De los solares habaneros.
DE LOS SOLARES HABANEROS.
Yo nací y crecí en un solar de La Habana Vieja, lo que está ampliamente comprobado. También estuve a punto de perder la vida con sólo diez años en el derrumbe de ese solar, que estuvo situado en la calle Muralla 160, entre Cuba y San Ignacio, en el corazón de La Habana Vieja. Mi abuela fue la última en quedarse en el solar, se negaba a irse, y aunque aceptó el albergue de la calle Monserrate no le gustaba la comida que nos daban: jurel tieso con un arroz insípido, todo frío, porque era una comida que llegaba en cantinas. En ese lugar, el albergue de Montserrate, hacinados, vivimos durante años. Allí debíamos vivir, dormir, en literas en fila. Había un piso de mujeres y niños, y otro para hombres. Las broncas sucedían a diario, y presencié fajazones a machetazos limpio. Las condiciones para el baño eran deplorables, sobre todo para los niños asmáticos como yo. Mi abuela consiguió entonces que la taquillera del cine Actualidades nos permitiera lavarnos en los lavabos del cine, y con un jarro y una palangana nos aseábamos a pocos pasos donde cantaban a dúo Françoise D’Orléac y Catherine Deneuve. También pasábamos horas y noches enteras viendo cientos de veces la misma película en aquella sala en penumbras.
Pero mi abuela estaba obsesionada con sus animales, doce jaulas de canarios, palomares en la azotea del solar, una jicotea, un gallo nombrado Solito, porque no había quien se le acercara de los picotazos que daba, la cotorra, el gato, el perro. Todo eso en un cuarto. Cuando declararon al inmueble en mal estado, nos obligaron a ir al Albergue de Monserrate, y no nos confirmaron nunca fecha de duración de permanencia en aquel sitio horroroso. Cada día, mi abuela entraba conmigo, a escondidas, en el solar de Muralla (nos habían advertido que si nos sorprendían entrando en el solar nuestras posibilidades de recibir el derecho a una casa serían mínimas), subíamos sorteando los huecos y los apuntalamientos, y entrábamos en el cuarto a darle de comer a los animales, y de paso comíamos nosotras.
Precisamente estábamos comiendo arroz y huevo, cuando una boronilla empezó a caer desde el techo. Mi abuela cogió un cofrecito del altar de la Santa Bárbara, a mí me dio un halón de la mano, y nos precipitamos hacia la escalera. El edificio se derrumbó detrás de nosotros, pudimos contemplar el derrumbe desde la acera del frente; la fachada, sin embargo, quedó intacta. La polvareda apenas nos permitía ver, y después de unos segundos de parálisis corrimos desquiciadas hacia Inquisidor donde teníamos a unos amigos. Lo perdimos todos. Nuestros animales murieron. Hubiera podido ser peor, por supuesto. Mi madre se encontraba en el trabajo.
Así soportamos, sin nada, viviendo de la caridad de algunos familiares y vecinos, dos largos años que a mí me parecieron siglos. Fueron, sin embargo, los dos años de mi vida de mejor rendimiento escolar. Hasta que nos permitieron alquilar una nueva vivienda, siempre con el gobierno de propietario, hasta que la pagáramos entera. Mi madre nunca pudo terminar de pagarla, lo hice yo después de llevar unos cuantos años de trabajo. La nueva vivienda fue un apartamentico de un cuarto, una sala pequeña, un baño y una cocina diminutos, para mi madre y yo, en la calle Empedrado. Mi abuela le tocó lo mismo en la calle Infanta, pero no sobrevivió más que 6 meses al dolor de haber perdido sus animales y sus pertenencias.
Sin embargo, yo no me siento orgullosa ni por el contrario avergonzada por haber nacido y crecido en un solar, y luego en un albergue. Simplemente fue lo que me tocó, y eso fue lo que trajo el barco. Eso soy yo. En mi solar había gente de todo tipo, la mayoría muy educada. Eran personas criadas antes de la revolución. Mi mejor amiguita era Maritza Landa Lora, y también sus dos hermanos eran mis amigos, ambos de procedencia campesina, y Julia, una negrita cocotimba con una voz de ensueño. Luego estaba una mulatica que se llamaba Cira, y después estaban Laura, la hija de la mulata Mechunga, que tenía fama de chusma, pero jamás la vi en nada que tuviera que ver con bronca de solar ni cosa que se le pareciera remotamente. Putona sí que era, y muy graciosa. La mayoría de los negros eran maestros, enfermeros, y músicos. La gallega Nieves y Osiris la asturiana nunca supe a lo que se dedicaron después que les nacionalizaron la quincalla y la bodega, ah sí, el marido de la segunda se ahorcó y ella se dio candela poco tiempo después, dentro del cuarto, y junto con la mulata Mercedes fueron las más conflictivas. Luego estaban Los Mocosos, que eran una familia de asmáticos a los que siempre se les salían unas velas verdosas enormes de las narices, a los que me unía precisamente la enfermedad. Gracias a nosotros, los asmáticos, fue que la Reforma Urbana se apresuró a darnos el derecho a otra vivienda.
En mi solar había chismes, enredos, dimes y diretes. Sin embargo, las broncas a piñazos siempre se ventilaban en la calle, fuera de la vista de los niños. Los niños éramos sagrados. Sólo vi dos broncas, mi abuela con la santera Mercedes, en un lío de clientes-creyentes, mi abuela también era santera. Y otra en relación al rescabuchador del baño colectivo, Luis, el marido de Eva, la madre de los asmáticos, al que le cayeron a seborucos y a improperios debido a su maldito vicio de mirahuecos, en que no perdonaba ni a los hombres.
El Albino era considerado un dios, no se metía con nadie, y cocinaba unos frijoles negros que solamente de recordar el olor no puedo evitar relamerme de gusto.
Y claro, estaban los macheteros permanentes, los ñángaras de turno, y los oportunistas del Comité de Defensa de la Revolución. Esos eran los más conflictivos, los que siempre querían sobresalir, destacarse, tirando mierda encima de los demás, pero de manera muy “fizna y apreparada”, e incluso convirtiéndolo todo en un problema político. Ellos estaban por encima de todos nosotros, ellos eran los buenos, los héroes, los cabecillas, los jefes, los que controlaban la vida de todos nosotros. Por supuesto, a ellos les dieron casa primero que a los demás.
Sus hijos eran los mejores en sus escuelas –según ellos-, y nos trataban a nosotros, los hijos de los obreros, como si fuéramos mierda. Es más, apenas nos miraban. Éramos escoria, basura, para ellos, claro.
Debo aclarar que jamás he renegado de dónde vengo y tampoco he despreciado a ninguna de las personas que conformaron aquel universo que fue mi infancia. Cada una de esas personas me enseñaron algo, me enriquecieron. Y como nadie es perfecto, de ser una niña tímida, enfermiza, delgadita, a la que le encantaba patinar de la casa a la iglesia, corriendo el riesgo de que me apedrearan al entrar y al salir de la iglesia del Espíritu Santo, o de la Merced, pasé de un mundo apacible a un mundo violento, en una noche, cuando en la esquina de San Ignacio, Andresito me pidió que perteneciera a la pandilla del parque Habana. Yo tendría nueve años y medio, a la mañana siguiente falté a clases y me fui con ellos a brincar de azotea en azotea, a visitar peligrosos derrumbes, a volar papalotes, y a robar palomas. Hasta que mi abuela se enteró y los morados de la paliza me duraron un mes. Así se enseñaba en mi época.
Los que me conocen saben que jamás me vieron en enredos de ningún tipo, ni hablando mal de nadie, ni en el chisme, y mucho menos en el brete. No necesito de eso. Jamás he necesitado de nada de eso para construir la obra que he construido sola, sin apoyo de nadie, al contrario, a contracorriente. Lo que sí aprendí en mi poco tiempo de pandillera es que incluso entre los pandilleros hay códigos que se respetan, y amistades que no se traicionan, y una ética en la que las cosas se dicen de frente. Y que no se puede conseguir adeptos para luego mofarse de ellos traicionándolos o escondiéndoles información, peloteándoles la bola, para mantenerlos a distancia.
El desprecio es lo que peor yo llevo, debe ser el resultado de mi infancia solariega. Porque en múltiples ocasiones vi cómo los hijos de los pinchos eran mejor tratados, a ellos se les daba todo, mientras que a los hijos de los trabajadores nos dejaban para último y nos despreciaban y humillaban de manera insolente.
Sin embargo, yo desprecio a los insolentes (mañana les explicaré por qué). Desprecio su manera de expresarse, la manera de hablar, los tonos de la voz, como si hubieran nacido colocados encima de un pedestal, y por tripa del ombligo una medalla condecorativa. Desprecio a los zoquetes, profundamente, porque detrás de cada zoquete hay un ignorante. Detrás de cada insolente inevitablemente hay siempre un acomplejado, alguien al que la vida no le ha costado nada, porque sencillamente se la ha inventado, porque todo es mentira en la vida que llevan, y jamás han tenido que esforzarse trabajando duro, es más, cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo salieron huyendo del trabajo y del esfuerzo como del diablo.
Por eso, cuando observo a un zoquete de éstos rebajar las críticas que se hacen en democracia a insultos solariegos, me río a carcajadas. En primer lugar porque sin ir más lejos, en el Parlamento francés, en la Asamblea, los insultos y las broncas que se arman son peores que las que presencié yo en un solar de La Habana Vieja, y es que eso es también la gran política.
Por otro lado, para mí el solar cubano significa precisamente el resultado de eso que algunos llaman identidad, y yo llamo expresiones del mestizaje. Una de las primeras películas cubanas después del triunfo de Aquel Desastre en 1959, se llamó –no por gusto- Un día en el solar. Su autor es uno de los más reconocidos escritores y dramaturgos cubanos (y francés) del exilio: Eduardo Manet.
Por eso, responder a una pregunta haciendo alusión a conductas solariegas, con cierto desprecio, apartándose de ellas con insolencia y velada zoquetería, corresponde a una de las actitudes más castristas y comunistas que se hayan visto jamás. Quien así habla, mintiendo además, no puede apreciarse a sí misma, porque no aprecia el universo en el que nació y creció, lo que siempre deberemos comprobar, dado que este tipo de personas es muy proclive al engaño y a la mentira sobre su propia vida, y a esconder sus verdaderos móviles para conseguir sus propósitos.
Yo vivo en una sociedad libre, hace mucho tiempo que dejé el solar, pero no me avergüenzo de haber nacido y crecido en uno de ellos, es más, toda mi literatura surgió de allí. De las lecturas que también allí hice, en el cuarto donde leía debajo de un bombillo pelado. Muchas de las personas que engrandecieron nuestra cultura y lucharon por la libertad de Cuba vivieron en solares: José Martí, Juan Gualberto Gómez, Julián del Casal, y asi, infinitamente. Muchos de ellos prefirieron a los “chusmas plebeyos” leales a la libertad de Cuba, que a los “criollos” falsamente patricios que vendieron al país. Porque de eso se trata, de vender un país que sólo ha existido en las ínfulas de grandeza de unos cuantos de ellos, que han tenido como modelo única y exclusivamente a Fidel Castro.
Zoé Valdés.










































































































































Extraordinario texto.
Nada como leerte y meditar después.
Gracias mil por este post.
Muy buena aclaracion, muy descriptiva, y certera. Pero me temo que pasara en vuelo rasante por encima de una cabeza de gran tamaño, con un pequeño cerebro que baila dentro de ella….
No por gusto eres una buena escritora. Tienes tremendo talento para describir la realidad. Te felicito. Yo no viví en un solar, pero en algo parecido: un pasillo de apartamenticos que, a la larga, era casi lo mismo. Nadie puede sentir vergüenza por la realidad, por lo que le ha tocado vivir. Creo que la experiencia única de poder contar algo que otros no pueden, porque no lo han vivido, es algo que nada más uno puede entender.
No conocia su historia, porque a veces creemos que el famoso y el triunfador nacio en una taza de oro o que por obra y gracia del espiritu santo todo se le concedio. Porque sera eso? realmente a mis annios creo que el esfuerzo el sacrifico, la mente puesta en un meta y el vencer los obstaculos ante las visicitudes es la respuesta.
Si antes sentia admiracion y respeto por usted, ademas de sus triunfos y exitos hoy la admiro mucho mas, todo aquel que le ha dado gloria a mi pais, de cualuier corriente, artisica, politica o empresarial tiene mi mas sentido de respeto, siempre que le haya hecho honor a la dignidad humana, usted a sido sin luga a dudas una de ellas. Que dios la siga ayudando a tener mas exitos.
Este post lo voy a reproducir en mi blog y quiero que mis hijos lo lean. Porque desde 1942 hasta 1979 viví en Romay entre Monte y Zequeira, frente a un solar que allí había, y debe haber, que tenía dos accesorias y dos patios, los dos grandes. Casi todos los vecinos de ese solar, blancos, negros, gallegos, trabajadores o delincuentes, eran amigos nuestros. Los adultos, de mis padres, los niños, de mí. Luego, cuando mis hijos nacieron, en 1964 y 1965, cuando crecieron, jugaron con los muchachos del solar, hijos de aquellos con los cuales jugaba.
De los solares habaneros ha salido toda clase de personas, buenas, malas y regulares. Para no ir más lejos: el economista disidente Arnaldo Ramos, nació y toda su vida vivió en un solar de la calle Águila. Isaac Delgado le hizo una canción al solar de La California. Para su película Nosotros, la música, Rogelio París grabó a Celeste Mendoza y Carlos Embale en un solar.
Pero también de los solares, o de los vecinos de cuadras donde había solares, ha salido mucha gente ficticia, petulante, engreída, hipócrita… Que se hacen los puritanos y andan siempre con la careta de personas fisnas, leidas y escribidas.
Tengo el habito de leer por la manana, primero que nada, el periodico, pero hoy le tire un vistazo al primer parrafo de este articulo o cronica sobre un solar habanero y no pude soltar la lectura hasta el final. Uno se engancha al anzuelo con el que escribes como un pez hambriento y goloso.
Querida Zoe: EStoy escribiendo desde otrs pc. ls mis tienne problemas.Me emocino mucho tu articulo.Gracias por existir y escribir asi.
Gracias Zoe
Luisa Mesa
Y las broncas y los insultos que se arman no sòlo en el Parlamento francés, sino en la britànica Càmara de los Lor(d)es, que son literalmente de alquilar balcones.
Esos sì que son solariegos de verdad, y doblemente, ya que provienen de mansiones solariegas, y su aristocracia puede remontar hasta la época de las cruzadas.
Al propio Sir Winston Churchill, de prosapia tan antigua e ilustre, si se lo hubiesen permitido sus correligionarios, habrìa lanzado hasta botellas de cerveza vacìas, que ese era su deseo, cuando se enfrascaba en una contienda verbal colosal. Y con la lengua que tenìa el viejo leòn, insultaba hasta el pipisigallo.
Era, también, un arma polìtica.
Quienes intentan desvalorizar como “solariega” una actitud democràtica, desde una posiciòn que, voilà, los ingleses llaman “stiff upper lip”, no sòlo quedan en ridìculo, màs atroz aun por la falsedad impostada de su posiciòn, sino que evidencian una incultura _y una mala fe, que souvent viene de la mano de la ignorancia- abismal.
Una profunda incultura no solamente polìtica y econòmica, sino general.
Ademàs de un cierto odio a sì mismo, que se habrìa sublimado en un ego narcisista.
Que Dios pueda librarnos de estos falsos lìderes, impuestos; de estos ìdolos de barro.
Eso es lo que me maravilla de ti, la posibilidad de no olvidar la relidad pasada y no esconderla.
En eso salvando la distancia por supuesto, tu eres un valiosa escritora y yo un simple guajiro , nos parecemos, Gracias a Dios y nuestros valores personales hemos sabido salir de toda esa niñez abasallante que nos toco vivir.
Cuando nos reunimos en casa con los buenos amigos del barrio que conservo todavia despues de 22 años de salir de el y les recuerdo que usabamos letrina y por el ansia de leer todo lo que nos caia a mano. me entreteneia leyendo, las cucarachas me caminaman por el follin como dicen los dominicanos para no usar la otra palabra pues a mi no me queda bien.
Entonces me dicen Ricardo no exageres y yo les digo ustedes no traten de borrar la verdad pues esa es nuestra verdadera enseñanza y lo que me da fuerzas para odiar a esa dictadura y amar este pais donde vivo y agradecerle por dejarme luchar y ganar mis frijoles.
Lo de las cucarachas por el fondillo es totalmente cierto. No se pongan a sacar otra conclusiones.
Me transportas a tu infancia. Y estoy fascinado con la realidad que viviste, por estar pegada al suelo, con la gravedad (parece, que no es) de otro planeta. Cuando volví, de Cuba, hace pocos meses, me pareció que andábamos, todos, aquí, dormidos. Enguatados en lo que llamas vida fácil, con el realísimo peligro, y me incluyo, de no valorar el esfuerzo que se precisa para conseguir todo en la vida. Ahora, que hace unos meses que vuelvo a pisar suelo español, veo que me quedé en buena medida allí, o acaso me vine con una parte de todo aquello, entre toda la injusticia, toda la resignación de un pueblo alienado por tanta mentira revolucionaria, tanto carroñero despedazando las migajas, tantas buenas intenciones tapadas con la fuerza de la mano, ahogadas por el charco hasta Miami o desterradas a la supuesta “Madre patria”. Y me debato entre no volver a pisar la isla para no aportar ni un céntimo de Euros a la barbarie Castrista, o contradecir este principio, claudicar, y abrazar a tu pueblo una y muchas más veces in situ. Con todo, me siento atravesado por una espada que daré en llamar Cuba. Qué te voy a contar.
Brillante articulo, sincero y sencillo. Es uno de esos articulos que encierra siendo uno solo y personal, la verdadera esencia de la verdad y la mentira castrista. Desde el comienzo de la agudizacion de la crisis cubana ( Debacle de la URSS), he intentado por todos los medios: unir lo que tan desunido ha estado y lo unico que he encontrado es una guerra de “dimes y diretes”, entre la mayoria de los cubanos, mi esfuerzo por unir lo que se rebela y no se une, hasta ahora ha sido en vano. Es que acaso todos los cubanos arrastran recuerdos similares a los de Zoe…..Llevo dias gestionando dentro y fuera de la Isla una posible unidad de ideas nuevas para estos momentos que cada dia se estan haciendo mas criticos, pero de dentro tambien me responden con sus rencillas y sus dudas y entonces me digo…Tiene razon Zoe.? No, Zoe tampoco tiene razon…Todos dudan de todos y tuve que parar mis defensas por Zoe que se que no las necesita de mi, porque me advierten que tambien dudarian de mis principios patrioticos. Recuerdo que los grandes pecados de nuestra guerra de Independencia fueron el regionalismo y el caudillismo desmedido. Entre chismes y bretes anduvo la cosa cuando: En Lagunas de Varona, Victoria de las Tunas, Vicente Garcia se amotino con sus hombres para pedir la destitucion de Salvador Cisneros Betancourt como presidente de la Republica en Armas…La historia de Cuba esta llena de chismes y bretes politicos y fueron ellos y seran ellos, los unicos culpables de que demoremos el nacimiento de la Democracia y la caida de los Castros en Cuba. Pedi ayer a los de adentro comprension y tacto, solo pido humildemente a los de afuera lo mismo…Quien soy para pedirlo.? Un cubano que ama a Cuba……..Zoe busca un metodo de paz, tu puedes lograr algo….Carlos Perez
El comentario de Isis Wirth es la exclamación perfecta.
Gracias.
Pues yo naci y vivi en un solar llamado El Muneco en pleno Vedado para que nadie me diga en El Vedado un solar, estaba en 15 entre 18 y 20, pero ahi no queda la historia,entre la Plaza Civica y el Hospital Reina Mercedes hubieron muchos: como el Entra y Sale.El Tibol,La Mierdita,La Cagalera,pero a mi el que siempre tuvo una fama bien ganada fue en:
El Africa, estaba en Oquendo y Zanja,policia que persiguiera a alguien si el o ella entraba en El Africa que ni entre nunca aparecia, ah y otra cosa para acabar con el tuvieron que buscar
bulldoser y tumbarlo ese fue uno de los mas famozos solares,que siempre tenian unos viejitos en la puerta hablando de politica y una mujer lavando en el patio.
Mi manejadora Marisol, mi hermana y yo empanzandonos de mortadella en el parque Trillo—-y un negrito en shorcitos nos miraba.
No nos dio tiempo a equiparar la Sociedad Cubana de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo.
Auténtica, como el solar.
Nos separan mundos y nos unen valores.
Me quito el sombrero ante ti, a pesar de no ser tu fan.
TUS VIVENCIAS TE HAN HECHO
GRANDE TANTO FISICA COMO
ESPIRITUALMENTE
MIS RESPETOS ESCRITORA
Extraordinario! Lo que se dice un artículo verdaderamente auténtico y conmovedor.
Sencillamente genial ( de genio) .
Eres autentica. Justo lo que le falta a tantos.
nacido y hecho hombre en un solar de atares con todo orgullo
Excelente querida Zoe, gracias por estas cosas tan bellas que nos estremecen. Aunque parezca una contradicción la vida de un solar es bella cuanto te remontas por encima de lo negativo y puedes sacar provecho de esa experiencia, cosa que tú haces maravillosamente. Este post es un resumen de muchas novelas tuyas. Por alguna razón el solar cubano aparece repetidamente en el arte: en la literatura, en el teatro, en el cine, en la plástica, en el ballet.
Por cosas como esta se te reconoce como una excelente escritora: por llevar tu experiencia a las letras y por la autenticidad.
Gracias, Zoe, por el buen rato pasado leyendo tu asombroso articulo, tus vivencias son unicas, pero tambien es unico tu modo de narrarlo, mis saludos:
Martin
Increible lo que escribiste, es maravilloso.
El mtivo por el cual te escribo es por que en la facultad me dieron un libro tuyo para estudiar. Y necesito sacarme una duda. El Libro es “sangre azul” que dicho sea de paso me encantó. Me gustaría saber en donde puedo escribirte para hacerle la consulta.
Muchas gracias
Muy buena tu escritura sobre tu vida en el solar…eso no te demerita, te engrandece….first rate!!
Ayer pude tener el placer de saber de como es la luz a traves de una estrella que brilla y brillara por mucho tiempo en nuestra Cuba…Hoy lei con placer sobre otra estrella que aunque distante de su Patria tambien puede iluminarla…Me dije: Dos estrellas brillaran y alumbraran a nuestra Isla con mucha mas intensidad y fulgor…! Que vivan mis estrellas y que jamas el fuego de las pequenas pasiones apaguen su sublimidad…Carlos Perez
Que edificante es encontrar personas que no se averguenzen de su procedencia.
Zoe, tu eres… UNICA!!!!!!!!
Maravillosa
Zoecita, estas tan bonita con tu sombrerito de santiclos que chula
Tu sencillez desarma al mas pinto.
Y el dime que te direte que arman los espanoles en el parlamento. Es de “apaga y vamonos”.
Zoe representa un fenomeno de populismo cultural extremo dentro de la cultura cubana que podra tener repurcusiones politicas muy nuevas y singulares y que sin duda seran muy interesantes de observar.
Zoe se comunica con un publico nuevo. Que luce y suena totalmente nuevo. Y esto es algo que no habia ocurrido antes en la Historia de Cuba. Ni aun con los antiguos oradores radiales como Jose Pardo Llada. Este nuevo publico, contrario a lo que ocurria antes, ya no pretende ser mas educado que lo que veraderamente es. Ya no trata de cubrir la forma. La interaccion entre Zoe y su publico se produce a un nivel primario y casi brutal y descarnado.
Zoe, tu te criaste en un solar, pero tines que saber lo que estoy diciendo. Tu vision es bifocal, por asi decirlo. Y tu sabes la fuerza de esta comunicacion que estas creando. Fuerza primaria, primitiva, inmensa pasion y FUERZA.
O sea, fuerza politica.
zoe, tu y yo somos hermanas, ay cuanto coraje, que Chango te cuide mija, asi quedan pocas que este mundo es falso
La blanquita Caridad ba~andonse en el Solar. Yo la miraba desde mi tercer piso y ella se reia, y se restregaba y se restregaba.
El castrismo sera derrocado por aquel que invente una nueva fuerza politica capaz de derrocarlo. Algo nuevo. Y el castrismo es BRUTAL Y PRIMITIVO. La fuerza que lo derroque probablemente tendra que ser tambien muy primitiva en su forma. Y tambien muy popular, a un extremo que asuste a las clases mas culturalmente tradicionales, grupo en el que necesariamente nos incluiremos los que somos mas viejos.
Zoe parece dominar este nuevo arte.
Gran crudeza, la INMENSA FUERZA de una COMUNICACION casi brutal en su masividad e impacto.
Zoe conoce su fuerza y debe, a partir de esta fuerza, tener un plan.
Muchos como tu, Zoe’, jamas hubieran pisado un aula de la Universidad en Cuba Republicana. The Truth.
Hay muchos que siguen, hay pocos que cambian.
Ahora hay dos UNICAS, Zoe y Rita Montaner. Zoe yo te oigo y me siento tan valiente como Ricky Martin
Un texto estremecedor. Un poema a las raíces. Extraordinario y extraordinaria.
Porque eres roble fuerte mirando al cielo, porque mezclas lo amargo con lo dulce… Gracias, Zoé.
Lo escrito por Zoe es algo tan sincero, que dudo pocos se atrevan a “confesar” sus origenes de esta manera. No vivi, pero conoci de cerca el solar habanero. El baño comun, la tendedera, la nevera de hielo y el algodon en la punta de la pila para “filtrar” el agua, la negra entalcada y su marido con la camiseta “Perro” y el pañuelo listo a secar el sudor, la gotera de agua, el analfabeto de buenos modales, la campesina resistente a prostituirse, el anciano solitario, desposeidos de la suerte, aventureros jubilados, la intimidad silente, el secreto megafonico, la comida de todos, la privacidad de nadie.
La pobreza une, y el solar habanero familiarizaba por la necesidad de compartir ese espacio de la forma mas civilizada posible. Tambien era una escuela donde se aprendia a tratar a diversos caracteres, que en otras condiciones, tomaria decadas.
Conoci gente bellisima criada en solares. Universitarios, amantes de idiomas, excelentes madres.
Escrito con increíble sencillez y una sensibilidad insuperable. Mucho tenemos que aprender todos nosotros de usted. Una lección magnifica de la vida real.
Muy bonito, H. Fuentes.
Gracias a todos. Robosur, mi literatura no tiene nada que ver con el populismo, y no me interesa hacer carrera política, de todos modos le agradezco sus opiniones y entusiasmo. Abrazos.
Marianito, decídete, te la metes o te la sacas. La confianza en tí mismo, la lengua. Gracias.
Bravo!! Por eso me gusta tanto este blog, por eso me has metido a leer libros, porque eres genuina, eres de las mias, yo no vivi en un solar, vivi en una casita del Cerro, como ya les he dicho mil veces, pero jamas me senti menos, cuando venian mis amigas del trabajo en Cuba que vivian en el Reparto Kholy una y la otra en tremendo edificio, no me importaba nada, porque yo las invitaba a almorzar y comian como niguas, porque no tenimao lujo, pero se comia rico en mi casa! Gracias Zoe por ser como eres, cada dia te considero mas una amiga. En estos dias estoy enferma, por eso no estoy entrando tanto, tengo catarro, fiebre, dolor en todo el cuerpo, pero esto no me lo podia perder, Bravo amiga!!!
Gracias Zoe por ese escrito tan bello y real, yo tambien naci en un solar y vivi en el hasta los 13 años y estoy orgullosa de verme criado ahi, buenos vecinos y personas de mucho corazon y decentes .
Zoé, me ha gustado mucho tu reseña “De los solares habaneros”. Me transportó a mi infancia. Cuando tenía solamente seis meses de edad, mi familia se mudo para La Habana y fuimos a vivir en un solar del barrio de Puentes Grandes. Durante seis años residimos en dicho solar. Estos son algunos de los juegos de mi infancia en el solar que recuerdo: A la rueda, rueda; Arroz con leche y Naranja dulce; el pon; saltar a la soga; chinatas (juego de bolitas); bailar trompos e empinar papalotes. Tengo muy gratos recuerdos de mi infancia en dicho solar y como tu fui enriquecido por las familias allí residentes, y donde establecí amistades que todavía hoy perduran.
Gracias Zoé.
Me ha encantado este precioso texto. Te desnuda el alma: ¡ERES DE LEY!
Mi madre, tíos y abuelos vivieron en el solar del ‘Mirapalma’ (en Palatino). Cuando yo nací nos tocó vivir siempre en minúsculas viviendas de alquiler donde mi ‘dormitorio’ se armaba cada noche en la pequeña salita, allí había que instalar cada noche una cama plegable muy destartalada y cuando se rompió, tuve que dormir en catre que, como mis padres me decían, ‘era muy sano’ aunque sólo era una frase de consuelo para ‘paliar’ la incomodidad y la estrechez en medio de tantas penurias. Durante una larga época, vivimos en el Cerro, casi siempre ‘cerca de’ o ‘junto a’ solares, entre ellos el solar del ‘Reverbero’ (en Parque y Armonía) y el solar de los Guanches (en San Salvador), en fin, para qué contar. Me has traído gratas memorias, porque en mi niñez y juventud siempre tuve contacto y lazos de amistad y hermandad con magníficas personas que vivían en esos solares. Como bien dices, ‘había de todo’ y en última instancia, la ‘educación’ no consistía en ‘aparentar fisnura’, si no en ejercitar los principios morales y de respeto que nos inculcaban nuestros padres, quienes nos enseñaban el valor de la dignidad (que no la pedantería, ni el engreimiento, ni la vanidad vacua), el decoro, la honradez y la honestidad, la lealtad, el afecto, el respeto a las personas mayores, la amistad, la cortesía, la disciplina, los buenos modales, etc., todo lo demás sólo era cuestión de ‘cultura’ y ‘cultivarse’ dependía enteramente del grado de curiosidad, afán de superación e interés por el mundo que tuviera el individuo. En mi pobreza, nadie pudo impedirme buscar clásicos entre ‘libros viejos’, ni entrar durante horas y horas a leer en la Biblioteca Nacional, a muy temprana edad, del mismo modo que nadie pudo impedirme practicar todos los principios de excelencia que me inculcaron mis padres y abuelos. ¡Te comprendo muy bien! ¡Te felicito por ser tan espléndidamente sencilla, sólida y humana!
Hay quien confunde ‘vivir en un falansterio’ con la ‘sordidez moral’ que ‘auto-padece’ y ya sabes aquel refrán que dice: ‘Cree el ladrón que todos son de su condición’. Quien te haya llamado ‘solariega’ como un insulto, es, simplemente, SÓRDIDO y eso sí que es grave, porque ‘Ser sórdido’ es una falla moral y ética de enorme gravedad. Un/a ‘sórdido/a’ es un ser mezquino, vil, abyecto e innoble, que no merece ni la luz del sol.
Tu brillantez, tu alteza de miras, tu capacidad y tu excelencia, debe de ‘dolerles’ mucho a esta gentuza que no son más que la patulea de ‘claque’ ‘pagada’ y ‘teledirigida’, unas veces por ‘orden’ de ‘jefecillos’ y en otras ocasiones, siguiendo la línea de su propia envidia, porque, querida Zoé, ‘la envidia es tan inútil que no atiende a su propio interés’.
No sé si, cuando le dé a la tecla ‘enter’ pasará mi comentario o, si por el contrario, el servidor me volverá a tirar, por millonésima vez, de la conexión como me lleva sucediendo desde hace muchos días (tantos que ya he perdido la cuenta). Como soy tenaz, insisto en enviar el comentario aunque la pantalla se me quede bloqueada. Como decía mi abuela: ‘El que persevera, triunfa’.
El solar es como una casa multiple, el solar tiene sus reglas que nadie escribio, el solar es la convivencia diaria, de compartir el mismo lavadero, el mismo bano, el solar es la competencia entre los vecinos, sin que nadie sepa lo que el otro quiere aparentar. El solar puede ser hermandad, pero tambien guerra, como recuerdo mis primeros anos hasta los 12 de vivir en mi solar, el de la rumbas, el de la fiestas y plante de Itarorio Cande, de la fraternidad ekobio enye abakua.
En el solar aprendi a ser digno conmigo mismo, al acepatar y difrutar !UN DIA EN EL SOLAR!
Desde que me enteré, estando todavía en Cuba, dónde había vivido Zoé, la recordaba cerca cuando yo iba a tomar cerveza a la Taberna de la Muralla, en la Plaza Vieja, porque imagino que el solar en cuestión no debería haber estado lejos de esa esquina. Recuerdo hoy, ya con risueña nostalgia, que una vez yo quería ver a alguien, un periodista independiente, y me sugirió que nos encontráramos en esa cervecería. Sólo que, para “despistar” a la Seguridad del Estado, yo no debía venir directamente desde Miramar, sino pasar el túnel de la bahía dos veces, preferentemente sin el teléfono celular, aparcar el carro lejos de la Plaza y acercarme a la cervecería.
Qué ridículo. O como me dijo una vez un extranjero prominente que había vivido en un país que había estado tras la cortina de hierro en Europa oriental, “qué país absurdo”.
Como si la Seguridad del Estado no tuviera medios para saber quiénes éramos los que probábamos esa cerveza algo oscura en una mesa, fuera de la taberna y, en una de esas, hasta de qué estábamos hablando.
Me siguen bloquendo en el blog de Fernando Ravsberg. En que va a parar esto no se pero nada bueno va a ser.
toucheZoe! y al que le sirva el sayo que se lo ponga .. esperando la segunda parte, relean entre lineas
Lázaro González, si viviste en un solar de Atarés, fuimos casi vecinos, porque Atarés es el barrio que colinda con el del Pilar, el nuestro, lo separa la calle Monte. La comparsa Los Marqueses de Atarés, una de las más famosas que hubo en La Habana antes del 59, siempre desfilaba por nuestro barrio, El Pilar, creo que llegaba hasta cerca del Parque de la Normal y ahí daba la vuelta.
Ayer olvidé contar otra vinculación que de niña tuve con los solares. Una familia muy amiga de mis padres, vivía en un gran solar que había cerca de la calle San Lázaro, enfrente había un taller de gomas Goodrich y tenía entrada por dos calles. Me encantaba pasar el día allí, era una familia de mulatos chinos, como la de Zoé. Eran varios hermanos y todavía vivía la bisabuela, siempre sentada en un sillón y haciendo cuentos de cuando la guerra de independencia.
Por donde vivía mi tía Cuca, en 21 entre E y F, en el Vedado, alrededor de la furnia que ahí hay, había una especie de gran solar , con otras características. Casi todos los pasajes que antes se construían eran también una especie de cuarterías, un poco mejor, porque tenían el baño dentro de la casa.
Como vivíamos cerca del Estadio del Cerro, hoy Latinoamericano, cuando íbamos a ver algún juego de Habana y Almendares, o Cienfuegos y Marianao, cogíamos por la calle Zequeira, donde quedaban y deben quedar, varios solares. En uno de ellos vivía América, una señora amiga de mi mamá, y cuando salíamos de la pelota pasábamos y la saludábamos. Siempre nos brindaba algún dulce casero: flan de calabaza, casquitos de guayaba con queso crema, coco rallado con queso blanco o torrejas.
Pegado al Estadio había varias casas marginales, en las fotos de archivo de Life encontré una, que una vez puse en un trabajo, en mi blog. También cerca había otra barriada marginal, esa zona creo le decían El Canal. Otra zona muy pobre era la calle Saldo, que en la esquina había un Jalisco Park. Por La Timba, detrás del Cementerio, había también solares. Eso pertenece al Nuevo Vedado, donde hoy viven ‘mayimbes’ y ‘nuevos ricos’. Unos en mansiones, otros en apartamentos. Unos son del partido y el gobierno. Otros artistas, deportistas, disidentes…
VIVAN LOS SOLARES y VIVAN LOS CUBANOS NACIDOS EN SOLARES!
¡Zoé Valdes de cuerpo y mente enteros junto a toda su selecta estirpe de triunfadores natos que, viniendo de bien abajo en la putrefacta escala social biránica, conservan la decencia elemental y la memoria viva de su pasado que perdieron y/o simulan haber perdido tantos hijos de papá y advenedizos de toda laya en la Isla y la Diáspora.
Un testimonio biográfico magistral escrito al correr de la pluma con letras de aguarrás plebeyo, pura tinta de entrañas plebeyas: sin afeites ni autocensuras, hermoso, subjetivamente auténtico y desprejuiciado, pero sobre todo tierno y cálido, palpitante de vivencias aún frescas en la memoria onírica y consciente.
Gracias a ese conjunto de rasgos viscerales y estéticos, tu relato logra alcanzar una dimensión poética y trascendente, rarísima en la actual narrativa criolla “de ambas orillas de la cultura cubana”, que te convierte en intérprete del genio mestizo criollo y del espíritu tragicómico de la dura época en que nos tocó vivir a ambos.
De todo corazón, encéfalo e hígado: ¡FELICITACIONES DEL ABICÚ Y SU ALTER EGO! Tanto más válidas para ti cuanto que, como bien sabes, además de editor y crítico literario, comparto a todo lo largo, ancho y hondo contigo no sólo esa amarga pero fructífera experiencia de una infancia y adolescencia repartidas entre cuarterías e internados, sino sobre todo la de no haber perdido nuestra común vergüenza solariega en este “pedregoso exilio”…
Un abrazo fuerte desde Colonia Agripinensis,
Jorge A. Pomar
Ya se acabaron los solares detras del cementerio,pero existen edificios de cuando Pastorita
Nunez estaba en el poder (hoy en dia es una anciana,hubicada en un asilo) esos edificios son
parecidos a los de Corea del Norte asi de feos,pero el ultimos que tumbaron fue en la Timba
a un costado de la Plaza Civica,solo habia que cruzar la calle para estar en el monumento a
Marti,todas las tardes ibamos a patinar o empinar papalotes,por supuesto eso duro lo que un merengue en la puerta de una escuela,en cuanto Fidel llego,prohibieron subir hasta alli
y tumbaron el solar,mudaron a las personas a la fuerza,por suerte nosotros fuimos a vivir a San Lazaro y Hospital encima de El Lazo de Oro que era una cafeteria y frente a la panaderia La Candeal,ya eso es historia y cuando recordamos es con anoranza.
bonjour la sakudo desde francia,yo he leido varias de sus obras que son buenas ,pero este que acabo de leer es extraordinario ya que yo tambien naci y creci 10 años de mi vida en un solar y es verdad ,que habia de todo pero sobre todo mucho ,respeto por los niños que alli vivian algo que en cuba se ha perdido el respeto por los seres humanos.muchas gracias gracia .
Tus libros, Zoe, estan traducidos al ingles? Aunque se pierde el sabor criollo con la traducion, quisiera personas de habla inglesa te lean. Tienes mucho talento como escritora.
Otro solar famoso debe ser el que alberga (o albergaba) la paladar “La guarida”, sito en Concordia entre Escobar y Gervasio. Fue donde se filmó la famosa película cubana “Fresa y chocolate”, donde supuestamente va a cenar “cierta intelectualidad o bohemia cubana”, como me dijeron una vez, aunque debe ser una intelectualidad y una bohemia bastante adinerada, ya que es la paladar más cara de la capital cubana. Y yo que creía que en Cuba eran todos iguales…
Pero dije entre paréntesis “o albergaba”, en pasado, porque hace un tiempo escuché por ahí que iban a cerrarla. No lo podía creer: esa paladar no sólo es la que más factura en toda la isla, sino que es emblemática, casi no puedes comer allí si no reservas previamente, a veces con varios días de antelación, tiene fotos de famosos comiendo allí (entre ellos S.M. la Reina Sofía de España) y, según escuché también, sus propietarios viven en España. Vaya uno a saber, la gente es mala y comenta cada cosa.
Pero lo cierto es que llegar a esa paladar era un acabado muestrario de las contradicciones de un sistema que cobró miles de muertos, encarcelados y perseguidos para instalar el Paraíso en el Caribe, un sistema dechado de igualdad social, pero que a medida que uno iba subiendo por esa antigua y (antes) lujosa escalera de marmol del solar, se podía observar en los pisos previos el vergonzoso hacinamiento al que la Revolución Cubana somete a algunas familias, para luego llegar a “La Guarida”, donde el promedio del gasto en la cena de un mortal sin demasiadas pretenciones supera dos meses de salario de un cubano medio.
Precioso artículo. Gracias de mis amigos de los solares de Párraga y Mantilla.
Sigue abierta y dicen que ahora esta mejor que antes, fue en la nueva apertura de donde emergio, pues como usted dice es para pricipes y princesas,personas que no han estado en Cuba la conocen de referencia,que le parece.
Zoé….son tantos los que nacieron rodeados de porcelanas… (dmeowrjer3385634grgrhwqroerq), que tu post lleno de humildad y sabiduría; te hace más grande y auténtica.Somos muchos los que te admiramos y queremos, (en no pocos idiomas).!!Porqué será?!!
un abrazo y !!!Bravo!!!
Me encantaron estos recuerdos de tu ni-ez. Mi sue-o es poder regresar a una Cuba libre y democratica para ir a un solar a bailar o mejor dicho a ripiarme con un buen GUAGUANCO.
Espero Dios me lo permita.
Muchas gracias Zoe.