Juan Abreu sobre Reinaldo Arenas y la Correspondencia con Margarita y Jorge Camacho.
En Emanaciones.
La misma experiencia la tuve con Liliane Hasson, yo había escrito la palabra judío en una novela, más exactamente en Café Nostalgia, por el personaje de Sullivan, y a ella le molestaba que esa palabra apareciera. Me imagino que hubiera preferido “hebreo”.










































































































































Bien por Juan Abreu. Clarito como el agua. Tamaña estupidez esa de andar escudriñando y por demás censurando gentilicios en una obra literaria. Un personaje literario es lo que es, más allá de la nacionalidad o grupo étnico religioso en que estime conveniente enmarcarlo el autor.
Una gran amiga argentina, judía ella, un día me dijo algo que me marcó para siempre respecto de mi exaltada admiración hacia el pueblo judío. Me dijo ella:
Entiendo, pero no comparto cuando se nos pone a los judíos en alturas celestiales. No nos hace bien ese sobredimensionamiento, nos aísla y debilita. Me siento más cómoda sabiendo que somos una pequeña tribu de 14 millones, en un planeta de 6000 millones.
En fin…