La bloguera lesbiana de Damasco era un heterosexual que vive en Escocia.
Esta es una de las pruebas mayores de cómo podemos caer en trampas de la información a través de internet y que las vías de información de los blogs deben ser comprobadas mil veces y verficar muy bien la autenticidad y existencia de la persona que escribe, si detrás de la persona que dice escribir no hay otros que escriben por ella. La prensa profesional, por una cuestión de ética, debería evitar caer en estas trampas, como cayeron varios periódicos del mundo, entre ellos El País, que yo cité en este blog.
Más en El Mundo.
Gracias a Tania Quintero.










































































































































y al que le sirva el sayo…Todo el mundo sabia que esa bloguera era mas falsa que una cadena de oro Goldfish