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Muchas felicidades a Iván García y a su blog Desde La Habana, por su segundo aniversario de existencia. Iván García es, sin duda alguna, sino el mejor, uno de los mejores periodistas que reporta desde Cuba. Iván García escribe también para El Mundo, España.
Desde hace exactamente 52 años, cada primero de enero, se repite ‘El Día de la Marmota’ a la cubana.
El pueblo cubano es como el personaje de Bill Murray en la película de 1993 ‘Groundhog Day’, cuyo título en español fue cambiado a ‘Atrapado en el Tiempo’. La historia que cuenta esta comedia, está considerada como un ‘clásico’ del mejor y más edificante Hollywood, llevándonos de la mano en un argumento que (contado con gran sentido del humor) hace una profundísima reflexión sobre el comportamiento humano en situaciones críticas. La película narra los avatares de un anodino y egocéntrico meteorólogo, engreído y ‘auto-endiosado’, que se cree ‘merecedor’ de ‘lo mejor’ sin necesidad de esforzarse, el cual tiene que ir a cubrir el Festival del Día de la Marmota a un pequeño pueblito de Pennsylvania para el canal televisivo donde presenta sus ‘predicciones meteorológicas’. Así es que nos van introduciendo en el carácter arrogante, frustrado, resentido, desdeñoso, menospreciativo y desproporcionado del personaje de ‘Phil Connors’, un ‘profesional’ inmensamente ‘mediocre’ y ‘malicioso’ que cree estar ‘por encima de los demás’. Todo esto irá dando un giro de 360º, porque él se ‘dará la vuelta como un calcetín’ para ‘renacer’ y salir del bucle temporal en el que él mismo se metió con su irracional e irresponsable conducta y de este modo luchará para ‘transmutarse’ por completo y así alcanzar sus metas: que la pesadilla de ese ‘largo y repetitivo día’ se convierta en ‘otro día’ lleno de esperanza y del amor de la mujer que tanto ama y que sólo logrará cuando, por fin, cambie interiormente y se convierta una EXCELENTE persona. La historia, por supuesto, termina felizmente cuando ‘Connors’ alcanza la añorada y muy trabajada EXCELENCIA como SER HUMANO, llegando a convertirse en un verdadero BENEFACTOR y logrando que ‘Rita’ (Andie Mac Dowell) se enamore ‘locamente’ de él, al punto de ‘comprarlo’ en una alegre ‘subasta’ de recaudación de fondos benéficos porque lo encuentra ‘irresistiblemente atractivo y bondadoso’ y llega a amarlo por su carácter ‘GENEROSO, AMABLE, HUMILDE, HONESTO, SENCILLO, HERÓICO, RESPONSABLE, FIABLE Y SÓLIDO’, todo lo que ella espera del hombre al que ama y desea por compañero, esposo y padre de sus futuros hijos. Lo que sucede en la comedia (que va, inicialmente, desde la pura maldad, delincuencia, desesperación y autodestrucción del personaje hasta su total transformación por medio de un sinfín de ESFUERZOS CONSTRUCTIVOS para alcanzar los CAMBIOS POSITIVOS deseados), es ‘punto por punto’ lo que sucede con el pueblo cubano, que se encuentra ‘Atrapado en el Tiempo’, repitiendo la misma odiosa pesadilla de ‘terror’, cada primero de enero, por la casi totalidad de diecinueve mil días, o sea, 52 años. El ‘paralelismo’ con la película es oportuno, en tanto en cuanto, ‘El Día de la Marmota’ es una festividad real que se celebra el 2 de febrero (fecha relativamente ‘próxima’ al primero de enero y en cualquier caso, ambas dentro del mismo período estacional del solsticio de invierno). Además, ‘los hechos son tenaces’, tal y como suceden en la película y en la vida real (ficción y realidad van constantemente de la mano y a veces son tan parecidas que cuesta trabajo separarlas).
Quizá el pueblo cubano podría tomarse en serio el argumento cinematográfico y ‘esmerarse’ por realizar esos CAMBIOS RADICALES para obtener la LIBERTAD Y VIDA que tanto necesita y así lograr AVANZAR como NACIÓN, tanto de modo INDIVIDUAL como COLECTIVO.
Después de mucho meditar, creo que este aniversario es puramente un ‘castigo’ ‘HUMANO’ más que ‘DIVINO’, ya que tenemos la mala costumbre de achacar a ‘Dios’ y a los demás todo aquello que sólo es imputable a nuestra propia INCUMBENCIA Y RESPONSABILIDAD. Nos olvidamos con facilidad que poseemos el LIBRE ALBEDRÍO y que somos solamente nosotros los que podemos escoger y decidir nuestra andadura entre el Bien o el Mal. Por Suerte (más que por ‘desgracia’), no hay ‘atajos’ ni ‘caminos intermedios’, así que la ‘elección’ es fácil: o BIEN o MAL. De nuestra DECISIÓN y ELECCIÓN depende nuestro futuro. No es ante los demás o ante ‘Dios’ por quién debemos ‘RESPONSABILIZARNOS’, es POR NOSOTROS MISMOS. Como decían los antiguos romanos: ‘Alea jacta es’ (La suerte está echada).

Amabilidad del autor.
Los que tienen que morirse son los Castro, para que pueda haber un cambio real. Y como dice Miriam Gómez:
“Sólo la máquina del tiempo puede salvarlos, ningún cambio les solucionará el caos que han creado en estos 52 años. Han destruido todo lo que se creó en 58 años de república y como la maquina del tiempo no existe, los veo muy mal.”
El artículo en El País.