El Chacal pierde juicio contra el Ex-Cónsul de Venezuela en París.

Paris 25 de Septiembre del 2009

  

El Chacal pierde juicio contra el Ex-Cónsul de Venezuela

Justicia Francesa declara sin lugar las pretensiones del terrorista

  

Nelson Castellano-Hernández, diplomático venezolano, quien había denunciado el apoyo al terrorista por parte del Gobierno Venezolano, se encontraba bajo la presión de un juicio que por calumnia y difamación habían intentado contra él la abogado-esposa de Carlos, El Chacal y el propio terrorista.

Solo abandonado por el gobierno del país, que durante 16 años defendió y represento a muy altos niveles, en Bruselas, Irán, Líbano, Francia y el Servicio Interno en Venezuela, el ex Cónsul enfrentó el proceso judicial y espero confiado en que la justicia francesa le devolviera el respeto que le ha negado su propio país.

Los cinco profesionales del derecho que utilizaron  Carlos y su esposa y contra los cuales se enfrento Castellano-Hernández, acompañado de su consejo Dr. Serge Lewisch, no pudieron demostrar delito alguno de la parte del ex- Cónsul de Venezuela en Paris.

En la solicitud que presento La Procuraduría de la República Francesa y en la cual pidió que se declara sin lugar las acusaciones, se destaca que el vice-Procurador afirma: “el análisis de los elementos que presento Nelson Castellano-Hernández permite descartar totalmente la mala fe de su parte, cuando se constituyó parte civil” contra los demandantes.

La requisitoria definitiva que presento el Tribunal de Gran Instancia de Paris, Hace referencia a que el juicio por calumnia y difamación, a solicitud del Chacal y su abogado contra el diplomático, se basaba en la denuncia  que él había realizado el 14 de Enero del 2002, donde exponía su secuestro cuando ejercía funciones en el Líbano y las amenazas de muerte en el ejercicio de sus funciones.

A pesar de que toda esa historia le costó la carrera al antiguo diplomático, obligándolo a vivir lejos de su patria, hoy en día puede mirar el futuro con la frente en alto, un día antes de su cumpleaños, el juez de la causa, declarando sin lugar las pretensiones del terrorista, le ha devuelto su dignidad.

 

Nota mía: Carlos, El Chacal es un connotado terrorista, venezolano, condenado a perpetuidad en Francia debido a los actos terroristas cometidos en este país.

Nelson Castellanos-Hernández denunció algunas situaciones en relación a Hugo Chávez y Carlos, el Chacal, y se negó a rendirle visita en la cárcel, tal como le pidió el mandatario venezolano. Fue expulsado de su puesto de cónsul de Venezuela en París.

 

Nelson Castellanos-Hernández

Nelson Castellanos-Hernández

 

Cucú Diamantes defiende la democracia… en New Jersey.

La señora Ileana Padrón, cuyo nombre artístico es Cucú Diamantes, y quien acaba de cantar en la concentración (que no concierto), multitudinaria en la Plaza de la Revolución, en Cuba, se siente ofendida porque una escuela de New Jersey donde esta señora tenía programado un recital, la ha cancelado del programa.

A mí me parece muy razonable de parte de los gestores de la escuela, en primer lugar porque de la misma manera que no se permite que los revisionistas del Holocausto den clases en universidades, deberíamos empezar a impedir que estos proveedores de ideología castrista que se están colando en todas partes, lo hagan. Si Ileana Padrón, alias Cucú Diamantes, hubiera cantado en Cuba, en cualquier sitio, menos en la Plaza de la Revolución, no sólo a mí me hubiera importado un bledo, estoy segura que los cubanos la hubieran abucheado. Mi descontento con ese pretendido concierto por la paz fue y es el lugar en el que se hizo, y el mensaje de paz que llevaron a un país donde no hay libertades ni democracia, donde no se libra una guerra, donde existe una dictadura.

Para sorpresa mía, y de muchos, Cucú Diamantes, nombre artístico de Ileana Padrón, fue la más politizada en relación a la tiranía durante dicho concierto. Al mencionar, únicamente, que el mundo se abriera a Cuba -citando a medias al Papa-, y sin atreverse siquiera a decir la segunda parte de la cita: “que Cuba se abra al mundo”, marcó su tendencia política, y sobre todo, puso sus cartas sobre la mesa, apoyando a la dictadura castrofascista.

En segundo lugar, me parece muy bien que los padres y ejecutivos de esa escuela eviten todo contacto auditivo con esta señora, si realmente desean una auténtica formación musical para sus hijos. Claro está, vivimos en democracia, y los hijos pueden escuchar la música que quieran. No fue el caso de miles de jóvenes en Cuba donde les prohibieron oir toda la música que viniera de Estados Unidos, y de otras partes del mundo capitalista, y no fueron precisamente nuestros padres los que decidieron por nosotros, fue la dictadura castrofascista a la que ella le cantó.

Por otra parte, Ileana Padrón acuña que “vivimos en un país democrático y todas las opiniones deben existir”. Se refiere, por supuesto, a Estados Unidos. Qué pena que no se acordó de eso cuando estaba en el escenario de la Plaza de la Revolución.

Es lo que pasa en democracia, los padres tenemos el derecho de opinar, y de querer lo mejor para nuestros hijos, de luchar por ello. De otro modo, lo mejor sería que Ileana Padrón regresara a Cuba y se pusiera a cantar en las escuelas del estado castrista y a los pioneros comunistas, ahí seguramente será muy bien recibida. Y entonces ella demostrará, en carne propia, que “el mundo” (o sea ella), se ha abierto a Cuba.

Por defender la diversidad de opinión en Cuba 75 seres humanos fueron encarcelados en la Primavera Negra del 2003: periodistas, poetas, bibliotecarios independientes. Sus esposas, madres, hijos, desfilan cada domingo por las calles habaneras, vestidas de blanco, pidiendo la libertad de los presos políticos y de consciencia: Las Damas de Blanco ya han hecho historia. Cucú Diamantes, apodo de Ileana Padrón, habría quedado muy bien si hubiera marchado junto a ellas, si al menos las hubiera mencionado durante el concierto, ¿lo hizo? ¡No, qué va! Ella no ignoraba que de solo mencionarlas se le hubieran caído muchísimos futuros conciertos en Cuba, y en otras sitios donde los managers y organizadores pertenecen a la izquierda obamista (ella que cantó para Obama), ella sabe que de sólo mencionarlas se le hubiera caído, no sólo la zirconia de la frente, hasta el ombligo, no más regresar del escenario y enfrentar a la bola de segurosos que la rodearía.

Todo esto lo he leído en El Nuevo Herald. Al final hay un comentario de medio lado de Juanes: ”Qué tal el ejemplo de educación que quieren dejar, qué mensaje tan negativo, y eso, que estamos en EEUU, donde sí hay ‘libertad’. ¡Me da risa!”, indicó el intérprete de La camisa negra.”

Le diré una cosa a Juanes: en Estados Unidos sí hay libertad, por si no se ha enterado aún; por cierto, hace tiempo me gustaría hacerle algunas preguntas: ¿Cómo cayó él en manos del castrismo? ¿Por dinero, por ingenuidad? ¿Cómo puede un padre de familia decente, con tres hijos, admirar al Ché y a Fidel Castro? ¿Ha visto Juanes el video de Nacho Vidal expresarse como se expresa de las cubanas y de Cuba? ¿Cómo cae Juanes, una figura respetada por cientos de miles de admiradores, entre ellos muchísimos cubanos, compradores de sus discos, herirlos de esa manera? ¿No huyó Juanes de la situación política de Colombia, las guerrillas de las FARC, sabe él quiénes son los padres de esas guerrillas latinoamericanas?

Pero volvamos a Ileana Padrón, su demanda de respeto a la libertad de expresión y a la democracia estaría muy bien si a la par la hubiera hecho en Cuba, su oportunidad tuvo. No lo hizo. Pues ahora tampoco vale.

Los que tenemos hijos sabemos que los padres pagamos por las escuelas de nuestros hijos, por sus actividades culturales y artísticas. No creo justo que debamos invertir el dinero en personas que vengan a lavarle el “coco” a nuestros hijos, por muy “cucú” que sean, que no es el caso.

Finalmente, empiezo a invertir mi opinión sobre Juanes. No creo que sea ese personaje que hemos visto en estos días. Es probable que esos cubanos tapiñados, castristas, que pululan mezclados con el exilio, lo hayan metido en esta desagradable afrenta. Es probable que haya sido víctima de una maniobra castrista, y aún no se haya enterado.