Voy a repetir lo mismo que dije hace unos días en mi blog Zoé en el metro de EcoDiario. Parto del principio de que estoy en contra de las guerras, de la violencia, y demás. Pero desgraciadamente, en este mundo, hecho por hombres, desde que nací, y mucho antes, siempre hubo, hay, y esperemos que no hayan (esto lo dudo), guerras.
Como saben los que me leen asiduamente, en el último conflicto en El Líbano, me posicioné en contra de esa guerra. No solamente porque tengo amigos libaneses, lo que sería bastante superficial de mi parte, aún cuando cualquier experiencia dolorosa pasa primero por lo personal. Fui de las primeras en protestar por escrito en contra de la guerra del Líbano y fui de las primeras en llamar al Primer Ministro de Francia, y ex Ministro del Interior, de la época, junto a otros 24 poetas de Confluences Poètiques, el señor Dominique de Villepin, para que se hiciera eco de inmediato a favor de la paz. Como bien es conocido, el señor Villepin se posicionó, como cuando la guerra en Irak, a favor de la paz.
Todos estamos a favor de la paz, eso es innegable. Ver imágenes de inocentes asesinados no debería ser el espectáculo cotidiano: niños, mujeres, ancianos, y hombres. Las secuelas de la guerra constituyen las realidades más tristes del mundo. Desde hace dos años estamos asistiendo a cuentagotas a otro drama, escamoteado por la prensa, hay que decirlo, el de los bombardeos diarios por parte de Hamas -en el poder en Palestina-, hacia el Estado de Israel.
Antenoche la televisión francesa pasó un documental donde se mostraba a niños israelíes huérfanos, traumatizados; el maestro explicaba a cámara que él lucha día a día para borrar el horror de los ojos de esos niños, y los pone a fabricar flores de papel, que en el mundo oriental significa, en sentido metafórico, la construcción de la paz. Durante dos años, ciudades israelíes han vivido bajo la amenaza diaria de tiros de morteros, sus ciudadanos sumidos en el terror, a la espera de la alarma que los lance en un hueco para sentirse protegidos. Esto no lo ha visto el mundo, o no lo ha querido ver. La prensa no lo ha comentado lo necesario. Como ha también comentado mínimamente, del desalojo de judíos de Gaza por los militares israelíes. O sea, Israel ha ido poco a poco abandonando Gaza, y ha explicado siempre que los desalojos no pueden suceder de golpe. Pero Hamas no entiende.
Hace poco puse aquí un artículo de Amos Oz publicado en ABC, lo encontrarán en posts anteriores. Donde decía: “Israel es un país, Hamas es una banda”. Lo mismo pasa con Hezbollah, que actuaba desde el Líbano. Pero el Líbano es un país diferente, es el país más democrático y avanzado del área junto a Israel; además de que los ataques a Israel no provenían del Líbano. Aquella guerra para ir en contra de Hezbollah no estaba justificada. Ninguna lo está, pero en algunas hay que defender la libertad y el desarrollo humano; lo que es como mínimo, evidente.
Los palestinos eligieron en las urnas a Hamas, una parte de Hamas abandonó las armas, otras no, lo que también pueden ver aquí en este blog en videos anteriores. Pero los palestinos eligieron a Hamas porque ellos sí quieren la desaparición de Israel, alentados por Hamas mismo, lo que no es el caso de los libaneses, que han estado sumergidos en la construcción de la democracia y del desarrollo de su país exclusivamente.
No soy yo quien lo dice, lo han mostrado, en los telediarios, aunque no todos lo han hecho, que los palestinos enraciman a sus hijos de bombas para que mueran en ataques terroristas, además de vivir de eso, porque por esos actos bárbaros les pagan. Los palestinos ponen a sus hijos de escudos humanos. Y permiten que Hamas dispare morteros desde las escuelas y los refugios, para que, cuando los militares israelíes localicen por los radares desde donde vienen esos bombardeos, el blanco sean esas mismas escuelas y esos refugios, de ahí tantos niños palestinos masacrados. Anoche, en el telediario, vi cómo extraían de los escombros cadáveres infantiles palestinos, para cada cadáver había un tipo con una camarita filmando o haciendo fotos. Asqueante, la verdad, ambos espectáculos: el drama de la muerte, y peor, la utilización de la muerte de inocentes para defender y justificar una causa, sin ideas. Ese es el problema.
Recuerdo, en un programa de televisión al que asistí invitada, Ce soir ou jamais, que también podrán ver en mi antiguo blog, en el bogroll, a la derecha, estaba invitado Tariq Ramadán, nos preguntaron cómo creíamos que serían las relaciones de Nicolas Sarkozy con el mundo oriental, y cada uno respondió, y entonces surgió la cuestión de Israel. Mi respuesta fue la siguiente: “Israel es un país, un estado, existe y tiene que existir”. No olvidaré jamás la frialdad en la mirada fija de Tariq Ramadán, mirada que le sostuve, desde luego. Es lo que pienso y lo que pensaré.
De la misma manera que muchas de esas gentes no quiere que exista Israel, también si pudieran borrarían a Estados Unidos de la faz de la tierra, ya lo intentaron el 11 de septiembre del 2001. No creo que sea el caso de Tariq Ramadán que vive en Estados Unidos, viaja el mundo entero, e imparte clases en universidades americanas e inglesas, por lo que le pagan.
Pero es ahí, en donde, siempre, siempre, en cualquier guerra, apoyaré a los que representan el desarrollo humano y la libertad. Sin ningún tipo de dudas, Israel existe como existe Estados Unidos.
Estaré siempre en contra de las guerras, invariablemente. Pero jamás estaré a favor de que nos ataquen para destruir lo más preciado: el ser humano y su libertad. En eso estoy a favor de la defensa a ultranza de los valores que el ser humano ha conquistado en democracia, y si hay que apoyar una guerra para que esos valores existan por encima de todo, lo haré. No seré la única, como bien se ha visto en esta guerra. Donde en la actualidad, la mayoría de la gente que piensa, está harta de tragarse el cuento de los de Hamas y su circo cotidiano de niños sacrificados por ellos mismos. Sin esos principios hoy no existiría Europa, viviríamos bajo el yugo nazi, o habríamos desaparecido de la faz de la tierra.
¿Debo añadir que Palestina ha sido uno de los países que más ayudas solidarias para sacar adelante su economía ha recibido del mundo entero, incluído de Israel y de Estados Unidos? Ese dinero ¿dónde está? ¿En qué lo invirtieron? Habría que hacer una investigación en el pasado de Yasser Arafat, y de otros. Habría que ver en qué han invertido sumas increíbles que si hubieran sido destinadas a la construcción y desarrollo del país, no tendrían a un pueblo sumido en la pobreza y en la ignorancia como lo tienen.
Es un conflicto difícil, no me canso de escuchar en todas partes, jamás se podrá resolver. Es cierto, no se resolverá mientras andemos con paños tibios tratando el problema que es sólo uno. Hamas quiere la desaparición de un estado, y eso no puede ser posible. Por una sencilla razón: Hamas es una banda, Israel es un país.