Trata de guardarlas, poeta, por más que sean pocas aquellas que se detienen. Las visiones de tu amor. Ponlas, medio ocultas, entre tus frases. Trata de retenerlas, poeta, cuando despierten en tu mente en la noche o en el fulgor del mediodía. Constantino Cavafis.
Si te coses la boca nos dejarias a muchos huerfanos de esperanza.
Deseo dejar constancia de mi opinión sobre el excelente artículo que has escrito, Zoe. Creo que , a alguno más que a otro le han cosido la boca a través de los chantajes barriobajeros de la tiranía. Es como seguir siendo un rehén de la “cacastrofe” imperante en el lugar de nacimiento. Es una labor vesánica y alevosa. Por suerte y para bien, también ha sido posible “renacer”, lejos de la depauperación de algo que, al parecer, no tiene remedio. Con tantos años de duración del descalabro, muchas personas siguen bajo los efectos de esa “pócima maldita” de los creadores de tal esperpento. Si te dá por coserte la boca, al menos quedarán: tu cerebro y tus dedos. Lo cuál, se agradece enormemente. Gracias por tu labor esclarecedora y directa. Saludos.
Si te coses la boca nos dejarias a muchos huerfanos de esperanza.
Deseo dejar constancia de mi opinión sobre el excelente artículo que has escrito, Zoe. Creo que , a alguno más que a otro le han cosido la boca a través de los chantajes barriobajeros de la tiranía. Es como seguir siendo un rehén de la “cacastrofe” imperante en el lugar de nacimiento. Es una labor vesánica y alevosa. Por suerte y para bien, también ha sido posible “renacer”, lejos de la depauperación de algo que, al parecer, no tiene remedio. Con tantos años de duración del descalabro, muchas personas siguen bajo los efectos de esa “pócima maldita” de los creadores de tal esperpento. Si te dá por coserte la boca, al menos quedarán: tu cerebro y tus dedos. Lo cuál, se agradece enormemente. Gracias por tu labor esclarecedora y directa. Saludos.