A Martha Beatriz
Esta noche, te abrigaré
en mi último pensamiento,
hasta abrazar el sueño.
Cuando él me cobije, irás conmigo.
Volaremos juntas hacia una estrella.
Desde allí, sentadas, descalzas,
dejaremos rozar nuestros pies
por una hermosa palma.
Señalaremos la tierra,
buscaremos mi patria, tu patria.
Cuando nuestros húmedos ojos
visualicen el blanco
que emanan nuestras damas,
sabremos que la hemos encontrado.
Dentro del propio sueño,
nos creeremos despiertas,
y esbozaremos sonrisas,
hasta provocar que las lágrimas
acaricien nuestros rostros.
Nos miraremos, miraremos al cielo
buscando a Dios.
y al unísono, sin mediar palabras,
con nuestras almas unidas
en la misma dirección
que forma parte del todo,
preguntaremos,
¿mereció la pena?.
En la espera de una respuesta de Dios,
se adelantarán nuestros corazones.
El tuyo, intrépido, valiente,
el mío, caprichosamente frágil,
pero devorados ambos por una única luz.
La luz de la libertad, que dejaremos caer
haciendo de ella el universo,
Y será entonces, solo entonces,
cuando mi corazón sangrado de dolor,
se funda en el tuyo
y gima,
¡Mereció la pena!
Mercy Lastre Ruiz es asidua lectora de este blog y una defensora de los Derechos Humanos, otro poema suyo ha sido publicado en este blog.
A saludar este poema.
Te felicito que bonito y sentido tu poema. Me recuerda mi Salmo preferido EL SENOR es mi pastor, nada me faltara.En lugares de delicados pastos me hara descansar.Mercy Felicidades.