Cuba y Venezuela firman acuerdos multimillonarios.
Venezuela tiene los aviones militares en tierra, la pobreza crece desmedidamente, y así y todo sigue dándole el esfínter a Castro. Pobres venezolanos.
Que se acuerden cómo desangraron los Castro a los soviéticos, durante treinta años. Y si eso se viera en un crecimiento económico disfrutado por la población cubana… Pero ni eso. Todo va a los bancos y bolsillos de los Chacumbeles.










































































































































Los venezolanos saben de la a a la z todo ese cambalache que sobrepasa los 3,000 mill. anuales en regalias petroleras a Cuba. Es la simbiosis de una pendeja remora, paradojicamente Venezuela, con un tiburon blanco, altamente capacitado en servir como mercenario a quien lo alimente, dada su historica ineficacia para producir bienes de consumo.
Es la economía del arete, el único logro de los Castros. Primero la Unión Soviética. Cuando Rusia cortó ese cordón umbilical, España y otras naciones de la Unión Europea le extencieron un nuevo arete económico a los Castros, para burlarse de los “yankees”. Las ventas a crédito a Cuba, y los préstamos de esos govbiernos no fueron pagados en la mayor parte de los casos. Los Castros sólo saben estar colgados como los aretes; pagar a sus acreedores no es parte de los conceptos económicos de ellos.
España y las naciones de la comunidad europea aprendieron que a los Castros no se les puede vender al fiado.
Estaban con la soga al cuello y Chávez los salvó con el arete económico venezolano.