¡FELIZ AÑO 2009!

happy2009

 

Espero que se mueran los Dos Pajarones de Mal Agüero de Aquella Isla de una comilona, y que el Peo Asesino que nos hace falta acabe de romperle el trozo de culo que le queda y que se consuma en su propia mierda. Entonces sí tendríamos todos un Feliz 2009.

Fiesta como cada 31 en casa de los Assaf-Galindo.

31dic2008-004

Juan Abreu, Martha, Ricardo Vega, y todos los amigos, en casa de los Assaf Galindo:

SALUDO A BATISTA. PALABRAS DE PABLO NERUDA EN LA UNIVERSIDAD DE CHILE.

Retrato de Fulgencio Batista, por César Beltrán.

Retrato de Fulgencio Batista, por César Beltrán.

Un día como hoy, hace 50 años, uno de los mejores presidentes que ha tenido Cuba, Fulgencio Batista, que cometió el inmenso error de darle una beca a Fidel Castro por un año, para que leyera a Carlos Marx y comiera langostas y camarones, en lo que él mismo, el propio prisionero, describió como la mejor prisión del mundo; y desde luego cometió el error de dar un golpe de estado, cuyo golpe, por cierto, los cubanos celebraron llamándolo “pájaro lindo de la madrugá”, porque lo dió de madrugada (dentro de un rato pondré imágenes de cómo la prensa francesa dio la noticia de ese golpe de estado: “sin derramamiento de sangre”, hubo un sólo muerto), y, por supuesto, lo llamo error, porque ese golpe rompió con la tradición electoral democrática que había en la isla y empañó la magnífica Constitución que le debemos al mismo Fulgencio Batista. ¿Qué hubo corrupción y prostitución? ¿Y 50 años más tarde qué es lo que hay? Ni me hablen de corrupción y de prostitución a estas alturas porque me entra un Changó con conocimiento. El otro error fue dejarle la isla al Locoe’mierda, pero ¿qué otra cosa podía hacer con su familia amenazada y absolutamente traicionado y acorralado? Un día como hoy Fulgencio Batista partió de Cuba y detrás quedó un pueblo embriagado con la teatralidad de un gallego latifundista, la borrachera ha tenido una resaca de 50 nefastos años.

Perdónenme la disquisión, pero aquí tienen las palabras que le dedicó uno de los poetas más grandes del mundo, Nobel de Literatura, al presidente Fulgencio Batista.

SALUDO A BATISTA.

Pablo Neruda.

“Cuando la tierra como una inmensa rueda gira y resbala en el espacio nocturno y la noche ha guardado los últimos rumores, el fuego de las batallas y el silencio de los hombres, una pequeña isla queda brillando como una luciérnaga en la selva, una isla que al girar la tierra deja un cometa fosforescente de luz y sonido, una cola perfumada de tabaco y corales, una atmósfera única en nuestra América en que se juntan la alegría y la sombra como dos alas para que baile y vuele la isla con cuerpo de paloma.

Pero no sólo rumor y color hacen a Cuba: la hacen también sendero y sacrificio, áspera lucha y sangre. La hacen los hombres que como el que hoy saludamos amarran en el alma toda la nacionalidad, nacen con el alma envuelta en su bandera y ay de aquel que intente arrancarles su trozo oscuro de la piel del alma: la patria entera se desgarra y quebranta. Ante Fulgencio Batista, capitán de su pueblo, estamos en presencia de Cuba: nadie como él la representa tan poderosamente en este instante, y antaño unos pocos, a quienes él continúa, dejaron dispersos los huesos en cárceles de piedra para que Cuba viviera.

Así pues, este Capitán de las Islas, salido como la fibra o la greda de las raíces populares, pueblo él mismo, pueblo en su gracia, en su intuición y en su fuerza, puede mostrar con orgullo ese rostro moreno que se mantuvo firme para restaurar la patria del más delicado de los héroes de América: José Martí. ¿Y cómo pudo continuar Batista la obra de aquel intelectual soñador y preciso, que toca los extremos límites de la sensibilidad y de la acción? Lo hace porque otra hora ha llegado al mundo, la hora del pueblo, la hora de los hombres del pueblo, la hora en que Batista se confunde con los héroes populares de nuestra época, Yeremenko, Shukov, Cherniakovsky y Malinovsky, que hoy golpea y deshace las puertas de Alemania, los guerrilleros de España y de China, Tito y la Pasionaria. A Batista, en esta hora que también por desgracia, se ha caracterizado por incubar traidores y cobardes, lo ponemos en el marco de los americanos totales, al lado de Cárdenas y cerca de nuestro nunca olvidado, heroico y calumniado, sagrado e inmortal, Luis Carlos Prestes.

Batista, como hombre del pueblo, ha comprendido mejor que muchos demagogos el papel de los intelectuales, y honra a toda América cuando lleva a su gabinete a Juan Marinello, el gran escritor multiforme, que escribiendo con la altura clásica de los españoles antiguos revela el alma batalladora de Cuba en cada una de sus líneas. También cerca de él estuvo siempre el gran poeta negro Nicolás Guillén, a quien ojalá nos lo hubiera traído de regalo a Chile, porque ese poeta de cascabel y de fina sonrisa nos traería en su canto la enseñanza más pura: la de la alegría en el combate del mundo.

Los chilenos damos hoy la mano a Fulgencio Batista, con una franqueza y una sinceridad que llamaríamos chilena si no fueran también condiciones permanentes de Cuba en cada una de sus líneas. Saludamos en él al continuador y restaurador de una democracia hermana, al hombre que recibió la patria anarquizada y despedazada recién salida de las garras de un tirano sangriento, y palpitante aún de la heroica, legendaria lucha que lo derrotara. Saludamos al que pudiendo haber seguido el camino de muchos filibusteros del poder, lo entregó con sus anchas manos morenas a quien eligiera su pueblo. Saludamos al que ha restituido a Cuba honor y nombre, al proteger las organizaciones y partidos del pueblo, al llamar a los mejores intelectuales a colaborar en los destinos comunes, al reanudar las relaciones con la Unión Soviética entre los primeros países de América e Italia, al fustigar y despreciar a Franco y sus enviados públicamente una y mil veces, al iniciar con México, el camino que aislaría más tarde a los siniestros y desleales gobernantes de Argentina.

Y lo saludamos por haber aumentado, con un Gobierno de Unión Nacional, con Saladrigas y con Marinello, con Mañach y con Sosa de Quesada, la riqueza de su país dando mayores esperanzas y realizaciones terminantes al bienestar de los trabajadores de Cuba.

Por eso cuando la isla encantada en que resuenan aún los tambores mágicos del África oscura, aparece en el giro de la tierra alumbrando como una luciérnaga, con su música y sus poetas, sus libertadores y sus montañas de azúcar, aparecen también los rostros de sus patriotas populares, que confundidos como Batista con esta época de grandes dolores y de grandes sueños humanos, no han desmerecido la luz de la Isla sino que han ayudado a que su fulgor nos ilumine en el camino de la libertad y de la grandeza de América.”

Tomado de El Siglo, Noviembre 27, 1944.

No se pierdan, en el video siguiente, tal como dio la noticia la prensa francesa, “sin derramamiento de sangre, golpe de estado en menos de una hora”:

FRAGMENTOS DEL DIARIO INFANTIL DE ANTONIO CASTRO SOTO DEL VALLE, POR GÜICHO CRÓNICO.

Si de verdad quieren ustedes desternillarse de la risa no dejen de leer este post de Güicho Crónico, Fragmentos del diario infantil de Antonio Castro Soto del Valle.

Para un 31 de diciembre, que no es cualquier 31, casi al cumplir 50 años del Error, está genial.