Un recordatorio para María Elena Walsh.
Cuando tuve a mi hija, una amiga argentina me mandó un cassette de todas las canciones infantiles de María Elena Walsh, que tanto habíamos oido en Cuba. María Elena Walsh murió hace unos días, dio la casualidad que ese mismo día apareció el cassette que me regaló esta amiga, que se había traspapelado, y hacía rato que lo estaba buscando.
Que en paz descanse María Elena Walsh.
El Reino del Revés, muy utilizada por el castrismo para lavar el cerebro de los niños, por cierto, pero ahora El Reino del Revés está en la isla:
El Brujito de Gulubú:










































































































































Así es , lamentablemente María Elena ha fallecido, no solo fué una excelente compositora, escritora y cantante sino una artista contestataria , motivo por el cual tuvo que exiliarse también como tantos de nosotros y de ellos (los argentinos de entonces ) a mí particularmente me ha dolido la hipocresía de muchos que la ningunearon, se alejaron, etc, en aquel entonces y hoy la “lloraban” ¿ cabrá toda la hipocresía en el mundo? Me imagino en un futuro no muy lejano cuando nos libremos de aquella cosa innombrable (ya no existen adjetivos que la califiquen) y muchos de los que hoy te atacan Zoé, tratan de denigrarte o incluso de ningunearte que entonces “olvidando todo como si nunca hubiese existido nada” se lancen tras de tí a buscar “cobijo a tu sombra” pero tú sabrás bien clarito quien es quien pues siempre las has tenido bien clara a las cosas como espero las haya tenido María Elena (a mí me encanta “La tortuga Manuelita”) que En Paz Descanse, deja una muy basta y extensa obra sobre todo para el mundo infantil.
Entonando sus canciones, un gran cortejo fúnebre la acompañó ayer hasta su última morada en el cementerio de La Chacarita. Una gran pérdida. Descanse en Paz.
Fotogalería:
http://www.perfil.com/fotogaleria/?filename=contenidos/2011/01/10/noticia_0015.html&fotoNro=1
Inolvidable María Elena. También yo le hacía oir una cassette a mi hija en Barcelona y depués me lo pedía ella.
No sabìa que habìa muerto, que en paz descanse.