Es que la musica es lo unico autentico de ese animado. Lo mismo que es la musica lo unico autentico de todas las producciones de Trueba. El resto del andamiaje es algo propio de la progresia: un pedestal desde donde observar a los nativos en accion.
Abreu siempre certero.
Bonita foto.
Feliz carnaval.
TOTALMENTE DE ACUERDO, aun cuando yo no he visto ni veré nunca (al menos en cine) tal bodrio: mi pensión no da para el lujo cinematográfico.
Estoy muy de acuerdo con el señor Abreu. No he visto la pelicula y ni pienso verla.
Ayer vi, por casualidad, un reportaje sobre Chico y Rita por TVE y vaya siempre lo mismo sobre Cuba, negras culonas, putas, chulos, chusmeria. Y en los 40 y 50 el elemento humano que se veian en las noches habaneras no era ese. Cuba, principalmente, La Habana era mas blanca. Pero bueno, lo que vende es eso la mulatona y el mulaton. Y a los españoles les encanta eso, principalmente a los progres.
Lo que si le puso la tapa al pomo, fue cuando presentaron la pelicula en La Habana, y creo que fue Mariscal, el canoso mas feo, que se dirigio al publico presente en la sala de exhibicion, con un “Compañeros”. Apaga y vamonos. Y los exiliados iremos como carneros cuando la exhiban en Miami.
Obviamente nuestra cultura es una mezcla de lo blanco con lo negro. Nadie lo niega. Pero coño, todo tiene que ser negro en Cuba ahora. Segun las estadisticas todavia queda cerca de 50% de cubanos blancos.
¿Pero a quien se le ocurre ir a ver una película de Trueba? Además, ni loco me gasto mi dinero en ir al cine para que el procastrista este se enriquezca a mi costa. Si alguien tiene algún interés por ver el bodrio de película ese que se la baje de Internet.
Fui a ver Chico y Rita con una invitación, sólo porque me la regalaron, en New York durante el ciclo de cine español del pasado diciembre. Juan Abreu lo ha dicho todo ya sobre esa peliculilla. Sin embargo, tuve el placer de disfrutar del ridículo que Trueba y Mariscal hicieron allí tratando de hablar en una suerte de ebrio “broken English” que hubiese asustado incluso al propio Almodóvar, mientras el público angloparlante se retorcía de la risa burlándose de ellos, sin comprender muy bien si todo aquello era una presentación en serio o algún tipo de chiste tragicómico, preámbulo de la misma. Después de todo, me divertí muchísimo viéndolos convertidos en un par de payasos y salí del cine sintiéndome completamente vengado.
Estoy 100% de acuerdo con Juan Abreu. Lo único que se salva es la música.
Es que la musica es lo unico autentico de ese animado. Lo mismo que es la musica lo unico autentico de todas las producciones de Trueba. El resto del andamiaje es algo propio de la progresia: un pedestal desde donde observar a los nativos en accion.
Abreu siempre certero.
Bonita foto.
Feliz carnaval.
TOTALMENTE DE ACUERDO, aun cuando yo no he visto ni veré nunca (al menos en cine) tal bodrio: mi pensión no da para el lujo cinematográfico.
Estoy muy de acuerdo con el señor Abreu. No he visto la pelicula y ni pienso verla.
Ayer vi, por casualidad, un reportaje sobre Chico y Rita por TVE y vaya siempre lo mismo sobre Cuba, negras culonas, putas, chulos, chusmeria. Y en los 40 y 50 el elemento humano que se veian en las noches habaneras no era ese. Cuba, principalmente, La Habana era mas blanca. Pero bueno, lo que vende es eso la mulatona y el mulaton. Y a los españoles les encanta eso, principalmente a los progres.
Lo que si le puso la tapa al pomo, fue cuando presentaron la pelicula en La Habana, y creo que fue Mariscal, el canoso mas feo, que se dirigio al publico presente en la sala de exhibicion, con un “Compañeros”. Apaga y vamonos. Y los exiliados iremos como carneros cuando la exhiban en Miami.
Obviamente nuestra cultura es una mezcla de lo blanco con lo negro. Nadie lo niega. Pero coño, todo tiene que ser negro en Cuba ahora. Segun las estadisticas todavia queda cerca de 50% de cubanos blancos.
¿Pero a quien se le ocurre ir a ver una película de Trueba? Además, ni loco me gasto mi dinero en ir al cine para que el procastrista este se enriquezca a mi costa. Si alguien tiene algún interés por ver el bodrio de película ese que se la baje de Internet.
Fui a ver Chico y Rita con una invitación, sólo porque me la regalaron, en New York durante el ciclo de cine español del pasado diciembre. Juan Abreu lo ha dicho todo ya sobre esa peliculilla. Sin embargo, tuve el placer de disfrutar del ridículo que Trueba y Mariscal hicieron allí tratando de hablar en una suerte de ebrio “broken English” que hubiese asustado incluso al propio Almodóvar, mientras el público angloparlante se retorcía de la risa burlándose de ellos, sin comprender muy bien si todo aquello era una presentación en serio o algún tipo de chiste tragicómico, preámbulo de la misma. Después de todo, me divertí muchísimo viéndolos convertidos en un par de payasos y salí del cine sintiéndome completamente vengado.
Estoy 100% de acuerdo con Juan Abreu. Lo único que se salva es la música.