En El Mundo.
Se trata del periodista que reportaba en permanencia sobre Guillermo Fariñas, que hizo un documental sobre él, y que estaba grabando un disco en el estudio de Porno para Ricardo. Algunos periodistas no entienden todavía, pese a lo que ven y viven a diario en Cuba, que nadie es infalible frente al castrismo, y que lo mejor que puede hacer un periodista en Cuba es ser discreto y hacer su trabajo, y que informar sobre los verdaderos atropellos es lo que realmente interesa que se sepa en el mundo.
Siento mucho el mal rato pasado por este periodista.
Cuento viejo. La prensa extranjera permitida en Cuba es precisamente eso: permitida, y para serlo, tiene que portarse bien y no molestar a la dictadura. Tiene que auto-censurarse, y lo triste y bochornoso es que lo hace y lo ha hecho ya por mucho tiempo. Eso no es prensa; eso es prostitución.
Tanta hipocresia de parte de muchos españoles. Muchos que se llaman democratas, pero de una manera yo diria lastimosa y comparten la culpabilidad de la dictadura mas larga y vergonzasa de America Latina.
Democratas abramos los ojos y saquemonos las vendas de los ojos, el gobierno Castrista reprsenta todo lo opuesto a lo nuestro.