Saltar al contenido

La castración química.

octubre 7, 2009

Se debate en Francia una nueva ley en relación a los violadores reincidentes y a los pedófilos. Se trata en realidad de una medida, de un tratamiento curativo con vistas a los convictos que han cumplido cárcel y que salen de ella con las impulsiones de violencia sexual intactas. Una manera de curárselas es el tratamiento de castración química a través de inyecciones que inhiben la líbido, y de hecho la impulsión violenta sexual. Este tratamiento sólo se ofrece a los que lo acepten, en Francia no es obligatorio, en Polonia sí lo es; por otra parte, una vez terminado el tratamiento, el sujeto vuelve nuevamente a tener erecciones normales, y las mismas impulsiones que tuvo con anterioridad, el efecto sólo funciona durante la administración del producto.

Anoche vi un programa de televisión en donde se debatía sobre el tema, con intelectuales: Jean D’Ormeson afirmó que para él eso era peor que la pena de muerte. Bruno Gaccio fue el más realista en relación a las consecuencias positivas del tratamiento. El peor fue el haitiano Dany Laferrière, quien vive entre Canadá y Miami, y llevó el tema a un campo más general, y de manera muy vulgar se tocó sus partes temiendo por ellas. Hubo que aclararle que la castración es química y medicamentada, y que sólo se aplica a violadores reincidentes y a pedófilos, si ellos aceptan someterse al tratamiento; y además posee carácter regresivo una vez abandonado; que no iban a cortarle nada a nadie, y mucho menos de manera masiva.

La verdad, pienso que preguntar a los violadores y pedófilos si ellos aceptarían o no, incluso resulta de una delicadeza enorme hacia esta gente; porque ellos jamás preguntan a sus víctimas, en el momento del abuso, si ellas aceptan o no. Estoy de acuerdo con la medida, con la ley; y es probable -como dijo Ricardo Vega anoche mientras veíamos la emisión-, que haya que cambiar el nombre del tratamiento, en lugar de castración química, tal vez inhibición química. Lo que realmente molesta es la palabra “castración”.

En cuanto a Jean D’Ormesson, a quien admiro por sus libros, por aquel discurso que hizo cuando Marguerite Yourcenar entró en la Academia Francesa, se ha convertido en una especie de Oui-Oui Intelectual (Oui-Oui es un muñequito francés, como La Calabacita), y comparar esta medida con la pena de muerte me pareció bastante ligero. Entre otras cosas porque olvida que estos individuos son potencialmente asesinos, muchos de ellos han violado y luego han asesinado; y en la mayoría de las ocasiones la cárcel no es suficiente y vuelven a reincidir en el delito. Soltarlos a la calle sin un tratamiento contundente es una responsabilidad de la sociedad y de la justicia.

Y si no, pregúntenle a las víctimas.

11 comentarios dejar un →
  1. octubre 7, 2009 11:54 am

    “Guardo un gratísimo recuerdo de los adultos que tuvieron a bien “abusar sexualmente” de mí cuando tenía quince años. Qué edificantes recuerdos”.

    Me gustaría que le preguntara a Juan Abreu, escribidor de estas palabras, cuál es su parecer.

    Mi opinión sobre lo que usted escribe a propósito de cómo hacer con los violadores y pederastas reincidentes coincide a plenitud.

  2. octubre 7, 2009 12:08 pm

    Estoy de acuerdo con la medida, se le de el nombre que sea. Los violadores y pedofilicos dejan una secuela en sus victimas que significa una condena por vida a personas inocentes. El tratamiento deberia ser obligatorio. Un violador y/o pedofilico no debe tener mas proteccion legal que las propias victimas inocentes.

  3. concubino Enlace permanente
    octubre 7, 2009 1:06 pm

    Lo cierto de Micahel Moore: Las mentiras de Michael Moore

    http://www.elnuevoherald.com/noticias/america_latina/cuba/story/307125-a307012-t34.html

  4. octubre 7, 2009 1:30 pm

    Este es el único segmento legal donde estoy de acuerdo con la ley islámica. (En su acepción abasida pre-otomana, pues los turcos eran unos fervientes violadores, pedófilos y sodomitas.) El único castigo justo para el violador es el empalamiento.

  5. octubre 7, 2009 2:01 pm

    Ante todo mis respetos y saludos.

    Hube de buscar una dirección electrónica vuestra y no la encontré.

    Sería de mi interés el que conociese este blog que desarrollo desde noviembre de 2007:

    AlsasCUBA — http://alascuba.blogspot.com/ — de Poesía Contemporánea Cubana viva.

    Siempre,

    JB

  6. octubre 7, 2009 2:14 pm

    la dirección electrónica de este humilde poeta y hacedor es abrace.cuba@gmail.com

  7. octubre 7, 2009 5:26 pm

    Juana, ese artículo de Juan Abreu es de alguna manera irónico, si usted ha leído bien. Pero mañana escribiré sobre el tema, y sobre el caso Polansky. Gracias a todos por opinar en este blog.

  8. octubre 7, 2009 6:50 pm

    En EEUU hace años que se implementa la técnica de la castración química para el control de la pulsión sexual en violadores y pederastas. Según informes e investigaciones de todo tipo, la castración química ‘atenúa’ la pulsión sexual en el individuo, pero no resuelve el comportamiento ‘sociópata’ de estas personas. La realidad del asunto es que, el violador y el pederasta, son individuos con altos niveles de narcisismo y no necesitan de sus órganos sexuales para violar o abusar de sus víctimas. Estos sociópatas establecen una ‘relación de poder y dominio’ contra sus víctimas, donde el verdadero ‘placer’ se obtiene ‘haciendo daño de cualquier modo’ a la persona objeto de su obsesión. Es por ello que hay violadores que usan ‘métodos’ verdaderamente espeluznantes para cometer su crimen (utilizan tenazas para cortar pezones, botellas, palos u objetos contundentes para hacer ‘penetraciones’, etc.).

    Se habló, a mediados del siglo XX, de un sistema de ‘desensibilización’ empleando algo parecido al sistema de condicionamiento clásico de Iván Pavlov, pero enseguida surgieron voces críticas diciendo que ‘era una monstruosidad, corregir la conducta anómala de un violador o pederasta con un sistema que podía ser considerado como una ‘tortura física’. El sistema que habían ideado era insertar unos electrodos a estos sociópatas que vincularan el ‘deseo’, la ‘imagen’ y el ‘desencadenante de la violencia’ con una reacción física muy dolorosa durante un cierto período de tiempo que denominaban como ‘tiempo de adaptación’, hasta que el individuo asociara su dolor físico a la ‘debilitación’ de su ‘deseo de dominio o poder’ e hiciera de él una persona que rechazara ‘emocional, física y mentalmente’ cualquier actividad relacionada con su ‘obsesión’. Se dijo que esto dejaría a los violadores y pederastas como seres ‘incompletos’ y no se habló más del asunto.
    Aunque el sistema de condicionamiento de Pavlov se ha llevado a cabo con éxito en humanos, para diferentes terapias (contra fobias, condicionamiento aversivo al sabor, etc.) . John B. Watson y Rosalie Rayner demostraron que el proceso de condicionamiento de Pavlov podía utilizarse en humanos.

  9. octubre 7, 2009 9:47 pm

    A mí, si he leído bien, no me lo ha parecido. Pero vaya, si usted dice que he leído mal, pues nada… lo que usted diga.

  10. octubre 8, 2009 1:18 am

    Cualquier metodo que usen, pero que usen alguno. No puedo con los abusadores!

  11. Isis Wirth Enlace permanente
    octubre 8, 2009 3:11 pm

    Son delitos y por lo tanto deben ser controlados.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 9.048 seguidores