Frédéric Mitterand, Ministro de Cultura de Francia.

Mi querido amigo Frédéric Mitterrand acaba de ser nombrado Ministro de Cultura de Francia por el presidente Nicolas Sarkozy. Hemos hecho juntos varias emisiones de radio, pero lo quiero y lo admiro desde aquellos programas de televisión suyos memorables, sobre cine, en los que siempre culminaba su resumen fílmico con un “bonsoir”, alargado y gracioso.

Una vez me dio uno de los mejores consejos que me han dado en la vida, había vivido la época en que llegaron los escritores rusos a Francia, exiliados. “Nadie quería creerles, Zoé, nadie. Y ellos insistieron. Nunca, nunca, te canses. Nunca dejes de insistir”. Aprecio mucho a este hombre que ha escrito además novelas fabulosas, como La mauvaise vie, mi preferida, publicada en el 2005. También es escenarista, dramaturgo, director de filmes para la televisión, amante de la ópera. Frédéric Mitterrand es sobrino del fallecido presidente François Mitterrand y siempre se ha considerado un hombre de izquierdas.

Leer en Libération.

Toda mi admiración y felicitaciones. Bonsoir.

En una de sus emisiones de televisión, C’est votre vie, junto a Mireille Mathieu, en 1994:

“Few words”.

Un resumen y análisis en La Reina de la Noche. Otros resúmenes y análisis en Nobama y en Ernesto’ Page. Por cierto, excelente cambio en el blog.

iran-teheran-censura

Pocas palabras.

Pocas palabras es mejor que nada. Aunque a veces es mejor nada. Yo creía que era más bien flemático, no, este señor es un cínico. No cabe otra apreciación. En una ocasión escribí que el presidente de los Estados Unidos no podría hacer nada por la libertad de Cuba, que sólo haría algo cuando él viera que los cubanos por sí mismos intentaban alcanzar esa libertad. Ahora añado: no cuenten con Barack Obama, lo que vayan a hacer háganlo, pero no esperen nada del presidente norteamericano, que a todas luces sólo puede dedicar “pocas palabras” a personas que están dando su vida por la libertad en Irán. Porque para él resulta más importante la República Islámica y su fidelidad sectaria, que fue lo que aprendió en el corazón de la mafia de Chicago. Una verdadera vergüenza. No me sorprende, no esperaba más.

Lo que sí espero es que los diplomáticos decentes occidentales, el día 4 de julio, no acepten, de ninguna manera, bajo ningún concepto, la invitación a la fiesta del 4 de julio, mientras sigan  en la lista de invitados los asesinos diplomáticos iraníes.

Curiosidades: El silencio de la progresía, Pilar Rahola en La Vanguardia.
Anne Bayefsky, analista del Hudson Institute, opina que “El discurso de Obama (en El Cairo) será recordado como una degradación de la historia de la humanidad, en Periodista Digital.

¿Cierto o bulo?

Me escribe una amiga iraní para avisarme que están sacando a los estudiantes de la universidad, los conducen fuera de la ciudad, y los asesinan. ¿Cierto o bulo por parte de los depredadores de la libertad para incrementar la tensión y sembrar el pánico? Hay que estar atentos.

By Zoé Valdés ¡Libertad y Vida! Publicado en Política Tagged

La suela de los zapatos de Obama.

Hoy parece que por fin hablará Obama, en conferencia de prensa, y se referirá explícitamente a los acontecimientos que llevan más de una semana sucediéndose en Irán: robo claro de las elecciones presidenciales por parte de Ahmadineyad, manifestaciones masivas en las calles de Irán, negativa del ayatolá a recontar los votos y a repetir las elecciones aún cuando se ha probado el fraude electoral, manifestaciones pacíficas en las calles, cada vez más violentas por parte de la policía iraní, asesinato de 19 personas el sábado pasado por parte de esa misma policía; las manifestaciones se transformaron en lo que el pueblo llamó “la revolución verde”, revolución que trascendió de las calles a los móviles y de ahí a internet, mayormente a Twitter, primera, en repercusión (antes hubo una en Moldavia, como me señala CS en comentario), revolución que se libra en las calles apoyada exclusivamente por la informática, por los teléfonos móviles y las computadores, cuyos protagonistas a la par que el pueblo iraní han sido los bloggeros iraníes apoyados por bloggeros del mundo entero. La prensa ha podido hacer poco, porque se les ha prohibido ejercer su trabajo de periodistas en una evidente violación de los derechos de expresión.

Obama hablará hoy, él cree que será el último en hacerlo, demoró bastante, propio de las divas, o de los ignorantes que esperan a ver lo que opinan los otros para luego copiarlos y mejorarles la plana. Debo recordar y aclarar algunas cosas para algunos:

Estados Unidos ya no es el país que era antes. Vivimos en mundo global, y Estados Unidos no es el “Papa plenipotenciario” que dicta sentencia, eso se acabó hace rato. Mientras que a una joven la asesinaba la policía iraní tirando a mansalva sobre los manifestantes desarmados, o armados sólo con sus móviles, mientras el mundo entero vio la muerte de la joven Neda (junto a su padre o a su profesor de música, las opiniones divergen), Barack Obama afirmaba -en la portada de una revista, no en la intimidad de su hogar- que él “si pudiera ser algo, sería un buen padre”, lo felicito, es una frase perfecta, pero ser buen padre y buen presidente habría sido mucho mejor para alguien que acaba de ser elegido para ser buen presidente, ser buen padre no es una elección que depende de la masividad, es una obligación en el seno de una familia. ¿Habrá que explicarle las diferencias? No creo, es una persona en apariencia inteligente, pero imagino que cuando sus hijas crezcan y tengan sentido de la historia, le agradecerán más que haya sido un buen padre siendo un buen presidente. Me refiero a que mientras él decía esto a sus hijas y al mundo en general, en Irán asesinaban cruelmente a jóvenes que dejaban “huérfanos” a sus padres. Obama no tuvo una sola palabra de solidaridad para esas personas. Obama se mantuvo al margen durante todos estos días, sus declaraciones fueron bastante flojas en comparación con las que hicieron Nicolas Sarkozy y Ángela Merkel.

Un presidente no ha sido elegido para que pronuncie discursos el día de la fiesta nacional exclusivamente. Un presidente ha sido elegido -sobre todo cuando se trata de Estados Unidos- para que en horas de conflictos como los que se están viviendo, y que pueden tener repercusión mundial (ya la tiene en su primera fase), se exprese, exponga sus opiniones a favor de la libertad y de la democracia, y condene la violencia. Nadie protestó cuando Sadam Hussein gaseaba a los kurdos, tampoco cuando asesinaba cruelmente a quienes se manifestaban en su contra; todos protestaron en contra de la guerra de Irak. Todos estaban en contra de la guerra, todos eran pacifistas. esa guerra se pudo haber evitado si todos hubiéramos salido a protestar en contra de Sadam Hussein, pero nadie lo hizo. Y como consecuencia hubo una guerra, errónea, esto está claro.

Entonces me doy cuenta que una gran cantidad de personas se pone en contra de las guerras cuando le pisan el callo, cuando se les cae la economía. Y alegan que es la razón por la que Obama no quiere dar su opinión en relación a Irán, porque el pueblo americano no lo eligió para que hiciera otra guerra, porque el pueblo americano lo eligió para que arreglara la economía y mejorara la salud y la educación, puntos claves en su campaña. Bien, iremos por partes. Nadie está pidiendo una guerra a los americanos en contra de Irán. Nicolas Sarkozy y Ángela Merkel, quienes más se benefician del petróleo iraní, han sido transparentes, y firmes, en sus declaraciones, desde el inicio, cada uno de ellos representa a países que tienen mucho más que perder en este terreno que Estados Unidos, ninguno de ellos hará la guerra a Irán. Que un presidente se exprese a favor de la libertad, de la democracia, en contra de los crímenes, es una obligación, no hay que pedírselo, está obligado a hacerlo. No le estamos pidiendo que sancione a nadie, no tiene poderes para ello. Pero está obligado a demostrar que es un presidente del lado de la libertad y de los derechos humanos.

En cuanto a la economía de los Estados Unidos, la economía de Estados Unidos se cayó violentamente, mucho antes de la guerra, por culpa de los bancos y de los gastos y de las chapucerías que han hecho los americanos en su propia economía, con lo que han embarcado a la economía mundial en esta tragedia. Decir que los cubanos tienen la culpa porque son gastadores en los malls, me parece una broma de mal gusto, o una opinión demasiado a la ligera. A mí no me interesa cómo gasta el dinero nadie, al que Dios se lo dio que San Pedro se lo bendiga, pero no vengamos ahora a echarle la culpa a los cubanos de las desgracias económicas de los Estados Unidos. Los cubanos levantaron verdaderos emporios allí donde nadie podía imaginárselo, y no siempre con el dinero de la droga, y no  han sido exclusivamente los cubanos los que han levantado emporios con el dinero de la droga. Los primeros en hacerlo han sido los mismos americanos, que no son tan puros, ni tan delicados, ni tan ingenuos en nada. La caída de la economía en Estados Unidos, y su salvación, para lo que según algunos, fue elegido Obama, no es cosa de Obama solamente, todos, el mundo entero, hemos caído en picada, por culpa de los americanos -que conste que soy proamericana y que me paso el día defendiendo a los americanos frente a los europeos-, y de sus malas gestiones bancarias, de sus chapuzas -insisto- con los gastos millonarios, y con sus negocios golosos de créditos que han destruído, no sólo su propia economía, además la economía mundial. Con eso estamos cargando todos. Aquí en Europa nadie instala o enchufa aires acondicionados, la gente coge el metro o va a pie a sus trabajos, para evitar gastar en gasolina y poder disfrutar a plenitud del medio ambiente. En Europa, tengo la impresión de que la gente es mucho más consciente de la crisis de manera real, de manera práctica, que en los Estados Unidos, donde se habla mucho de calentamientos planetarios, pero nadie se priva de los aires acondicionados, ni de los automóviles que gastan una barbaridad, ni de casas iluminadas con lámparas -ésas sí majestuosas-, como lo hace Al Gore, ni de los lujos de irse cada domingo a comprar a un mall o de irse a restaurantes, no critico esto último, el consumo forma parte de la vida. Recuerden, que con la economía de los americanos también cargamos todos, el mundo en general: y que Obama no es el único salvador de la economía americana, todos nos estamos apretando los cinturones en esta crisis, todos.

El presidente francés Nicolás Sarkozy expresó con toda claridad su ideas acerca de los sangrientos acontecimientos en Irán, Sarkozy fue un presidente elegido -en comparación no sólo de votos, de campaña, de recursos invertidos, etc- probablemente con una mayoría más aplastante que la que eligió a Obama. Su popularidad ha caído en varias ocasiones, y siempre ha subido, por una razón u otra que no viene al caso, pero lo que sí viene al caso es la facilidad para la falta de profundidad a la hora de soltar una opinión, llamarle “su majestad”, me parece de una bajeza y de una ignorancia inexcusable. No todo el mundo puede sentir el privilegio de vivir en un estado democrático y laico, lo subrayo. Y sepan, busquen, no son muchos los que pueden enorgullecerse de subrayarlo.

La crisis de USA es la crisis de todo el mundo, porque a ella nos ha arrastrado esa primera potencia mundial que ya dejó de serlo. Los misiles de Corea del Norte, recuerdo que siempre hay que hacer sus diferencias entre las dos Coreas, no son de palo -me refiero a un comentario dejado en este blog por Liena Díaz-, son reales. Y con esos problemas reales y graves, como el interés de jugar con la energía nuclear de Mahmud Ahmadineyad, quien acaba de ganar (robándoselas) las elecciones en Irán, y quien ha amenazado a Israel, única democracia en la región, y a los Estados Unidos, concierne a todos. Pero sobre todo a los Estados Unidos, porque ha sido directamente amenazado. Nadie ha pedido una intervención americana, hemos pedido que Obama condene la violencia, y condene los crímenes contra la democracia que se acaban de perpetrar en Irán. Me parece que no es mucho pedir, dado que es su obligación como presidente. No se ha exigido solo en este blog, lo han exigido los iraníes, lo ha esperado el mundo. Es la razón por la que hoy, con un lamentable retraso, pienso que Obama dirá algo a la prensa, veremos qué.

Un presidente, por otra parte, ha sido elegido para mejorar los niveles de educación y de salud de USA, me parece perfecto. Voy a aclarar algo, eso estaba en su campaña, o sea está obligado a hacerlo, como cualquie presidente, no es una excusa ni una justificación para que se olvide de sus otras obligaciones, entre las que se destaca la diplomacia internacional. El caso de la salud y de la educación en USA es discutible. Personas cercanas a mí trabajan como profesionales en hospitales norteamericanos, y muchos cubanos se han educado en USA, así como franceses, que parten ahora mismo, corriendo a estudiar a Inglaterra o a Estados Unidos. La salud y la educación norteamericanas no serán las mejores del mundo, pero tampoco son lo peor. Eso lo sabemos, salvo en los documentales de Michael Moore, claro está, un parásito amante del castrismo y de sus hospitales para extranjeros.  Me parece que sí, que como presidente Obama debe ocuparse por entero de todo eso. Pero nada debe ser secundario para un presidente, y mucho menos la muerte en las calles de jóvenes iraníes, sobre todo porque muchos exiliados iraníes han sido y son y ejercen como médicos en hospitales norteamericanos, así como banqueros iraníes, economistas, profesionales en una palabra, que han hecho mucho por la economía, por la educación y por la salud del pueblo americano, alejados de sus familiares que hoy, quizá, son reprimidos en las calles iraníes.

Ahora dirán que si soy una mala entraña, y que si la bilis hace daño al cuerpo. No me extraña, siempre que los “cubanos”, hablamos u opinamos con hechos, nos tiran con comentarios como éstos: ”éso son los cubanos”, que tenemos mucha bilis. Recuerdo también que llamar despectivamente a las personas por sus gentilicios es penado por la ley, y que yo soy primero que nada cubana, luego española y francesa, por nacionalidad, me lo he ganado pagando impuestos y trabajando en estos países; no me lo regaló nadie ni lo heredé de nadie.

Que en San Francisco o en Miami la economía se desmorone y que no les interese lo que ocurre en el resto del mundo, es natural (no debería serlo, pero desgraciadamente el altísimo nivel de individualismo prospera más que el deseo de obtener logros sociales), pero recuerden que su economía sólo se levantará con el apoyo internacional porque vivimos en un mundo global, recuerden que ya Estados Unidos no es la potencia que era antes, y que si durante años el dólar era una moneda fuerte, hoy lo es el euro; que el poder para levantar el mundo hoy en día se llama democracia, economía repartida y compartida (recuerden a Mohamed Yunus, premio Nobel de la Paz que dio microcréditos a los pobres en los que nadie pensaba seguramente en San Francisco ni en Miami,  y sanó la economía, es un bangladés, no es americano, no nació en San Francisco ni en Miami).

Por otro lado, Irán, ciertamente, es un país muy complejo, qué país no lo es. ¿No es complejo Estados Unidos con tanta proliferación de iglesias falsas y de predicadores estafadores? Los muchachos que luchan por la libertad de Irán, que hoy se juegan la vida en las calles también se enfrenta a la República Islámica, a los ayatolás, y defienden primero que nada la democracia, ¿o alguien puede ser tan ciego que no ha visto que el cartel que más se ha visto reza (y uso este verbo a propósito): Where is my vote? Que el presidente americano haya obviado ese cartel, que según su discurso de toma de posesión, significaba tanto para él: hombre de raíces profundas, mestizas, hombre que probó que yes, we can, me resulta sospechoso y humillante. Estoy en mi derecho de decirlo.

Recuerdo ahora una foto, una de esas de las tantas que se hizo Obama, posadas, con las mangas de la camisa recogidas, a la manera de los trabajadores, o mientras pintaba una pared con un rodillo, o aquella sentado en los peldaños de una escalera, extenuado… pero la que más me llama la atención ahora es aquella otra donde se veía feliz, sentado en un sofá, los brazos encima de la cabeza, reposándose, las piernas para arriba, los pies  acomodados en una mesa de centro, calzados con unos zapatos de suelas gastadas. Y ahora me doy cuenta que la foto no la habían tirado al futuro presidente -en aquel instante- sino a las suelas gastadas de sus zapatos. Pues se lo recordaré, señor Presidente, siga gastándose las suelas de sus zapatos, en lo que usted crea que sea lo mejor para su país, pero por favor, gástese unas cuantas neuronas y un puñado de su tiempo, en lo que piense usted, junto a los demócratas iraníes y del mundo, que sera lo mejor para Irán y, en consecuencia, para el mundo.

Ver en relación a este post en El Imparcial Digital.

Opinión del escritor iraní Amir Fakhravar, visto ayer en La Reina de la Noche:

Lo que suponía, ya Emilio Ichikawa adelanta algo.