Humberto Fontova, gooooooooool!!!
junio 22, 2010
En Canadá Free Press. Soberbio, comme d’habitude.
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En Canadá Free Press. Soberbio, comme d’habitude.
"Ella viene de una isla que quiso construir el Paraíso, y creó el Infierno..."
La Nada Cotidiana.
Zoé Valdés.
Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor.
Jorge Luis Borges.
Muy buena descripcion por parte de Fontova. Precisamente hoy comente en este blog sobre los escritos y comentarios de algunos de los 74 o de sus simpatizantes, sobre nuestras opiniones, diciendo que nosotros empleando el odio no es la forma correcta de discrepar, aqui en este escrito esta bien claro lo que mencione sobre el asesino Che Guevara, sobre el odio. Que no vengan a darnos clases de amor cuando algunos de ellos fueron admiradores del criminal extranjero, que fue a Cuba a asesinar cubanos, por supuesto permitido por el tirano.
¡Extraordinario este artículo de Humberto Fontova! Es una pena saber que una cosa así jamás será publicada ni por The New York Times, Biblia de la socialdemocracia norteamericana, ni por ninguna otra publicación “seria” de este país. Y eso, a pesar de que todas ellas están dirigidas por convencidos militantes del liberalismo socialdemócrata. Lamentablemente, la inmensa mayoría de ellos, al igual que lo hizo Steven Spielberg, seguramente estarían encantados de poder compartir ‘the eight most important hours of their lives’ junto al asesino de Fidel Castro y, de ser posible también, alabando juntos al Ché Guevara. Es lo que tiene vivir en libertad; que se puede mirar en muchas diferentes direcciones a conveniencia, casi tanto como se puede vivir una doble moral. Orientar la vista con sinceridad en dirección a la justicia y a la verdad depende en casi todos los casos de la decencia de cada uno.