Nueva foto del Coma Andante.

Nueva foto del Caga Andante en El Mundo, el artículo indica que la foto está tomada por Álex Castro, hijo de Fidel Castro y fotógrafo profesional. Bueno, sin duda hay alguna una errata, debió decir “hijo profesional”.

El Mundo habrá pagado una buena suma por esta foto remalísima mientras que a sus colaboradores les paga una miseria.

Hacerle el juego al castrofascismo.

Algunas preguntas:

¿Por qué los micrófonos de Miami están abiertos para los artistas de la isla y por qué los micrófonos de nuestro país no están abiertos para los artistas del exilio?

¿Por qué Juan Formell, Amaury Pérez Vidal, Silvito El Libre y compañía pueden hablar en programas de televisión miamense y a los artistas cubanos exiliados se les impide hablar para los cubanos de la isla desde los micrófonos del interior o desde cualquier otro lugar? ¿Por qué el castrofascismo elige y autoriza a los que hablan para los telespectadores de Miami? ¿ Por qué no invita a los músicos de Miami a dar su opinión al pueblo de Cuba, todo entero, en relación al concierto en la plaza de la revolución y su posterior significado?

¿Por qué los organizadores del concierto por la paz no han dado aún un elemento de peso para explicar el por qué no han sido invitados artistas de gran talla del exilio, así como artistas contestatarios del interior de la isla?

Como todos sabemos la televisión de Miami sólo la ven  en vivo en Cuba los privilegiados del sistema castrosfascista. ¿Qué televisión se está  haciendo en Miami, qué prensa? ¿A qué tipo de televidentes y a qué tipo de lectores se están dirigiendo? Porque, con toda evidencia se está haciendo un periodismo dirigido, desde dentro de la isla, sin dudas, a través de los medios del exilio, aún cuando desde el exilio aún no se hayan enterado. Es el fino trabajo de los totalitarimos.

Probada la ineficacia del obsoleto Max Lesnick y compañía, ahora se dedican a trabajar con los grandes nombres de periodistas miamenses. Así después de mi entrevista con Jaime Bayly durante la Feria del Libro en Miami, enviaron a Wendy Guerra, la nueva escritora del régimen, a que se encontrara y sedujera al escritor peruano en Barcelona. Por sólo poner un ejemplo. En El Nuevo Herald ya ella había escrito algo sobre ¡un concierto de Fito Páez en Miami!, bajo el seudónimo de Campanilla Torres (apellido de su madre, la poeta Albis Torres). ¿Por qué no le dieron ese espacio a un escritor, poeta, periodista o novelista de Miami?  También en ese periódico trabajan personas que se dedican a denigrar constantemente a los exiliados, como es el caso de Armengol y de otros diz que periodistas, quienes hace tan sólo pocos meses trabajaban en Granma y ahora lo hacen en El Nuevo Herald. Para colmo, algunos de sus colaboradores se inflan los curriculums vitae, un ejemplo es William Navarrete, que no es graduado de la Sorbona, ni nunca ha sido profesor de la Sorbona ni de ninguna universidad, siempre ha sido profesor de español de escuelas secundarias, y mucho menos es miembro de la Academia Francesa como él mismo pone en su biografía, ¡por favor, hay que tener cara para inventarse esas biografías! ¿Qué hace este tipo de gentuza trabajando para periódicos que pagan los exiliados cubanos? Todo el que es profesor de universidad en este país sabe lo que cuesta llegar a ser profesor de la Sorbona.

No habrá respuestas, lo sé. Perdón, por el contrario, la respuesta me la conozco de memoria. Me he callado durante mucho tiempo, pero no me voy a callar más; porque me liberé del rebaño para no callarme nunca más. Y llevo muchos años soportando a estos personajes, ellos sí viviendo del cuento cubano. Y como dicen Juan Formell, nunca mejor dicho: “Se acabó el querer”. Por cierto, una canción que define absolutamente al hombre nuevo guevarista.

Aclaración: Sé que no es fácil darse cuenta en breve tiempo de quiénes son estos timadores. Lo digo por experiencia propia, a mí también me timaron, como a otros que estarán dispuestos a dar su testimonio,  y como a ellos me costó trabajo descubrir sus mañas.

Libertad, fortuna, mentira y traición. Ensayos sobre la vida cotidiana. Leszek Kolakowski.

Fragmento 3:

“… La otra corriente de pensamiento acerca de la libertad aborda una cuestión muy distinta porque su tema es nuestra libertad no en tanto que seres humanos, sino como miembros de la sociedad. La libertad, en ese sentido, no se deriva de la naturaleza de nuestra existencia, sino de nuestra cultura, de nuestra sociedad y de nuestras leyes. Denota el campo de la actividad humana en la que la orgnización social no prohibe ni impone, sino que nos deja en libertad para elegir nuestra manera de actuar sin temor a represalias. Esta es la clase de libre albedrío que llamamos libertad.

La libertad en este sentido es, por supuesto, calculable en diversos grados: puede darse en mayor o menor medida y, en general, evaluamos los diferentes sistemas políticos de acuerdo al grado de libertad que conceden. La escala va desde los regímenes totalitarios (como la Rusia estalinista, la China maoísta y otras variedades del comunismo asiático  o el Tercer Reich), en un extremo, a sistemas políticos en los que la intervención del gobierno en cuanto a prohibiciones o imposiciones queda limitada a un estricto mínimo. Los regímenes totalitarios se proponen regular todo el campo de la actividad humana, de tal manera que no queda nada a la elección individual. Las tiranías de una variedad no totalitaria sólo se proponen suprimir la libertad en aquellos campos que puedan representar una amenaza para el régimen. Pero, en otros campos, pueden no imponer un control total. Tampoco necesitan una ideología global o totalizadora..

No es difícil apreciar que la libertad, en este sentido, puede reducirse a cero, pero no ser limitada. El hipotético “Estado natural” sobre el que han teorizado los sociólogos, un Estado sin leyes ni normas ni ninguna clase de organización social, en lucha constante de todos contra todos, no ha existido nunca. Pero, en el caso de existir, no sería un Estado de libertad ilimitada. No sería cierto afirmar que, en tal Estado, “todo estaría permitido” porque una cosa sólo puede estar permitida o prohibida por la ley y donde no hubiese leyes, no habría libertad: la palabra simplemente perdería su significado. La libertad, en nuestro mundo, está siempre circunscrita. Robinson Crusoe no disfrutaba de una libertad ilimitada. En realidad no disfrutaba de ninguna libertad. La libertad, en mayor o menor grado, sólo puede existir donde algo está prohibido mientras que otras cosas están permitidas.

Una humorada, que debe proceder de la Primera Guerra Mundial, puede resultar ilustrativa: “En Austria, lo que no está prohibido está permitido; en Alemania, todo lo que no está permitido, está prohibido; en Francia, todo está permitido, incluso lo que está prohibido; y en Rusia, todo está prohibido, incluso lo que está permitido”.”

(Fragmento del capítulo De la libertad. Continuará…)

By Zoé Valdés ¡Libertad y Vida! Publicado en Filosofía