Resumen muy bueno en Penúltimos Días sobre la estancia que está teniendo lugar en Cuba de la presidenta Michelle Bachelet. Los opositores al régimen se muestran sumamente defraudados, y enfadados, por el desprecio de esta señora frente al sufrimiento del pueblo cubano, además teniendo ella la historia personal que tiene.
A mí, como todavía soy muy sentimental, la historia de Bachelet me había conmovido, y no me había puesto a reflexionar -debí de haberlo hecho- en por qué razón se exiló en la RDA y no en otro país, en épocas de Pinochet, en la que mataron a su padre, tal como nos señaló un lector de este blog, el señor Agustín R. Farinas. En verdad, todos los días se aprende algo, y la letra con sangre entra; en política no hay sentimentalismos de ningún tipo que valgan, en política hay sobre todo mucha hipocresía cuando de Cuba se trata. Esta señora me ha decepcionado tanto que superó a la argentina, la Cristina Kirchner a la que dedicaré unas cuantas palabras, o palabrotas, veré cómo me siento de aquí a allá.
Nadie le ha recordado a Michelle Bachelet, que en Cuba, los niños cubanos dejaron de tomar leche y nos quitaron libras de azúcar y de arroz, de la ya escasa dieta a la que por la libreta de racionamiento teníamos derecho, para enviarla a los tarajallúos (cubanismo, no es mala palabra, aún no, sean pacientes) chilenos en época de Salvador Allende. Más tarde, tras el golpe de estado de Pinochet, cientos de chilenos se refugiaron en Cuba, se les construyó todo un barrio en Alamar, se les dieron los mejores apartamentos en zonas congeladas, o sea los que dejaban los propietarios de esas viviendas que se iban de Cuba hacia Miami descontentos con el régimen, se los entregaron, en buena parte a los chilenos, en barrios residenciales habaneros. El director Patricio Guzmán, y otros como él, vivieron durante años en el Hotel Nacional, (echen un looking en El Imparcial Digital de qué clase de hotel estoy hablando), hospedados sin pagar un centavo, jamándose (cubanismo, traducción para extranjeros y bitongos: comiéndose) la comida del pueblo, así como en el Focsa. Películas de los exiliados chilenos fueron producidas y coproducidas por el pueblo cubano, en ellas trabajaron técnicos del ICAIC, pagados con salarios miserables. Además de toda la solidaridad internacional que se pagó, sí, que se pagó, a costa nuestra. Y esta señora va tan campante a apoyar a la dictadura castrista, y lo peor, no se reúne con la disidencia, siguiendo el pésimo ejemplo de su homóloga argentina, ambas desprecian a los demócratas cubanos. Es entonces cuando la política me da un profundo asco que me vomito (verán abajo lo que he vomitado), y es cuando me digo que la diplomacia no sirve para nada, que todos están cogiendo mangos bajitos a costa de uno. Esta señora, a la que admiré hasta ayer, es otra traidora, pero no traidora del pueblo cubano solamente. No, esta señora es una traidora de su vida, de su historia, esta señora ha traicionado a su padre muerto bajo una dictadura, ayer lo volvió a asesinar ella misma, cuando desvió la mirada hacia otra parte y no quiso ver a las Damas de Blanco, ni a los luchadores por la libertad.
En cuanto a Cristina Kirchner. Es en estos casos cuando algunas mujeres con un sólo gesto retrasan toda la lucha y los logros de las mujeres en el mundo, de una Golda Meir, de una Marie Curie, de una Marguerite Yourcenar. Esta mujer, que como diría MG, parece una “mamboleta” (otro cubanismo del que me reservaré la traducción para no herir sensibilidades, ya que a algunos nos sigue gustando el mambo) de los años ’50, con esos ojos requetemaquillados, y el botox que se le sube por los pelos, se portó groseramente en Cuba y en España. Dejó esperando al Rey nada más y nada menos que 45 minutos, y en Casa de las Américas, dejó aguardando, el mismo tiempo, a la Vicepresidenta de España; se apareció cuando le vino a ella en ganas, burlando el protocolo, permitió que le hicieran solamente dos preguntas, y con la misma se largó, con sus metas cumplidas, supongo: sacar dinero del contribuyente español.
Tantos escritores, intelectuales, gente decente que habrá en Argentina, que pueden representar mejor que esta subnormal al país, y los argentinos la eligen, después de haberse sonado al marido, que como diría Guillermo Cabrera Infante, “es un señor muy sartreano, tiene un ojo en el ser y otro en la nada’.
En lo que se ha convertido América Letrina, qué lejos estamos de nuestros próceres, cuanta mierda, por favor. Pero es lo que dejó la montonería y otros gajes del oficio de la historia oficial argentina… Cristina Kirchner fue a Cuba a sostener, a apoyar una dictadura que estuvo de acuerdo y del lado de los militares argentinos, y en contra del pueblo argentino. Esto es lo que trajo el barco, esto es lo que hay y no lo que quisiéramos.
Última aclaración. Este blog es mío, me lo curro a diario, elijo la información que me de la gana a mí, y pongo los videos que me salgan. Uso el lenguaje de la escritora, lo que incluye también y por encima de todo lo vulgar, Cervantes dedicó el Quijote al vulgo, y vulgar viene de vulgo, a eso me refiero. Aquí leerán a una escritora que se raya cada día un fósforo en la pupila, jamás seré una tejedora de sueños rosados para adormilar lectores, me niego rotundamente a ello. Por otro lado, aquí hay materia, y no la bazofia cotidiana que leerán en todos los periódicos, o que verán en la tele, o sea la repetición de lo mismo por pericos cantores de la propaganda. Por eso leo los blogs de Juan Abreu, de Isis Wirth, de Ernesto Hernández Busto, de Eufrates del Valle, de Belkis Cuza Malé, de Camilo López Darias, de Güicho crónico, de Alexis Romay, de Jorge Ferrer, de Jorge Pomar, de Laycén Chuey, de GeneraciónAsere, de Aguaya Berlín, de Jorge Salcedo, Yoani Sánchez, Claudia Cadelo, Lía Villares, Reinaldo Escobar… la lista es más extensa, pueden seguirla en mi blogroll. Los leo para poder recibir información fresca, verdadera, nueva, emociones, y literatura auténtica, fuerte, de la que sacude y deja espasmos, de gente que ahora mismo se trabaja la información con independencia, con coraje, con valentía, y sin la jalalevaría (jalar leva: lamer culo, pero no en el sentido literal que nos gustaría y que tanto placer da) políticamente correcta de los grupos de prensa que son hoy en día, el cuarto poder, cuidado no sean el primero; porque si ven el documental que les colgué debajo, Pollywood, constatarán cómo, una imagen fabricada, que le costó la vida a un niño, le costó posteriormente la vida a miles de personas, y nos sigue costando que en los aeropuertos nos humillen después de haber pagado cientos de euros por un billete de avión.
Vuelvo y repito, qué pereza, que diría Walter Rojas, al que no le guste cómo y lo que yo escribo, y el modo en que mantengo la información de mi blog, que se largue con su música a otra parte, y que pague por lo que le cuentan los diarios que responden a intereses en los cuales yo me cago olímpicamente. Entre otras cosas, por eso me fui de Cuba, a eso también le llamo libertad. Ah, y no quiero carticas, ni comentarios quilométricos, hoy no me los merezco, porque por otra parte, no escribo para merecer nada. Dejen lo justo y lo necesario, y respeten con brevedad un dolor de 50 años de dictadura, de desaparecidos, de torturados, de exiliados, de balseros, de once millones de prisioneros en una isla cárcel… Y sepan, sólo escribo por eso, por mi enorme fascinación por lo dérangeant, por lo génant (no es cubanismo, es francés, y no lo traduzco, porque aquí, como en Cataluña y como en Galicia, también hablamos idiomas -eso me dijeron en una tele catalana, y seguí mi entrevista en francés-, sólo que no sé, de tanto leer a Arcadi Espada, a quien admiro, seguiré sus consejos, tendré que mejorar y profundizar mi inglés). C”est tout.
Aquí tenéis, bajo vuestros ojos -así se supone que debería escribir, ¿no?, qué aburrimiento, qué manera de joder el idioma, por favor) el vómito que le eché encima a las dos presidentas. Ayer se me ocurrió encargar comida, y cuando me la trajeron, en el paquete venía el menú, miren, qué gracioso; nomás (mexicano) empezaron, y ya perdieron a tres clientes Nunca máis. ¿No fue eso lo que dijeron cuando el Prestige los gallegos? ¿Qué, para el gobierno de Zapatero se les acabaron los lemitas? Los dejo, voy a vomitar de nuevo.
Me pregunto sólo una cosa, ¿la bandera del Ché no es la argentina? De todas formas me da igual, para el caso…
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