Václav Havel y Kim Jong-Il. El demócrata y el sátrapa.
VÁCLAV HAVEL Y KIM JONG-IL. EL DEMÓCRATA Y EL SÁTRAPA.
Zoé Valdés.
Acaban de morir dos hombres muy diferentes uno del otro. La prensa del mundo entero se hizo eco de inmediato de las dos muertes, sin embargo, veamos las sutilidades con las que ambas noticias son tratadas, no solo por la prensa, por los políticos, y no de ahora, desde hace muchos años.
Estos dos hombres, dije, eran muy distintos. Ambos fueron protagonistas del comunismo. Uno lo vivió como víctima, como opositor, como demócrata, luchó por la libertad de su país: Checoslovaquia; y no sólo llegó a ser presidente, sino que condujo a su país a la democracia, y se convirtió entonces en un luchador mundial por la libertad y por los derechos humanos, en cualquier parte del planeta. Ese fue Václav Havel. El otro, Kim Jong-Il, el llamado “Querido Líder”, de manera impuesta y obligatoria por los norcoreanos, fue el dictador de Corea del Norte, un dictador comunista, sucedió a su padre en el poder, el “Líder Eterno”, tras su muerte, y ahora su hijo, parapetado tras el búnker de viejos comunistas también hereda el poder, un poder ensangrentado por su abuelo y por su padre, en lo que ha sido una de las dictaduras más largas del mundo, junto con la cubana.
Mientras los socialistas y comunistas del mundo entero sostenían, mantuvieron y mantenían relaciones con la dictadura norcoreana, Václav Havel, el intelectual, luchaba en contra del comunismo, estuvo preso durante años, y mantuvo una postura firme hasta que Checoslovaquia salió del cruel sistema y de la ideología que la oprimían.
Nada más hay que ver cómo la noticia de la muerte del dictador ha venido en alguna medida a opacar los obsequios fúnebres del intelectual y presidente checo. Tal ha sido el ridículo espectáculo de los norcoreanos llorando o fingiendo que lloran y que se lamentan por la muerte de Kim Kong-Il, que la prensa y el mundo, han quedado deslumbrados ante semejante escenografía de sumisión. “¡Es como para no creérselo!” Me comenta un amigo, ignorando que con Stalin fue parecido, y que con los Castro tendremos para varios años de falsos plañideros.
Mientras esto ocurre en Corea del Norte, en Checoslovaquia presenta obsequios fúnebres a un presidente, a un intelectual, a un hombre justo, de la manera más discreta y sobria que de un drama tan corriente como la muerte se espera. Los checos dieron el último adiós de manera callada, impactados desde luego, respetuosos, reconociendo y agradeciendo una vez más al hombre que jamás se quebró ni traicionó. ¿Es este un espectáculo que le interesa al mundo? No, como tampoco interesaba demasiado en una época solidarizarse con un luchador por los derechos humanos del lado del anticomunismo.
El líder norcoreano acapara prensa e interés, el morbo del horror vende, y si es comunista, más. Siempre se hallará una justificación para los crímenes de los dictadores coreanos. Lo último que oigo, al contrario de salir masivamente a las calles del mundo entero, para que Corea sea libre, es que el joven heredero del trono comunista, al parecer, para algunos, podría ser un reformista, dado que estudió en Suiza y habla o chapurrea algunos idiomas, entonces habrá que esperar a ver cómo actúa, y apoyarlo, claro. No se extrañen, así mismo piensan de Cuba. De ese mismo modo acataron la sucesión dinástico castrista entre los hermanos Castro, y con la misma ligereza aceptarán la sucesión de Raúl por uno de esos hijos si ésta llegara a producirse.
Los socialistas franceses lloriquearon hoy por Havel, y se mantuvieron reservados en relación a Kim Jong-Il, pero pronto empezarán a jeremiquiar en plazas públicas en cuanto se encienda el foco rojo que les imparta la orden, el negocio es el negocio, y el negocio nuclear manda. Nadie se engañe, los socialistas franceses hicieron tal paripé para guardar la forma y quedar bien, bastante poco, sino nada, que hicieron caso del checo cuando era un disidente; es lo que le recordaron los la derecha popular francesa (UMP), sin embargo, olvidando a su vez ellos también, que fue Nicolas Sarkozy, el presidente, de la UMP, quien le dio la tarea a Jack Lang de ir de comisario entre Francia y el castrismo, hace apenas menos de dos años.
Han muerto dos hombres. Uno fue un intelectual, amante de la libertad, de la democracia, luchó por ello y ganó. Otro no es más que un dictador, un criminal, un asesino. Pero a la prensa le interesa más, porque a la gente le molan los sátrapas que los demócratas. Y porque algunos creen, en materia de ideologías, que el mal es el bien, y que siempre gana. Cuando ya hemos visto que no.
Havel será recordado por el pueblo checo, con amor, con un sentido justo y equilibrado de lo que significó su lucha para ese país. Estoy segura que los millones de norcoreanos que hoy fingen llorar dramáticamente al tirano, por dentro lo maldicen profundamente, aunque sin embargo no sabrían vivir sin él. Y como no saben vivir sin él, reclaman plañideros al heredero que no les cambien ni un ápice las normas de obediencia. Y mientras el bombillo rojo se siga encendiendo, la ideología comunista continuará devorándose a la humanidad, enmascarada en religiones y revoluciones, sin que la humanidad mueva un dedo para impedirlo. Sólo los pocos hombres justos como Václav Havel emprenden una lucha racional y verdadera hacia la libertad y la vida, hacia la verdad.










































































































































Lo mejor que se ha escrito sobre la muerte de un dictador y la de un visionario.
Gracias.
LOS COMUNISTAS SON SATANICOS
Zoé, como siempre, lúcida, justa y exacta en su valoración de los acontecimientos. Havel, un auténtico libertador, decente y solidario, pacifista, pero activo y militante en pos de la liberación del comunismo. La dinastía norcoreana, sanguinaria y represora. Y no crean que porque el nuevo dictador estudió en Suiza hay que tener esperanzas de que revolucione verticalmente la realidad y haga que su país mejore y esté a la altura de la próspera y democrática Corea del Sur. Si a alguien le quedan dudas al comparar los dos sistemas económico-políticos, la democracia y la dictadura, ahí está el paradigma de las dos Coreas y sus estadísticas. Lo demás es palabrería y complejos de las izquierdas. Gracias, Zoé, una vez más, por tu palabra y tu clarividencia.
Ondina León
El nuevo dictador estudio en Suiza y Fidel estudio en Belen y miren lo que salio. Tienes razon en lo que escribes Zoe. Ya veremos los “pacifistas” pidiendo tiempo para que el “nino” madure y logre cambios que nunca llegan. Lo mismo que hacen ahora con Raul.
Impecable el paralelo entre un hueco negro que se traga hasta la luz y un caballero que gozaba con la bonanza espiritual y material de la humanidad. Cuando vemos a esos escuadrones de norcoreanos lloriqueando ridiculamente la perdida de un ser abominable que los convirtio en zombis, mejor decodificamos una vieja frase que define al comunismo como intrinsicamente perverso.
Hermoso artículo, Zoe. Es como agua fresca y cristalina. Saludos y Felices Fiestas. También, como no, un 2012 lleno de actividades, escrituras y trabajo emprendedor. Es un placer leerte. Gracias.
Con relación a la hipocresía de unos y la desvergüenza de otros respecto de estos dos acontecimientos, pues sencillamente ahí tienen la historia de vida de Václav Havel demostrando por sí sola que su muerte ha sido, sin lugar a dudas, una gran pérdida para la democracia. Por el contrario, la muerte del otro… ¿Qué se puede decir de la muerte de un dictador asesino? Nada. Un “Querido líder” menos. Sólo eso.
Muy preciso tu artículo, Zoé. Gracias por compartirlo.