El bufón de palacio va entrando en el baile. Poema de Ernesto González.

El bufón de palacio va entrando al baile,

blanco el traje, aniquilante el canto.

Hay otros bufones también,

que la bufonería es un acto de masas.

Que bailen, que canten, que rimen,

duendes incoloros, clorados.

Los muertos estarán cerca,

más limpios, más blancos,

vestidos de sangre.

 

Ernesto González.

Concierto y chivatería.

Según ha anunciado Amaury Pérez Vidal, el día 17 de septiembre, dos días antes del concierto de Juanes y demás camaradas en la Plaza de la Robolución -el cantante cubano hijo de Consuelito Vidal, que  murió avergonzada de su hijo según una carta de la hermana del cantante-, ofrecerá al público cubano un especial donde mostrará las caras de los que -según él- se han opuesto a que el pueblo cubano pase un momento feliz. Leer en El Nuevo Herald.

¿Serán los rostros de los Castros lo que verá el pueblo cubano, quienes desde hace 50 años impiden que ese mismo pueblo sea feliz? No, para nada.

No hay nada nuevo en esta noticia, todo conviene perfectamente con la persona y el régimen que él representa. O sea, ahora Amaury Pérez se dará a la tarea de chivatear delante de once millones de cubanos, vía la televisión oficial, a aquellos que no estuvieron de acuerdo con el concierto de Juanes en La Habana. No resulta para nada una novedad, es a lo que gente como Amaury Pérez Vidal se ha dedicado siempre, a la chivatería y a la chicharronería públicas.

Bien, en qué consistirá el programa televisivo. No lo sé, pero puedo imaginarlo, mostrarán fotos, y harán la historia del tabaco de cada personaje, mintiendo como primicia primordial, lo que es consecuente con lo que son, unos chivatones y unos chicharrones, desde luego. Yo ya yo estoy acostumbrada a aparecer en las Mesas Retontas como “la pornógrafa”, así como Guillermo Cabrera Infante aparecía como el esquizofrénico y el loco. La novedad, muy probable, es que se dediquen a manchar el expediente de cara al exilio. Para eso buscarán e inventarán archivos con ayuda de la Seguridad del Estado. Conmigo pasarán su trabajo, seguro que sí; pero aspiro profundamente a salir en la emisión del programa, aún cuando inventen falsedades, de la misma manera que salí en una ocasión, porque a alguien se le fue, como jurado del festival de Cannes en el telediario, lo que, por el contrario, fue absolutamente cierto. Espero que pongan las carátulas de mis libros, y mi curriculum vitae entero. No saben ellos lo que todo eso, viniendo de su parte, me hace ganar lectores.

Pero el asunto no está ahí, el asunto es que aún el concierto no se hizo, y ya ellos están queriendo cortar y hacer rodar cabezas, de las de afuera, claro. Esperen a que se haga el concierto, y empiecen a rodar las de adentro. ¡Y eso que el concierto era blanco y no era naaaaaada político! Ya están haciendo juicios públicos a aquellos que sólo dimos una opinión, lo que se puede hacer en cualquier país en libertad.

Juanes, por su parte, acepta eso de manera demagógica, y tranquilita. Y Bosé añadió ayer esa, no sé si boutade, de que la Plaza siempre ha sido un sitio donde no ha pasado nada trascendental. O sea, para él pedir paredón colectivo, con toda evidencia no tiene la más mínima importancia. Y eso de que ” Juanes cierra conflictos”, por favor, el conflicto entre Venezuela y Colombia está más abierto que una llaga raspada con un cuchillo oxidado.

Espero que el pueblo cubano disfrute bastante, hasta el frenesí, y que la cosa no se quede sólo en el goce, que al menos, para Miguel Bosé, en la plaza suceda algo realmente trascendental. Y a estas alturas, ya todos sabemos de lo que puede tratarse. Recuerden la Revolución Naranja, y mucho antes, recuerden Checoslovaquia.

Ya no sólo deberemos meternos el conciertico por la paz de los sepulcros, ahora habrá que meterse el programita chivatón que lo precederá, como proceso político al más dégoutant estilo castrofascista.

Por cierto, miren qué pacífico está el Mico Mandante después del concierto por la paz de Juanes, comprueben por ustedes mismos si realmente se ha sellado un conflicto. Lo único que falta es que inviten a Ben Laden al concierto, ahora que éste le pidió a Obama que cesen las guerras, por favor, qué risa:

Libertad, fortuna, mentira y traición. Ensayos sobre la vida cotidiana. Leszek Kolakowski.

De la libertad. Capítulo 13.

“…El segundo error acerca del que debemos ser conscientes, al hablar de libertad, es asumir que la libertad en el segundo sentido, jurídico, es irrelevante si las demás necesidades o deseos no son satisfechos. Esta es una afirmación que los comunistas hacían con frecuencia: “¿Qué importa la libertad política a alguien que no tiene qué comer o está en el paro?”, preguntaban. Pues sí que importa. El hambre puede sentirse de forma más apremiante que la falta de libertades políticas, pero cuando estas libertades existen el hambre y el paro tienen muchas más probabilidades de mitigarse que cuando no está ausentes: es posible organizarse para luchar por los propios derechos e intereses.

Si bien incluír todos los bienes que podamos desear bajo el rótulo “libertad” es inapropiado, no hay duda de que la libertad, en el sentido jurídico, es en sí misma un bien sumamente deseable. Además, es un bien en sí misma y no mero instrumento o condición para obtener otros bienes. Sin embargo, esto no significa que podamos aceptar sin restricciones el principio de que cuanta más libertad (en este sentido), mejor. Es probable que la mayoría de nosotros piense que es bueno que ciertas actividades, que antes se consideraban delictivas, como la brujería o la homosexualidad, ya no sean consideradas así, por lo menos en los países civilizados. Pero nadie en su sano juicio reivindicaría el derecho a conducir por la izquierda o por la derecha de la carretera, según se le antojase.”

(Continuará…)

By Zoé Valdés ¡Libertad y Vida! Publicado en Filosofía

El París que también amo…

Amo este París dominical de la ganguette…

Y de los músicos y pintores ambulantes. No se trata de clochards o mendigos. Son personas que trabajan durante la semana (es el caso de los músicos), y deciden hacer un poco más de dinero en la calle. Nada les está prohibido, y muchos de ellos tocando un instrumento, o bailando tango, pueden ganarse un fin de semana hasta 3 mil euros; en dependencia de la zona.

Los pintores tienen la Place du Têrtre y la Place de Vosges, entre otros sitios para exponer de forma callejera. Otros pintan directamente en el asfalto, obras efímeras, y la gente les deja sus monedas. Hay una ética de no dejar quilería, de dejarles más de 50 céntimos de euro. Nadie los reprime por pintar en las calles. Y ellos no lo viven como un trauma capitalista. Ellos están haciendo su trabajo y los transeúntes pagan por ello, c’est tout. Esto fue filmado al lado del Beaubourg.