Las Bolsas “indignadas” del Perú.

LAS BOLSAS « INDIGNADAS » DEL PERÚ.

No más ganó las elecciones el candidato comunista Ollanta Humala, en el Perú se desplomaron las Bolsas. No será lo único que se desplomará, pero ya para empezar es más que suficiente. Lo que le espera a Perú, un país que crecía continuamente en riquezas naturales con un muy productivo nivel de explotación, no es más que lo que hemos ido observando en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, y desde hace 52 años en Cuba. Argentina casi por el estilo, y Brasil con Inácio Lula da Silva, quien dicho sea de paso recogió un país preparado para un auge económico de lo que él se benefició.

El caso de Brasil es el caso del Perú en estos momentos: Perú es un país que crece; pero la “seguridad social” que promete la ultraizquierda siempre será motivo de “inseguridad económica”; está más que comprobado.

Las democracias en América Latina han conseguido un nivel de populismo –no me refiero al pueblo de a pie, sino a esa burguesía que por complejos de tener dinero vota a la ultraizquierda porque resulta cool y les elimina el complejo de culpa, y mientras mandan a sus hijos a las más caras universidades americanas los visten de andrajosos guevaristas de marca.

Si en Perú no se hubieran presentando tantos candidatos que “le querían hacer el bien a la nación”, todos surgidos de ese populismo de nacionalista de ultraizquierda, no hubiera sucedido lo que acaba de suceder: que ha ganado uno más del eje castrocomunista de América Latina. La prueba es que tanto Hugo Chávez como Evo Morales ya se han precipitado llamando a Ollanta Humala “uno de los nuestros”.

La opción del lado contrario, la de Keiko Fujimori no constituía para nada una garantía de futura democracia, aunque es cierto que las mismas dudas que pesaron sobre ella podrían haber pesado sobre el candidato ganador. Eso si pensáramos que los hijos heredan los defectos de los padres. Claro, en este caso se trataba de una mujer, que para ser sinceros, ha llevado una campaña con altas y bajas, en algunas ocasiones muy serena, en otras, sumamente histérica. Su imagen que carga demasiado los errores y crímenes de su padre (cumple condena en prisión por ellos) le restaba el cincuenta por ciento de las posibilidades.

Sin embargo, no podemos afirmar que el hecho de que Keiko Fujimori llevara los genes de su padre dictador ella pudiera llegar a serlo, pocas pruebas lo aseguran, aun cuando se prestó para ser la primera dama del Perú en el momento en que la situación estaba candente en relación a los delitos de Fujimori I, pero la gran mayoría de peruanos pensó lo contrario, basándose exclusivamente en el hecho de que era hija de un criminal. Bien, hay  pruebas de que Ollanta Humala, antiguo golpista, militar, lleva las manos embarradas de sangre, muchos se cuestionaron tal realidad. Muchos, no acompañados por la campaña de prensa que lo favoreció amplio. Sencillamente lo votaron para quitarse de encima la sombra oscura del fujimorismo. Veremos si ahora no renace la sombra todavía más negra y pesada de Sendero Luminoso, y los años de violencia y terrorismo que vivió el Perú en el pasado.

Lo cierto es que la democracia populista en América Latina, cuyo mapa político, a excepción de Colombia, Costa Rica, México, Honduras, Chile y Panamá, es obviamente rojo, o sea, de esa ultraizquierda comunista proveniente de antiguos guerrilleros, terroristas, militares golpistas, y revolucionarios castro-guevaristas, da cuando menos pavor. Con esos truenos quién duerme.

Esa democracia populista, convertida en populismo constitucional de por vida como es el caso de Venezuela, es la que ha secuestrado las elecciones democráticas en América Latina, y por otro lado, la inmensa desidia, pobreza, e ignorancia, racismo, que ha conseguido expandir la derecha por los terrenos rurales, ocupándose sobre todo y esencialmente de la ciudad, han conducido a muchos de esos países a votar por una utopía de la inopia. O sea, estamos ante el espejo cubano del año 1958, exactamente lo mismo. Aunque la mentira de la extrema pobreza del campo cubano ya no es posible seguir creyéndola, vistos los videos que han salido a la luz de lo que era el campesinado en la Cuba republicana.

Podríamos afirmar que los peruanos votaron entonces, analizado de manera rápida y a ojo de buen cubero, entre el fascismo y el comunismo. Ambos compendian una historia horrenda de millones de muertos en su haber, pero los muertos del comunismo todavía están clamando justicia, y ni siquiera a la hora de votar en democracia, vida y libertad, el pueblo los oye.

Para empezar, las Bolsas se han derrumbado, “indignadas”, con una buena y justa razón para indignarse: la de la poca o ninguna confiabilidad. Esperemos que la indignación ciudadana no llegue a Perú en contra de sus propias decisiones, las que ellos mismos tomaron, de las que probablemente se arrepentirán.

Zoé Valdés.

Publicado en EcoDiario.

Murió Jorge Semprún.

EcoDiario.

Que en paz descanse: Lo conocí, estuvimos juntos en actividades políticas y literarias, notablemente en Strasbourg, antes pidiendo la libertad de los presos de la Primavera Negra y en el Teatro del Rond Point, y también cenamos en otras ocasiones en casa de amigos comunes.

Cómo dominar la historia de América. Leopoldo Fornés Bonavía.

Un libro muy necesario en estos tiempos. Fue publicado por Carlos Alberto Montaner en Editorial Playor, en 1986. Leopoldo Fornés Bonavía es un escritor y ensayista cubano exiliado en Madrid.

La Milicia. Por Esteban Fernández.

por Esteban Fernández

 

  

      LA MILICIA

 

El 22 de marzo de 1959 Fidel Castro propuso la creación de las Milicias. En mi opinión, y a contrapelo de la creencia general, las Milicias Nacionales Revolucionarias no se crearon solamente para conculcar las libertades ciudadanas y para combatir a los enemigos de la revolución sino que su objetivo primordial fue opacar, emular y superar a cualquier revolucionario sincero y anticomunista que había combatido a Fulgencio Batista.

 

Aunque luzca increíble Castro logró (con la excepción de un grupo selecto de complotados con él para implantar una tiranía) borrar del mapa político los merecimientos que consideraban tener los militantes del Movimiento 26 de Julio, del Directorio, del Segundo Frente del Escambray, de la O.A. y de todo grupo que había combatido al derrocado gobierno pasado.

 

El motivo de la creación de las Milicias fue agrupar una enorme y descomunal masa de ventajistas que sirviera para hacer valedera la frase que les mencioné hace dos semanas: “No me digas los que hiciste en el pasado por la revolución sino lo que estás dispuesto a hacer hoy”…

 

La cosa fue muy sencilla: Un hombre había sido Coordinador del Movimiento 26 de Julio en Marianao, pero era una persona decente y honesta, sólo quería que su labor en favor del triunfo revolucionario fuera respetada, y a lo mejor aspiraba a que en unas futuras elecciones pudiera postularse para algo. Si bien simpatizaba con la revolución no estaba en sus planes, ni en su idiosincrasia, ser chivato ni comunista ni torturador. Las Milicias se formaron para “bajar de esa nube” a ese tipo de individuos.

 

Usted sabe que el 99 por ciento de los nuevos milicianos no habían hecho absolutamente nada por el derrocamiento de Batista y nos burlábamos y nos reíamos de ellos, y se hizo popular la frase “comiendo bola y rompiendo zapatos”…

 

Ni por las cabezas nos pasó que el objetivo era ese precisamente: agrupar a los arribistas para servir de MURALLA contra los que habían contribuido enormemente a la caída de Batista.

 

Obviamente los que no habían participado en la lucha, desesperados por ganar galones estuvieron dispuestos a rebajarse muchísimo más que los que habían hecho algo. Y los que se creían que ya tenían “méritos” suficientes no pudieron competir con el desparpajo de los que no poseían una historia combativa  pero tenían el respaldo absoluto de la recién instalada dictadura.

 

El león deja de ser el rey de la selva si usted lo encadena, le pone un tranquilizante y les suelta a su alrededor a cien mil gatos hambrientos. Sin dudas que los gatos se comen al león. De la misma manera los que fueron verdaderos opositores al gobierno de Batista se vieron relegados por millares de gatos igualados. Con la venia, desde luego, del tirano.

 

Al ser destruidas todas las instituciones cubanas, al ser reducidas a cenizas todas las fuerzas vivas del país, al ser prácticamente neutralizado el poder de la Iglesia Católica ¿qué quedaba en pie allí?:  los que se creían que habían triunfado, los que consideraban que habían cooperado a tumbar a Batista, los que suponían tener méritos antibatistianos.Y había que captarlos o hacerlos polvo.

 

Y…¿cómo eliminarlos y bajarles los humos?. La respuesta de Fidel Castro a eso fue levantar UN MURO DE CONCRETO formado por millares de mequetrefes y descarados,  dispuestos a ponerse una camisita azul de mezclilla, un pantalón verde olivo, una boina negra, agarrar una metralleta, a marchar por las calles y gritar “paredón”.

 

Gracias a las Milicias los que se consideraban tener  “méritos revolucionarios” pero no eran lacayos ni apapipios del régimen  fueron cortados de cuajo. 

Cumplieron ese cometido y después pasaron a ser criados, chivatos, carne de cañón en el Escambray y en Girón, cortadores de caña, y hoy en día no pueden ni bañarse en una playa exclusiva de los turistas.  

(Amabilidad del autor).

Los oportunistas. Por Esteban Fernández.

 por Esteban Fernández

 

 

LOS OPORTUNISTAS CUBANOS

 

De que los hay los hay, y siempre los han habido. Hasta cierto punto, sinceramente, considero a los OPORTUNISTAS muy hábiles. Lo  obvio de la maniobra no le resta valor a su rapidez. Es una plaga que TODOS LOS PUEBLOS la padece. En la historia de nuestro país se dan como la verdolaga.

 

La forma más bella, romántica y fina de definir el  oportunismo es decir que  algunas personas tienen  ”olfato político”. Es la cualidad de poder intuir, a mil millas de distancia,  “quién es el macho”. Hasta pueden predecir quienes poseen un futuro prometedor.

 

Estos aprovechados son  gubernamentales mientras consideran estable al gobierno.  Sí lo ven tambaleante,  entonces pactan con el más fuerte oposicionista “por si acaso toca la flauta”.

 

Muy astutamente apoyaron a Ramón Grau San Martín,   a Carlos Prío  y  coquetearon con Eddy René Chibás. Y que conste, pongo René porque Aldo Rosado me asegura que no es “Renato” como yo creía.

 

Supieron reconocer la oportunidad y se pusieron del lado de Batista después del 10 de Marzo del 52. En el terreno personal, como sabían que mi primo y padrino,  Jaime Quintero, había sido alcalde de Güines anteriormente y mi padre Secretario de la Administración por el Partido Auténtico, se apostaron tres vecinos frente a mi casa con carteles de “Batista es el Hombre” y se convirtieron en “33.33″. Acto seguido del fracaso del ataque al Palacio Presidencial -13 de marzo del 57 -fueron allí a brindar “por la salud del General” junto a los verdaderos batistianos.

 

Con el advenimiento de la tiranía de Castro se desbordó el río oportunista. Esta sencilla frase del dictador le abre las puertas a todos los descarados de Cuba: “No me digas lo que hiciste por la revolución en el pasado sino lo que estás dispuesto a hacer hoy”. Así de fácil,  Fidel borra cualquier mérito ANTIBATISTIANO, traiciona a los militantes del Movimiento 26 de Julio,y les brinda a los arribistas la oportunidad de montarse al carro triunfante.

 

Entonces, como les dije hace poco en el escrito “50 años de Girón”, el 17 de abril de 1961, al llegar la invasión, los oportunistas quitaron rapidamente de sus puertas los letreros sumisos y guatacones de “Gracias Fidel”,  vislumbrando asustados un posible cambio político en la Isla.

 

Por la noche de ese mismo día, al fracasar la invasión, tiraban voladores y tiros al aire celebrando la victoria castrista. Desde luego, volvieron a poner las consignas fidelistas en las fachadas de sus hogares y el ingreso a las milicias rompió record.

 

El triunfo de un SELECTO grupo de oportunistas  (del cual ya les he hablado) ha sido arrollador. Pero son una verdadera minoría en nuestra Patria, puesto que prácticamente no representan ni un tres por ciento de la población.

 

La historia de los oportunistas de CUARTA CATEGORIA es muy distinta.  Son los que dijeron: “Si Fidel es comunista que me pongan en la lista”.  Se conformaron con vivir un poquito mejor que el resto de los cubanos, se vistieron de milicianos, pusieron Comités de Defensa en sus casas,  hicieron de la delación una heroicidad y un modo de vida.

 

 

Sus hijitos iban a estudiar a la Unión Soviética, a Checoslovaquia, o a Hungría. Tenían una pistola en la cintura, un carné del Partido, un puestecito en el Poder Popular, y gritaban con emoción: “Viva Fidel y Paredón para los Gusanos”.

 

El letrerito de “Esta es tú casa, Fidel” les resolvía más que un título universitario.  Vigilar noche y día al vecino les producía dos libras más de carne al mes, y su oportunismo los llevó a ser unos perros de presa que tenían cuatro migajas más de pan que el resto de los ciudadanos.

 

La hecatombe para estos oportunistas vino cuando el comunismo internacional se fue a la bancarrota y Fidel los traiciona y se va en busca de los dólares de los “gusanos”. Y ahí comenzaron  (OPORTUNISMO A LA INVERSA) las cartitas para acá pidiendo hasta un par de calzoncillos.

 

Para los medio hermanos Castro, los  importantes NO SON ELLOS, sino el selecto grupo de oportunistas -Generales y Ministros- que contra viento y marea los apoyan para mantener sus privilegios…

 

En el exilio, vamos a decir toda la verdad, siempre han existido también los oportunistas. Unos esperando que los americanos sean los que tumben a los  Castro, y otros acercándose solamente al líder que crean que tiene el “apoyo de Washington”

 

Pero…  yo no pierdo las esperanzas de que un día Cuba será libre, y ¿a qué usted no adivina quienes estarán al lado de los libertadores, empujando y abriéndose paso? ¡Los oportunistas!…Ya usted verá.

 

Yo les aseguro que dos horas después de nuestra liberación,  aparecerán tres millones de cubanos vestidos con los uniformes de los “U.S. Marines Corps”.

 

Timour Lam. Video-arte de Ricardo Vega. Estreno mundial.

Timour Lam es francocubanosueco, pintor, realizador de dibujos animados y animados, maestro de cocina. Estudió y trabajó en Hollywood, ahora lo hace en Italia y en Francia; ha cocinado para comensales de altísimo rango, entre los que se encuentran presidentes norteamericanos y europeos. El día 9 de junio celebraremos el vernissage de su próxima expo en Ars Atelier. Timour es hijo de Wifredo Lam y Lou Laurim Lam.

Ricardo Vega es cineasta cubano, nacionalizado francés, realizador del largometraje en cine Te quiero y te llevo al cine, del documental Fiel Castro, y de la serie Un pintor un cuadro. Trabaja en Eutelsat y France Televisión. Ha trabajado para Le Monde.

Cacafuaca.

CACAFUACA.

Para mí Cuba perdió el nombre hace mucho tiempo para llamarse el Reino de Chacumbelia, donde reinan Chacumbele I y Chacumbele II. Estos dos viejos de ochenta y ochenta y tantos años tuvieron cada uno una prole de hijos y todos esos vástagos (malas yerbas debería decir) nacieron y crecieron amparados por los privilegios de su padre y de su tío. Gozaron de ropa, zapatos, comida, estudiaron lo que quisieron estudiar, vivieron y viven como les da la gana en residencias suntuosas, viajaron y viajan el mundo entero, y para nadie es un secreto que poseen una fortuna descomunal, o sea son millonarios. Así ¿cómo no van a defender a sus progenitores y al castrocomunismo?

Los descendientes de estos dos dictadores han perfeccionado un lenguaje para presentarse ante la prensa mundial (ellos pueden, a ellos no se les priva de expresarse como hicieron con los hijos de Fulgencio Batista, por ejemplo) y mentir desenfrenadamente. ¿Alguien espera a estos personajes fuera del estudio de televisión para increparlos y sacarles las vergüenzas, no digamos ya agredirlos como han hecho con numerosos exiliados? No, que yo sepa no. Para ellos toda la tranquilidad, la tolerancia, y la atención del mundo; para colmo, a ellos no los atacan en los medios de prensa ni en los blogs con la ferocidad con la que atacan a varios exiliados. Sin embargo, esos son los que tomarán el poder, los hijitos de los dictadores –si seguimos como vamos-, tomarán el poder sostenidos por una cierta “disidencia” cacafuaca, más interesada en ganar fama haciendo cualquier tipo de malabarismo chapucero y de payasería, antes que organizarse realmente en dirección a un solo objetivo: Tumbar a los Castro y a toda su estirpe.

Y es que los Castro prepararon muy bien el post-castrismo que incluye una prensa desde el exilio que aúpa a una diz que disidencia, también preparada para una vez que ocurra el día después asegurar la continuación.

Ahora, esa filosofía cacafuaca de esperar, esperar, esperar, a ver si Chacumbele II toma las medidas que no ha tomado en tres años, y que no tomará nunca, como hizo su hermano, que ha dormido a todo un pueblo con promesas que nunca cumplió, y mientras tanto asesinó a cientos de miles de cubanos, desapareció a unos cuantos, y mandó al exilio a millones, esa cacafuequez es lo que predomina en los rostros elegidos por la prensa internacional para representar a la Cuba de la resistencia. Desde luego que esos rostros nada tienen que ver con los verdaderos.

Yris Tamara Pérez Aquilera, opositora y esposa de Jorge Luis García Pérez Antúnez, fue salvajemente golpeada en días pasados, desde entonces no ha cesado de padecer de fuertes ataques epilépticos. Muy pocas personas se han preocupado en twittear, postear, y escribir y mucho menos mostrar el rostro de esta mujer que lleva años arriesgando su vida en las calles cubanas. En las calles, lo subrayo, batiéndose con los perros y esbirros de la policía, recibiendo amenazas, siendo arrestada, en las calles, señores, dándole lecciones de dignidad al pueblo cubano. En la última golpiza Yris Tamara pasó varias noches en la cárcel, cuando los presos del penal se enteraron de que la esposa de Antúnez estaba siendo torturada, intentaron un motín y estuvieron gritando durante toda la noche a todo pecho el nombre de la mujer, tuvieron que soltarla. Lo mismo sucede con Sonia Garro, con Caridad Caballero, Marta Díaz Rondón, y Sara Martha Fonseca Quevedo, entre otras… Mujeres de gran coraje. Mujeres que no necesitan destacarse más que en lo que les importa: la lucha por la libertad de Cuba.

Hoy asistimos a una especie de cubano bastante cacafuaca, su filosofía es la de la chapucería cacafuaca, los primeros son los hijitos de papá, esos son más que evidentes, los segundos son los que de todo hacen una especie de espectáculo a lo Lady Gaga –con perdón de la artista- para ganar premios, aspirar a artículos que los enaltezcan sin merecerlo, y ser de todo un poco: bloguero, periodista, escritor, fotógrafo… No hay espacio para los demás, ellos pueden con todo, y a ellos son los que la prensa atiende. Será por algo, digo yo. Constituirán una invención de un cierto grupo de prensa de la izquierda, o son una invención de un gobierno, y no de cualquier gobierno, sino de ese nuevo gobierno norteamericano presidido por Barack Obama que permite que un cantante como Pablo Milanés (y no es de los peores) vaya a cantar a Miami cuando todavía ningún cantante del exilio ha podido poner los pies en su país para cantarle al pueblo de Cuba.

Los exiliados cubanos de Miami deberían reclamar masivamente que antes de que Pablo Milanés actúe en Miami, Amaury Gutiérrez, Willy Chirino, Gloria Estefan, y todos los artistas del exilio deben ser autorizados (no deberían ni ser autorizados porque aquella isla es su país) a organizar un Concierto por la Libertad en la Plaza Cívica, un concierto en homenaje a Pedro Luis Boitel y a Orlando Zapata Tamayo, los que hicieron una huelga de hambre definitiva hasta la muerte, porque sabían que se morirían, y no como un numerito más para ser atendido por el mismo régimen y para negociar el destierro de sus compañeros con la iglesia castrista, la dictadura y el gobierno español, como hizo y hace uno de los  personajes más tenebroso de la disidencia interna, que ha lanzado paletadas de mierda sobre los otros disidentes como le ha dado la gana sin que haya sido criticado como se merece. Y me refiero a Guillermo Fariñas.

La realidad cubana ha devenido tan cacafuaca que no sé si vale la pena escribir sobre ella, ni siquiera vale un minuto de reflexión. Porque la realidad cubana ya no es ni siquiera realidad, se ha reducido a hacer un happening cacafuaca detrás de otro; donde incluso muchos exiliados le hacen el rejuego a toda esta recua de irresponsables que lo único que consiguen es darle mayor respiración artificial a los dos viejos asesinos, y a toda su estirpe, quienes con los colmillos afuera se prepara para desangrar todavía más la isla a pura mordida.

El asesinato de un disidente debe ser aclarado, faltaría más, pero ¿habrá que aclararlo aún más cuando todos sabemos que quienes lo mataron respondían a las órdenes de Raúl y Fidel Castro? Por favor, a estas alturas, si la familia de Juan Wilfredo Soto no ha salido como salió Reina Luisa Tamayo Danger en defensa de su hijo, es porque los han amenazado de muerte y temen por sus vidas. Más claro ni el agua. Ninguna verdad tan evidente merece otra huelga de hambre que enfoque de nuevo a quien no lo merece. ¡Cacafuaca a pulso!

Zoé Valdés.

Un cubano extranjero en su patria. Por Laritza Diversent.

En 2003, Paquito Herrera se acogió a la ciudadanía española, gracias a que sus padres fueron inmigrantes en la isla. Le concedieron visa para viajar a España. Cuando salió de Cuba, el gobierno le puso en la lista de quienes definitivamente abandonan el país. Le confiscaron y nacionalizaron sus propiedades, sin derecho a indemnización.

Al no vivir en Cuba, no tiene carné de identidad, ni cuota para recibir los alimentos racionados por la libreta. Cuando viene de visita, tiene que pagar todos los servicios, como si fuera un extranjero. Sin embargo, para entrar en la isla, necesita pasaporte cubano, como si aún fuera un ciudadano cubano.

La Constitución de la República establece que, cuando se adquiera una ciudadanía extranjera, se perderá la cubana. Aclara y establece el procedimiento a seguir para la formalización y pérdida de la ciudadanía, y las autoridades facultadas para decidirlo.

Para desgracia de Paquito, la Asamblea Nacional del Poder Popular, el parlamento cubano, está muy ocupado. Y no ha tenido tiempo de adoptar una ley que establezca el procedimiento y las autoridades encargadas de decidir el asunto. Mientras, el asunto es regulado por  disposiciones de carácter administrativo, emitidas por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

En materia de Derecho Constitucional, se produce una inconstitucionalidad por omisión. El parlamento cubano, el órgano legislativo único con facultad de aprobar, modificar o derogar leyes, no cumple con la obligación de legislar la normativa que permite la aplicación de los postulados constitucionales correspondientes. 

¿Por qué el parlamento, a pesar de que su inacción afecta un derecho fundamental como el de la ciudadanía, no hace uso de sus facultades? ¿Qué interés puede tener el gobierno en retener la ciudadanía de cubanos que ya son ciudadanos de otros Estados?

Negocio, puro negocio. El asunto pasa por cuestiones económicas con un marcado trasfondo político. En la práctica, todos los cubanos son obligados a entrar en el país con el pasaporte nacional, que los califica como ’cubanos’. No les interesa que sea ciudadano de otro Estado, ni que de acuerdo a los dictados constitucionales, ya no tiene su ciudadanía natal.

En dos palabras: lo que dice la Constitución no se tiene en cuenta.  La decisión, entonces, queda en manos de las autoridades gubernamentales, quienes en definitiva son las que deciden cuáles cubanos pueden salir y cuáles pueden entrar al país. Y las encargadas de otorgar “permisos de entrada y salida”, que si no son pagados, no son concedidos.

Una violación descarada de la Ley Fundamental de la República. Lo que importa es que por concepto de trámites migratorios, se ingresan millones de pesos cubanos convertibles, entre otras divisas. Más claro, ni el agua.

Paquito quiere regresar. Todavía sigue legalmente casado en Cuba. Está desempleado. No tuvo suerte en España. Aquí tampoco le iba bien, pero allá se encuentra solo, sin familia. Con 55 años, está dispuesto a empezar de cero en su patria. En marzo del 2009, vino de visita. Y después que se le vencieran las prorrogas de estancia en el país, intentó quedarse. Pero las autoridades de emigración lo deportaron.

El gran problema de Paquito Herrera es que obtuvo la ciudadanía española por naturalización. Y la Constitución cubana no admite la doble ciudadanía. Como el parlamento sigue sin cumplir su obligación de legislar sobre el asunto, en el sistema legal cubano se continúa aplicando el Reglamento de Ciudadanía, en vigor desde que el 4 de febrero de 1944 se pusiera en práctica el Decreto 358. Hace 56 años!

Según sus postulados, respecto al procedimiento para la pérdida y recuperación de este derecho, el Ministerio de Estado, hoy Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX), dispone la instrucción de un expediente, cuando tuviere conocimiento de que un ciudadano cubano haya adquirido otra ciudadanía.

En el caso de Paquito, el MINREX debió declarar, por medio de una resolución, la pérdida de la ciudadanía cubana. A continuación, remitir esa resolución al Ministerio de Justicia, para que este organismo realizara la anotación marginal correspondiente, en el asiento de inscripción del Registro Civil

Para recobrar la ciudadanía perdida, Paquito simplemente hubiera tenido que comparecer ante el encargado del Registro Civil del domicilio donde siempre vivió en Cuba, para manifestar y hacer inscribir su propósito de recuperarla. Y un año después, realizar el mismo proceso.

El procedimiento así escrito parece simple. Pero para Paquito es imposible seguirlo. No tiene cómo acreditar que ha perdido su anterior ciudadanía (la cubana) porque el MINREX así no lo ha declarado. Por tanto, tampoco podrá pedir que se reestablezca su domicilio en Cuba. En realidad, no se puede recuperar lo que nunca se ha perdido.

Paquito buscó otra vía para volver a su tierra natal. Pidió un permiso al Consulado de Cuba en España. La respuesta fue negativa. Todavía no ha cumplido 65 años y no tiene hijos. Desesperado, ha optado por pedirle a sus santos que detenga el tiempo. En las noches de desvelo, se pregunta por qué el gobierno cubano le niega el derecho a regresar.

La pregunta ingenua de Herrera tiene una respuesta concreta: el día que él se marchó a residir en España, fue sancionado con el destierro. Una condena política, que oficialmente no consta en ningún documento, pero que hace décadas le han aplicado a más de dos millones cubanos.

 Por ello, a Paquito y todos los cubanos que decidieron establecerse en otra nación, les confiscan sus propiedades, tienen que pagar en moneda dura para entrar al país -y también si desean quedarse por más tiempo. Encima, aguantar que los traten como si fueran extranjeros… cuando les conviene.

Lo otro que Paquito no entiende es que, mientras él permanezca en España, le está reportando ventajas al gobierno cubano. Dentro de la isla, él es un estorbo. No sólo porque ya se acerca a la tercera edad, si no porque regresaría tal como se fue. Con una mano alante y la otra atrás. Sin nada.

Y eso que, a diferencia de otros cubanos en similar situación, Paquito tiene dónde un techo donde vivir. Su esposa, con quien contrajo nupcias hace treinta años y continúa casado, tiene una vivienda en Cuba. Sin embargo, para despojarlo de todos sus bienes, que no eran muchos, sólo los matrimoniales, el Estado se subrogó en su lugar y grado, y liquidó la comunidad matrimonial.

Pero el Código de Familia de Cuba no reconoce esa causa como una de las que extingue el vínculo matrimonial, y por ende, la comunidad de bienes. Entonces, para no mantener una copropiedad forzosa con el Estado, su esposa tuvo que pagarle la cuota que le correspondía a su marido.   

Una duda: si Paquito Herrera regresa, ¿le devolverán los derechos sobre sus bienes? A la luz del Código de Familia, todos los bienes adquiridos dentro del matrimonio forman parte de la comunidad matrimonial. ¿Qué pasaría con la liquidación forzosa que realizó el gobierno, acto unilateral y también ilegal? Quizás éste sea uno de los motivos por los cuales a Paquito no le permiten volver.

Lo cierto es que el gobierno hace caso omiso de las disposiciones del Reglamento de Ciudadanía. Viola los derechos de los cubanos y simula legitimidad en el acto. Ni privan a nadie de su derecho de cambiar de ciudadanía, ni tampoco admiten la doble, porque solamente reconocen la cubana. Interpretan la ley de acuerdo a su conveniencia.

Hace poco Paquito regresó. Le pidió un préstamo de 900 euros a un banco español, para poder realizar los trámites migratorios. Pasó el fin de año con los suyos y por 40 cuc (pesos cubanos convertibles) le pintó la casa a un sobrino. Con ese dinero, pagó dos solicitudes de prórroga, para permanecer más tiempo en Cuba. Nuevamente va a intentar quedarse, aunque está consciente de que lo volverán a deportar. Piensa seguir intentándolo, hasta que un día las autoridades se cansen y se apiaden de él. O hasta 2020, dentro de diez años, cuando cumpla los 65 y pueda legalmente retornar. 

De momento, Paquito Herrera es un extraño en la tierra que lo vio nacer. Y no ve forma de que su suerte cambie.

Laritza Diversent

Nota.- Este trabajo fue escrito en abril de 2010 y no había sido publicado. Laritza Diversent es abogada y periodista independiente, vive en Cuba.

Amabilidad de la autora y de Tania Quintero.


Si no tienes un abuelo español. Por Iván García.

(Este artículo fue publicado hace más de un año, en abril del 2010, en Cuba Puntos de Vista, ya desaparecido. Gracias a Tania Quintero).—
Cuando uno desea tomarle el pulso a la situación migratoria en Cuba tiene dos caminos. La ecléctica embajada española que mira de frente a las azules aguas del Océano Atlántico, en la parte vieja de La Habana, o el cubo de hormigón y cristal estilo Bauhaus de la Sección de Intereses de los Estados Unidos, a tiro de piedra del malecón.

En los alrededores de la sede diplomática ibérica la gente duerme todas las noches, entre bocadillos y tragos disimulados de ron, para ser de los primeros en la fila. Desde que el gobierno de Zapatero, a fines de diciembre de 2008 decidiera poner en vigor la Ley de Memoria Histórica, más conocida por Ley de Nietos, tal parece que todos en Cuba tienen o tuvieron un abuelo en España.


La gente desempolva viejos documentos con olor a naftalina y manchas de cucarachas, para tratar de demostrar a los impertérritos burócratas españoles que por sus venas corre sangre gallega, asturiana, vasca, canaria o andaluza. No muy lejos de la Habana Vieja, en El Vedado, al parque triangular que colinda con la sede diplomática gringa, se le conoce como el “parque de los gusanos” (“gusanos” se le dice en Cuba a los desafectos a la revolución).


Desde horas tempranas, en ese parque se reúnen personas procedentes de toda la Isla, que viajan a la capital para tramitar viajes temporales o definitivos a Estados Unidos. En la extensa espera, despotrican abiertamente contra el gobierno de los hermanos Castro.

En 1994, la administración del entonces presidente Bill Clinton, firmó acuerdos migratorios mediante los cuales a 20 mil cubanos anualmente se le otorgarían visas para viajar a los Estados Unidos por concepto de reunificación familiar. Un alivio para Fidel Castro, pero sobre todo para los cubanos. Muchos dejaron de tirarse al mar en precarias embarcaciones y optaron por marcharse por una vía ordenada y legal.


Pero hay cientos de miles de cubanos que no tienen parientes al otro lado del charco. Y  siguen apostando por una balsa de goma para intentar cambiar su suerte. Las políticas migratorias, ya sean de España o de Estados Unidos, se miden con doble rasero en Cuba.


Ya se sabe que España es un policía celoso de sus fronteras. Y aunque los cubanos tienen menos dificultades que los africanos a la hora de legalizarse, desde hace unos años en el aeropuerto de Barajas te mandan de vuelta a casa si no puedes demostrar que eres un perseguido político, no tienes un permiso temporal de residencia o un contrato de trabajo, todo avalado por el Consulado español en La Habana.


En cuanto a Estados Unidos, su política migratoria hacia la Isla parece estar hecha por legisladores sádicos y de pocas luces. Les cuento. Desde 1966, en aquella nación se aplica la Ley de Ajuste Cubano, que de forma automática otorga la categoría de refugiados políticos a los nacidos en el verde caimán cuando éstos se encuentran en territorio estadounidense.


Pero a partir de 1994 se viene aplicando una variante desquiciante, que más parece el juego del gato y el ratón que una política seria. Es la obtusa ley de “pies mojados y pies secos”. Si usted después de remar tres noches en un mar infestado de tiburones, logra evadir la eficiente guardia costera yanqui, y logra pisar suelo norteño, entonces los oficiales de inmigración le otorgan la residencia. Si antes de pisar tierra, es atrapado por los guardacostas, lo deportan. Con una ligera variante: gracias a los acuerdos migratorios de 1994, no se va a la cárcel por intentar huír de la isla.


Entonces sucede que por esa política de Ajuste Cubano y la contradictoria ley de “pies secos y pies mojados”, el tráfico de personas desde Cuba hacia la Florida se ha convertido en un próspero negocio. Por 7 mil dólares, usted puede viajar en una lancha con motores fuera de borda hacia Estados Unidos.


En los dos países existe una tupida red de individuos que se dedican al tráfico de seres humanos. Con muchos riesgos, por los accidentes marítimos que han costado la vida a cientos de personas.


La prensa oficial cubana maneja con gotero ese tipo de informaciones. Y cuando mueren compatriotas en el intento de abandonar el país, culpan a la Ley de Ajuste Cubano. Llevan algo de razón.  Lo que no dicen, es que por intentar impedir las salidas ilegales, los guardacostas cubanos también han provocado un número todavía indeterminado de muertos. Baste recordar el hundimiento por las autoridades de la Isla, en julio de 1994, del remolcador 13 de Marzo, cuando murieron 41 personas, entre ellos diez menores de edad.


De cualquier manera, es un verdadero drama. 320 mil personas han abandonado Cuba desde 1994, a raíz de los acuerdos firmados por Bill Clinton. Y aunque el gobierno no suele dar cifras, se calcula que dos millones de cubanos desearían marcharse de su patria. No sólo a Miami o Madrid. Si pudieran, se fueran a cualquier rincón del planeta donde puedan prosperar y vivir con ciertas libertades garantizadas.


Aunque los Castro viren la cara a otro lado, el meollo del asunto es precisamente el descontento de buena parte de la población, que lleva medio siglo viviendo con demasiadas penurias y sin esperanzas de mejorar a corto o mediano plazo. Más o menos como cualquier latinoamericano. Con la diferencia de que en Cuba, la propaganda oficial siempre nos dijo que “el bastión del socialismo en América era lo más parecido al paraíso en la tierra”. Y no lo ha sido.


Ahora, todas las personas que tienen en su agenda marcharse de Cuba, esperan con expectación noticias sobre el tema migratorio. En el último encuentro de exiliados cubanos afines al gobierno de los Castro, celebrado en La Habana en enero de 2010, el canciller Bruno Rodríguez Parilla prometió llegar a la próxima ronda de conversaciones sobre asuntos migratorias con funcionarios estadounidenses, con nuevas propuestas y recomendaciones sobre el tema migratorio. Esperemos.


Mientras, miles de cubanos remueven una montaña de papeles amarillentos, en un intento por demostrar que tuvieron un abuelo español; se apuntan en la lotería USA de visas, o esperan con paciencia su turno en el “parque de los gusanos”, para obtener en la Sección de Intereses la anhelada reunificación familiar.


En caso de no tener parientes en Estados Unidos o un abuelo en España, la opción se reduce a pagar 7 mil dólares y que traficantes de personas te dejen en los mangles floridanos. O hacer una balsa de madera e intentar cruzar el Estrecho de la Florida. O en una escala técnica en el madrileño aeropuerto de Barajas, hacer el cuento típico del ‘perseguido político’ a los rollizos oficiales de inmigración.


Iván García. Desde La Habana.

Otra entrevista con Chacumbelina Castro. ¡Qué descarada y puerca!

Visto en Todo el mundo habla. Lean el texto de Liú Santiesteban.

¡Delegada de un congreso de una asociación estudiantil! Pero si en Cuba sólo ha habido congresos para ellos y una sola asociación, la de los Castro…. Esto es tan insportablemente descarado que me ha costado llegar al final.

By Zoé Valdés ¡Libertad y Vida! Publicado en Política

Los ídolos de barro. Por Esteban Fernández.

por Esteban Fernández

 

LOS IDOLOS DE BARRO

 

¿Confiar en quién? Me parece que no debemos creer firmemente en casi  nadie, ni ensalzar a ningún desconocido porque invariablemente se sufren decepciones. En lo personal,  tengo la tendencia de no adorar falsas imágenes ni de colocar a  nadie en un pedestal. Yo evito eso. Sobre todo con aquellos  que están fuera de mi alcance.  Mi teoría es darle tiempo al tiempo a ver que pasa. 

 

Porque si hay algo que yo nunca he entendido en la vida es el fanatismo de muchos por gente que gozan de popularidad. Individuos (políticos, artistas, deportistas, cantantes) que por tener cierto talento la gente les cae atrás, los adula, les pide autógrafos y andan pendientes hasta del último detalle de sus vidas y de sus escándalos.

 

Para mí eso resulta -y ha resultado siempre- inaudito e increíble. Los héroes de cada uno de nosotros deben ser exclusivamente las personas que conocemos a fondo, que nunca nos han fallado, que nunca hemos visto hacer una barrabasada.  Esos son los que simplemente   queremos y   admiramos porque hemos sido  testigos de  su proceder decente y correcto.

 

Celebridades verdaderas son nuestros padres cuando siempre nos han tratado con justicia; se han  portado bien con nosotros y con todo el mundo y han tenido una vida ejemplar. “Héroes” son nuestros hijos si son decentes, se portan bien, y están ahí reciprocando nuestro amor.

 

¿Dónde está Luis Miguel cuando usted tiene que pagar la renta de su casa y no le alcanza el dinero? ¿Puede usted llamar a Thalía, para que lo ayude cuando está en desgracia? ¿Usted se acuerda de lo “famosa” que hicieron a Myrka Dellanos cuando se hizo “novia” de Luis Miguel? ¡Por favor, hasta la revista “People” la hizo injustamente  LA ARTISTA DEL AÑO!… Y todos los “comebolas” pendientes de Myrka.

 

Hace nueve años yo estuve en el hospital con problemas de salud. Mis dos hijas estuvieron a mi lado durante toda una semana, sin dejarme un instante.  Ellas son mis  heroínas. Estuve rodeado todo el tiempo por muchos de mis amigos y sus esposas; amigos  como Hugo Byrne, Abel Pérez, Ángel Torres,  Antonio Rotella, Tony Fernández, Aris Caso, Nino Cardoso, Luis Aguirre, Enrique Bin, Milton Sorí.  Esos son mis héroes y mi gente famosa. Durante esos siete terribles días ¿dónde estaban Chayanne, Alejandro Fernández, Cristian Castro, o mi pelotero preferido Derek Jeter? Las celebridades “brillaron por su ausencia”. Ni se enteraron, ni les interesaba mi úlcera.

 

Ah, pero yo me quedo frío con el gran interés que despiertan hasta los “mocosos” de los artistas y celebridades. No pasa un solo día sin que la prensa de chismografía no nos mencione a Miguelito el hijo de Aracely Arámbula y Luis Miguel y nos informen sobre los hijos de Angelina Jolie y Brad Pitt, y la hija de Tom Cruise.

 

Mi amigo Mario Byrne (Q.E.P.D.) tenía la magnífica teoría de que “Todos estos artistas son nuestros asalariados, que nosotros somos los que les pagamos, y que debían ser ellos los que nos guataquearan y que debían ser ellos los interesados por nuestras vidas y bienestar económico”. Y les aseguro que Mario practicaba lo que predicaba porque un día fuimos a comer al restaurante Las Palmas de North Hollywood y allí estaban comiendo un famoso cantante y actor junto a un grupo de amigos y yo le dije: “¡Mario, mira, ahí está Pablo Montero!” Y Mario ni lo miró. Me contestó: “So what?  A mí que me importa eso”…

 

Los seres humanos tenemos la tendencia a “encumbrar  y admirar” a desconocidos. Al principio les dije que aplaudimos delirantemente a politiqueros, a boxeadores, a galanes de telenovelas, para después sufrir tremendas decepciones. Yo escuché el caso de un matrimonio que le puso a su hijo “Richard Nixon Pérez”, y en la revista Bohemia- circa 1959- leí el caso de  un tipo de apellido Castro, casado con una mujer de apellido Cruz (parece que no encontró una con el apellido Ruz)  que le puso a su niño el nombre de  “Fidel Castro Cruz”.  Quizás hoy ese hijo  ande exiliado por Miami.

 

Y yo si tuviera que escoger “héroes” aparte de los seres que me han demostrado decencia y amistad eterna, creo que me quedaría con los médicos, policías, enfermeras y bomberos que salvan vidas. ¡Un aplauso para ellos y para mis amigos! Y desde luego, mis respetos para los miembros de las Fuerzas Armadas Norteamericanas porque gracias a ellos el mundo no es esclavo.

 

A mis compatriotas les aconsejaría  -principalmente en la lucha contra el castrismo-  que deberían ser los últimos en ilusionarse con individuos que no tienen ni la menor idea de quienes son.  Recuerden  que ya una vez muchos cubanos pusieron a los barbudos en un altar y miren detenidamente  lo que nos pasó,   ¡TERMINAMOS CRUCIFICADOS!…

 

(Amabilidad del autor).