Koncierto por la patria en el protestódromo.

Agrupación yoruba Andabo

Des(concierto) en La Habana, Mauricio Vicent cuenta que hubo solamente ¡¡¡mil personas!!! Eso es un síntoma muy positivo.

Gracias a decon.

Otras noticias en Cuba Libre Digital, por Andrea Rodríguez: El pueblo de La Habana no asistió al concierto. Y en El Nuevo Herald.

Gracias a Liborio.

Koncierto por la patria en Santiago de Kuba.

Primeras imágenes, sin embargo, no fue transmitido en directo, por algo será:

Esto es lo que trajo el barco. Bastante pocos, por cierto, al menos en Santiago de Kuba, y la foto hasta parece trucada:

Foto Cubadebate.

Mientras tanto, en La Habana, la poeta Nancy Morejan dijo que “Cuba no es más una palma sola, sino un bosque de solidaridad”. ¡Zambumbia! Yo que recordaba sus haikus hasta con un cierto cariño de juventud. Otra, afirmó por ahí que “Cuba era la luz del universo”. Seguro hizo mucho sol hoy y se les tostaron las neuronas, qué frases tan picúas.

Haití también tendrá su “koncierto kastrista por la patria”.

No se pierdan la carta de Kcho, para que después no digan. Ya se están quitando por fin las máscaras, pero faltan algunos… Pobre Haití, querido país, después de la desgracia que les ha caído tener que afrontar otra como un “koncierto kastrista por la paz”, con Kcho de activista, que Kcho e´cara e’tranca. Lectura de la carta y de la información en Cubadebate.

Cuba, une affaire de style. Libération Next.

La revista Libération Next, uno de los suplementos más leídos en Francia, del diario Libération, dedica un número a la elegancia del estilo cubano antes del Año Fatal. La revista tiene como hábito invitar en cada número a un escritor para que escriba sobre el tema escogido, me hicieron ese honor. Reconozco que fue de un enorme placer trabajar con el equipo de la revista, con Françoise Santucci, y con el artista Joey Starr. Agradezco también a los colegas que estuvieron cerca, así como a Delphine Mozin, y a los que me invitaron a trabajar, en más de una ocasión, en los desfiles de Christian Dior, de John Galliano, de Chanel, e Yves Saint-Laurent.

Norberto Fuentes y la disidencia literaria. Por Luis Cino.

El periodista independiente Luis Cino pone las cosas en su lugar, en relación a un artículo de Norberto Fuentes donde el autor de Condenados del condado reparte títulos de disidentes literarios a tres personas solamente, “olvidando” a unos cuantos más. En Baracutey Cubano.

¿Por qué no invitan a Reina Luisa Tamayo Danger al concierto de hoy en el Protestódromo?

Sabemos que todos estos artístas y funcionarios que han sido entrevistados para convocar al “concierto por la patria” han sido, en la mayoría de los casos, hijos amorosos de sus madres. Alfredo Guevara, por ejemplo, jamás abandonó a su madre, y se desvivía por ella. Silvio Rodríguez adora a su progenitora, incluso hizo un disco en que no sólo la homenajea, comparte voz con la bella voz de su madre. En muchas ocasiones he oído a algunos de estos representantes oficiales de la cultura decir que jamás se irían de Cuba definitivamente, porque nunca dejarían a su madre detrás, sola, y que lo único que les ata a la patria es la madre.

Por boca de las madres de algunos de ellos conocí el dolor que padecieron al ver a sus hijos en peligro durante la época del presidente Batista, ellos, sus hijos, conocen de ese sufrimiento.

Yo, en tanto que hija, a quien la dictadura castrista la privó del derecho de ver a mi madre, durante seis años, vejándola y humillándola, dándole mítines de repudio en su camino diario hacia la bodega y los quehaceres cotidianos, y a la que obligaron a confinarse hasta el día de su exilio, a puertas cerradas, sé de lo que hablo; de otra parte, otros exiliados no consiguieron volver a ver a sus padres vivos; yo, al igual que miles de personas en el mundo, que he visto y he escuchado lo que está sufriendo la madre de Orlando Zapata Tamayo, pido a los artistas del “concierto por la patria” que le brinden la posibilidad de expresarse a esta valiente mujer, si ella lo desea, que le den los micrófonos para que ella pueda contarle a los  cubanos la verdad sobre su hijo. No se trata de algo que yo haya hablado con Reina Luisa, es algo que se me ocurre que pudiera ser un acto de libertad, de verdad, y de democracia, en 51 años de castrismo feroz.

Reina Luisa Zapata Tamayo ha pedido en varias ocasiones que le permitan hablar en la Mesa Redonda, lo que se le ha negado; espero que ustedes, artistas “libres”, como ustedes mismos se declaran, que defienden la libertad de todos los cubanos, espero que tengan la sensibilidad necesaria, como hijos, como padres, de entregarle los micrófonos a la madre de Orlando Zapata Tamayo, aunque sea por diez minutos.

En Univisión, un  hermoso diálogo entre Eva Barba, la madre del piloto Pablo Morales Barba, de Hermanos al Rescate asesinados por los Castro, y Reina Luisa, propiciado por Ninoska Pérez Castellón. No dejen de escuchar esta grabación.

Zoé Valdés.

Segunda respuesta de Silvio Rodríguez a Carlos Alberto Montaner.

No puedo reproducirla aquí, porque el autor ha dado la autorización solamente a Rebelión.

Lo curioso de esta carta, que aparece firmada por Silvio Rodríguez Domínguez, es que no parece escrita por el autor de las canciones que conocemos. No he visto nada más mal pensado, redactado, y en fin, mal escrito.

Segunda respuesta a Silvio Rodríguez. Por Carlos Alberto Montaner.

SEGUNDA RESPUESTA A SILVIO RODRÍGUEZ

Carlos Alberto Montaner

Estimado Silvio Rodríguez,

Me has respondido con cierta vehemencia. No te gustó mi anterior contestación a una pregunta tuya. Ojalá estos papeles tengan mejor suerte. Mi intención no es hostilizarte, sino conversar civilizadamente. Veamos.

Dices: “Mi hijo Silvio-Liam es una voz que comienza a extender sus verdades. El ama a nuestro Apóstol, no le resulta incómodo, no desea borrarlo de la Historia. A él no le crispa que Martí haya dicho: “Viví en el monstruo y le conozco las entrañas”. Él escogió ponerse “el libre” por no sentirse atado. Asume haber nacido así y su padre aplaude que lo sienta y lo diga en su clave generacional”.

Yo también, Silvio, respeto la memoria de Martí, el más ilustre de todos los cubanos, pero no sólo el que, con bastante sagacidad y razón, temía los impulsos imperialistas de Estados Unidos a fines del siglo XIX, sino, además, el que criticó severamente a Marx y alabó a los empresarios con iniciativa al grado de afirmar: “Pero los pobres sin éxito en la vida, que enseñan el puño a los pobres que tuvieron éxito; los trabajadores sin fortuna que se encienden en ira contra los trabajadores con fortuna, son locos que quieren negar a la naturaleza humana el legítimo uso de las facultades que vienen con ella.

Como coincido con Martí, Silvio, y no con Fidel, a mi me parece muy bien que alguien con tu talento haya podido enriquecerse legítimamente, tener propiedades dentro y fuera de Cuba y poseer una próspera empresa de grabaciones construida con el producto de su esfuerzo. Lo que quisiera es que ese privilegio que te han concedido se convierta en un derecho y se extienda a todos los cubanos. Es cruel y terriblemente empobrecedor que tanta gente talentosa y con iniciativa, como hay en Cuba, tenga que vivir subordinada a los caprichos de los comisarios y los burócratas.

Pero volvamos a la generación de tu hijo, la de Silvito “el Libre”, que es, también, la de los míos, y la de Yoani Sánchez y Gorki Águila. ¿No te parece criminal que esos jóvenes estén obligados a suscribir las ideas y prejuicios de unos confundidos octogenarios, paralizados por el miedo y el dogmatismo, que adquirieron sus juicios morales y su percepción de la realidad y de los conflictos sociales hace sesenta años, en otras circunstancias radicalmente diferentes? Tenemos que liberar a las jóvenes generaciones de esa carga nefasta para que sean capaces de construir libremente sus vidas. Eso es urgente.

Sigo con tu carta. Dices: Diseñas una Cuba distorsionada que propagan las monstruosas cadenas. Cortando y pegando repartes un odio que ha derribado aviones llenos de inocentes. Siempre he reprobado el hundimiento del remolcador 13 de marzo”.

¡Ay, Silvio! ¿Diseño una Cuba distorsionada? ¿Te parece poco que, desde que se instauró la revolución, hace ya más de medio siglo, el 20 por ciento de la población ha huido a bordo de cualquier cosa, pagando el intento con varios miles han muertos? ¿Son falsos los fusilamientos, los maltratos en las cárceles, los actos de repudio a quienes se atreven a criticar al régimen? ¿Es mentira la censura?

¿Recuerdas cuando apaleaban a los cubanos por quererse ir del país en aquellos “actos de repudio”, que no han cesado nunca porque hoy los organizan contra las Damas de Blanco y los demócratas de la oposición? ¿Se te ha olvidado como encerraban a los homosexuales en campos de concentración, como los echaban de la Universidad tras humillarlos públicamente? ¿No es verdad que en la primavera del 2003 encarcelaron y condenaron a penas de hasta 28 años de cárcel a 75 personas por prestar libros prohibidos, pedir un referéndum y escribir crónicas en los diarios extranjeros?

¿Qué tiene que ver la denuncia de esas monstruosidades con el condenable derribo de un avión de “Cubana de Aviación” lleno de inocentes, crimen que me parece repugnante?  Tú condenas, y yo creo en tu sinceridad, el hundimiento del remolcador “13 de marzo” y el asesinato en ese episodio de 41 personas, pero ¿por qué no alzaste tu voz en la Asamblea Nacional del Poder Popular para denunciar el crimen? Eras un diputado, un representante de la sociedad. ¿Por qué callaste? Si quienes pueden hablar no se atreven a hacerlo se convierten en cómplices de la barbarie y contribuyen a perpetuarla. Quienes desean cambios deben proclamarlo con valentía.

Y luego dices: “Pero quién va a creer que te importan los muertos somalíes, cuando no te interesan los cubanos que dieron su vida por un fingido prócer. A mí me conforta saber que no fue en vano el sacrificio de los caídos en Angola. No sólo porque los haya visto combatir y morir pobres y limpios, sino porque fueron consagrados en la eternidad por Nelson Mandela. Atrévete, Carlos Alberto, a afirmar que Mandela mintió cuando dijo que la presencia cubana en África significó el principio del fin del apartheid”.

Claro, Silvio, que me importan los miles de muertos somalíes exterminados por el ejército de Cuba en una guerra desigual y sin piedad que nada tenía que ver con la lucha contra el apartheid y sí con darle una victoria a la dictadura etíope, entonces aliada de la URSS. Como me importan, y mucho, los tres mil cubanos que  dejaron la piel en África, sólo porque Fidel Castro, sin consultar con nadie, ni siquiera con el Partido Comunista, decidió convertirse en un líder planetario y transformó a la pobre Cuba en la punta de lanza de sus apetencias de renombre internacional y en el peón más agresivo y oportunista de la Guerra Fría.

¿Para qué tanto sacrificio? Al final, las tropas cubanas, entre otras ironías de esa insensata carnicería, acabaron custodiando los intereses petroleros norteamericanos en la zona de Cabinda, y hoy Angola es una nación capitalista deseosa de olvidar los años en los que planeaba construir un estado calcado del modelo soviético. En Angola ya nadie recuerda aquel proyecto revolucionario por el que murieron tantos cubanos inútilmente.

¿No crees que es hora de poner punto final a la utilización del pueblo como carne de cañón para saciar las ansias de notoriedad de una camarilla sedienta de poder y gloria? ¿No crees que el arrendamiento de profesionales cubanos para pagar deudas, como si fueran esclavos, en nombre de la solidaridad internacional, es una ofensa profunda al honor nacional?

Mi admirado Mandela, Silvio, no mintió: tiene, sencillamente, un ángulo diferente al mío sobre el papel de las tropas cubanas en África. En todo caso, lo que me emociona de Nelson Mandela no es su discutible opinión sobre el rol de las tropas cubanas en ese continente, sino esa democracia y esa libertad sin ira que les llevó a todos los sudafricanos en lugar de seguir el ejemplo totalitario de Fidel.

Terminas tu carta de una forma curiosa: “Sé que tus argucias serán multiplicadas mil veces más que cualquier verdad desde Cuba. Desde esta dignidad cercada continuaré cantando lo que pienso: Sigo con muchas más razones para creer en la Revolución que en sus detractores. Si este gobierno es tan malo ¿de dónde salió este pueblo tan bueno?

Concuerdo contigo, Silvio, en que la prensa libre será más generosa con mis explicaciones que con las tuyas, pero no es tu culpa. El mundo al que se adscribía la revolución cubana se derrumbó con el Muro de Berlín y hoy esa dictadura es sólo un viejo y desacreditado fósil, apenas emparentado con Corea del Norte, porque ya ni siquiera China y Vietnam son regímenes comunistas, aunque, lamentablemente, sigan siendo dictaduras gobernadas por un partido único con mano de hierro.

No obstante, me parece legítimo que continúes cantando lo que piensas e insistas en defender la revolución y la dictadura comunista. Ese es tu derecho. Te diré más: la Cuba con la que sueñan millones de cubanos debe ser un país en el que tú puedas cantar lo que piensas, pero en el que también quepan Gloria Estefan, Willy Chirino, Paquito D´Rivera y Los Aldeanos. Una Cuba sin exclusiones.

Entre todos, Silvio, tenemos que forjar esa Cuba tolerante en la que no se persiga a nadie por manifestar sus ideas. No te equivocas cuando dices que el cubano es un pueblo “bueno”. Todas las dictaduras comunistas padecían malos gobiernos, pero tenían pueblos buenos en los que no faltaban los Sajarov, los Walesa y los Havel. En Cuba también abunda esa clase de héroes. Muchos están presos.

Tenemos que encontrarnos en un claro de la historia patria para darnos ese abrazo de reconciliación, libertad y cambio que casi todos anhelamos. Saltemos sobre nuestras diferencias, Silvio, y hagamos un mundo mejor para nuestros hijos. Un mundo democrático y libre, como esas veinte naciones que están a la cabeza del planeta; esas veinte naciones a las que quieren escapar tantos cubanos jóvenes, como tú mismo acabas de advertir muy preocupado. Entre todos, Silvio, pacíficamente, podemos cambiar nuestro destino y salvar el futuro.

Con genuina cordialidad cívica,

Carlos Alberto Montaner

Madrid, 3 de abril de 2010

Artículo relacionado en Libertad Digital.

Primera carta de Carlos Alberto Montaner en respuesta a una pregunta de Silvio Rodríguez.

Respuesta de Silvio Rodríguez a la Carta de Carlos Alberto Montaner.

“Encontrémonos en un claro de la historia”. Intercambio epistolar entre Silvio Rodríguez y Carlos Alberto Montaner. Por Maite Rico.

El intercambio epistolar entre Carlos Alberto Montaner y Silvio Rodríguez ha trascendido en un artículo de Maite Rico en El País.

Manifestación por la libertad de Cuba en París.

Manifestación en París por la libertad de Cuba, por los presos políticos, por las Damas de Blanco, por los disidentes, por Orlando Zapata Tamayo.

Día 22 de mayo

Hora de 12 del mediodía a 14: 30 de la tarde.

Vestidos de blanco.

Cita en el metro Trocadero, de ahí saldrá la manifestación.

Los organizadores de la marcha ya lo han anunciado en Facebook.

Cerebros trepanados.

Vean la cantidad de cerebros trepanados, vean la doble moral, el doble lenguaje. Aparece Alfredo Guevara, con el mismo discurso de toda la vida, qué asco. No me arrepentiré nunca de haberle dicho personalmente que me dijera en qué creía él, su respuesta fue que no podía echarle por la borda su vida y sus principios, entre otras cosas. Algún día, si me animo, transcribiré esa conversación en su integridad. Todo muy cloacal, muy rateril, de un cinismo feroz. Del Toledo, lo que único que le aconsejaría es que se vaya a vivir tal como viven los cubanos, y que intente decir lo que piensa públicamente al cabo de una semana, no ya de un mes; se refiere a la libre expresión, que intente practicarla en Cuba. ¡Qué podredumbre, qué anticuallas!

Al mono humorista que dice que invirtamos el dinero de la campaña contra Cuba en Haití. Le diré algo, una parte de mis derechos de autor los he donado a Haití, pero lo hago en silencio. Y este blog, y mis actividades anticastristas, las hago de corazón, sin que nadie me pague nada. Lo que no es el caso suyo, a él, desde luego, le pagan por sus monerías a favor del castrismo. Yo, por el contrario, he perdido contratos y publicaciones a causa de mi posición anticastrista, no me arrepiento. ¿Y estos son los humoristas que les quedan? ¡Puaf!

Este es el tipo de video que sirve para que no olvidemos sus caras, y las mentiras que dijeron, y lo que hicieron en contra de la libertad. Por cierto, la presentadora ni se sabe el himno de su país, lo confunde con el de Estados Unidos.

Al señor Cremata, ¿ha podido indagar él – con un abogado que sirva a sus intereses personales y no al castrismo- si realmente su padre fue asesinado por Posada Carriles o es algo que repite como un papagayo?

Todo absolutamente asqueroso. Pero ¿saben qué? Todos se lo merecen. Lo mejor es que cuando todos ellos salen de Cuba, enseguida se ponen a buscar la manera de quién de nosotros les puede tirar un cabo, conseguir una conferencia pagada, que le compremos un un lector de Dvd, un teléfono móvil, una publicación de un libro, un pollo para la cazuela. Mucho patriotismo con mendicidad. ¡Fabuloso!

Miserable. Eso es lo que hicieron ellos mismos de Cuba, eso es lo que la historia recogerá de todos ellos, su enorme traición a la libertad, su racismo, su cobardía.

Ahora, quiero decirles algo, a los lectores del blog. Cuando vi la convocatoria de Gloria y Emilio Estefan, que desde luego, como ya dije antes, fue un éxito, aún cuando no hayan querido políticos en el escenario, aún cuando no haya sido una manifestación, sino una marcha espiritual, me dije: Ahora los Castro empezarán a pedir dinero para un descomunal concierto, así ha sido. Un concierto por la Patria, así lo llaman ellos.

Vuelvo y repito, esto será una batalla que se perderá si no nos ponemos todavía más duros, y si no le gritamos al mundo entero que Cuba, José Martí, su historia, no pertenece a esta caterva de delincuentes, porque ellos la han manchado, porque ellos son los que han pisoteado la verdad.

Ver a un viejo de ochenta y tantos años, hablando de una revolución, 51 años después, es como para arrastrarse de la risa. ¿Qué revolución dura más de medio siglo?

Les ruego, no olviden estos rostros.

Por último, quiero añadir, que ya veremos eso de que, en un futuro, el escenario es para los hijos de ellos. El dueño de los escenarios, ninguno de ellos podrá jamás predecir de quién será.

Otra cosa, siempre le he dicho a los políticos cubanos del exilio, que la batalla se gana con la cultura, ahí tienen.

Zoé Valdés.

Ver en TVCubana.

El noticiero de la televisión castrista, el carcamal de los medios de comunicación.

Un decorado gris, como su presentador, cuyo bigotón destila grisura, aunque me da pena con él, lleva décadas atornillado a esa silla, ha envejecido en ella, ganando lo mismo, una miseria, vestido igual de miserable, en cualquier momento lo veremos en Venezuela, en el Canal Telesur, buscándose (ése sí) el baro, a lo como caiga, repitiendo las mismas sandeces, que no son las que piensa él mismo, sino las que le obligan a pensar; el presentador que lee un texto gris, donde acusa, denuncia, insulta, sobre todo insulta a la inteligencia de los que lo escuchan. Lee -decía- un texto gris, o negro como el alma de quien lo escribió, o sea, lee  la editorial de Granma, escrita por el lamebotas del momento, es notorio que Fidel Castro ya no escribe, se dedica, en el mejor de los casos, a jugar a los yaquis, en el peor, a revolver con el dedo su propia mierda. Vean estas imágenes, y ésa es la mejor cara que desean  proyectar del país, ¡cómo será el resto!

Zoé Valdés.

Ver en TVCubana.

Gracias a Adria.

Heridos, por el doble filo y algo más. Por Víctor E. Sánchez.

El periodista independiente opina sobre las huelgas de hambre y el llamado de Reina Luisa Tamayo Danger a las marchas pacíficas en toda Cuba, en Aplopress (Agencia de Prensa Oriental). Gracias a Tania Quintero.

Una Carta del Movimiento de la Nueva Trova a Mike Porcel. Para no olvidar.

Mi querido Mike Porcel me envía esta carta, acompañada de esta reflexión (fragmento para entender el contexto), y me autoriza a publicarla:

“Hola, Zoe querida, ¿cómo estás?
… ¿Crees que esos desalmados sean capaces de inmolarse y hundirse con la Isla? ¿O más bien le prenderían fuego al polvorín mientras escapan como puedan?
Te mando attached esta carta que ayer presenté por primera vez en público en el programa de Oscar Haza. Hasta hoy no la había mostrado nunca. Fue deslizada por debajo de la puerta durante la semana que duraron los mítines de repudio del tristemente célebre  Movimiento de la Nueva Trova liderado por Silvio y Pablo (entre otros) a la casa de mis padres. Lo irónico -como decía ayer  en el programa- es que yo no estaba allí. O sea, que mis padres y mis hermanos fueron los que recibieron ese regalo .Como podrás leer la carta no tiene desperdicio, mucho más leída  años después y a la luz de los nuevos acontecimientos de repudio a las Damas de Blanco(lo mismo que en el 80) y las supuestas declaraciones tibias y  tardías, a mi juicio, de Silvio Rodríguez y también de Pablo Milanés.Es la típica carta fascista donde ellos se toman  el derecho  de hablar por “el pueblo”. Al final hay un párrafo muy interesante que dice: “Vete (no me dejaron salir sin embargo hasta 9 años después cuando la Comision de Derechos Humanos de la ONU fue a Cuba en 1988 y abogó por mi caso),  pero nuestro odio te perseguirá por donde quiera que vayas”….

Muchos cariños.
Mike.”

“Del Movimiento de la Nueva Trova de la Provincia Ciudad de la Habana al ex – compañero Mike Porcel.

Hace muchos años el joven José Martí, a quien la hombría se le desbordaba en su amor por su Patria y sus hermanos, escribía a un ex – condiscípulo suyo:

“Has soñado alguna vez con la gloria de los apostatas?

¿sabes como se castigaba en la antigüedad la apostasía?”

…y después de un juicio militar iba a pagar con su sangre y su sudor, con sus anos de juventud quemados entre las piedras de una cantera, la valentía de haber escrito una denuncia contra un traidor.

Nunca esperamos los Miembros del MNT, que aquellas palabras escritas por nuestro Apóstol iban a ser aplicadas a uno que consideramos una vez un compañero.

Se enciende la sangre al recordar las horas de canción y esperanza compartidas y ahora pisoteadas por ti.

Nos crece el furor al recordar cuanta miseria pudiste haber seguido combatiendo; cuanto horror pudiste haber seguido denunciando; cuanta verdad perdiste, cuanto vuelo has matado; a cuantos asesinos de pueblos has vinculado tu destino; a cuanto luto de madre vas a ayudar con tu traición; a cuanta mentira te has sumado.

¿Con que palabras vas ahora a poder cantar? porque tu lenguaje, el que te hizo ser querido por nuestro pueblo, le pertenece al pueblo y no a ti.  ¿Que cantos van a ser de ahora y en lo  adelante los tuyos, que no sean los cantos de la nada., los cantos de la mentira?

Tu mismo viste como aquellos hacia quienes corriste a unir tu destino sometían a la mas horrenda pobreza al pueblo de Etiopia; tu te horrorizaste con la imagen de la miseria humana forjada por el imperialismo y sus agentes y ahora te conviertes en un sirviente más de los ensangrentados, en un criado de la ignominia, en un agente de la furia y la maldad burguesas.

No se trata de volverle la espalda a un pedazo de tierra, a un conjunto de calles y gentes; se trata más bien, de huir cobardemente de la verdad, de escapar de todo lo que riega luz, de renunciar a llevar la estrella sobre la frente y volver a ser el buey, la bestia, la negación de lo humano, la imagen vituperable de todo lo que los hombres han soñado con no ser nunca.

La traición a la Patria es la negación de la fuerza que permite a los hombres calificarse como tales; es la renuncia al amor por el trabajo, por la humanidad, porque traicionar a un grupo de hombres es traicionar a todos los hombres, porque abjurar de los principios es perder el vínculo con la vida.

Tu traición no es solamente la hecha a los compañeros, a los amigos, ni siquiera a tu familia. Es la traición a ti mismo,  a menos que todo lo que hasta ahora has hecho, lo que hayas creado y edificado no haya sido mas que una sarta de hipocresías y mentiras.

Vete y piensa que a donde quiera que vayas te seguirá nuestro odio y la lastima con que hemos observado la gradual degradación de un hombre.

El pueblo de Cuba y el Movimiento de la Nueva Trova

Ciudad de la Habana

21 de Mayo de 1980

“AÑO DEL CONGRESO DEL PARTIDO”.”

Desfile de niños frente a la estatua de José Martí.

Ver más en Vimeo.

¡Qué diferencia con la infancia cubana bajo el castrismo!

Tania Quintero ha dejado un testimonio excepcional en los comentarios, lo coloco en el post, por su valor:

“Esas imágenes son de mucho antes de yo nacer, en 1942, pero me recordaron que en la escuela pública donde hice del 1ro. al 6to. grado, la no. 126, Ramón Rosaínz (nombre de un educador cubano), todos los 28 de Enero íbamos a pie, con rosas blancas, a desfilar y depositarlas ante la estatua del Apóstol, en el Parque Central.

Mi escuela estaba situada en Monte y Pila, Cerro, y de ahí al Parque Central no era demasiado lejos. En 5to. y 6to. grados pertenecí a la Asociación de Alumnos de la Fragua Martiana, que dos o tres veces al año íbamos a la Fragua Martiana y éramos recibidas (estudiaba en la sesión de la tarde, donde todas éramos hembras, los varones iban a la sesión matutina) por el director, Gonzalo de Quesada, hijo del otro Gonzalo de Quesada, que fuera amigo de Martí. Un verdadero privilegio.

Todos los años, además, preparábamos una Canastilla Martiana, que se entregaba a una familia cuyo hijo hubiera nacido el 28 de Enero. También teníamos una Cruz Roja infantil, y el día de lucha contra el cáncer, que ahora no recuerdo cuándo era, salíamos con unas latas-alcancías a recoger dinero por las calles.

Cuando inauguraron el Palacio de Bellas Artes, en 1954, una representación de las alumnas de las escuelas públicas habaneras, entre ellas yo, fuimos invitadas a asistir. Desde entonces y hasta mi salida de Cuba, en noviembre de 2003, fue uno de los sitios más visitados por mi en la ciudad donde nací, hace 68 años.

Volviendo a mi escuela. La directora se llamaba Modesta Ramírez, y todavía recuerdo que el 4 de marzo, día de su cumpleaños, recogíamos dinero (entonces las que más podían dar, daban 5 centavos o un medio, y las que menos un centavo o quilo prieto) y le hacíamos un regalo. Era graduada de pedagogía, como el resto de las maestras de nuestra escuela, tenía unos 60 años y ya no daba clases, pero era muy respetada, porque su rectitud no le impedía ser justa y amable.

Y elegante, como todas las maestras de mi época, que siempre llevaban vestidos o blusas y faldas, y no como ahora, que las maestras se visten como jineteras. A las maestras se les decía Señorita fulana, aunque fueran casadas, solteras o viudas.

Recuerdo sus nombres y los grados: Srta. Roxana, en 1er. grado; Srta. Inés, en 2do. grado; Srta. Adolfina, en 3er. grado; Srta. Margarita, en 4to. grado; Srta. Adolfina, la tuvimos de nuevo, en 5to. grado (grado que no olvido pues fue cuando me gané El Beso de la Patria, máximo galardón que entonces se podía recibir, por buenas calificaciones, conducta, asistencia y participación en actividades extraescolares) y la Srta. Carmita, en 6to. grado. La maestra de educación física era la Srta. Amelia y la de música, dibujo y trabajos manuales, la Srta. Lucila, negra como un carbón.

El director municipal de educación también era negro, cada dos o tres meses visitaba la escuela y cuando me gradué de 6to. grado fue quien me entregó el diploma. Los hombres que trabajaban como directores, maestros o inspectores vestían siempre de traje, cuello y corbata. También de la raza negra era Tomasito, el profesor de Inglés. En mi escuela, de 6 de la tarde a 9 de la noche, funcionaba una escuela pública, gratuita, para aprender inglés, a partir del 4to. grado se podía asistir.

Ya para terminar mis recuerdos. La conserje se llamaba Cusa, una señora negra, alta y corpulenta, que era la encargada de repartir la merienda, por lo regular galleticas dulces rellenas, de vainilla o chocolate, casi siempre de La Estrella o de La Ambrosía, entonces las principales fábricas de galletas, bombones y caramelos de La Habana.

Recuerdo que Cusa se sentaba con las latas de galletas en la tribuna para los Actos Cívicos de los viernes, y las alumnas, empezando por los grados inferiores, en fila iban pasando y ella les daba en las manos las galleticas. Después íbamos al patio y ahí nos las comíamos, hasta que sonaba el timbre para volver a las aulas. Cusa era tan respetada como la directora y las maestras.

Entonces no hacían reuniones de padres. Lo que se acostumbraba era la maestra citar al padre o la madre y hablar directamente con él sobre la situación de su hijo. Pero cuando había que temblar era cuando citaba la directora.

En mis años escolares existían las Sustitutas, las maestras que suplían a una profesora por un día o los días que fuera preciso. También las Hogaristas, como llamaban a las graduadas de la Escuela del Hogar, como la Srta. Lucila, quienes eran las que daban las asignaturas de música, dibujo, corte y costura, cocina, trabajos manuales…

Como ya una vez escribí en mi blog, en Cuba había muchas cosas que cambiar, pero muchas otras no había que destruirlas. Como hizo Fidel Castro, que en 1959 nombró a Armando Hart Dávalos como ministro de Educación, abogado de profesión, pero uno de los tipos más mediocres y pesados que parió la revolución verde olivo.”

Praderas marinas, praderas de palabras (Emanación nómada). Por Juan Abreu.

“Me convertí en nómada, o dicho con mayor precisión, me convirtieron, el cinco de mayo del año 1980. Antes de eso pastaba, más o menos manso, en los corrales de la Patria, que es la enemiga natural del nómada literario.

Patria es frontera, domesticación y ceremonia. Elementos adversos por naturaleza al espíritu libertario de la creación artística.

Escenario de mi conversión: costa norte de la provincia de La Habana, isla de Cuba. Embadurnado amanecer del trópico, brisa aleteante, espumosa. Corva orilla. Árboles agachados sobre los arrecifes. Muchedumbre temerosa, esperanzada, ansiosa, que aguardaba ser conducida a las embarcaciones.

Me sentía aquel amanecer como un terroso sioux o como un ondulado arapahoe, a punto de cabalgar y entrar en batalla. También como un dulce siboney, momentos antes de ser decapitado por un “descubridor”español. Contemplaba el cielo lechoso, casi detenido a esa hora mágica y murmuraba: hoy es un buen día para morir. Y a pesar de la alegría de partir, de escapar, por fin, sentía la desolación posada en mi estómago y en mi alma.

El lastre de la familia y los recuerdos pesadamente enturbiaban la belleza del momento.”

Juan Abreu.

De su novela Gimnasio.

Editorial Poliedro, España. 2002.

Mariel, 1980.

MARIEL, 1980.

A Jesús Cepp Selgas, a Lissette Lorenzo, a Juan Abreu, a Siria (en el recuerdo), a todos los amigos marielitos.

Mamá estaba dormida frente a la televisión, de súbito suspendieron la programación para dar la noticia, una turba se había metido en la Embajada del Perú. Yo conozco a alguien en esa embajada. Hace semanas que me doy citas, a escondidas, a uno de los hijos del embajador. Yo salía de la universidad y me dio botella en su carro, primer peruano rubio que yo conocía, con un lunar inmenso en la cara, más bien una mancha.

Mamá se levantó del sofá, mientras se dirigía al cuarto, me dijo: “Recoge algunas cosas, vamos a meternos en la embajada”. Respondí: ¡Ah, no, qué va, tú estás loca! “Dale, dale, decía ella, apúrate”. Me incorporé del sofá halándome la pata del short que se me metía entre las nalgas: Yo no me voy a ninguna parte. “Pues tú eres una comemierda, siempre has sido una comemierda”. Discutimos largo rato, ella se empinó la botella de guafarina, dio varias vueltas en el cuarto, y se tiró en la cama; al rato, roncaba.

Aproveché para salir, era tarde. Fui hasta el solar del patio con la fuente de Neptuno, a dos cuadras de mi casa, en la calle Empedrado. Irenia estaba sentada en el quicio con un nilon en la mano, a través de la transparencia del plástico, sellado con un candado de plástico también –muy a la moda por aquella época-, pude advertir lo que había dentro: cepillo de dientes, el tubo plateado de la pasta, alguna ropa… “Me largo de esta isla, estoy esperando a Amanda”. Era otra amiga nuestra.

-¡Se van a meter en la embajada!

“Claro, ¿qué coño voy a seguir haciendo aquí? Si no consigo ni un preso político para casarme:”

Mi madre llevaba años buscando uno para lo mismo.

-Irenia, no te vayas, no me dejen…

“Ah, deja eso, échate p’allá con el sentimentalismo… eeeh… Ven con nosotros.”

-Mamá también quiere irse.

-Dale, ahora es el momento.

En eso llegó Amanda. No les habían dicho nada a sus padres. “¿Para qué, tú niña, si ellos son ñángaras?” Se alejaron, no sin antes abrazarme. Pero no fue un abrazo triste de parte de ellas. No. Ellas iban super embulladas de irse para la Yuma, yo diría que jamás las vi tan contentas.

Volví a casa y mami no estaba. Me acosté en mi lado, dormíamos juntas a falta de espacio y de cama. Mamá no regresó en toda la noche. Ni al día siguiente. Dos días después se apareció, toda despelusá, sucia, con unos moretones en el brazo. Yo había ido al DTI que tenía en la esquina de mi casa, a prevenir de su desaparición, pero el oficial me respondió socarrón: “Andará borracha por ahí”. Acostumbrado como estaba a verla aparecer dando tumbos desde la calle Montserrate.

“Me metí en la Embajada.” Estaba más sobria que yo. ¿Cómo? Pregunté azorada. ¿Sin mí? ¡¿Te ibas a ir sin mí?!  “Pedí un salvoconducto para venir a buscarte. Pero te advierto que eso allá dentro no es jamón. No es jamón, nada suave. Tremenda fajatera por comer, para mear, para cagar. De pinga, queridos amiguitos.” ¿Por qué no esperábamos un poco a ver cómo se desarrollaban los acontecimientos? Pregunté. Ella bajó la cabeza, destrozada por el cansancio, no había dormido nada, asintió.

Esperamos unos días. No nos decidimos. Ella retomó el trabajo de lunchera en la cafetería América, aunque no había nada que lunchear desde hacía años.

Cada día, en la facultad, me enteraba de que fulano y mengana, y sutanejo, se habían colado en la embajada. Y nosotras esperando. ¿Esperando qué?

No recuerdo cómo fue que nos enteramos de que las embarcaciones estaban llegando desde Miami a recoger familiares en el Puerto de Mariel. Creo que mi abuela paterna nos dio la noticia, nos comentó que a mi padre y a mis hermanos los vendrían a buscar. Mi madre llevaba días con tremenda depresión, bebiendo guafarina con meprobamato, porque entretanto, habían cerrado la embajada, y con lo que le acababa de decir mi abuela, se puso peor.

Nosotras no teníamos a nadie en la Yuma que nos rescatara. El hermano de la madre de mis hermanos fue en dos ocasiones, se gastó los ahorros de toda una vida, y en dos oportunidades le llenaron el barco de lo que los esbirros llamaban gusanos, escoria, y demás insultos. Mi papá había sido preso político, mi abuela pensaba que ese era el motivo por el que no lo dejaban salir. Se quedó varado. Tuvieron que marcharse después, por otras vías, y separados, dos años más tarde.

En la escuela nos presionaban para que nos pusiéramos a hacer mítines de repudio contra los “traidores de la patria”. Yo siempre me escabullía con un pretexto, hasta que fueron ellos los que encontraron el pretexto, y me botaron dos años de la universidad.

Estaba harta de ver a mi madre como una zombi, y antes de caer yo también en tremenda depresión me fui a quedarme a dormir a casa de mi mejor amiga. A la mañana siguiente, después de bañarme, ella me hizo un torniquete para alisarme el pelo con una caja de talco Brisa, me puso los ganchitos y un pañuelito azul con hilitos dorados que me cubría el estrambótico peinado.

Bajé por la calle Lealtad hacia el Malecón. Siempre regresaba a La Habana Vieja por el Malecón, bordeando el mar, tostándome al sol u oliendo el aroma de la brisa marina. Pero allí me topé con una marejada de gente furibunda, que gritaba horrores contra la escoria, contra la gusanera, ojos botados, rostros descompuestos. Apenas se podía caminar por el Malecón, yo iba por los portales, escurriéndome en dirección contraria a las turbas. En una de ésas, una mujer cruzó su mirada con la mía, y extrañada de que yo avanzara en dirección inversa a la manifestación se me acercó: “¿A dónde tú te crees que vas?” A mi casa, respondí. “¿A tu casa, cómo que a tu casa? De eso nada, monada, tienes que incorporarte como cada cubano, en contra de la escoria y del imperialismo”. Sólo balbuceé un no, bajito. “¿Cómo que no?” Entonces me agarró por el rolo de caja de talco, por el moño, y me haló, y empezó a gritarme insultos, y se sumaron los demás, a golpearme, a arrastrarme, me arrancaron el rolo, el pañuelo, mechones, me patearon. Conseguí escaparme, pero me volvieron a atrapar, decidí caminar tranquila, junto a ellos, unas cuadras, en silencio, no podía contener las lágrimas de rabia; esperé a que se entretuvieran en otra cosa, seguían agitando banderolas, pancartas, injuriaban, el ruido era insoportable, me fui quedado rezagada, y por la primera calle doblé hacia el interior de Centro Habana.

Nunca he corrido más en mi vida, las calles estaban desiertas, los que no se hallaban en la movilización, vigilaban agazapados detrás de las puertas y las ventanas… Llegué a mi casa. Mami ausente.

Llegó al anochecer, roja de ira, roja también por el sol que había cogido. Los del CDR la habían sacado temprano del diminuto apartamento, obligada, para que asistiera a la protesta. Si no iba, agregarían su apática ausencia al expediente laboral, y perdería el derecho al refrigerador que estaba esperando ganarse desde hacía mil años.

Mamá encendió la televisión. Fidel Castro daba otro discurso. Lo apagó. Murmuró: “Yo lo que quiero es morirme de una vez”. ¿Y yo, qué me haría sin ti? Musité. “Ve a ver a tus amigas, anda”. Acababa de venir de la casa de una de ellas, y también ella, deprimida, no paraba de repetir que se quería morir, las otras se habían metido en la embajada, y un tiempo después, que les pareció un siglo, fueron a parar a una carpa en Perú, hasta que consiguieron irse a Miami.

Han pasado treinta años. Mi madre, de tanto repetir que se quería morir, por fin se murió. Yo no, yo siempre he querido vivir. Y el día en que no quiera más, no espero por la muerte, voy a buscarla.

Hace poco, mientras hablaba con un amigo mío, marielito, con el que rememoraba todos aquellos días horrorosos, le pregunté cómo había hecho para incorporarse al mundo, para entender lo que era vivir en libertad.

-No fue fácil, no lo ha sido, aún no lo es… He tenido que exigirme mucho, más de lo que yo pensaba, pero al final, no daría un paso atrás si tuviera que volverlo a hacer… He viajado a todas partes, me quedan pocos países por conocer, me siento tan limpio… Lo primero que sentí fue eso: limpieza, como si toda la podredumbre la hubiera dejado atrás. Y claro, salí con esa pretensión a la que nos han acostumbrado, como si los cubanos fuéramos la última Coca-Cola del desierto, como si fuéramos lo máximo, y aprendí a bajar el tono, me acostumbré a ser una persona normal… Figúrate que, en mi primera estancia en España, lo primero que hice fue ir al Escorial.

¿Y eso por qué? Inquirí, curiosa.

-Yo pensaba que El Escorial era un monumento que nos habían hecho a los marielitos, por el aquello de que nos llamaban escoria.

Nos despatarramos de la risa.

Zoé Valdés.

Fallece la cantante cubana Graciela Grillo-Pérez.

Que en paz descanse esa gran gloria de Cuba. La noticia en El Nuevo Herald. Yo le había hecho un homenaje en este blog, aquí.

El Mundo la homenajea.

Chango t’a bení:

Y la que más gusta, Mi cerebro es lo último:

Una familia entera sitiada por las turbas castristas, represión contra niños.

Una familia entera, una madre, una Dama de Blanco, con sus dos hijos, no han podido salir de la casa por el acoso al que los tienen sometidos las turbas castristas.  La entrevista, gracias a ñame concorbata:

Conferencia de prensa de Reporteros sin fronteras, hoy.

Dentro de un rato participaré en la conferencia de prensa de RSF, sobre la situación actual de Cuba. Ya lo había anunciado aquí.

Español/English/Français Reporteros sin Fronteras Comunicado de prensa 7 de abril de 2010

Cuba

“La comunidad internacional no puede callar más frente a la suerte infligida a los disidentes y periodistas encarcelados”

Reporteros sin Fronteras organizó una rueda de prensa el 7 de abril 2010 en las instalaciones de la organización, donde reunió a representantes de la prensa francesa, española y latinoamericana para tratar el tema: “¿Cuántos muertos en las prisiones cubanas hacen falta?”

Esta pregunta es más que nunca de actualidad tras el deceso, el 23 de febrero pasado, del prisionero político Orlando Zapata Tamayo. Algunos periodistas en libertad, como Guillermo Fariñas, o en prisión, como Darsi Ferrer, han decidido seguir su ejemplo emprendiendo una huelga de hambre ilimitada con el fin de obtener la liberación de los prisioneros de conciencia más enfermos. Pese a nuestro repetido llamado a interrumpir una acción tan extrema, Guillermo Fariñas nos explicó su postura durante una entrevista que se retransmitió en la rueda de prensa.

Escuchar : http://www.youtube.com/watch?v=rWKGi_dXCw0

Entre los 25 periodistas encarcelados en la isla se encuentra Ricardo González Alfonso, corresponsal de Reporteros sin Fronteras, condenado a veinte años de prisión durante “La Primavera Negra” de marzo de 2003. Su estado de salud se ha deteriorado notablemente en los últimos meses.

La escritora Zoé Valdés, participante junto con Jean-François Julliard, subrayó que recientemente se ha intensificado la represión contra las Damas de Blanco, colectivo de madres, esposas y hermanas de prisioneros políticos. Una manifestación organizada por ellas el 17 de marzo pasado en La Habana, la víspera de la conmemoración de la “Primavera Negra”, fue brutalmente reprimida por las autoridades. La escritora también mencionó el debilitamiento de la imagen del régimen castrista desde la muerte de Orlando Zapata Tamayo.

Otro de los participantes, el escritor y académico Jacobo Machover, denunció la gran complacencia de ciertos gobiernos –de Francia, España y de América Latina– frente a la arbitrariedad de un régimen que aún no ha ratificado los dos pactos de derechos humanos de las Naciones Unidas que, sin embargo, firmó durante el ascenso oficial de Raúl Castro al poder en febrero de 2008. “Los disidentes en huelga de hambre no lo hacen sólo por ellos mismos, lo hacen por todos”, recordó Jacobo Machover, quien estima que ahora “renace una pequeña esperanza para el futuro de la isla que tanto había dejado de alimentarse”.

Tras la carta enviada el 17 de marzo al presidente brasileño Lula (http://www.rsf.org/No-existen-tabues-cuando-rige-la.html) y las acciones sugeridas por Reporteros sin Fronteras a la presidencia español de la Unión Europea, Jean-François Julliard concluyó: “estamos a la escucha de los gobiernos cualquiera que sea su tendencia, pero la comunidad internacional no puede guardar más silencio frente al sufrimiento de los disidentes y la ausencia de libertad impuestos por un régimen del que las tímidas señales de apertura cesan en el umbral de los derechos humanos”.

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Cuba

International community can no longer ignore fate of Cuba’s imprisoned journalists and dissidents

“How many more deaths will be needed in Cuban prisons?” was the question posed at a news conference held today at Reporters Without Borders headquarters in Paris for representatives of the French, Spanish and Latin American media.

This question has been more pressing than ever since political prisoner Orlando Zapata Tamayo’s death on 23 February. Some independent journalists such as Guillermo Fariñas, who is not currently detained, and Darsi Ferrer, who is in prison, have decided to follow Zapata’s example by going on an indefinite hunger strike to press for the release of the prisoners of conscience who are in poorest health.

The 25 journalists currently in prison in Cuba include Reporters Without Borders correspondent Ricardo González Alfonso, who is serving a 25-year jail sentence which he received during “Black Spring” crackdown of March 2003. His state of health has deteriorated markedly in recent months.

After Reporters Without Borders secretary-general Jean-François Julliard opened the news conference, Cuban writer Zoé Valdés described how the authorities recently stepped up their repression of the Ladies in White, a movement formed by the mothers, wives and sisters of political prisoners.

A march that the Ladies in White held in Havana on 17 March, on the eve of the “Black Spring” anniversary, was dispersed in a particularly brutal manner. Valdés also referred to the deterioration in the Castro regime’s image since Zapata’s death.

Another participant, writer and academic Jacobo Machover, criticised the readiness of certain governments – in France, Spain and Latin America – to tolerate the arbitrary actions of a regime that has still not ratified the two UN human rights conventions it signed when Raúl Castro was officially installed as his brother’s successor in February 2008.

“The dissidents on hunger strike are not doing it for themselves but for everyone,” Machover said, adding that, “today we are seeing the rebirth of a small hope for the island’s future, one that many had ceased to cherish.”

Referring to the letter that Reporters Without Borders wrote to Brazil’s President Lula on 17 March (http://www.rsf.org/President-Lula-told-action-on-Cuba.html) and to its contacts with the European Union’s Spanish presidency, Julliard concluded: “We are waiting for a response from governments regardless of their tendency. The International community cannot continue to remain silent in the face of the suffering of these dissidents and the lack of freedoms imposed by a regime whose hints of a possible opening stopped short at the threshold of human rights.

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Cuba

“La communauté internationale ne peut plus se taire face au sort infligé aux journalistes et dissidents emprisonnés”

A l’invitation de Reporters sans frontières, une conférence de presse organisée le 7 avril 2010 au siège de l’organisation a réuni des représentants de la presse française, espagnole et latino-américaine autour de la question : “Combien faudra-t-il d’autres morts dans les prisons cubaines ?”

Cette interrogation reste plus que jamais d’actualité depuis le décès, le 23 février dernier, du prisonnier politique Orlando Zapata Tamayo. Certains journalistes, en liberté comme Guillermo Fariñas ou en prison comme Darsi Ferrer, ont en effet décidé de suivre son exemple en observant à leur tour une grève de la faim illimitée, afin d’obtenir la libération des prisonniers de conscience les plus malades. Malgré notre appel répété à interrompre une démarche aussi extrême, Guillermo Fariñas a tenu à s’en expliquer au cours d’un entretien qu’il nous a accordé, retransmis lors de la conférence de presse.

Ecouter : http://www.youtube.com/watch?v=rWKGi_dXCw0

Parmi les vingt-cinq journalistes emprisonnés dans l’île figure notamment Ricardo González Alfonso, correspondant de Reporters sans frontières, condamné à vingt ans de prison lors du “Printemps noir” de mars 2003. Son état de santé s’est nettement détérioré au cours des derniers mois.

Intervenant aux côtés de Jean-François Julliard, l’écrivaine Zoé Valdés a souligné la récente intensification de la répression contre les Dames en blanc, collectif des mères, épouses et sœurs de prisonniers politiques. Une manifestation organisée à leur initiative le 17 mars dernier à La Havane, à la veille des commémorations du “Printemps noir”, a suscité une réplique particulièrement brutale des autorités. L’écrivaine est également revenue sur l’affaiblissement de l’image du régime castriste depuis la mort d’Orlando Zapata Tamayo.

Autre intervenant, l’universitaire et écrivain Jacobo Machover a dénoncé la trop grande complaisance de certains gouvernements – en France, en Espagne ou en Amérique latine – face à l’arbitraire d’un régime qui n’a toujours pas ratifié les deux Pactes des droits de l’homme des Nations unies qu’il a pourtant signés, au moment de l’accession officielle de Raúl Castro au pouvoir en février 2008. “Les dissidents en grève de la faim ne le font pas pour eux-mêmes mais pour tous”, a rappelé Jacobo Machover, qui estime lui aussi que “renaît aujourd’hui un petit espoir pour l’avenir de l’île que beaucoup avaient cessé de nourrir”.

Après la lettre adressée le 17 mars au président brésilien Lula (http://www.rsf.org/Il-n-y-a-plus-de-tabou-quand-sevit.html) et les démarches de Reporters sans frontières auprès de la présidence espagnole de l’Union européenne, Jean-François Julliard a conclu : “Nous sommes à l’écoute des gouvernements quelle que soit leur tendance. Mais la communauté internationale ne peut plus garder le silence devant la souffrance des dissidents et l’absence de libertés imposée par un régime dont les timides signes d’ouverture se sont arrêtés au seuil des droits de l’homme.”
Benoit Hervieu
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La información en AFP.

En ABC.

Jacobo Machover, Jean-François Juillard, y yo. Foto Isis Wirth.

Marie Berenger Ruet, quien fue detenida, interrogada y expulsada de Cuba, y el disidente y exiliado Jesús Zúñiga. Foto mía.