NI UN GOLLEJO DE NARANJA AGRIA PARA EL CHÉ.
Pequeña polémica entre Benicio del Toro, ganador del Goya por Ché, y servidora, en EcoDiario de El Economista. El primer artículo es el mío, el segundo, aunque publicado primero, es el de Benicio del Toro.
Por cierto, no se pierdan Las notas perdidas del Diario del Ché en Bolivia en Güicho Crónico, para arrastrarse de la risa.










































































































































“Ay, Ernestico, Ernestico”, bien podría decir un cubano nostálgico mientras hace una pausa en el dominó que acaba de perder frente a un joven en una derruída casa, de cara al Malecón.
Ernesto Guevara de la Serna, así se llamaba mi compatriota, aquel asmático nacido hace algo más de 80 años en Rosario, la segunda ciudad del país, cuya casa en Alta Gracia, Córdoba, con un clima seco más benigno, conocí hace algunos años. Años después, en julio de 2006, la conoció el Comandante… que un mes después enfermó gravemente! Pero no creo que por haber conocido la casa de Ernestico.
No puedo dejar de pasar por esa fortaleza, cerca o lejos, desde este lado del Malecón, hoy asiento de la Feria del Libro –que, a propósito, se inaugura en pocos días– sin pensar que ese santuario de la cultura escrita fue lugar de tantas ejecuciones sumarias.
Cuánto idealismo, cuántas vendas en cuántos ojos.
Vi un reportaje, hace unas semanas, en un canal de Miami, en el que una periodista le hacía un reportaje incisivo a Benicio del Toro y lo dejaba muy mal parado cuando le preguntaba de las ejecuciones. Al final la periodista le regaló un libro al actor, que creo es el que menciona Mme. Valdés en su artículo. Me gustaría conseguirlo en mi próxima incursión por la ciudad de La Vanguardia, el Barça y el Passeig de Grácia.
(Qué imprudente. Estas otras incursiones, en este blog, me pueden costar la furia de cierta seguridad del estado. Sólo broncas, pero es bastante)
Zoe,Benicio carece de intelecto para llegar a tu nivel
Es tremendo artista sin duda pero en el caso de Cuba el pobre muestra una gran ignorancia e inmadurez politica
Tal parece que Benicio seguira la corriente de Belafonte , Penn y compañia
Zoe,
Su comentario acertadísimo. Con respecto al Sr. del Toro, para su comentario sobre el Ché, una cubanísima y sonora trompetilla. Para su película, ni “un kilo (centavo) partido por la mitad”. En lo referente al maquillage del Sr. del Toro en la película, se parece a Fu Manchú, pero no al Che, que fisicamente no era mal parecido. Lastima que el alma la tuviera tan negra.
La pelicula es objetiva, no se pone ni de un lado ni del otro, muestra las dos caras del Che. El lado humano, generoso, desinteresado, sacrificado, y algunos errores que pudo haber cometido, como se cometieron en todas las revoluciones.
La actuación de Benicio es brillante, por suerte en Europa saben reconocer una buena interpretación, independientemente de la publicidad que haya tenido la película. No como en Estados Unidos, donde si algo no tiene suficiente prensa no es tenido en cuenta.
En cuanto a esa pobre periodista de Miami, que fuera de cámara le dice a Benicio que le gustó la pelicula y que “te tengo que caer encima por que me lo piden y sino, no como”, es la prensa de Miami, los intereses de algunos medios que ya sabemos adonde apuntan.
Para Adriana.
No vi la película, lo aclaro. Pero vi ese reportaje de Miami, en el que la periodista le pregunta a Benicio por qué no se muestran escenas de los fusilamientos de los que fue responsable. Por eso me gustaría saber cómo sabe Adriana lo de la confesión de esa periodista al actor fuera de cámara.
Un gran bravo! por darle duro.
Estimada Zoe, aquí cuelgo lo que escribí sobre la película en mi blog y por lo que me han insultado algunos anónimos.
Saludos, Karin Aldrey
No estoy haciendo una crítica de la película Che el argentino, para eso están los profesionales con su visión muy personal y el conocimiento que se supone tengan para enjuiciar, digamos más bien, valorar cinematografías. Para eso también está el propio Steven Soderbergh -que bajo mi punto de vista perdió las luces con este film- e incluso Benicio del Toro, que seguramente después de sudar a mares esperando por la aprobación de La Habana y el dictamen plenipotenciario de otro Guevara, se fue a la presentación del film a la tierra donde yacen las incontables víctimas del castrismo. En definitiva, ni Benicio ni Steven son cubanos, qué más da si el Che fue para ellos lo que concibieron en la cinta o si le han dado la espalda a la desgracia que ha vivido el pueblo cubano por cincuenta años, especialmente presentando una película en la ciudad de Miami sobre un individuo que hizo mucho daño a Cuba. No sería la primera vez que de alguna u otra manera se menospreciara a la diáspora, ante todo cuentan las finanzas y la fama y no hay tiempo en este mundo tan convulso para compadecer y abogar por los desafortunados. Otras veces se han repetido en la Historia hechos similares y se han filmado cintas sobre Hitler, Castro, Lenin, o Perón, con tendencias reivindicadoras, pero como ya he dicho, es frecuente que se haga uso de la libertad de expresión con inconsciencia o desparpajo.
La copia de la película la recibimos a través de una amiga, me sentía realmente curiosa por ver cuál había sido la imagen del famoso guerrillero heroico -hoy por hoy el icono más comercial del mercadeo turístico- que tanto Steven como Benicio habían enmaquetado. En la película se muestra a un Che pausado, coherente, es decir, un personaje equilibrado, amable, de severidad paternal, que dista mucho de la realidad, incluso en las escenas de su discurso en la Naciones Unidas se sublimiza su proyección, independientemente que a nivel cinematográfico, quizá sean éstas las mejores logradas de todo el film. Si tomamos como referencia, por ejemplo, su otro discurso Sobre la Bestialidad Imperialista, ahí veremos un Che vehemente, apasionado, sin etiquetas, no al comedido diplomático que se nos quiere presentar. Si Benicio y Steven nunca tuvieron la oportunidad de conocer personalmente al Che, yo sí, y lo he recordado desde siempre como un individuo arrogante, en ocasiones histérico, quizás por sus asfixias. Es característica de los asmáticos perder la paciencia y desesperarse por la dificultad que tienen al respirar, y me toca de cerca, porque tenía asmáticos en mi familia y sé muy bien la irritación que se sufre en las crisis… y el Che era un asmático crónico que incluso bajo la influencia de los medicamentos (se pueden mencionar los efectos secundarios, como pueden ser la nerviosidad, ansiedad, náuseas, taquicardia e insomnio) tomaba decisiones precipitadas, como la toma de Santa Clara, donde pasó por alto el plan inicial de entrar a la ciudad con Camilo Cienfuegos por dos frentes. Para un individuo de a pie con esta enfermedad, la vida es muy difícil y marginal, su cotidianeidad sufre unas limitantes increíbles y por sistema tiene que estar visitando los hospitales con frecuencia, por tanto necesita de toda una infraestructura que le garantice paz y tranquilidad y así poder sobrellevar en mejores circunstancias su estado. Para alguien con asma en plena selva subtropical, sufriendo los embates de la humedad, los calores excesivos, la lluvia, las largas caminatas a través de las montañas -a contra reloj y cargando mochila, accesorios y armas- la falta de alimentación apropiada, más la imposibilidad de acudir a especialistas con periodicidad, se le triplican las dificultades y con ello el mal se convierte en un arma letal contra sí mismo, desdoblándole la personalidad, hundiéndole en profundas depresiones, e incluso nublándole la capacidad de decisión, de actuación y liderazgo. Si en algo fue heroico Ernesto Guevara, lo mismo en Cuba como en Bolivia, sin dudas fue en su resistencia al mantenerse en las filas de la insurrección a pesar de tener esas limitaciones físicas.
La imagen humanista y visionaria del Che en este film carece de respaldo, a no ser del oficialista, ocupado en diseñar un rostro carismático para amurallar sus delitos políticos y desastres económicos, y el mostrado por una izquierda que dejó de tener una guía, o un modelo a seguir, a partir de la caída del Muro de Berlín y que necesita del ídolo para cauterizar la sensación de desamparo ideológico. Puede que el Che fuera un soñador, un rebelde lleno de fantasías aventureras en su temprana juventud, y hasta quizás un efecto por defecto que lo llevó a relacionarse directamente con la pobreza y corrupción latinoamericanas y con otros soñadores -o ambiciosos- como él, pero nunca fue un humanista como se pretende y mucho menos un visionario, de hecho casi todas sus guerras personales y campañas militares fueron un fracaso, todas sus gestiones administrativas inoperantes, todos sus esfuerzos por prevalecer se convirtieron en pasajes oscuros supeditados a la capilla ardiente del fidelismo, y hasta su supuesta renuncia a la revolución cubana para emigrar a “otras tierras del mundo” que reclamaban sus “modestos esfuerzos”, románticamente elaborada en una carta que se dice ni haber sido escrita por él -aunque yo personalmente no le doy confirmación a este comentario que cruza de un lado a otro en Internet- fue el episodio agónico del término de su frustrada existencia, la que nunca recibió los parabienes de los que se creía merecedora. Fue traicionado, es cierto, por aquellos que lo utilizaron -y siguen utilizando para vender souvenirs- pero esto fue consecuencia de una batalla subterránea entre poderes, del desencuentro de egos y de la sangrienta complicidad que todavía se respira en los muros de La Cabaña.
Por lo que he podido leer, las críticas a la actuación de Benicio son de las mejores, que por cierto, por ella obtuvo el premio al mejor actor en el Festival de Cannes 2008, sin embargo, teniendo como pauta la verdadera esencia del Che como persona, incluso como guerrillero, a mi me pareció indocumentada, débil, aburrida, plana y sin matices, algo que sólo salva el bien logrado vestuario y la fotografía, los cuales le imprimieron realismo al personaje. O sea, una actuación -y una dirección- sin compromiso, como si la ideología fuera sólo una abstracción vista de lejos y el personaje la voz de un canto afónico. No es el Che que conocemos los cubanos, ese que alguna vez ordenó a todo grito fusilar sin miramientos con absoluta frialdad y mala saña, no solamente a prisioneros de guerra, sino también a civiles y religiosos, sin juicios previos por considerarlos innecesarios. No es el Che que personalmente, pistola en mano, asesinó prisioneros más de una vez por el aquello de “el fin justifica los medios”. No es el Che que arengaba a los obreros en los trabajos voluntarios y se quitaba la camisa rudamente, haciendo alarde de su entrega revolucionaria a una economía que él mismo ayudó a hundir. No es el Che que prometía la libertad a los prisioneros a cambio de su dinero y salidas del país y que después los mandaba al paredón de fusilamiento incumpliendo su palabra. El santo varón, porque además la película lo muestra inmaculado, monógamo, prácticamente un sacerdote, que miraba a las mujeres de soslayo para evitar tentaciones, enseñaba –más bien obligaba- a los campesinos a aprender a leer y que ¿ignoraba? cuando estaba en la sierra, las masacres, despojos y abusos infringidos a los campesinos por parte de las tropas rebeldes (que se dice eran “desertores”) y las violaciones a sus mujeres e hijas. Y un detalle curioso, un Che que nunca se enojaba, que nunca castigaba (a no ser con toda la “legalidad” correspondiente) que nunca abusó de su poder, a pesar de sostener que “el odio como factor de lucha” era la filosofía que había que tener en cuenta.
En fin, un desastre de película, por demás una primera parte –hay “amenazas” de filmar una segunda- larguísima, lentísima, de un oportunismo sin precedentes y una imperdonable ofensa a Cuba, víctima del mito mercenario que junto a los Castros dejó en los primeros años de la utopía, una estela de terror, orfandad, amargura y desarraigo en el alma de cientos de familias cubanas.
Karin Aldrey
Bravo Zoé! Pero que cosa es un Goya? Para mi, Goya, es uno de los grandes pintores de todos los tiempos! Ese premio que tiene solo relevancia en el patio de su casa, es una mala copia (como los César en Francia) del Oscar Hollywoodense. Los que votan en esos premios son todos unos pobres mequetrefes que se piensan que tienen cogido a Dios por la barba. A mi me repugna mucho la cara de ese tipejo de Del Toro. No he visto su pelicula ni pienso verla; no doy un céntimo para ver la “dicha historia” del personaje al cual todos los dias, año tras año, tuve que rendir un obligado saludo.
Mientras sigo esperando la respuesta de Adriana a mi pregunta de cómo supo de esa “confesión fuera de cámara” de la peridoista de Miami a Benicio del Toro, debo rendirme ante la elocuencia de Karin Aldrey. ¿Al final voy a tener que ver la película? No tengo muchas ganas. No sé si deseo comprobar, por ejemplo, si los realizadores y el actor han logrado que el protagonista pronuncie seguido la palabra “che”, ni si han procurado que hable con la tonada de mi país. (Che es una voz mapuche, de la cordillera, que significa “gente” y así llamaban los caciques de aquella zona a sus indios).
Todavia es un misterio para mi como puede haber dos versiones tan distintas sobre una sola persona, como se lo puede amar y odiar de esa forma. El Che que describe Karin Aldrey no es el de las biografías que yo leí. No se a que segunda parte se refiere, las dos partes de Che, El Argentino Y Guerrilla se filmaron juntas y se presentaron en los festivales de cine como una sola película de 4 horas y media.
Pablo: Benicio no habla exactamente como un argentino, pero tampoco el Che después de estar unos años afuera del país. ( el “che” le sale un poco forzado).En todo caso eso no es lo importante, uno se olvida que está viendo a Benicio interpretando al Che, uno está viendo al Che.
Con respecto a tu pregunta, lo sé por el propio Benicio, y por supuesto que le creo. Entre las cientos de entrevistas que hizo, en una le preguntan por las protestas de Miami, y por esa famosa nota de Marlen. No se si te puedo pasar un link por acá, pero podés buscar en google “Benicio del Toro habla del Che”.
Saludos.
Recordemos que el actor primario era el payaso de la tribu. O, más atrás aún, el australopiteco que imitaba a los especímenes más ridículos de la manada. El hecho de que algunos actores modernos (de los últimos 600 años, quiero decir) hayan sido inteligentes y elocuentes no quita que en muchos casos se trate apenas de imitadores con la función de entretener. Sus manías no deben ser tomadas en serio. Hasta ahí todo bien: Tom es cientólogo; Benicio, guevariano; el otro, cocainómano; etc. Si no fuera por el tufo misionero del Toro boricua y la fetidez mortal de la hiena argentina…
Oigame, a quien se le ocurre defender esa pelicula!!!! La vi, es tan lenta que da pena. La actuacion del actor boricua es pesima. Quienes desde que nacimos tuvimos la foto del Che frente a la cuna, como fue mi caso, en su actuacion no encontramos para nada al Che, eso es para empezar. Un buen Che hubiera sido el que interpreto al Che en la pelicula de Andy Garcia, ahora no me acuerdo el titulo. Ese actor si fue identico al Che.
Tu articulo en Ecodiario estuvo buenisimo. Lo del Che chino con conjutivitis me acabo la vida de la risa que me dio. Halagar a un asesino como hace Benicio del Toro en sus entrevistas demuestra que es un pobre imbecil o un tonto util. Las dos cosas creo que le vienen bien. Pero que su actuacion como el Che es buena, eso solo lo puede decir una persona amiga de el o vinculada a la pelicula.
Bravo Zoe! Le distes a la punta del clavo!
Ni un gollejo! Muy bien dicho. Trate de ver el filme y me quede dormido. Si logro terminarlo, escribire sobre el. Lo dificil sera eso, ver la pelicula completa. Hasta donde logre ver, la actuacion de Benicio del Toro es totalmente caricaturezca.
Espero todavía ver algo objetivo en el sitio web de esta señra creyente de escritora, nombrada Zoe Valdés.
Pero en este caso especifico, sobre la peli y la figura del Ché, miren para los lados, vayan a Latinoamerica, estudien y no sean tan ignorantes que ninguno de ustedes tiene una gota de valor para arriesgar sus vidas por algo que este fuera del alcance de su refrigerador, ustedes son unos pobres cobardes y lo menos que pueden es respetar al Ché, a ese que dejó cargos y logros bien ganados para pelear por la verdadera democracia y la libertad.
Ese que de pensar como piensan ustedes sobre el gobierno cubano ya le hubiera echado manos con hechos y no palabras desde lejos, palabritas repititivas desde la comodidad y el frío europeo, vayan a pelear por lo que piensan para que enfrenten entonces a quienes de verdad aman al Ché a Fidel y a su Revolución… vayan… vayan… como hizo él a pelear por lo que creía…
Sigan pensando que los millones de cubanos, venezolanos, argentinos, latinos,etc.. que aman al Ché son menso que ustedes o que los supuestos “respetables señores” que firman declaraciones en internet… bajen de las nubes, el Ché trascendió ustedes serán absorbidos por los gusanos y hasta ahí… si alguien los recuerda para recordar lo equivocado y fracasado que fueron toda la vida, el Ché triunfó, Fidel también.. y ustedes? ustedes huyeron! Cobardes!
Viva el Ché y las palmas para Benicio del Toro.
Justicia, le dejé pasar el comentario para que me dejara en paz. No falte el respeto, que nadie se lo ha faltado a usted. Y el que no debe ser ignorante es usted. Lea, estúpido, los libros que se han escrito sobre el castrismo, sobre sus víctimas, sobre la represión, sobre la Primavera negra de Cuba. El Ché era un criminal, un asesino. Y el único cobarde es usted, que firma con la cara tapada. Que sepa que no le pasaré nunca más un comentario. ¡Imbécil! Arrastrado comunista de mierda. P’a la pinga, se me acabó la paciencia.
Se escribe HOLLEJO, no GOLLEJO. Más cuidado con la lengua española, estimada.
Ay, Caballero de París, qué culto, que preparado. Otro que no ha leído ninguno de mis libros, porque la palabra hollejo es de las que más uso en mis novelas. Pero, señor, en Cuba, también se dice gollejo, en argot, y quise hacer un juego de palabras con la palabra y con Goya. Pero, claro, usted es un refinolis de la lengua pura, gracias por el aburrimiento; de vez en cuando dése una vuelta por el VOX, y por el Diccionario de Cubanismos, y el Catauro, que no catarro, ah, y por alguna literatura cubana, o mexicana, o argentina (cuidado con el lunfardo que muerde,) donde se use el argot. Ya verá cómo aprenderá de castellano antiguo. Lo mismo que le ocurrió a Dámaso Alonso cuando fue a Cuba.
Eso de estimada me suena al tono de alguna voz.
Ja ja ja ja. Río, sí, pero no sé si debo reir o llorar.
Mme. Valdés, primero leí el comentario de Justicia y me llamó mucho la atención que usted dejara publicarlo. No porque sea “contra” su posición, sino más bien por las palabras utilizadas. Pero enseguida me dije, “oye argentino puritano, deja, que esta cubana sabrá lo que hace si permite publicar ese comentario algo agresivo. Quizá desea mostrarle, por ejemplo, la diferencia entre su blog y el Granma o Juventud Rebelde o la Bohemia de hoy en día (¡pobre Bohemia!), donde nunca se va a encontrar semejante debate de ideas.”
Pero me sorprendió la autora de Te di la vida entera con su réplica.
Ingresé a este blog buscando datos en Google sobre esta autora cubana, para pasar el rato, poder entrar cada tanto, mitigar la rutina de mi trabajo con algo distinto de sitios como http://www.kaosenlared.net, pero esto me gusta cada vez más!
Para Adriana, le agradezco sinceramente su comentario respetuoso y medido, y le comento que a mí me parece natural que sobre un personaje controvertido como el Che haya dos versiones tan dispares de su vida y su obra. No debe ser el único caso en la historia. En la Argentina, el General Perón suscitaba los mismos sentimientos muy opuestos, y debe haber muchos otros personajes similares en la historia de los hombres y de las ideas.
Para el amigo o amiga Justicia, para que se encuentre como “en casa” (no tan geográfica como ideológicamente), le transcribo una nota del Granma impreso que acabo de leer hoy, en la página 6 (Culturales), titulada “Benicio y el Oscar”, escrita por Rolando Pérez Betancourt A Mme. Valdés y a Karin Aldrey les pido disculpas por esta transcripción:
“A esta altura del almanaque confieso que estoy cansado de escribir todos los años acerca de los sí y los no del Premio Oscar. Demasiado tejemaneje de fórmulas, propaganda e intereses, sin que falten las debidas calidades y hasta excelencias, que conste, porque tampoco se trata de llenar de dardos gratuitos a la estatuilla dorada.
Un nuevo empujón hacia el tema, sin embargo, lo dio el reciente premio Goya que obtuvo en España Benicio del Toro por su desempeño como el Che en las películas que dirigió Steven Soderberg.
Ya en el último Festival de Cannes, el puertorriqueño ganó el galardón al mejor actor en un veredicto que marcó el comienzo de un alud internacional de excelentes críticas: podía aplaudirse en mayor o menor medida cada una de las dos historias del norteamericano Soderberg (mérito de filmar en español sin dominar la lengua), pero lo que casi nadie ponía en tela de juicio era la excelente actuación de Benicio, creativa, interiorizada a partir de una leyenda humana y política ampliamente difundida en el imaginario popular, muy lejos de cualquier calco.
Aplausos por todas partes y con ellos ríos de tinta y de voces especulando sobre un merecido Oscar. En Argentina, en octubre del pasado año, el diario Clarín le preguntó al actor acerca de esa aspiración y si el hecho de haber interpretado “un personaje controvertido le podría restar posibilidades de cara al premio mayor de Hollywood”, y él resultó tan claro como premonitorio al instar a la Academia a que solo juzgara su interpretación y no el aspecto político: “No porque me interesa ganar un Óscar —dijo—, pero creo que no debería juzgar nada la Academia. Debe calificar la interpretación y que juzguen los políticos”.
Ya para entonces, en diversas conferencias de prensa y entrevistas, Benicio del Toro había dejado claro que siete años de estarse adentrando en el tema del Che y de la realidad cubana y latinoamericana lo habían enriquecido en no pocos aspectos de su percepción social y política. “Che Guevara —le aseguró a EFE, el 2 de diciembre en Madrid— admiraría a la Cuba actual por mantener su dignidad ante un bloqueo de cincuenta años y por su sistema sanitario y educativo. Creo que sabiendo todo lo que ha pasado en el mundo desde su muerte, podría ver lo positivo de la Cuba de hoy día, no solo lo negativo.”
Los Globos de Oro, termómetro anual de lo que luego serán los Oscar, ignoró la actuación de Benicio del Toro. Pésimo augurio para que semanas más tarde ni siquiera fuera incluido en la nominación de los Oscar.
¿Las causas? Es de suponer —pensando con la mejor de las intenciones— que los cinco nominados a la estatuilla que se entregará en los próximos días sean verdaderos leones de dientes afilados comiéndose en inglés la pantalla.
Y ojalá que así sea, para no tener que volver a escribir de un tema tan fastidioso como los tejemanejes del Oscar.”
Es cierto, Adriana, reconozco que cometí el error de afirmar en mi artículo que estaba por filmarse una segunda parte cuando en realidad ya lo estaba, la verdad es que apenas me interesé en el tema hasta que cayó en mis manos una copia del film y pude verificar la clase de bodrio que es, la actuación de BeNecio es insoportablemente pésima y aburrida, además que se le ven millones de arrugas que no favorecen la imagen de un Che joven. Efectivamente, se proyectaron la primera y la segunda parte en los festivales con una duración de cuatro horas y media; según me informó un amigo presente con el que hablé ayer, hubo gente que no lo soportó y se largó, y otros se quedaron dormidos, amén que otros se quedaron para no hacerse notar, y claro, los que sí se quedaron por ideología, ni siquiera por Arte.
En fin, el Che que usted conoce no puede ser el que yo conocí,o conocieron mis compatriotas, en primer lugar tendría que haber sido una de sus víctimas para conocerlo mejor, o haber tenido la oportunidad de haberlo visto actuando personalmente: déspota, autosuficiente, maniático, trataba a los trabajadores como a esclavos, era irritable,neurótico, hasta el mismo Fidel, e incluso Camilo Cienfuegos, llegaron a detestarlo, fue un alivio que se largara a Bolivia porque en Cuba nunca lo tragaron aunque hoy lo utilicen para vender camisetas.
Pero le digo con sinceridad, ya me repugna hablar de este individuo, fue tan arrogante y racista, que nombraba a los indios mexicanos con adjetivos calificativos despreciables, y al Comandante Almeida, por ser negro, se pasaba la vida denigrándolo, por eso tuvieron tantos problemas.
El Che, Adriana, siempre estaba en bronca con todo el mundo, era un loco fanático que necesitaba asistencia psiquiátrica, hasta a los rusos se les erizaban los pelos ante su presencia.
Lo que no se dan cuenta los fans, es que al Che “lo hicieron”, aprovecharon su muerte para exportar una imagen, comerciar con ella y ocultar los terribles desastres causados por la revolución cubana, y vosotros, los incautos, han mordido el anzuelo. Es una gran pena, la verdad, porque por esa imagen inventada han sido capaces de no tener ojos para ver el sufrimiento del pueblo cubano. No sois más que unos egoístas sin conciencia, unos frívolos y snobistas; “sólo le pido a Dios” (y lo pediré con todo el fervor y devoción que posea a las fuerzas universales)que algún día sufran la misma historia, que vivan las mismas experiencias, que sufran lo que hemos sufrido nosotros los cubanos durante cincuenta años de fascismo.
Karin Aldrey
Adriana, llamas “error” establecer una dictadura? Yo lo llamaria crueldad, dirias que Videla solamente cometio un error? De paso, segun usted, cuales fueron los “errores” tratados en la pelicula? En lo que se refiere a los premios europeos, lo de Cannes hubiera sido mas creible si Sean Penn no hubiera sido presidente del jurado, y en lo que se refiere a los Goyas, he notado algo muy interesante y es la manera que los espanyoles en cada articulo acerca de la entrega a Benny del G mencionan que no ha recibido la nominacion al Oscar, estan admitiendo que el premio del patio es un “consolation prize”.
Coño, qué asquerosita es esa Justicia necrofelaciosa!
Zoe, seguro, al “tartufo de paris” gollejalo duro!!!!
El comentario de Justicia es humoristico, a tono con el Che con conjutivitis de Benicio del Toro. Jajaja…
Hay que padecer de cretinismo ano-castritis para decir que el Che triunfo… Que visite la pagina de Guicho Cronico y lea en que se entretuvo el Che durante la contienda en Bolivia. Jajaja…
Admirada Zoe, la problemática de la inmigración entre la gente que desea experimentar nuevos horizontes en otros países, los que por una razón u otra dejan el terruño para explorar nuevas metas en tierras lejas, conocen bien cual exigentes son las leyes de inmigración para conseguir visados a largo plazo y el constante papeleo que se solicita para conseguir una residencia en cualquier pais, ya sea un simple obrero, o un profesional de reconocido mérito….quisiera saber, entre todos los participantes en tu foro, que no sean cubanos y se encuentren en sus lugares de origen o estén en este caso de vivir en otro que le abrío las puertas, si alguien me puede decir si en sus países existe algún extranjero que sin cubrir ninguno de los trámites mencionados, solo por ser un insurrecto que entró ilegalmente tirando tiros y matando gente, le permitirían llegar a ser ministro de cualquier cosa, asesinar a compatriotas en el paredón de fusilamiento y si esto se convirtiría en una hecho que se considerara patriótico y admirable…..que no jodan los que han tratado de cubrir y convertir los verdaderos hechos en una epopeya digna y consecuente….por favor, no sean tan ilusos y esa historia de aventura e internacionalismo ya está anacrónica, fue solamente un oportunista buscando gloria ajena, su arrogancia y su pedantería le cerró las puertas de la sincera amistad de todo el que lo trató, ni los mismos combatientes que pelearon junto a él lo tragaban, fue todo pura hipocresía y obediencia, sumisión y miedo.
Creo que los no cubanos se han dejado influenciar por ese icono de mentiras que el castrismo creó para encubrir sus propias deficiencias, no han tenido una bandera mejor que esgrimir, porque solamente se han preocupado de enriquecerse a costa del pueblo que traicionaron.
Yucateca.
Si Benicio del Toro (puertorriqueño) hubiera querido saber cosas muy interesantes de la vida del asesino Guevara, lo unico que tenia que hacer es ir a PR y entrevistarse con Javier Arzuaga, ex sacerdote catolico franciscano, que enloquecio en los 5 primeros meses de la revolucion que le toco ser el sacerdote de la Cabaña y hace poco escribio un libro titulado: Cuba, 1959, LA GALERA DE LA MUERTE.
Claro, a esto no se le da publicidad pues esta escrito por quien presencio docenas de asesinatos y actos diabolicos del terrible argentino.
Aurora
A duras penas terminé ésta película. Como quién hace un ejercicio terrible. Como una imposición volitiva y absurda. Solo para constatar lo que desde el principio era evidente: Vaya mierda!!!!!
Ayyyy!!!1, Ernesticos, Ernestico, y la lucha que nos distes a los cubanos , todos los dias en el matutino de la escuela, tener que decir de forma obligatoria, que queriamos ser como tu, lo que es la inocencia y la venda en lo ojos de un pueblo, tener que salir para confirmar, porque ya lo imaginabamos, que eras un cabron ASESINO.Solo nosotros los cubanos sabemos lo que se ha pasado, que sabe el mantecoso de Benicio del Toro, ni todas esas gentes que te defienden,que saben?????