Valores, la bolsa o la vida. Por Liborio.
Excelente artículo:
‘VALORES, LA BOLSA O LA VIDA’
Ayer estuve viendo la película de Truffaut ‘Fahrenheit 451′, basada en el libro homónimo de Ray Bradbury (quien cumplirá 90 gloriosos años dentro de tres días) y recordé mucho a todos los grandes talentos que han sido y son silenciados desde el último tercio del pasado siglo. Se ha perdido el interés por los clásicos en casi todo y por eso estamos inundados de mediocridad y anonadación del ser humano que tendría que ser individual, único e irrepetible.
El grave problema del hombre actual a nivel mundial (sean países desarrollados o subdesarrollados) es el ‘adormecimiento’ o ‘silenciamiento’ de los valores éticos, artísticos y de excelencia individual. Estamos pasando por el final de una civilización y no se vislumbra una esperanza en el horizonte que nos rescate del desastre.
Los tiranos de todo tipo y pelaje, tanto económicos como sociales, ‘artísticos’ y políticos, están llevando a la Humanidad a un insensible estado de inconsciencia, que desembocará ineluctablemente en un ‘suicidio colectivo’ y la extinción de la Humanidad por pura estulticia y estupidez crónica.
Los postulados de la ‘Economía Internacional’ pasan por el ‘refinamiento’ en la ‘perversidad soterrada’. Así, vemos cómo se ‘fabrican ídolos de usar y tirar’. ¿Qué más que ‘de usar y tirar’ son los mal llamados ‘talentos’ que pululan en la actualidad por los Medios Oficiales y Oficialistas de tanto régimen dictatorial? Nos presentan un ‘Fenómeno de la Comunicación’, ‘artificial y artificioso’, y la gente se lo ‘traga’ sin el más mínimo cuestionamiento, ni siquiera se preguntan qué hay detrás de las ‘fachadas’ ‘embellecidas y adornadas’, como ‘sepulcros blanqueados’ de esos que se mencionan en los Evangelios. No hay preguntas porque no se ejercitan las neuronas ni el juicio crítico.
Casi todo (con honrosísimas excepciones) es ‘prefabricado’. ¿Se necesita un ‘cantante’ que haga ‘loas’ a un régimen? Pues se ‘fabrica’, y no pasa nada. Eso sí, ‘robando’ con total inverecundia ‘ideas, versos, música y palabras’ de otros, porque el plagio está a la orden del día. Todo se hace de modo taimado, con enorme bellaquería y redomada maldad, para evitar ‘juicios y demandas’, de este modo usan ‘medio renglón’ de un verso, 7 compases de autor musical talentoso (no llegando a 8 compases porque entonces recibirían una demanda por ‘plagio’) y se buscan ‘frases incompletas’ de autor reconocido y hete aquí que ‘¡cantantucho habemus!’. Esto en cuanto al plano ‘musical’, pero también sucede en el mundo literario y en el periodístico, y así nos encontramos que ‘disfrazando un poco’ lo escrito o ideado por un autor lleno de creatividad, imaginación y calidad, ‘plagian’ la ‘idea’ de un libro y la ‘reutilizan’ para fabricar una ‘literatura de consumo’, que sirva para ‘desorientar’, ‘confundir’ y ‘atontar’ a la gente. Por cierto, da lo mismo el ‘soporte’ donde se realice el plagio, puede incluso plagiarse con total desfachatez a un escritor, creando una página Web.
La originalidad, la creatividad y el talento son ‘copiados’ impunemente, si no, sólo hay que mirar hacia China (por poner un ejemplo clarísimo de ‘plagio total’). Y lo triste es que ‘sigue sin pasar nada’. Las nomenclaturas de cualquier tipo (sobre todo las económicas y las políticas) son las que tienen la sartén por el mango, deciden quién ‘vale’ y quién es ‘desechable’, dictan lo que (siempre según ‘sus intereses’) ‘sirve o no sirve’ de tal modo que, los criterios de sensatez, coherencia, excelencia y calidad, son totalmente obviados.
La gente ventajista se mueve en una inconsistencia vital que espanta, van a la deriva en medio del proceloso mar del oportunismo y no les importa ninguna otra cosa que no sea el medrar con total y cínica bastardía. Mientras, las masas, babean una inmerecida y enardecida admiración por ‘héroes’ de fango y heces y ‘lamentan’ no ser ‘iguales a sus ídolos’, además de seguirles hasta el mismo borde del precipicio en su afán de ‘parecerse’ o ‘identificarse’ con la escoria a la que ponen sobre un pedestal, para adorarle como al ‘becerro de oro’, porque ya se sabe que, ‘las masas son manipulables’. Quienquiera que ose apartarse de la imbecilidad colectiva, recibe de inmediato un ‘acto de repudio multitudinario’ y están tan bien ‘entrenados en la cretino-manía’ que ni siquiera son capaces de ‘reclamar una paga’ a ‘sus amos’ por esa especie de ‘arrobamiento’ desfasado y cursi, que les lleva a ‘crucificar’ a todo aquel que no siga a ‘su’ líder.
En fin, estamos en los oscuros tiempos del ‘atraco-a-cara-enmascarada’, el ‘insulto a la inteligencia’ y el ancestral mandato de ‘¡la bolsa o la vida!’, sólo que ‘la bolsa’ está vacía y ‘la vida’ está más vacía aún que la bolsa, y ni siquiera podemos echar mano a los ‘valores’, porque han sido subvertidos y degradados.
Liborio










































































































































Querida Zoe: Ayer casualmente conversaba sobre esto con una amistades. El punto de crisis,esta tan devastador,que ya ni se sabe. Es un desastre y una espiral que estoy segura,afectara muchisimo a todo el mundo desarrollado.Y por logica a los paises mas pobres tambien.
Los escrito por LIBORIO,se lleva las Palmas en Economia. Muy bien estudiado,magnifico.
Gracias Liborio
Gracias Zoe.
Luisa Mesa
¡ grande, Liborio, grande!
Da lo mismo, entonces, estar de con las patas por la ventana apuntando hacia la luna en La Habana, Talca, Paris o Londres: el mercado todo lo puede; de no haber dinero, se fabrican menos bolsas y carteras; de no haber alegrías, se aumentan las escuelas de siquiatría; pero de no haber sueños, asoman los poetas, escritores y musicantes que mantienen a flote el alma. ¿pa qué más?
Desde mi flaco terruño, te saluda,
Oscar
Chile
Liborio estas en la bola! El Apocalipsis, si sennior. Como dice un socio mio cuando nos ponemos ha hablar y analizar, jocosamente dice: El Armajedon esta a la vuelta del esquina.
No solo en el arte, la cultura y la imaginacion, nos estan preparando desde hace rato, para ser los hombres “automatas” de los episodios de Flash Gordon. Es muy triste y lamentable para los que aun analizamos y pensamos.
De acuerdo con Liborio. Con el intento de satisfacer a las masas, hay que producir en masa y eso se traduce en “average”…aunque muchas veces no se llega ni a ese nivel. Cuando intentas complacer a todo el mundo, nada de lo hecho puede sobresalir, desde la sal en un plato hasta el color de una pared, o la luz de una fotografia. No creo que sea cuestion de vejez el rechazo al arte popular contemporaneo, pues jovenes inteligentes de esta epoca reconocen la calidad de ejecucion musical, creatividad, y originalidad
existente pocas decadas atras. Lo mismo sucede con el cine, desprovisto de drama y saturado de trucos.
Nuestra generacion no fue malcriada por la gratificacion instantanea, ni el copy and paste, ni facebook. Si, aprovechamos la tecnologia, pero extranamos una bella carta que estimule nuestra imaginacion, un album de fotos (no tener que ver miles de fotos sin arte en una pantalla), una visita de carne y hueso, etc.
Los retos diarios forman al hombre, esta generacion (de naciones industrializadas) se veria desorientada si pierde el GPS…nosotros nos guiamos mirando al cielo!!!
Genial por Liborio. Se acabaron los air mail, bomberos prendiendo fuego… ¡Allá va eso!
De tanto desarrollo, tanta pulcritud, tanta excelencia, vamos cayendo mas en lo sórdido, indeterminado, amorfo. Me recuerda a los rebaños.