Fascysmo de kulo se escribe con Y. Por Charlie Bravo.

Fascysmo de kulo se escribe con Y.

Por Charlie Bravo.

Ya la Generación Y cuenta con su fascista oficial.

No creo que haya ningún rockero -músico o aficionado- que pueda sentir
la menor admiración por un “género musical” como el reggaetón.
Se escucha hablar de “músicos”, que por lo general no tocan ningún
instrumento musical, con poca  y pobre calidad vocal, y cuyo único
mérito parece ser la expansión de la vulgaridad, y el asesinato del
lenguage, bajo un manto que tanto los críticos gubernamentales y los
“artistas” se dan en confundir con la “cubanía”. Esos nacionalismos
siempre son un buen estiércol para fertilizar los fascismos isleños del
terruño enrojecido.

Y ahora hay un fascista oficial de la Generacion Y. El reggaetonero
cubano Yoandys Baby Lores, nada más  y nada menos que abrirá este mes
una gira por Europa con una canción dedicada al sátrapa cubano y a su
revolución de 1959. Lame la carcomida analidad del cagandante con la
cancioncilla “Creo”, que “compuso” -qué risa me da- para disipar los
rumores de su deserción en Europa hace unos meses.

En el video que acompaña la diarréica tonada, el idiota cantarín se hace
tatuar la jeta de la bestia en su hombro izquierdo. Ya que se la
completen con un 666, o con la jeta de la bestia guevarista, pues
insiste en ir tocado con una boina similar a la del sanguinario
atorrante. Se rodea -tipo del fascista- con todo tipo de símbolos
nacionales, apropiados por la robolución. Nacionalismo rabioso,
violencia patriótica, exclusión de los diferentes. Que me digan si esto
no es la fórmula fascista. Mezclar con un poco de reaggetón para
tropicalizarlo, y ya está. El populacherismo fascista baja aún más la
parada, la dignidad se va al carajo, mientras el chota menea el culo
como un mandril amaestrado para que la multitud lo haga también, como un
zoológico de repeticiones.

El fascismo con contoneos de cadera para atraer a gente que no puede
hacer otra cosa que menear el culo con la esperanza que alguien se lo
toque a cambio de un dólar.
El circo fascista, donde la carcajada vulgar tiene un valor de moneda
política: somos felices aquí, chilla la chusma. Uno se pregunta si
apalearán a los disidentes un día a ritmo de reaggetón.
El castrismo vulgar tenía que simplemente llegar a esta bajeza. Es lo
más logico.

Espero que un día la gente comienze a comprender que para liberarse de
ese cretinismo castrista lo primero que tendrán que hacer será tomarse
en serio a si mismos para que alguien los tome en serio. Con un nombre
como Yoandys no hay quien te tome en serio. Esos nombres raros arrastran
verdaderamente un rezago del castrismo, que promovió atavismos,
oscurantismos, y sobre todo, el divorcio con la historia y las
tradiciones. ¿Y qué mejor para distinguirse que tener un nombre que
requiera de gimnasias linguales y que sea impronunciable para sentirse
más “hombre nuevo” y para romper con la historia? Lo siento por los
disidentes que tienen nombres similares, pero cada vez que uno de estos
abre la boca hay una razon de más para que la gente seria que fue
“marcada por los tiempos” con un nombrecito con Y piense en ponerse un
nombre que les vaya mejor.

Imaginémonos al fascista de Yoandys envejecido.

¿Quién carajo respetará a un viejo fascista con un tatuaje deformado del
cabrón de fidel castro en el lomo y con un nombretico como ese que podrá
pronunciar a duras penas a traves de una plancha prostética, luego que
haya tenido que vender su “grillz” de dientes de oro?

Los nombres que ostentan las personas hablan de su cultura ancestral,
del respeto de sus padres por ellos. Y quizas sus padres tenían razón en
nombrarlo así, con un nombre vulgar, porque vulgar es la pretensión
fascista que lo inspira a terminar la tonadilla rastrera del “Creo” con
un dicho de otro sobrevalorado “héroe” patrio, Camilo Cienfuegos: “para
detener esta revolución cubanísima tiene que morir un pueblo entero”.
Esa es la frase final del engendro con que este energúmeno abrirá sus
conciertos en España, Italia y Francia.

Es el fascismo del culo.

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Comentario mío: Después que salió La nada cotidiana, se empezaron a fabricar escritores desde adentro de la isla para hacerme la contrapartida, pero antes ya habían enviado a Senel Paz para hacerle la contrapartida a Reinaldo Arenas. De buenas a primeras afloraron escritores autorizados a criticar la situación miserable de Cuba, pero jamás a Castro. Este fenómeno del Yoandys Baby Lores no es más que una respuesta rápida a la canción El Comandante de Porno para Ricardo, con quien la Seguridad del Estado está tratando de acabar, desde afuera, e hilando fino. Así como existe una nueva bloguera con nombre que empieza con Y, quien es procastrista a matarse, es evidente que la han puesto para echarla a pelear con Yoani Sánchez, así como van saliendo otros y otras para guerrear contra ella desde afuera. Es la candanga eterna, jamás cambian de tema, qué aburridos son estos castristas. Ellos piensan que el arte se fabrica como un cóctel molotov, qué equivocados están una vez más. Porno para Ricardo hay uno solo, nada es repetible, nada es negociable. El arte no engaña.

Leer también un artículo sobre el tema en El Abicú Liberal.

Insulza nos insulta, en Penúltimos Días.

Para mí terminó la investigación en relación a Insulza, con los insultos que profirió en el Foro de Nueva Economía de Bogotá ya tengo suficiente, me quedó claro quién es el personaje. Pueden leer y ver el video en Penúltimos días. Esa KAKA es la izquierda. Y como bien dice Ernesto Hernández Busto, suplantemos el nombre de Fidel Castro por el de Pinochet en las palabras de Insulza, y el insulto a los cubanos se virará contra los chilenos.

Exposición Carlos Manuel Galindo, en Matta.

Ayer en el restaurante libanés Matta se expuso la obra del pintor cubano Carlos Manuel Galindo, residente en California, de paso por París. El galerista Patrick Ansellem a quien le gustó enormememte la obra de Galindo, me comentó que se notaba la escuela cubana de pintura, le dije que sí aunque, sin embargo, Galindo empezó a pintar en la cárcel castrista, donde estuvo durante diez años, solamente porque lo cogieron en un intento “ilegal” de salida del país. Soy de las que creo en los artistas salidos de la vida -no de la nada, como se suele decir-, y lo que sí ha tenido Carlos Manuel Galindo es mucha vida, y mucho esfuerzo, y se nota que ha trabajado con ahínco su pintura.

Hace algunos años le pregunté a un célebre periodista francés del periódico Le Monde, cuál era el criterio para escoger a un columnista, en momentos en que el periódico gozaba de sus mayores éxitos. Respondió sin dudar: “que no se haya graduado en ninguna escuela de periodismo, pero que tenga deseos de hacer periodismo, que su vida le vaya en eso”. Es lo que ocurre con la pintura de Carlos Manuel Galindo, no sólo su vida le fue en eso, durante los años en prisión, la vida le sigue yendo en eso ahora, con un estilo depurado, para conseguirlo ha trabajado sin descanso. Patrick Ansellem le preguntó cuáles eran los temas de su pintura, y él afirmó: “Lo único importante en la vida es el amor y la belleza”. Sabia respuesta.