Trata de guardarlas, poeta, por más que sean pocas aquellas que se detienen. Las visiones de tu amor. Ponlas, medio ocultas, entre tus frases. Trata de retenerlas, poeta, cuando despierten en tu mente en la noche o en el fulgor del mediodía. Constantino Cavafis.
¡Magnífico!… amanezco…
Cuando era feliz ……me gustaba un poco. Ahora parece todo tan lejano.
Gracias, moramai. Turandot, lo conocí por tí y por él, y sí cuesta oirlo ahora sin él. Un beso.