En una de mis novelas también recuerdo cuando en Cuba la cogieron con el tío Ho, y el pequeño Lí, ¿se acuerdan? “Corriendo por el bosque va el pequeño Lí, la metralla le sigue detrás, pamparampam”. Qué espanto de cancioncitas. Aquí en Emanaciones Juan Abreu hace mierda al tío Ho.

Ripios, es lo que fueron y son, bien dicho Sr. Abreu.
Ni idea que el culto al viejito del chivito estaba tan presente en la isla habitada por envidiosos, reprimidos y cobardes.
¿Se ha escrito, querida Zoé, sobriamente sobre el tiempo que Ho vivió en Francia? Es una parte de su vida que poco se menciona.
Gracias.
No lo sé, querida Frida, huyo del personaje como de la peste. Gracias.
Al menos se divierte uno con el Sr. Juan Abreu en su peculiar manera de recordarnos la torura que viviamos.
MUY BUEN ESCRITO DE JUAN ABREU,RECUERDA LA CACAREADA DEMAGOGIA,DE LA EPOCA QUE NO TERMINABA,REPLETA ESTABAN LAS PAREDES DE MUERTOS DE TODAS LAS LATITUDES,NO SABIAMOS DONDE NI COMO Y POR QUE HABIAN MUERTOS,PERO LA CABINA INFORMATIVA DEL GOBIERNO,NOS DECIA QUE ERAN ADORABLES ANGELES,JAJAJAJAJAJA,SALVADORES DE NACIONES HUMILDES,LLENAS DE COHETES Y ARMAS.PAL’CARAJO,TODA AQUELLA MIERDA,TIENE MUCHA RAZON ABREU,DONDE QUIERA QUE MIRABAS,ESTABAN LAS FOTOS DEL VIEJITO CON LOS HOJOS DE MALDITOS,RODEADOS DE ESTUPIDOS.LAVADO DE CEREBRO.ELIO ESQUIVEL.