La misteriosa muerte de un disidente en La Habana. Por Mary Anastasia O’Grady.
octubre 24, 2011
Sobre la muerte de Laura Pollán. The Wall Street Journal.
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Sobre la muerte de Laura Pollán. The Wall Street Journal.
"Ella viene de una isla que quiso construir el Paraíso, y creó el Infierno..."
La Nada Cotidiana.
Zoé Valdés.
Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor.
Jorge Luis Borges.
Para no ser cubana esta excelente el articulo, muy escasos han aparecido en los diarios de “nuestra America” reflejando siquiera su muerte. Millones de cubanos no abrigamos sospechas de ninguna indole, estamos convencidos de que la asesinaron. Si frente a la bahia de La Habana inundaron a manguerazos el remolcador 13 de marzo y ahogaron a 42 personas incluidas una docena de ninos que trataban de escapar de aquel infierno castrofascista y miserable, que extraneza puede existir con el final de la insigne patriota Laura Pollan. Desde jovencitos el oficio de esos homicidas resentidos ha sido el crimen.
Esperemos que las muestras de organismo que pudieron recoger demuestre que la mato. Y si da positivo veneno, viruses etc, la denuncia ante la ONU sea firme A ver que dicen los HP esos que estan queriendo hacer un caso con la muerte d eGadafi.
Eso de “nuestra América” es una broma de mal gusto, o ha resultado serlo. Yo personalmente no quiero nada que ver con tal gente, “hermanos” cómo Caín.
Excelente articulo, deberia ser publicado en todas partes. Comparen la calidad periodistica de ese articulo y el analisis profundo sobre la muerte de Laura Pollan con el que escribio la bloguera en jefe. No hay peor ciego que el que no quiera ver, y como bien dice la periodista al final de articulo:
“El 14 de octubre murió. Cuando se le permitió ver el cuerpo a su familia, agentes de seguridad estatal otra vez estaban allí, así como en la velación de una hora permitida a la medianoche. En tiempo récord —sólo dos horas más tarde— Pollán fue convertida en cenizas. ¿Quién podría culpar a la resistencia por sus sospechas?”