versalles, a donde me llevó Carlos Victoria por primera vez.

Con Carlos Victoria y el Rector de la Universidad de Cádiz

Con Carlos Victoria y el Rector de la Universidad de Cádiz

Entonces, mi mente dio un giro, y de ahí fui a parar al recuerdo de un hermoso paseo, que dimos el poeta Manuel Díaz Martínez, por la calle donde se encontraba el hotel, y que desemboca en una gran plaza; antes pasamos por una librería, donde encargué unos libros que necesitaba Javier de Castromori para una novela que está escribiendo. También esa tarde, el poeta y yo retomamos una conversación que había quedado hilvanada en una cena habanera, en el restaurante de La Divina Pastora, en el Morro, con el escritor y diplomático Carlos Barbachano, junto a la esposa de Díaz Martínez, la delicada Ofelia, antes de que se fueran ambos del país, en los días calientes de la Carta de los Diez.

Con el poeta Manuel Diaz Martinez en Cádiz

Con el poeta Manuel Díaz Martínez en Cádiz

Esa noche cenamos todos los invitados en el evento, en un céntrico restaurant, muy bonito. Grace Piney nos contó de cómo había sacado a su perra de Cuba. Y ese recuerdo me llevó a recordar a Thelma Quintana, y a Golda, su perra, a la que también sacó de Cuba. Se llamaba Golda por Golda Meir, y el animal y yo nos teníamos gran cariño. Yo la sacaba a pasear todas las noches, cuando vivíamos en Beautreillis, en París. Una noche, Humberto Solás estaba de visita en la casa de Thelma y de Moisés, y me sacó esta foto con Golda.

Con Golda. Foto Humberto Solás.

Con Golda. Foto Humberto Solás.

De esta foto mi mente viajó a los comentarios que me hizo Humberto Solás sobre el guión cinematográfico Desequilibrio, y sobre mi primera novela Sangre Azul, y luego sus apreciaciones sobre la película Vidas paralelas, filme de Pastor Vega, cuyo guión escribí, y por el que recibí el Premio Coral en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. Un trabajo poco visto, polémico, con las actuaciones de Omar Moynello, Daysi Granados, Omar Valdés, Lili Rentería, el actor venezolano Orlando Urdaneta, y la actriz española Isabel Serrano, Alicia Bustamante, también actuó Carla Pérez, y la orquesta Las Anacaonas. Una noche nos fuimos de fiesta por el Malecón, algunos miembros del equipo, subimos hasta el Morro, y nos divertimos haciendo travesuras. En la foto, en el muro del Malecón con Orlando Urdaneta e Isabel Serrano.

Carlos Urdaneta, Isabel Serrano, y yo, en el Malecón. Foto Carla Pérez.

Carlos Urdaneta, Isabel Serrano, y yo, en el Malecón. Foto Carla Pérez.

Esa película, su guión, me llevaron a conocer dos ciudades muy distintas, Nueva York, que adoro, y Caracas, que no me gustó nada, tal vez no me alcanzó el mes que estuve allí para entenderla. Cuando llegué a Nueva York, después de once años de no ver a mis hermanos ni a mi padre, me reuní con ellos, y mi hermano Gustavo Valdés me llevó enseguida a ver La Jungla de Wifredo Lam y un Jackson Pollock, delante de esos cuadros me sentí tan feliz de vivir y de saber apreciar el buen arte, que no pedí nada más que estar allí unos minutos.

Con un Pollock. Nueva York. Foto Gustavo Valdés.

Con un Pollock. Nueva York. Foto Gustavo Valdés.

Busqué en mi mente en qué otros momentos me había sentido así, tan inmensamente plena de vida y de arte. Y evoqué una tarde invernal en el cementerio de Montparnasse, junto a la tumba de mi querido Serge Gainsbourg, uno de los más grandes compositores, cineastas, poetas franceses; cuando la luz nos bañó a todos los que allí estábamos, y me sentí radiante de haber vivido en sus canciones, de haberlo conocido gracias al cineasta suizo Pierre Koralnik, quien le entregó mis poemas.

En la tumba de Serge Gainsbourg. Foto Iván Giroud.

En la tumba de Serge Gainsbourg. Foto Iván Giroud.

Ese mediodía yo llevaba en el bolso Vista del amanecer en el Trópico, empezaba a leermelo, y no podía ni siquiera imaginar que años más tarde conocería a quien considero mi maestro literario, a quien fue un gran amigo, junto con su esposa Miriam Gómez. A mi madre y a él les dediqué la novela Te di la vida entera, cuyo título original era El dolor del dólar (con este título salió en francés), en honor a él. Con esa novela quise hacer con el lenguaje lo que hacía Guillermo Cabrera Infante, pero a mi manera, y con los tics del argot de mi época. Guillermo tuvo la amabilidad de presentármela en Madrid, ya lo he contado antes. En aquellos años ningún escritor cubano -que sepa yo- se confesaba deudor de la obra de GCI, cuando me preguntó si no tenía miedo de que se me cerraran algunas puertas por confesar mi admiración por él, le respondí que absolutamente ninguno. Guillermo Cabrera Infante fue una luz muy especial en mi vida, en mi obra. Leerlo es vivir y renacer en la literatura, es entender que sólo la novela nos salva de la ignominia, como acaba de declarar JMG Le Clézio, el reciente premio Nobel. Guillermo fue de una gran generosidad conmigo, jamás lo olvidaré.

De las primeras veces que nos encontramos, una fue en la Feria del Libro de Madrid, en 1995, firmamos libros en el mismo stand, nunca olvidaré los consejos que me dio aquella vez, y cuanta razón tenía.

Estos fueron mis recuerdos de fin de semana, de toda la vida, y con ellos me sentí acompañada, con ellos caminé por esta ciudad a la que también tanto le debo, y escribí, en silencio, amando el recuerdo de un maestro, y la sucesión de imágenes prendidas en mi alegría.

Ricardo Vega, Guillermo Cabrera Infante, Laura Franch y yo. Feria del libro de Madrid, 1995. Foto Sigrid Kraus del Carril.

Ricardo Vega, Guillermo Cabrera Infante, Laura Franch y yo. Feria del libro de Madrid, 1995. Foto Sigrid Kraus del Carril.

AGUSTÍN CÁRDENAS. EL VOLUMEN DEL SILENCIO.

Un sauce llorón para Tania.

Un sauce llorón para Tania.

AGUSTÍN CÁRDENAS: EL VOLUMEN DEL SILENCIO.

Zoé Valdés.

A Tania Assaf Galindo, embrujo.

Lo que no es piedra es luz.
Octavio Paz.

He citado el poema Piedra nativa dedicado por Octavio Paz, uno de nuestros grandes sabios, a Agustín Cárdenas, porque será a través del poema que escribiré sobre la obra de este escultor. El poema, como traductor de la piedra, del bronce, de la madera, lenguaje de la materia, en fin, supone estela de silencios. Entre las dos obras existe esa sonoridad infinita que es el alarido del silencio, rasgado con los instrumentos de la forma y de la palabra, violonchelos que destilan suspiros, el alma de la música, pensamiento.

La luz devasta las alturas dice el primer verso. Las alturas acalladas por la intensa luz de barrios y atardeceres habaneros, surgidos del recuerdo cuando las manos tocan la porosidad de la madera o de la piedra del banco de un parque, del mármol devorado por los aguaceros. Las manos de Agustín Cárdenas, como torrenciales caribeños, sus dedos se hunden con el poder insular de los goterones taladrando en las ruinas, y de ellas extraen un escorzo grabado en mármol gris de Grecia. Las manos del escultor, recorren cual ciclones, remodelando la ciudad. Ciudad de merengue y guaguancó, antigua en su quimera, suplica manadas de rinocerontes de Durero, laberintos, y se fuga de sí misma, hacia este otro banco, en otro parque, con otra luz, a pocos pasos de otra isla, la isla Saint-Louis.

Manadas de imperios en derrota se acuclillarán, admiradores del volumen, semejantes al sonido seductor, vozarrones, amasados en el triunfo. Vibra el nervio en la victoria, y la sencillez de las manos sigue su trayectoria, luego de transformar batallones y laberintos, en escuadrones e imperios. La naturaleza convertida en guerra, sobrevive. El escultor deberá virar el mantel, y en lugar de almorzar cerezas, cenaremos cadáveres de diminutos pájaros, esculpidos en mármol blanco de Carrara. Así, con toda fineza, el escultor denunciará a su ojo malévolo.

El ojo retrocede cercado de reflejos. Verso número tres. No habrá pupila indecisa antes conceptos de mundos del artista, vuelvo a citar a Paz en la dedicatoria del poema: A Cárdenas que hace mundos de la luz y la piedra. Cárdenas ve cuerpos y destellos allí donde palpa rocas y pesadillas con los párpados pegados por la fiebre alta, y a tientas se dirige a las profundidades marítimas del cerebro, ordenándole a las células que observen y que mientan. No es que los reflejos llegan a sus ojos, es que viajan de éstos a los objetos, más que iluminándolos, creándolos, inventándolos.

Países vastos como el insomnio, continúa el poema. No voy a reafirmar la importancia de venir de un sitio geográfico determinado y asentarse en la nada peregrina. Nadie proviene sino es de la infancia y regresamos a ella, es decir, vamos hacia la duda, de nuevo inocentes, o hacia la posibilidad de despertarnos. Cárdenas viene de allá y de aquí, y se marcha siempre hacia la duermevela. Con la vastedad de su insomnio es que brega a su isla perpetua de bronce. Cual jaula dorada, en la que se mece el canario, y desde donde la muerte jamás podrá escapar.

Cárdenas con sauce llorón.

Cárdenas con sauce llorón.

Pedregales de hueso, nos dicta el poeta. Con la frialdad Cárdenas podría reinventar un arcoiris en donde los colores sirvan sólo para deslizar la imaginación hacia la pureza del blanco. El esplendor transparente de la palabra, inexistente a punto de ser evocada, a una mínima sílaba de la pronunciación. Habrá un leve ruido, un murmullo imperceptible, pero por detrás resbalará el silencio sobre el tobogán de huesos dulces, anunciando un Dogon de azúcar, derritiéndose.

Otoño sin confines, sexto verso. Por el transcurrir del otoño se marchan invariablemente los olvidos, los sauces llorones, aquellas antiguas huellas de pedregales, los insólitos y pesados bronces carcomidos. Cárdenas transita por los confines, armado con un jamo de cazar espasmos y mariposas. Las imagina, luego las atrapa.

Alta la sed sus invisibles surtidores, séptimo cielo. Presumo que el arte de Agustín Cárdenas es una sed prolongada, saciada con cristalinos antecedentes, agua de su propia cultura, nutrido de suculentos hallazgos provenientes de su intimidad europea. Porque debemos admitir, que él mismo con su tormento insular es el surtidor de su abrevadero, el buen samaritano que vierte agua y miel en sus labios. Al tragarla, se vaciará en su reino. Un reino de isla aislada. Al esculpirla, esculpirá la columna de la memoria.

Un último pirú predica en el desierto. Este octavo verso me recuerda cómo conocí la obra del artista. Fue en el año 1986, el poeta cubano Osvaldo Sánchez y yo emprendimos una gira poética por varias universidades francesas, invitados por estas instituciones, iban también los poetas León de la Hoz y Efraín Rodríguez. Osvaldo Sánchez traía en su agenda personal la difícil tarea de encontrar a Cárdenas en París (ni siquiera poseía una dirección), ansiaba apreciar las obras que sólo había podido ojear y hojear en reproducciones de libros conseguidos de manera clandestina en Cuba, la mayoría prestados. Se proponía entrevistar al escultor. Yo había visto varias esculturas de Cárdenas en París, pero ni siquiera sospechaba que era cubano. Mi amigo poeta nunca pudo conversar con el escultor, pero sí lo conduje a admirar sus obras. Hoy, que ya no podré conocer a Cárdenas, imagino sus manos tejiendo rezos. Los susurros después vendrán a ser lo mismo que pirámides en el desierto.

Cierra los ojos y oye cantar la luz. Pareciera que Octavio Paz tararea el verso número nueve. Y sin embargo, por encima de su voz gana el fuego devorador, con su hambre luminosa, con esa amalgama rosácea, con la que Cárdenas se ha envuelto los ojos. Ojos negros, como de ébano, pero no, son de otra madera, menos lisa, más viva. Las pupilas están formadas por dos astillas que danzan en el viento, que coronan la melodía, en la contradanza del bosque talado en el bochornoso mediodía.

El mediodía anida en tu tímpano. Estamos varados en el diez. Al percibir una forma, un espacio perteneciente a Cárdenas, las yemas de los dedos dan cobijo al zumbido, amigas invisibles de la escala, en ruptura perenne con los rincones de la piel. El tacto domina la vida. Y como él mismo ha dicho, la escultura es esa necesidad de vivir.

Cierra los ojos y ábrelos: Ese es el auténtico espesor del ruido, un pestañear donde caben todos los pájaros del verano. Cárdenas fundió el reposo de su mestizaje, puso a hervir su sincretismo, creó la ebullición metamorfoseando el equilibrio del pez en sol tribal. De aquel volcán el artista nos entregará la sombra apresada en un resquicio del resplandor. Cerremos los ojos, apenas. Suavemente los abrimos. Allí está la brisa, rodeada de un halo quemado, cual fábula ardiente, cual soñado archipiélago que navega sobre la lava.

No hay nadie ni siquiera tú mismo. Es casi el fin del poema, es el fin. Nadie significa el espectador, quien tendido, plácidamente, junto a un manantial será a su vez visualizado por otros visitantes como alegoría o monumento, a la distancia entre nosotros y el velo del tiempo. Admirando la obra de Agustín Cárdenas, nos identificamos tanto con ella, entramos en esos dominios, dueños de un secreto que nos levita delante de las manos, propietarios ya de un ritmo borboteante, ansioso, rombo, en las venas. Un minuet danzado por un tambor de humo, como en el bolero de Ravel, pero que jamás llegaremos a escuchar si no es musitado por su volumen. Entonces abandonamos la carne, que nos ajusta demasiado la osamenta. Lo que no es piedra es luz, y flotamos.

París, 28 de abril de 1998.

Este texto fue publicado en el Catálogo que hizo la Galería Tessa Hérold de París, sobre la obra de Agustín Cárdenas, en el mismo año. Fotos hechas ayer sábado por Ricardo Vega y yo, las mías son las malas.

JOSÉ FRANCO PREPARA SU EXPO EN PARÍS.

Pepito Franco prepara ya su exposición en París que hará con la Galería Les Vergers de l’Art en colaboración con Lunáticas-Productions. Aquí les pongo fotos del momento en que estaba mostrándole obra al galerista Olivier Wahl.La exposición se inaugura el próximo 29 de octubre, pero les colgaré la invitación.

Homenaje a Rousseau El Aduanero (fragmento)

Homenaje a Rousseau El Aduanero (fragmento)

Para ver los vidéo-art realizados sobre la obra de este pintor por Ricardo Vega en Telebemba, en Documentales. Fotos mías.

EXPOSICIÓN DE TRANSPORTE MILITAR EN CHAMPS-ELYSÉES.

El cohete Arianne en pleno Champs-Elysées.

Un helicóptero de guerra en Champs-Elysées:

Aviones entre la multitud de personas, árboles y automóviles, el segundo es el célebre avión espía, todo negro, por eso apenas se puede ver:

Las fotos son mías, por eso son tan malas.

CANTES DE IDA Y VUELTA II.

Para el fin de semana, pásenlo con rumbita flamenca:

Recuerdos de La Habana, canta Pepe de la Matrona, guitarra Manolo el Sevillano.

La mujer que quiere a un chino, canta El cojo Pavón, guitarra Félix de Utrera.

By Zoé Valdés ¡Libertad y Vida! Publicado en Música Tagged