El odio, otra vez el odio…

El odio, siempre el odio, es el estado natural del castrismo. Los ataques físicos a los jóvenes blogueros cubanos me han cogido en Irlanda, con una carga de conferencias y trabajo. Pero para que se enteren de los acontecimientos pueden seguir el blog de Penúltimos días y demás blogs cubanos, así como en Twitter. Apoyo a los golpeados, a todos por igual -como siempre hice en este blog-, repudio profundamente a los lacayos de la dictadura. No han sido los primeros en ser tratados de esta manera -añado-, ni serán los últimos mientras los Castro estén en el poder.