Obama y la pluma racial.

Ya lo había dicho Alain Fienkielkraut hace como dos años, en Le Monde, dos serán los problemas del siglo XXI: la religión y lo étnico-racial. Al presidente norteamericano Barack Obama se le acaba de salir la pluma racial. Un profesor fue detenido en Estados Unidos, y Obama acusa al policía que lo detuvo de racista, alegando que lo hizo porque el profesor es negro. Bien, entonces él habrá salido electo presidente por…  ¿por negro?

El presidente ha debido pedir disculpas por manifestarse de un modo tan peligrosamente ligero en los tiempos que corren. Sin embargo, sus palabras incendiaron nuevamente el debate racial. Soy de la opinión que tal vez sea mejor debatirlo de una vez, pero no sólo de un lado, el racismo contra el negro, no, también del otro lado: El racismo del negro hacia el blanco, en Estados Unidos, y en cualquier parte, como en Francia el racismo del árabe hacia el judío, o del árabe hacia cualquiera, como ser intocable, son temas tabúes.

En Estados Unidos asistí en una ocasión a un espectáculo insólito. Una persona se hallaba dentro de un automóvil, un blanco, llegó un negro y delante de nuestras caras le rayó con una cuhilla el lateral del carro. Yo me encontraba dentro, le pregunté a la persona dueña del automóvil por qué no hacía algo. “Si salgo, capaz de que me mate”. Corramos a denunciarlo a la policía, agregué. “¿Eres boba? Si tú denuncias que un negro te arañó el carro con una navaja te preguntarán primero si estabas en un barrio conflictivo, y luego no harán nada, eso ocurre a diario”.

¿Y si un negro denuncia en la comisaría que un blanco le arañó el carro?

Es cierto, el racismo de los negros hacia los blancos tiene, o tuvo,  el carácter de pura vendetta, en principio. Pero creo que en el siglo en que vivimos deberíamos revisar de nuevo los conceptos, sobre todo a partir de los hechos, porque, por ejemplo: Antes, a una negra no la dejaban sentar en un asiento para blancos en un ómnibus; ahora en un metro que va hacia las afueras, si eres blanca, y te encuentras sola, un puñado de árabes aprovecharán para violarte, por blanca, aunque lo hacen sin distinción una encuesta dio como resultado que la mayor cantidad de agresiones ocurren contra las jóvenes blancas.

No debería aclarar para nada que no soy racista. No lo soy, desde luego, lo subrayo. Pero, de la misma manera que detesto cuando alguien prefiere a una cantante blanca a una negra, sólo por el color de la piel, me invade la rabia cuando el color de la piel sirve para amedrentar, e incluso imponerse en cargos públicos; lo que está sucediendo en Francia es curioso, existe la cuota. En la televisión -y no sólo-  debe haber una cuota de negritud, poca, por cierto, bien poca, a mi parecer. Pero a la hora de medir curriculums el componente de la cuota negra o árabe a veces gana, en detrimento de la calidad y grosor del curriculum. De un extremo al otro, así se bandea el ser “humalo” -que diría Arturo Cuenca.

Este artículo dará pie a otro sobre Ilam Halimi, el joven judío asesinado cruelmente en Francia, y su asesino; pero en próximo post, que ahora tengo que salir. Gracias.

Esto es América Letrina. ¡Zela Vaya!

De un narcocorrido:

A otro:

El papelacero de Zela Vaya ayer fue hasta la frontera entre Nicaragua y Honduras y viró p’atrás, en una maniobra saltimbanquera digna de un caudillo letrinoamericano . Sólo hay güevos para la verborrea castrista, y eso que dijo que tendrían que matarlo si le impedían pasar. Se lo impidieron, vaya pendejón. No, ni siquiera se lo impidieron, pasó la frontera, pisó suelo hondureño, se hizo una foto con una pancarta y salió echando. ¡Qué ganas de vomitar! Hillary Clinton lo llamó imprudente. Esto es ya de sainete.

Fíjense cómo en el video habla de él en tercera persona. Si el pueblo hondureño lo deja entrar que sepa que estará perdido, y que les tocará lo que ya hace 50 años que vive el pueblo cubano, y lo que vive el pueblo venezolano, el nicaragüense, el ecuatoriano, y el boliviano: comunismo sangriento.

Honduras: Ojalá que no se hunda. Por Iliana Curra.

HONDURAS: OJALÁ QUE NO SE HUNDA

Por: Iliana Curra

Realmente la situación de Honduras se torna difícil. Vemos como la Unión Europea y otras naciones bloquean económicamente al pueblo hondureño. Son los mismos que se rasgan las vestiduras para chillar bien alto contra el embargo norteamericano a Cuba, algo que tiene sus raíces en el robo de las propiedades norteamericanas en la isla al principio de esa cosa que todavía insisten en llamar revolución.

Todas las posiciones adoptadas por estos países en América Latina, como en Europa, referente al tema hondureño, sinceramente dan vergüenza ajena. Hablan de dictadura militar, pero son los mismos que llaman “presidente” al vejete pestilente de La Habana, ese que dice escribir reflexiones, pero anda más muerto que vivo e impuso en el poder a su hermano como si fuera una herencia política, sin elecciones, sin consultas al pueblo, y sin que nadie lo desee. Pero ahí está, con la anuencia de todos esos mismos que apenas duermen desde que sacaron a Zelaya en piyamas y con su tarjeta de crédito en la mano para Costa Rica.

Qué decir de José Miguel Insulza, quien reconoció recientemente, una vez más, que admira a Fidel Castro. Sí, admira al dictador de Cuba, a ese que llevó casi medio siglo disfrazado de guerrillero que, cuando visitó a Chile, se quedó un mes allí suministrando instrucciones, dando órdenes para imponer un socialismo radical  a partir de la Unidad Popular que ya tenía el poder en ese momento en manos de Salvador Allende. Imagino a Insulza, quien era miembro de ese partido socialista, llorar de emoción al ver al militarote de Castro imponerse dentro de su propio país, y es el mismo ahora que llama al presidente actual de Honduras, un dictador.

Estados Unidos ha tomado una posición realmente triste, era de esperarse de un presidente que aguarda reconciliaciones con dictaduras y naciones realmente peligrosas. Que cree en soluciones a partir de diálogos y participaciones conjuntas, aún con el peor de sus enemigos. También patética ha sido su Secretaria de Estado, Hillary Clinton que, obviamente representa esta administración.

¿Qué puede esperar el pequeño país hondureño de todos estos zarrapastrosos de América Latina? Esos mismos que se impusieron con trampas, mentiras y engaños en el poder. ¿Con qué moral puede hablar el pedófilo de Daniel Ortega, “piñatero” reconocido que se robó los bienes de Nicaragua? ¿Con qué moral habla de golpe de estado el gorila de Hugo Chávez que en 1992 dejó una estela de muertos en Venezuela? ¿Dónde debería meter la cabeza el presidente Colom, acusado por el pueblo, de asesinato? ¿Y qué decir de Correa? El mismo que habla de venganzas, siendo más que un mafioso en Ecuador. ¡Oh! ¿Y Bachelett, el marxista de Lula Da Silva, la Montonera argentina, Cristina Fernández, el semental de Uruguay y falso Obispo, Fernando Lugo? Que de verdad que  América Latina da asco después de haberse cumplido el sueño del viejo insepulto de La Habana.  Ahora el ALBA, que no es más que la continuidad del Foro de Sao Paulo, cumple su cometido y América Latina ha caído en un profundo abismo, hundiendo con ella a sus pueblos, esos mismos que creen en la fanfarria socialista del siglo XXI. ¡Pobrecitos!

¡Miren a Cuba! Miren a su pueblo sometido, a miles de prisioneros políticos, miles de mujeres que sufrieron golpizas, celdas de castigo, que fueron vejadas y que hoy sufren de cáncer y otras enfermedades que no son más que el resultado de esos maltratos. Miren a esos opositores que son pateados, a la falta de libertad de expresión, de asociación y de todo tipo. Un pueblo hambreado donde sus niños son adoctrinados con una asquerosa pañoleta y una consigna de querer ser como el Ché, un asesino en serie.

Es por eso que Honduras no puede caer. Hay que levantar su bandera para que los pueblos de América Latina reaccionen ante los atropellos de aquellos que llegan al poder y quieren perpetuarse. El corrupto de Manuel Zelaya no puede regresar a su poderío para arrancar cabezas a la oposición y a esa gran parte del pueblo que no lo quiere. Y si regresa, que sea a la cárcel.

Honduras, ojala que no se hunda, pues si eso sucede, nos hundiremos todos.

Enviado por NetforCuba.

Carta abierta para un país en crisis. Por César Indiano.

Un excelente artículo del escritor hondureño César Indiano: Carta abierta para un país en crisis en Hondubirding. La carta ha sido leída en todo Honduras, y efectivamente es un análisis muy serio sobre lo que sucede en ese país. Gracias a Juliett Farnesse.

Una entrevista con el autor del artículo: