Carta abierta al Cardenal Jaime Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana.

Una Carta al Cardenal Jaime Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana

Su Eminencia:

Sus acciones y comentarios recientes han causado mucha controversia y ha llevado a muchos a cuestionar los motivos detrás de su colaboración con una de las dictaduras más crueles del mundo. En mejores términos, algunos piensan que usted ha vivido bajo una dictadura brutal por demasiado tiempo, y como rehenes prolongados, usted ha perdido la capacidad de distinguir la diferencia entre lo que el mundo considera conducta “normal” y “anormal”. En peores términos, algunos lo acusan de colaborar con las élites que dominan a Cuba y de respaldar su poder.

Esta epístola intenta explicar el por qué tantos cubanos se sienten traicionados por usted, y la razón por la cual sus esfuerzos en nombre de los prisioneros ha causado más dolor que alivio.

En primer lugar, usted destacó un papel clave en privarle a Cuba unos de sus mejores ciudadanos, y aseguró que el actual status quo se mantuvo, todo en el nombre de la “armonía social”. Si, luchar por la liberación de prisioneros de consciencia no-violentos es una cosa admirable en sí misma. Pero la triste realidad es que ninguno de los disidentes que fueron liberados de la prisión por la mediación de usted fue liberado indiscutiblemente, como lo merecían. En vez de ser liberados, fueron mandados directamente de sus cárceles inhumanas y asquerosas al exilio, a una tierra ajena que no quiere reconocerlos como exiliados políticos ni refugiados y que está más interesada en dispersarlos a lugares remotos que en ofrecerles asistencia genuina. Esto no es sólo una violación de sus derechos humanos, pero también es contra las enseñanzas de la iglesia, que defiende la dignidad de todos los individuos, la santidad de la familia, y el derecho de la libertad de consciencia de todos.

Segundo, el acuerdo que usted negoció entre Raúl Castro y el ministro español de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos fue cuidadosamente diseñado para engañar a la Unión Europea para que pensaran que la reforma genuina por fin había llegado a Cuba, y que ya era tiempo que los europeos pararan de hostigar al régimen castrista por su comportamiento incivil. Afortunadamente, la Unión Europea no parece ser engañada por esta trampa.

Tercero, el viaje que usted tomó a Washington D.C. — algo que se le prohíbe a su propio rebaño — fue también cuidadosamente diseñado para engrandecer el poder del régimen de los hermanos Castro y prevenir cualquier reforma genuina. Esencialmente, usted viajó a Washington para mendigar dólares en nombre de Castro. Incorporado. Nada más, y nada menos. ¿Cuál fuera el único resultado del levantamiento del supuesto embargo y de las restricciones de viajes en contra de los norteamericanos si no es simplemente para aumentar el flujo de dinero? ¿Más abertura? ¿Más libertad? ¿Crecimiento económico? Olvide todo eso. Quizás usted no se ha dado cuenta de que los dos millones de turistas del mundo libre que inundan las playas de Cuba todos los años no han podido mejorar en ninguna manera el clima político ni el bienestar económico de Cuba.

Cuarto, en el 14 de agosto, uno de sus subalternos, el arzobispo Emilio Aranguren, actuó como agente de los tiranos, sugiriéndole a Reina Tamayo, la madre apenada de Orlando Zapata Tamayo, una mujer que ha sido hostigada por meses, que no tiene el derecho de visitar la tumba de su hijo a menos que vaya sola. ¿Esto es lo mejor que el “diálogo” nos ofrece? Si es así, quizás usted lo debería reconsiderar. Y también debe usted considerar el hecho que no fue la intervención del arzobispo Aranguren que ayudó a Reina Tamayo, sino los periodistas extranjeros que tuvieron el coraje de ir a su hogar. El simple hecho que ellos estuvieron ahí para documentar la conducta abusiva del régimen castrista fue suficiente para ahuyentar a los cientos de agresores que con fuerza bruta le habían impedido su visita al cementerio con sus compañeras.

En fin, usted se quejó públicamente sobre una carta que 165 de los más valientes, más honrados hermanos cubanos le mandaron al Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, en que ellos justamente se quejaron de la conducta suya. La repuesta suya quizás puede ser la indicación más clara que usted verdaderamente no está en cuenta con el mundo civilizado y la madre iglesia sagrada. Usted clasificó la carta como “ofensiva”. No obstante, estos hombres y mujeres se están arriesgando sus vidas y su bienestar para obtener justicia verdadera para ellos mismos y sus hermanos cubanos. Literalmente están ofreciendo sus propias vidas por sus hermanos, un acto supremo de amor (Juan 15:13). Ellos son los buenos samaritanos, no los Fariseos indiferentes que ignoraron el hombre lisiado (Lucas 10:25-37). A través de su portavoz, el padre Orlando Márquez, usted los regañó como ingratos, y dijo que la iglesia está trabajando en nombre del “respeto y la dignidad de todos los cubanos, y la armonía social en Cuba”.

Esta declaración suya genera una pregunta crucial: Su Eminencia: ¿Cómo es posible que la carencia de casi todo los derechos humanos sancionada por la Iglesia Católica Romana, casi todos los países civilizados, y las Naciones Unidas, nos lleva a “respeto” y “dignidad”? Y esto nos lleva a una segunda pregunta: ¿Desde cuándo la Madre Iglesia Sagrada ha igualado la represión brutal atea con la “armonía social”?

La única indirecta a una repuesta que usted ha dado a tales preguntas es sumamente turbadora. Usted invoca inquietudes “pastorales”, alegando que usted está luchando para evitar “tendencias políticas”. Pero esta dicotomía que usted ve entre los deberes pastorales y la política no es solamente especiosa, pero a la vez contraria a las enseñanzas de la Iglesia y el sentido común. Su razonamiento indica, sobre todo, que usted elije no aceptar la realidad política en la cual viven usted y el pueblo cubano. Por eso, dondequiera que una tiranía se posicione como Dios y César, nadie puede distinguir entre “den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios” (Marcos 12:17). Desafortunadamente, cada acto en Cuba, cada gesto, es considerado una “tendencia política”, sea algo sagrado o algo mundano, desde comulgar en la iglesia, hasta encontrar suficiente comida para cada día.

En el cuarto siglo, San Ambrosio, Obispo de Milán, no hizo tales distinciones. Ambrosio repetidamente se enfrentó al emperador romano Teodosio, reprimiéndolo por su crueldad y su comportamiento tiránico. Por supuesto, Teodosio era cristiano, distinto a los hermanos Castro y sus esbirros, así que Ambrosio tuvo alguna palanca que usted carece. Pero usted si tiene otra palanca — una palanca enorme — que es suya de veras: once millones de almas que anhelan ser libres, que están dispuestas a arriesgar sus cuerpos y a sacrificar su bienestar en esta tierra para asegurar la libertad para sus hermanos y sus hijos.

Así, su Eminencia, por favor, sea nuestro Ambrosio. Defienda los derechos de su rebaño que seguramente contestarán su llamada, y le darán las gracias. En su “diálogo” con los tiranos, por favor dígales que liberen a su pueblo, como Moisés le dijo al Faraón. Si usted y su clero de veras demandaran un cambio verdadero, el régimen asesino y ateo que ha dominado a Cuba por 51 años seguramente se derrumbaría en un guiño del ojo. Usted lo sabe. El Santo Padre Juan-Pablo II — el que derrumbó la Cortina de Hierro — lo sabe, en el cielo, junto a ese par de ilustres defensores de derechos humanos que son parte de nuestra historia, los Padres Bartolomé de las Casas y Félix Varela. Y lo saben también todos los cubanos, vivos y muertos, santos y pecadores.

Por favor, sea nuestro buen pastor. Deje de “dialogar” con los lobos, y expúlselos.

Sus hermanos cubanos,

(copia: Su Santidad, el Papa Benedicto XVI)

Enviado por Alberto de la Cruz, de Babalú Blog, a quien agradezco.

PARA FIRMAR LA CARTA, AQUÍ.

28 comments on “Carta abierta al Cardenal Jaime Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana.

  1. Entre los privilegios que los Godos iban perdiendo, pudieron salvar, a traves del “V Concilio de Toledo” especificamente que un Godo podia aspirar a ser rey. De hecho el estado Visigodo( los godos del oeste) se sustento en tres poderes.
    El rey (Castro), los nobles (entiendase los sumisos del regimen) y la iglesia (el cardenal con su clero).
    Quizas estemos ante un estado Visigodo en Cuba. Que mas pedir?

  2. -”una de las dictaduras más crueles” “dictadura brutal”. ¿Te refieres a China, Irán, Sudán, Birmania o Arabia Saudita?.
    - si España no los reconoce como exiliados es porque fueron condenados por violar las leyes cubanas, no por sus ideas.
    - las cartas no se “clasifican” como “ofensivas”; se “califican”. Después te las das de escritora.
    - “represión atea”. Se nota que extrañas la Puta Inquisición.
    - “REFORMA GENUINA” HUBO EN CUBA CUANDO FIDEL ECHÓ A PATADAS A LOS CAPITALISTAS, A LOS CLERICALES Y A LOS FASCISTAS COMO UDS.

  3. Querida y respetada Zoe: Ya sabes como pienso al respecto a juzgar por un escrito similar que publique en este, tu maravilloso blog. Poco hay que añadir a esta carta que recoge el sentir de todos los que sufrimos hoy dia los estragos que la confusion creada en las oficinas del Dpto. de Seguridad del Estado y el mal llamado “Palacio de la Revolucion ha creado en nuestro pueblo y, mas grave aun, en la opinion publica internacional. No obstante, creo que convendria a nuestros propositos esclarecedores y honestos que esta carta se hiciera llegar a su santidad el Papa y que oyesemos de una buena vez algo positivo para nuestra causa por su parte, cosa de la que hasta ahora ha carecido el Vaticano, comenzando con el controvertido Cardenal Bertoni, su visita a Cuba y su abrazo con el tirano y asesino de Raul Castro. Ojala tuviesemos millones de palomas mensajeras para hacerles llegar notas tan esclarecedoras como estas a los cubanos de a pie y a la aun confusa opinion publica internacional respecto a nuestra causa. Saludos y un abrazo, Dr. Andres Roseñada Cepero

  4. Esa rotunda carta se fundamente en el principio biblico, que es la palabra de Dios, de que no podemos servir a dos senores a la vez, es decir, al de la tinieblas,el de los castros, y al Senor, Padre Eterno y Principe de paz. El Senor del amor que es la piedra fundamental donde se asienta la Iglesia y con la que los ateos narcocriminales represivos nada tienen en comun. Ahora bien, hare una pregunta, alejadisima de cualquier debate esteril. ?Le hubieran entregado esos narcosecuestradores asesinos sus rehenes al corajudo y frentero hombre de Dios y de la Democracia Monsenor Pedro Meurice Estiu? Es evidente que no . Luego se hubieran podrido en las mazmorras o convertidos en cuadraplejicos. Sabemos que fue la repulsa internacional, por la muerte sacrilega de Zapata Tamayo, la persistencia heroica de las Damas de Blanco , la inclaudicable estatura de Reina L. Tamayo y familias como la Sigler Amaya y la huelga de hambre de Farinas, quienes lograron que la tirania cediera; pero necesitaban un intermediario que pusiera distancia entre ellos y la oposicion interna y externa, entre ellos y el pueblo. Es ahi donde nos parece que el domino estaba trancado.Por lo demas otorgo mi firma a esa brillante carta abierta.
    d

  5. Zoe suscribo plenamente en forma, tenor y fondo tu carta a monseñor Ortega. Me parece que seria muy bueno, con todo respeto, que el padre Ortega se leyera los escritos y la historía del padre Varela, que prefirio morir en USA que volver a Cuba bajo condiciones indignas.

    Padre no se humilla quien pide por su pueblo, no se humilla quien defiende derechos consagrados en las religiones cristianas, no se humilla quien cautela a los más valientes y arriesgados, ni mucho menos se humilla quien defiende los derechos del pueblo, sino que entra en el panteon de los verdaderos patriotas.

    Además en su caso defender esos derechos es su trabajo, es labor de pastor, contener y proteger al rebaño. Pero Padre todavía está a tiempo de corregir sus actos, de volver al lado correcto de la historía y junto a todos sus hermanos corregir el destino de nuestra nación. El destino de grandeza que perdimos por culpa de politicos demagogos y cobardes y tiranos megalomanos.

    Un hermano

  6. -”una de las dictaduras más crueles” “dictadura brutal”. ¿Te refieres a China, Irán, Sudán, Birmania o Arabia Saudita?.
    - si España no los reconoce como exiliados es porque fueron condenados por violar las leyes cubanas, no por sus ideas.
    - las cartas no se “clasifican” como “ofensivas”; se “califican”. Después te las das de escritora.
    - “represión atea”. Se nota que extrañas la Puta Inquisición.
    - “REFORMA GENUINA” HUBO EN CUBA CUANDO FIDEL ECHÓ A PATADAS A LOS CAPITALISTAS, A LOS CLERICALES Y A LOS FASCISTAS COMO UDS.

    De cuando aca la “sinsemilla” es distribuida por el PSOE, anencefalico?

  7. No es cruel la tirania cubana? Aunque haya entrado como la Inquisicion? Aniquilando a todo el que no creyera en ella, con leyendas de 12 apostoles…digo hombres, con su Arca de Noe (Granma), con sus martires tan puros que se confunden con santos, y con leyes paridas en discursos y berrinches, que forman una justicia predeterminada y dictada por el director de todos los destinos, una justicia que ademas de ciega era sorda y tan vacia que era hueca, y no la creian muda por su eco. Un eco aterrador que jamas produce alegrias, porque no sabe de veredictos a favor del condenado, perdon, del acusado.
    Las cartas se pueden clasificar segun sus caracteristicas y pueden ser de amor, de presentacion, de recomendacion, de promocion, de reconciliacion u ofensivas, etc, pero se califican como buenas o malas, excelentes, aprobadas o desaprobadas.
    En la isla siempre ha existido la represion y discriminacion de todos los que no piensen y actuen segun las directivas oficiales. Es posible crear una sociedad de hombres nuevos donde todos tengan el mismo gusto y la misma opinion? Es esto parte de la reforma genuina, ambivalente , o contradictoria, o esquizofrenizante? Chacum I echo a patadas a los senores imperialistas, ahora la pataleta es para que regresen e inviertan, porque le tomo medio siglo darse cuenta que la comunidad primitiva desaparecio cuando los hombres se percataron que aunque creados iguales no todos querian vivir igual.
    Cuando la dinastia tiranica de Cuba sea desplazada, entonces dedicaremos energia para ayudar a los chinos, arabes, iranies, norcoreanos, y todo los que nos necesiten.
    Mientras haya personas con razones para defender una dictadura, debemos demostrar que hay muchos que no apoyamos esa forma de gobierno.

  8. La Carta es dura y directa, realmente como debe ser. La conducta del Cardenal Ortega es de alianza con la dictadura, toma rango dentro de la dictadura y se ha convertido en su vocero, en su representante más que en mediador entre la oposición, los presos políticos, la sociedad Cubana y el pueblo. ¿Se puede confiar en un sacerdote que pese a conocer la verdad de las injusticias en Cuba, de los miles que están en prisión por opinar diferente, y los millones que no opinan por miedo a la represión, de la ley hecha para condenar y silenciar la oposición, las expresiones de libertad. El objetivo del desgobierno es no reconocer existen presos políticos en Cuba, que son criminales, agentes de potencias extranjeras. El Castrismo se ha negado siempre a que grupos de los derechos humanos visiten las cárceles cubanas, incluso la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Desde la primavera negra esto patritas se manifestaron pacíficamente por libertad y democracia. Hasta Silvio Rodríguez castrista férreo, manifestó hace unos meses “que debían ser librados, que no debían haber sido encarcelados nunca”, esa opinión era generalizada entre muchos acólitos del Gobierno Castrista. Ortega tiene todo la información que le llega de sus propios párrocos, de sus feligreses y asesores. Creo también a actuado a espaldas de ellos, ha actuado en forma particular y totalitaria. No se ha reunido con la disidencia para trasmitir y recibir, ha sido un factor de desunión que porta el fruto, la manzana de la deportación, que se la ofrece a hombres que agonizan en las mazmorras Castristas. Que autoridad demuestra le ha dado el régimen al extremo de con una llamada telefónica hace el tramite. Una llamada telefónica y ya esta hecho. Usa su figura para dar credibilidad al que llama, confunde y engaña. Y salen directo a aeropuertos y en secreto, porque tienen miedo a actos de la disidencia de recibimiento o despedida. Y en combinación con España son tratados como emigrantes, con salida definitiva de su país.
    El método Español ya desde la colonia para desterrar a patriotas de Cuba, aislarlos, controlarlos y no reconocer sus ideales y lucha.
    “Así le hicieron a Martí y a muchos” Hoy la Corona Española desempolva el método, para limpiar a Cuba de opositores, lavarle la imagen a Castro y tener el país dispuesto para la reconquista.
    Jamás, que lo sepan, jamás. Y estas trampas del PSOE, avaladas por su jefe de Estado el Rey Juan Carlos tendrán consecuencias nefastas para España.
    Me sumo a esta carta, que más es una acusación, una condena a lo que hace el Cardenal Ortega, a nuestra dignidad nacional, a nuestros presos políticos a la libertad. Una traición, no existe otro calificativo, único en la historia.
    Firmemos todos, católicos y no católicos, Ortega es un hombre no es Dios, actúa con su autoridad eclesiástica reforzada con la castro comunista que se le ha conferido.

    !Que llegue esta carta denuncia al mundo entero, firmemos por nuestra dignidad, detengamos lo que ocurre y lo que pactado viene.

  9. Con el perdón de Zoé, pego esta carta para lectura y analisis. En mmi opinión viene al caso en el papel de la iglesia.

    El sacerdote católico José Conrado Rodríguez Alegre, de la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús en la Arquidiócesis de Santiago de Cuba, ha escrito y hecho pública esta Carta Abierta al General de Ejército Raúl Castro Ruz.

    Carta abierta al General de Ejército Raúl Castro Ruz,
    Presidente de la República de Cuba.

    Estimado Señor Presidente:

    Hace quince años me atreví a escribirle al entonces jefe del Estado cubano, Doctor Fidel Castro Ruz, por aquel entonces Presidente de nuestro país. La gravedad de aquella hora me lo impuso como un deber para el bien de la Patria. La gravedad de esta hora me impone escribirle a Ud. para hacerle partícipe de mis preocupaciones actuales. ¿Debo acaso describirle la situación de nuestro país? La crisis económica afecta a todos los hogares y hace que las personas vivan angustiosamente preguntándose: ¿qué voy a comer o con qué me voy a vestir? ¿Cómo conseguiré lo más elemental para los míos? Las dificultades de cada día se tornan tan aplastantes que nos mantienen sumidos en la tristeza y la desesperanza. La inseguridad y el sentimiento generalizado de indefensión provocan la amoralidad, la hipocresía y la doble cara. Vale todo porque nada vale, más que la sobrevivencia a todo precio, que luego descubrimos que es “a cualquier precio”. De ahí que el sueño de los cubanos, en especial de los más jóvenes, sea abandonar el país.

    Parecería que nuestra patria está ante un callejón sin salida. Como hombre de fe, sin embargo, yo creo que Dios jamás nos pone ante situaciones absolutamente desesperadas. Creo firmemente que nuestro camino como nación y como pueblo, no acaba en un precipicio ineluctable, en una realidad de desgracia irreversible. Siempre hay una solución, pero se necesita audacia para buscarla y encontrarla. En sus recientes y urgidos llamamientos a trabajar con tesón incansable creo reconocer una peculiar y certera percepción de la gravedad del momento, pero también, que Ud. considera que la solución depende de nosotros. Pero como decía aquel slogan convertido en chiste… “No basta decir pa’lante, hay que saber pa’ dónde”.

    Hemos vivido culpando de nuestra realidad al enemigo, o incluso a los amigos: la caída del bloque de países comunistas en Europa del Este, junto con el embargo comercial de los Estados Unidos se han convertido en el totí que carga con todas nuestras culpas. Y esa es una cómoda pero engañosa salida ante el problema. Como decía Miguel de Unamuno, “solemos entretenernos en contarle los pelos que la esfinge tiene en su cola, porque nos da miedo mirarla a los ojos”.

    No basta, General, con resolver los problemas, ciertamente graves y urgentes, de la comida, o del techo, que en los recientes huracanes, tantos compatriotas acaban de perder “con sus pobres enseres: miedos, penas”. Estamos en un momento tan crítico que debemos plantearnos una profunda revisión de nuestros criterios y de nuestras prácticas, de nuestras aspiraciones y de nuestros objetivos. Y aquí cabría, con todo respeto, recordar aquellas palabras que nuestro Apóstol nacional José Martí le escribió al Generalísimo Gómez en una situación en cierto modo semejante: “No se funda un pueblo, general, como se manda un campamento”.

    El mundo está cambiando. La reciente elección de un ciudadano negro para ocupar la primera magistratura de un país antiguamente reconocido como racista y violador de los derechos civiles de los negros, nos dice que algo está cambiando en este mundo. La encomiable y fraternal preocupación de nuestros hermanos del exilio ante los fenómenos meteorológicos que recientemente han golpeado a nuestro pueblo, y su ayuda generosa, desinteresada e inmediata, son el signo de que algo está cambiando entre nosotros. El gobierno cubano que Ud. hoy encabeza, debe tener la audacia de encarar esos cambios con nuevos criterios y nuevas actitudes.

    Nuestro país ha reaccionado con valor cuando un gobierno foráneo ha querido inmiscuirse en nuestros problemas nacionales. Sin embargo, cuando se trata de la violación de los Derechos Humanos, no solo los gobiernos, sino hasta las personas individuales, los simples ciudadanos, de dentro o fuera del país, tienen algo que decir. En su Carta desde la Cárcel de Birminghan, Martin Luther King dijo: “La injusticia particular es una amenaza a la justicia universal. Estamos atrapados en una red ineludible de reciprocidad, unidos en un único tejido del destino. Lo que afecta a uno directamente, afecta a todos indirectamente”. Tenemos que tener la enorme valentía de reconocer que en nuestra patria hay una violación constante y no justificable de los Derechos Humanos, que se expresa en la existencia de decenas de presos de conciencia y en el maltrecho ejercicio de las más elementales libertades: de expresión, información, prensa y opinión, y serias limitaciones a la libertad religiosa y política. El no reconocer estas realidades, para nada favorece nuestra vida nacional, y nos hace perder el respeto por nosotros mismos, a nuestros ojos y a los ojos de los demás, amigos o enemigos.

    La causa de la paz, interna y externa, y la prosperidad misma de la nación, se enraízan en el respeto incondicional a esos derechos que expresan la suprema dignidad del ser humano como hijo de Dios. Y guardar silencio sobre esta realidad, pone sobre mi conciencia un peso tal, que no me siento capaz de soportar. Y ésta es para mí, mi manera de servir a la verdad y de ser consecuente con el amor que siento por mi pueblo.

    Le confieso, general, el disgusto y la tristeza que me ha causado saber que nuestro gobierno ha rechazado, al parecer por razones ideológicas o de diferencias políticas, la ayuda que querían enviar EEUU y varias naciones europeas, para los damnificados por los ciclones que azotaron nuestra tierra. Cuando uno cae en desgracia, (y eso le puede suceder a cualquiera, también a los poderosos), es la hora de aceptar la ayuda que se brinda, porque esa ayuda revela un fondo de buena voluntad ante el dolor, de solidaridad humana, incluso en aquellos que considerábamos nuestros enemigos. Darle la oportunidad al oponente de ser bueno y de hacer lo justo, puede sacar a flote lo mejor de nosotros mismos, y del otro, haciéndonos cambiar viejas actitudes y curar resentimientos dañinos. Nada contribuye más a la paz y la reconciliación entre los pueblos que este saber dar y recibir. La frase de San Francisco de Sales, válida en las relaciones interpersonales, también lo es entre países: “más moscas se cazan con una gota de miel, que con un barril de vinagre”. Como dijo su Santidad Juan Pablo II en su visita a nuestro país: “que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba”. Pero si seguimos con las puertas cerradas nadie podrá entrar, por más que lo desee. Un signo de esperanza para mí es la participación y mayor espacio que se le ha dado a CARITAS para ayudar a nuestro pueblo. Eso merece un especial reconocimiento y es un cambio positivo y esperanzador.

    Créame, Señor Presidente, no le escribo para presentarle una lista de quejas y agravios sobre nuestra realidad nacional, aunque si así lo hiciera esa lista podría ser muy, muy larga. La verdad, he querido hablarle de cubano a cubano, de corazón a corazón. Un gran amigo mío sacerdote, ya fallecido, solía decirme: “un hombre vale lo que vale su corazón”. En el entierro de su esposa, al verlo a Ud. rodeado de sus hijos y nietos, conmovido hasta las lágrimas, yo percibí que es Ud., un hombre sensible. Y yo pienso que mayor sabiduría hay en el corazón de un hombre bueno que en todos los libros y bibliotecas de este mundo, pues como dice la canción: “lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber, ni el más alto proceder, ni el más ancho pensamiento…”. Por eso apelo a su sentido de responsabilidad, a su bondad, para decirle que no tenga miedo, que sea audaz en emprender un nuevo camino diferente en un mundo que está dando tantas señales de cambiar a mejor. Como le dije a su hermano hace 15 años, todos los cubanos somos responsables del futuro de la patria, pero por el cargo que Ud. ocupa, por el poder que ahora tiene, esa responsabilidad recae de manera especial en Ud.

    Si Ud. decide emprender ese camino de esperanza, cuente conmigo, general. Me tendrá en primera fila, para ofrecerle a Cuba, una vez más, lo único que tengo: mi corazón; y a Ud. mi mano franca y mi colaboración desinteresada. Así haremos realidad el sueño martiano de hacer una patria “con todos y para el bien de todos”.

    Quiero terminar con unas palabras que dijo nuestro actual Papa, Benedicto XVI en 1968: “Aún por encima del Papa como expresión de lo vinculante de la autoridad eclesiástica, se haya la propia conciencia, a la que hay que obedecer la primera, si fuera necesario incluso en contra de lo que diga la autoridad eclesiástica”. Si eso vale para la autoridad eclesiástica cuyo origen considero divino, vale para toda otra autoridad humana, por poderosa que ésta pueda ser. Con mis mejores votos,

    José Conrado Rodríguez Alegre, Pbro.
    Párroco de Santa Teresita del Niño Jesús.

  10. Tengo algunas objeciones sobre la redacción. Pero critica una realidad, lo cual comparto. Ya la firmé. Y exorto a la verguenza cubana a firmarla. Dejemos a un lado la forma, el fondo es valido y bueno.
    Sobre la carta José Conrado destaco la siguiente frase:

    “Aún por encima del Papa como expresión de lo vinculante de la autoridad eclesiástica, se haya la propia conciencia, a la que hay que obedecer la primera, si fuera necesario incluso en contra de lo que diga la autoridad eclesiástica”. Si eso vale para la autoridad eclesiástica cuyo origen considero divino, vale para toda otra autoridad humana, por poderosa que ésta pueda ser”

  11. Pienso como muchos de dentro de Cuba que la iglesia ha jugado un importante roll en la excarcelacion de los presos politicos , por los motivos que sea, ademas ha permitido que no se obstigue mas a Maria Luisa la madre de Zapata, esos son pasos que no podemos torpedear, la iglesia en Cuba es real, tal vez, no como la queremos , pero no critiquemos ahora que esta jugando un papel importante, no, no es el momento ahora, se ha escogido un mal momento que puede sabotear sus funciones , en este importante momento y que ha tenido positivos resultados., .Esa carta hubiese sido muy util antes de que muriera Zapata Tamayo o en Septiembre del 2003.

  12. Para criticar siempre hay gentes, bes hora de hacer y unir fuerzas no de criticar a los que dentro de Cuba tratan de hacer cambios.

  13. [quote]Silvia Anzola Enlace permanente
    Septiembre 8, 2010 2:14 am
    Una pregunta: rikardo y martin, son una misma persona? o los trajo el mismo barco?[/quote]

    Pero Silvia, por que me dice esto, estimada amiga, le ruego que lea todos mis escritos, donde podra ver mi verticalidad sin limites en contra del gobierno dictatorial de los castro, en mi primer post, lo unico que hice fue copy y paste de lo que escribio el tal rikardo, para subrayar que parecia que estaba fumando mariguana de alta calidad por haber escrito un post tan tonto como ese, si, debia haberle hecho “quote” pero no si el formato del foro lo acepta. No señora Silvia, yo soy un cubanazo, como usted que quiere a su tierra y quiere verla libre y linda, sin todas las alimañas que la maltratan. Por favor, vuelva a revisar mi post y no me confunda con esos seres tan excecrables, desde luego, lo mas facil de todo es que la administracion del blog sepa que yo escribo con un IP y ese sujeto con otro.

    Le envia un saludo con gran respeto, su amigo:

    Martin.

    Nota: Veamos si funciona el “quote”

  14. Por favor le pedimos al cardenal JAIME ORTEGA, interceda por los balseros , salidos de 1994, ya que le hemos suplicado al gobierno y no responden, esa ley lleba ya 16 anos impuesta , solo por venir a buscar mejorias para nuestras familias, miren como viene el 2011 , y cuba debe de estar orgullosa de nosotros estar , en este pais, porque no puede mantener a todas las familias , por eso van muchos depedidos de los centros de trabajo .

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