Memorandum vitae cumple un año.

Memorandum Vitae, el blog de Javier de Castromori cumple un año. Bon anniversaire, chéri! Lo celebra con una hermosísima pieza de José White. El buen gusto, la curiosidad e investigación sobre temas históricos de la cultura cubana han caracterizado a este blog, de una personalidad artística sumamente atractiva, que desde sus inicios ha marcado hito en la blogósfera.

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Los Grandes Destinos del Siglo XX.

Exiliándome yo en Francia, la televisión francesa estrenó varios documentales sobre figuras del siglo XX, con una particularidad, todas habían tenido grandes destinos, la mayoría de ellos habían devenido dictadores. Eso fue en el año 1995. De las figuras tratadas, los que más me llamaron la atención fueron aquellos capítulos dedicados a Hitler, a Stalin, a Castro I. Para los realizadores no quedaba la menor duda, todos estaban en la misma cuerda, absolutamente todos. Eso tienen los franceses, a la hora de analizar y racionalizar, el cartesianismo, la sensatez, la honradez del pensamiento.

Acabo de leer un artículo de Gorki Águila donde nos habla de la nostalgia, la nostalgia suya y la de su padre, la nostalgia de un chico quizás ex díscolo, ahora entrando por el aro de Cuba Encuentro. Y también he visto la entrevista que ha colgado Penúltimos días hoy, en la que Yoani Sánchez -quien confiesa que hizo su tesis sobre los dictadores latinoamericanos-, afirma que Hugo Chávez entra en el molde de los caudillos y dictadores latinoamericanos, más que Fidel Castro, que el segundo no, que Castro I es como un “patriarca español”, “de perfil griego”, “seis pies de estatura”, y que eso paralizaba y paraliza al pueblo cubano, y a cualquiera.

Es cierto, estoy de acuerdo, aunque confieso que eso del perfil griego y de los seis pies, y de patriarca español, a mí jamás me sedujo; como tampoco siento nostalgia ninguna por la época soviética, ni extraño las latas de carne rusa, y mucho menos me ataco por ver los muñequitos de palo. Aclaro que pudo haberme seducido -de niña- la historia que nos vendieron, pero la venda se me cayó de los ojos siendo muy joven, y sintiéndome incluso culpable por haberme comprometido moralmente con esa historia en la que nací, y que no elegí.

Querida Yoani, con todo mi respeto, Fidel Castro es un criminal, que ha asesinado a cientos de miles de personas en las cárceles, a bayonetazo limpio como hicieron con Luis Boitel, entre otros muchos. Fidel Castro es un dictador de la estatura de Hitler y de Stalin. Lo de “patriarca español” resulta demasiado generoso de tu parte, y lo disminuye en su altura de criminal, suaviza la gravedad de su presencia en nuestras vidas, durante cincuenta años, y su nefasta presencia en  la historia reciente del mundo que nos tocó vivir, y sus horrendas consecuencias, las que nadie ya ignora: guerra de guerrillas, terrorismo, ingerencia y guerras comunistas.

Algunos -espero que pocos- de los que lean este post creerán malsanamente que intento polemizar contigo, pues, mira, creo que sí polemizo ahora y por primera vez contigo, aunque de ninguna manera con ánimos de contrariarte. Hace años, cuando yo acababa de publicar La nada cotidiana, en Francia, Reinaldo pasó por aquí, nos vimos en París, recién se había encontrado contigo en Suiza, y tuvimos una de esas conversaciones complejas pero llenas de cariño que habíamos tenido en múltiples ocasiones en La Habana. Aunque nunca más se ha vuelto a repetir, quiero que recibas este post, con el mismo sentimiento. La polémica, como sabes, es sana; y cuando más arriesgada sea, mejor. No estoy de acuerdo con tu visión del personaje, si es que es tu visión sincera, y como sé que lo eres, pues entonces replico.

Mi visión sobre Fidel Castro la di en varias ocasiones dentro de Cuba, Reinaldo lo sabe; a periodistas extranjeros, incluso, aunque no existía Youtube en la época. Mi visión del dictador también se la di a Alfredo Guevara, una tarde, frente a frente, con mi hija en brazos, le dije textualmente: “Dígame en qué usted cree, porque yo hace rato que no creo en nada”. “En mis principios, en Fidel”, respondió él. Riposté: “No creo en Fidel, es el primer traidor de esos principios de los que usted me habla”. Y esa fue la última conversación que tuve con él, por supuesto.

Escribo esto públicamente porque  Yoani Sánchez ha dicho cosas públicamente incluso mucho más fuertes, sinceras, y me extrañó su cautela, casi nostálgica, en relación a Castro. Puedo entenderlo, pero su discurso, tan coherente siempre, se fragiliza con ese retrato apacible e indoloro que hace del Coma Andante.

Libération sobre la serie Grandes Destinos del Siglo XX: Stalin.

Este comentario ha sido enviado a Yoani Sánchez antes de ser publicado en este post.

La Fiction Fidel, en Dans quelle étagère, de Monique Atlan.

France 2 emite cada día una emisión donde Monique Atlan comenta un libro con su autor. La emisión pasa a las 8 y 50 y antes del Journal de la noche, y varias veces durante el día, y si tiene buena acogida la repiten más tarde. Es el caso, ayer repitieron la emisión, y hoy la volverán a poner. Se titula Dans quelle étagère… (En qué estante…). He estado dos veces anteriores con ella, la tercera vez ha sido para presentar La Fiction Fidel, editada por Gallimard, aquí.

Por el camino de Sade. Sade’s Way. Néstor Díaz de Villegas.

Por el camino de Sade, Sade’s Way, es una edición bilingüe español e inglés, de un libro de poemas de Néstor Díaz de Villegas (Cumanayagua, 1956), editado y traducido por Pureplay Press y David Landau, en el 2003.

NéstorDíazdeVillegas 

“El Marqués de Sade es el personaje histórico a partir del cual Néstor Díaz de Villegas construye una secuencia de sonetos donde retoma sus temas favoritos: la Revolución, el libertinaje, el relajo con orden, la comedia del Arte, el gran teatro del mundo y el eterno retorno de lo mismo.” Néstor estudió en la Academia de San Alejandro, también estuvo preso en Cuba. Desde 1979 reside en Estados Unidos, primero enVernon, después Miami y ahora en Los Ángeles. Escribe para El Nuevo Herald, Penúltimos días, y Cuba Encuentro. Ha publicado varios poemarios: Vicio de Miami, Confesiones del Estrangulador de Flager Street, y Anarquía en Disneylandia.

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Nota del traductor (fragmento):

“Hace casi tres décadas, el régimen que todavía hoy detenta el poder en Cuba decidió rebautizar, con el nombre del asesinado Presidente de Chile, una de las calles más conocidas de La Habana, el bulevar Carlos III. Néstor Díaz de Villegas, entonces un estudiante con vocación de poeta, respondió a esta medida escribiendo su Oda a Carlos III, y leyéndola luego a sus compañeros de clase, en la sureña ciudad de Cienfuegos:

¡Cuántos años presidiste

la antigua avenida

digna y puntualmente!

 

Y ahora, ¿podrías soportar

el espectáculo de la chusma

que se agita ante tus pies de piedra,

pretendiendo entender

de jerarquías?

 

¡Oh, viejo amigo, estás

mejor que nosotros!

Tú no tienes que sufrirlos.

No estás ya obligado, como yo,

a ver, a oír, a decir…

En respuesta a este poema las autoridades cubanas ordenaron el arresto de Néstor Díaz y lo sometieron a treinta días de interrogatorios. Hallado culpable de “diversionismo ideológico”, el poeta de dieciocho años fue a la cárcel. Cinco años más tarde, en abril de 1979, durante un mejoramiento pasajero de las relaciones con los Estados Unidos, el régimen de Cuba liberó a un grupo de prisioneros políticos, entre los que se encontraba Néstor. Unas semanas después de su excarcelación, el poeta se encontraba en Vernon, California, trabajando en una fábrica de muebles. Su poesía no se interrumpió.”…

1

Un bardo de pelucas empolvadas,

un sabio que no tiene quien le escriba,

se tira en el camastro, bocarriba,

y sueña con magníficas clavadas.

 

Lo viene a despertar la comitiva

de doctores y locos. Vienen hadas

madrinas con las tetas embarradas

de sangre, de alcanfor y de saliva.

 

La gran Revolución lo ha traicionado.

La misma Libertad que el libertino

soñó, fornicadora del Estado,

 

lo acusa de Burlón y de Asesino

y lo hace proclamar lo que ha callado

la República atroz de su destino.

 

4

El Teatro es un sitio peligroso,

prostituye a la vida y la duplica:

la madera es un truco de formica,

los espejos de un vidrio nebuloso.

 

No se sabe quién es el que fornica,

¿la mujer, los espejos o el esposo?

La pared. ¿es letrina o calabozo?

Y la puerta, ¿destina o comunica?

 

Los actores, apenas un esbozo

contra el telón que el cielo falsifica.

Y la trama al revés se identifica

¿con qué demiurgo todocaprichoso?

 

¿O hay un viejo pajero, un taumaturgo,

bajo la piel teatral del dramturgo?

 

27

Disfrazas al poeta de chivato;

presumes del Terror que versificas;

penetras con guadañas regias cricas.

Guillotina y amor, crimen barato.

 

Con la voz popular te identificas;

te defiendes de todos como un gato

bocarriba; rechazas el maltrato

en nombre de la Ley, no lo criticas.

 

La ilusión general que el arrebato

provoca en las conciencias comunicas:

océano de mierda en que salpicas

con la punta dorada del zapato.

 

¡Debajo de la métrica escondido

sobrevives la peste y el olvido!

 

28

El buscón de la calle Trocadero

sale al Prado a fletear en guayabera:

si el divino Marqués no lo escribiera

se podría olvidar, como un bolero.

 

En la antigua Ciudad, como cualquiera

que aspire a un despotismo duradero,

se ríe con la chusma, prisionero

él mismo de la edad que destruyera.

 

Toda revolución comienza en cero.

La vida criminal es siempre austera.

Admira el fanatismo, desde afuera.

Suspira ante la pinga de un obrero.

 

Ni el encuentro casual, ni el sincretismo:

¡el eterno retorno de lo mismo!

En la casa de Aurelio de la Vega

En la casa de Aurelio de la Vega

En un set de filmación en Hollywood

En un set de filmación en Hollywood