Juan Abreu comenta el artículo de Arcadi Espada publicado por El Mundo, reproducido en este blog, y la vida sexual de Gabriel García Márquez en Cuba, se puede leer en su blog Emanaciones.
Juan Abreu comenta el artículo de Arcadi Espada publicado por El Mundo, reproducido en este blog, y la vida sexual de Gabriel García Márquez en Cuba, se puede leer en su blog Emanaciones.
Es reconocido el espionaje y posterior chantaje a los famosos que visitan o visitaron Cuba. En España mas de uno se mantiene callado sobre el tema Cuba por temor a que les ventilen sus trapos sucios.
Y yo me pregunto ¿que importa si te acuestas con uno o con otro o con mas? pero es que la sociedad sigue siendo tan rancia, donde quieras que estés.
Juan está que corta.
Yo no les tengo lastima, se fueron a Cuba para defender a una dictadura y espero que un dia todo sala a la luz, para humillarlos, al menos en el futuro que viene, el mundo es un acto de traicion, cuando pienso que un autor tierno y sutil como Karel Polacek murio en un campo de exterminacion como tambien desaparecio el marido de Truda Grosschotova, que Karel Capek con sus sufrimientos murio de un ataque cardiaco dos semanas antes de su cumpleanos, que Sandor Marai murio olvidado en San Diego, y entonces en este ambiente de porqueria que llamamos la vida humana un GM y un Michael Moore son festejados me da asco.
Al menos no debemos olvidar, para que algunos sepan lo occurido.
El ‘con quien te acuestas’ SÍ tiene su importancia. No es lo mismo acostarse entre adultos con una ‘relación consentida’ que practicar la pederastia y todo tipo de abusos y aberraciones con niñitos o bebés. En el primer caso, no se puede acusar al ‘practicante’ de un delito. En el segundo caso, SÍ ES UN DELITO, y es especialmente castigado por la sociedad (que no por la justicia, que cada día está más lasa y menos ‘justa’) si se hace público un video donde adultos corruptos abusan de menores. Un video con ‘lujos de detalles’ de pederastas cometiendo atrocidades contra niños de muy corta edad o bebés, acarrearía las iras del público y les reportaría cuantiosas pérdidas económicas además de cerrarles las puertas de ciertas esferas sociales, aunque sólo sea por doble moral, ya que a nadie le gusta ser ‘señalado’ como pederasta y tampoco que le pongan como ‘amigo’ de un pedófilo. En España el caso del Duque de Feria fue muy sonado y tuvo graves consecuencias para el ‘aristócrata’, que murió lejos de su familia, y repudiado por toda la ‘high class’ (que a lo mejor es tan pederasta como lo era este hombre, pero que ‘guardan muy bien las apariencias’, por aquello de ‘vicios privados, públicas virtudes’).
A sexo entre adultos, me refiero. Ya el tema pederastía es harina de otro costal y por tanto condenable y repudiable.