Irán: El movimiento contestatario no ha muerto.

Delphine Minoui, corresponsal de Le Figaro en el Medio Oriente, informa que el movimiento no ha muerto, que sólo busca otras formas de oponerse a la dictadura. Cuenta las formas de represión, “muy sutiles”, del régimen de Ahmadineyad que recuerdan los métodos castristas.

La semejanza con lo que acaba de suceder en Honduras posee una sola explicación: dictaduras constitucionales, reconocidas por la ONU, la OEA, et j’en passe.

El Librero: Médico del alma.

No hay nada más extraordinario que salir de la casa, con la certeza de que iremos a la librería del barrio, a una de ellas, con dos o tres títulos en la cabeza. Porque necesitamos lecturas, libros, con toda urgencia, cual un medicamento que nos curará y salvará de la estupidez. Y saber que nos estará esperando el librero, siempre atento, lo encontramos leyendo o conversando con un lector, a quien aconseja acerca de tal o mascual libro. Y que cuando le preguntemos por un título improbable jamás responderá que no hay, que es imposible, que está prohibido, o en falta. No hay nada más grato que entrar en una librería y palpar los lomos de los libros, y saber que con el dinero de nuestro trabajo podremos comprar los que queramos, los que podamos, pero que están ahí, al alcance de la mano, del deseo. Y además, no hay nada más satisfactorio que comprobar que el librero es realmente un librero, y no un policía. Que es un hombre sencillo, amable, que incluso se emociona, hasta aguársele los ojos, cuando habla de la poesía de René Char o de Henri Michaux, y para colmo, pregunta con delicadeza: “Ça va, madame, et la santé, et votre esprit, et l’âme?” 

En el video, una de las librerías de mi barrio, la más cercana, Pensées Classées, en el 9, rue Jacques Coeur, 75004, París. Para conversar con el librero, François Morice, puede hacerlo a través de su blog Pensées Classées.

Loyda, Dama de Blanco, en El Imparcial Digital.

Yolanda Huerga, Dama de Blanco en el exilio, esposa del periodista, escritor, y poeta Manuel Vázquez Portal, escribe sobre Loyda, otra Dama de Blanco, su esposo, Alfredo Felipe, fue condenado a 26 años de cárcel. Leer en El Imparcial Digital de Eufrates del Valle.