Es un personaje gris completamente prescindible, Aznar se equivocó eligiéndolo a dedo, si el PP hubiese hecho primarias Rajoy no sale ni con ayuda de todas las meigas gallegas. Así estamos por aquí, después de un presidente “emergente”, en la acepción revolucionaria del termino, tenemos a un ordinario chupaceite, tambien en la jerga cubana.
No sé qué es lo extraño, Zoé, del machismo de Rajoy, en un país muy machista –en especial los de derecha–, uno de cuyos rasgos distintivos es ser de los países con mayor violencia de género. Detesto las generalizaciones pero qué quieres que te diga, no puedo evitar mirarlos yo, ahora, por encima del hombro, como hacían muchos de ellos con nosotros cuando Argentina estaba en la mala, allá por fines del 2001. Y nosotros nos tuvimos que arreglar solos para salir adelante y, a partir de 2003, crecer a tasas chinas. No teníamos ninguna Unión Europea detrás nuestro para mendigar ningún “paquete de ayuda” de nadie. Por eso, todavía, debemos bastante dinero a europeos, japonenes y americanos. Pero nunca, nunca, tuvimos en Argentina tasas de desempleo (paro) tan escandalosas. Ya saldrán de ello, lo sé, lo deseo. Pero aprenderán, también, a no mirar por encima del hombro a esos “sudacas de mierda”, como les oí decir a muchos, muchas veces.
Ignacio I me recuerdas la anécdota que cuenta Facundo Carral: “Un día me dijo Alberto Cortez: “ Facundo: vos sabés porque los argentinos hasta los cuarenta años somos engreídos, petulantes, soberbios. ¿ Sabes por qué?. ¡ Porque a partir de los cuarenta somos perfectos¡”. Y yo le dije: ¡ Gracias, Alberto¡, hasta escribiendo un comentario en contra de Rajoy les sale la argentinada, pero vosotros si vais bien ahora, jajaja, sí, tan bien que modificaran la constitución para que vuestra señorona gobierne otros cuatro años, ¡dios nos coja confesados!.
Es un personaje gris completamente prescindible, Aznar se equivocó eligiéndolo a dedo, si el PP hubiese hecho primarias Rajoy no sale ni con ayuda de todas las meigas gallegas. Así estamos por aquí, después de un presidente “emergente”, en la acepción revolucionaria del termino, tenemos a un ordinario chupaceite, tambien en la jerga cubana.
No sé qué es lo extraño, Zoé, del machismo de Rajoy, en un país muy machista –en especial los de derecha–, uno de cuyos rasgos distintivos es ser de los países con mayor violencia de género. Detesto las generalizaciones pero qué quieres que te diga, no puedo evitar mirarlos yo, ahora, por encima del hombro, como hacían muchos de ellos con nosotros cuando Argentina estaba en la mala, allá por fines del 2001. Y nosotros nos tuvimos que arreglar solos para salir adelante y, a partir de 2003, crecer a tasas chinas. No teníamos ninguna Unión Europea detrás nuestro para mendigar ningún “paquete de ayuda” de nadie. Por eso, todavía, debemos bastante dinero a europeos, japonenes y americanos. Pero nunca, nunca, tuvimos en Argentina tasas de desempleo (paro) tan escandalosas. Ya saldrán de ello, lo sé, lo deseo. Pero aprenderán, también, a no mirar por encima del hombro a esos “sudacas de mierda”, como les oí decir a muchos, muchas veces.
Ignacio I me recuerdas la anécdota que cuenta Facundo Carral: “Un día me dijo Alberto Cortez: “ Facundo: vos sabés porque los argentinos hasta los cuarenta años somos engreídos, petulantes, soberbios. ¿ Sabes por qué?. ¡ Porque a partir de los cuarenta somos perfectos¡”. Y yo le dije: ¡ Gracias, Alberto¡, hasta escribiendo un comentario en contra de Rajoy les sale la argentinada, pero vosotros si vais bien ahora, jajaja, sí, tan bien que modificaran la constitución para que vuestra señorona gobierne otros cuatro años, ¡dios nos coja confesados!.