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Por Charlie Bravo.
Asi acaba de perder el B’rak Hussein.
El congreso, haciendo gala del poco común sentido común que debiera
caracterizarle, ha votado en contra de la maravillosa idea del B’rak
Hussein de cerrar la prisión de Guantánamo y de traer al territorio
americano a la caterva de criminales que allí se alberga.
Anda cabizbajo, el Obamatrón, poco acostumbrado a la derrota. La
adulación es lo que le da lo suyo. Por ejemplo, va con esa máquina de
producir meteduras de pata garrafales (en serie) que es el
vicepresidente, a jamarse unas grasientas hamburguesas y la prensa le
sigue para decir que el B’rak Hussein ha transformado la Casa Blanca en
un templo del buen comer. Vamos, que la Casa Blanca jamás ha sido un
templo del buen comer y no lo será al menos bajo esta presidencia.
Dejémonos de cosas.
Triste se le ve, porque mal queda con los jinetes que le acompañaron en
la cabalgata moruna.
Por mucho que jinetearon juntos B’rak, Azif y Hamid, todo se queda como
está. Los criminales, encerrados. Estos tres, sin complacer. Y sin
complacer se queda tambien toda esa gavilla de emires que viven en los
alrededores de Washington y que tan afectos al nuevo círculo de poder se
muestran. Todos estos querían ver a esos criminales juzgados por
tribunales que les simpatizaran, y más aún, querían verlos sueltos por
las calles americanas y quizás accediendo a los beneficios de
residencia, ciudadanía y ventajas sociales de este país. Como premio,
claro, a su vocación terrorista.
Vayamos por partes.
La prisión de Guantánamo ha recibido buenas calificaciones de la Cruz
Roja, en lo que se refiere a las condiciones de vida de los detenidos.
Que no estoy de acuerdo con la tortura del ahogamiento simulado
–water-boarding es otra cosa. Me iría por las técnicas de presión
psicológica y algo menos medioeval. Que pienso que debería existir una
definición legal para mantener a esos criminales bien encerrados es otra
cosa, también. Y claro, no puedo dejar de hacer una comparación con el
tratamiento de los prisioneros que se han ganado su puesto en la base de
Guantánamo por terroristas y los que se los han ganado en las prisiones
de Cuba por ser hombres y mujeres dignos. No veo mucho revuelo porque en
100 y Aldabó zambullan la cabeza de un prisionero en un tanque con agua,
ni porque en las prisiones cubanas lanzen chorros de agua a alta presión
contra los detenidos que se atreven a protestar contra las condiciones
en que los mantienen. Y eso es tanta tortura como el waterboarding. No
veo revuelo tampoco –en ninguna parte- porque los prisioneros cubanos no
tengan acceso alguno a la legalidad, y que el gobierno sea juez,
carcelero, y verdugo, todo en uno. No. Claro que no. Los mismos que en
Estados Unidos hacen ruido en contra de la pena de muerte,
sospechosamente callan cuando esta se aplica en Cuba. Y la Cruz Roja ni
siquiera puede visitar una prisión cubana, a no ser que un día la
dictadura construya una prisión Potemkin para esos fines. Tampoco estoy
de acuerdo en que la única parte del territorio cubano que se encuentra
libre de la asfixia castro-fascista se use como prision de terroristas y
no como un Hong Kong tropical para establecer un próspero asentamiento
cubano en medio de una de las mas miserables neo-provincias del Oriente
cubano, con gobierno y economía que si bien no serían perfectos al menos
mostraría la alternativa a la barbarie de a diario.
Y también, claro, habría preguntas para el gobierno y la prensa americanos.
Sería interesante saber por qué se trató a los refugiados cubanos de
1994 –bajo esa estrella de la democracia como consideran a Clinton, y en
esa misma localización de Guantánamo- como a verdaderos criminales,
cuando su único crimen era escapar de la pesadilla criminal castrista.
Escape que es un crimen según toda la churribunda progre jauría que
ladra en la prensa internacional desde sus cómodas libertades. No había
aire acondicionado, que yo sepa, ni tantísimos traductores, ni biblias,
ni comidas “culturalmente correctas”, ni construccioness sólidas para
alojarlos. No, se les lanzó en un tent city como fueran hormigas de un
“ant farm” para observarlos en su cautiverio y para no darles mas
condiciones que las que fueran infraumanas. Y aqui paz y en cielo
gloria. Y mucha propaganda castrista como aderezo.
Ahora veremos si el B’rak Hussein se atreve a mencionar este asunto en
el discurso que dará en la mezquita del Al-Azhar en Egipto, el próximo
cuatro de junio, dirigido a la Umma. A ver si lo llama de la Yuma a la
Umma, o si quiere que la Yuma se convierta en la Yumma por virtual unión
con la Umma. Veremos también si se atreve a mencionar el Holocausto, y
veremos también si se atreve a mencionar a las víctimas de Septiembre
11, a ver si se atreve a mencionar el derecho de Israel a existir como
país o si exhortará el respeto a los derechos humanos en Arabia Saudita
o el respeto a los derechos de la mujer y si denunciará a la Shari’a por
bárbara. Sería un milagro. Habrá que ver cuán cariñoso se muestra con
los tiranuelos locales y veremos como hará gala de respeto a las
tradiciones locales de perder toda oportunidad que se pueda perder para
resolver los problemas de la región. Se debería llevar consigo a una
delegación de esos reyezuelos, caudillos, y presidentes a los campos de
concentración en Europa, para que comparen con Guantánamo y para que
taladrarle en sus gruesos cráneos que el Holocausto existió, y que la
misión del mundo moderno es impedir que ellos copien esas ideas bestiales.
La cabalgata moruna.
Ni son moros los que son tres, ni anduvieron a caballo.
A decir verdad, el título suena operático, y la trama lo es.
La ciudad de Washington casi paraliza su tránsito –y su tráfico- cuando
tres caudillos musulmanes decidieron que darian un paseo por la capital
de la democracia en este país. Su otear los llevó por monumentos y
avenidas, plazas y paseos, con un aparatoso despliegue de seguridad
digno de un Castro o un Chávez.
B’rak Hussein, de Mirikistán, Asif Ali Zardari, de Pakistán, y Hamid
Karzai, de Afghanistán la pasaron en grande. Mucha crítica a las fuerzas
armadas americanas por sus acciones de guerra en Pakistán y Afghanistán,
mucha justificación del antiamericanismo en esos países, y muchas
sonrisas, de aquellas de alto wataje. Ni una palabra acerca de por qué
carajos no acaban de capturar a Osama Bin Laden, ni de por qué se siguen
lapidando mujeres que ganan la condición de adúlteras por haber sido
violadas por un hato de salvajes que “hacía justicia” contra el marido
de la infeliz, ni una palabra a la explotación y venta de niños y niñas
para jugueteos lascivos. Nada de eso. Ni una palabra de crítica al
floreciente cultivo del opio en la zona, ni una sombra de preocupación
ante la resurgencia del Talibán. Aunque para ser justos la Clinton ocupó
el –de otro modo vacante- liderazgo y trajo a colación el tema del
Talibán y la Sharia’a en la zona. Debió tambien haberse referido al
avance del Islam y la Sharia’a en Mirikistán, pero hay fronteras de la
expresión que ni la Clinton se atreve a cruzar, así de mal estamos.
Pues bien, los visitantes tratan de asegurar que no hay, ni por asomo,
que preocuparse. Que todo esta bien y tranquilo en el Asia Central.
Supongo que alguien habrá desenrollado la alfombra y sacado el narguileh
un par de minutos antes, porque esto tiene por fuerza que salir del humo
de las opiáceas. Por lo menos.
Y así tan tranquilos y con dos cojones cada uno, se atreven a pedir
dinero para los refugiados del valle del Swat. Como lo oyen. El país
esta en medio en una crísis económica de miedo, y los dos trapisondistas
vienen y le piden al B’rak que les pase un baro. Me pregunto si se
atreverían por casualidad a pedirle dinero a su común amigo el rey
Abdullah, ese que tiene en su cintura las llaves de las dos mezquitas.
Sigamos como vamos, y pronto el país va a estar tan lleno de indigentes
como esos sitios a donde va todo el dinero que se exprime del gaznate
del contribuyente americano. Esperemos que las escuelas y hospitales que
“el gran Satán” como son conocidos los Estados Unidos en la región, no
sean un día blanco de depredadores, secuestradores, o vulgares
dinameteros de la Jihad. Y que la agricultura vaya un poquitín mas allá
de la producción de hashish de alta calidad y de amapolas de opio, tal y
como les ordenan los señores del Talibán y Al-Qaeda a los augustos
presidentes y señores de aquellos feudos.
Pero quién soy yo, un infiel, para cuestionar nada de esto.
Hubo, eso si, una negación rotunda de parte del B’rak Hussein a
encontrarse con Bibi Netanyahu, de la única democracia de la región,
Israel. Mientras tanto, Madame Obama la pasó genial en el programa
Sesame Street, y según ella “es posiblemente lo mejor que he hecho desde
que llegué a la Casa Blanca”. Mejor ni preguntar que habrá sido lo peor.
Pero es una mejoría, porque hasta no hace mucho nunca se había sentido
orgullosa de ser americana. Por mí, que los dos se dediquen a los
títeres. A la larga, es menos dañino, salvo por la destrucción de la
reputación del gremio de los titiriteros de buena fe y el daño
irreversible la estabilidad mental de los jóvenes espectadores.
Mientras, el Califa de Mirikistán se dirige muy ufano a paso de trote a
la mezquita cairota de Al-Azhar, desde cuyo podio hablará a la Umma.
Esperemos que el discurso esté programado como se debe en el
teleprompter. De más está decir que la mezquita de Al-Azhar es desde
tiempos imemoriales el polo del fudamentalismo egipcíaco y de varias
encarnaciones de la Jihad, de lo cual da fé nada más y nada menos que el
segundón de Osama bin Laden, el mismísimo “doctor en medicina” Ayman
al-Zawahri, que es un poco mas médico que el Cheo Huevera y un poco
menos doctor que Josef Mengele, pero de ideología similar a ambos. Me
temo que luego de esta invitación a hablarle al mundo musulmán desde tan
augusto podio, sin duda se extenderán invitaciones a visitar la Mecca y
Medina. Y si somos lo suficiente desafortunados, también habrá alguna
que otra habladuría desde esos puntos.
Quizás el mundo debía aprender un poco de los Reyes de España que se
dieron a festejos y saraos en la Florida sin visitar al Califa. Y
apuesto que si los islamo-progres españoles tuvieran un decir en esto
hasta le daban las llaves del Alhambra y la Catedral –antigua mezquita,
de por sí construida sobre un edificio cristiano- de Córdoba, en una
reconquista a la inversa. Porque el sueño del Al-Andalus todavia anida
en las mentes nubladas y tupidas de los chicos del Califato. Cualquier
cosa se cuece bajo un turbante. Cosas veredes, mi querido Sancho, al
paso que vamos, uno de estos días quitan al indio del Capitolio para
instalar una media luna sobre el domo.
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El artículo de Charlie Bravo termina aquí. Ayer recibí este video que me preocupó mucho. Yo estoy a favor del aborto siempre y cuando se haga en tiempo, y no haya peligro para la vida de la madre ni asesinato de un feto desarrollado. Vivimos en una época en que eso, en países como Estados Unidos, es posible, de más está señalarlo.
No las tengo todas con los curas, aunque a mí nunca me hicieron daño, pero han hecho daño a otros, y para mí eso cuenta. Pero lo que no puedo soportar son escenas como estas, donde un Padre protesta pacíficamente en contra del aborto, y la policía americana se lo lleva preso y miren, observen, las condiciones del arresto. Eso está pasando ya en el país de Obama, violación clara de los derechos humanos. No conozco al grupo Life, no tengo nada que ver con ellos, ni me interesa nada que tenga que ver con los grupos religiosos americanos, no vivo allí.