Trata de guardarlas, poeta, por más que sean pocas aquellas que se detienen. Las visiones de tu amor. Ponlas, medio ocultas, entre tus frases. Trata de retenerlas, poeta, cuando despierten en tu mente en la noche o en el fulgor del mediodía. Constantino Cavafis.
2 pensamientos en “Musculosos y frágiles. Por Juan Antonio Madrazo Luna.”
Este es el ejercito que defiende Mariela, otra fuente de ingresos para las arcas castristas, para enderezar ese pueblo y estos elementos marginales que encuentran bien el prostituirse pasaran muchos años… pobre Cuba
En la década de los 80 nacieron los jineteros, que primero fueron hombres, luego vinieron las jineteras, en esa misma década. Los pingueros surgieron en los 90. Desde siempre hubo en Cuba homosexuales, pero es a partir del 2000 que cogen fuerza los shows en El Mejunje y casas particulares, los concursos de bellezas y desfiles de moda. Ya antes de Mariela ser jefa del Cenesex, los gays habaneros habían empezado a apropiarse de distintos sitios de la capital. Hoy la gran pasarela gay se concentra en el Malecón, pero otros prefieren ‘hacer el pan’ en sus municipios y barrios. No todos son discretos y educados, cada vez más abunda el desparpajo, la vulgaridad. y la falta de respeto. Lo peor y más triste es que como hay muchos menores de edad prostituyéndose, lo mismo niños que niñas, esos depravados que forman parte del llamado ‘turismo sexual’, aumenta por año.
Este es el ejercito que defiende Mariela, otra fuente de ingresos para las arcas castristas, para enderezar ese pueblo y estos elementos marginales que encuentran bien el prostituirse pasaran muchos años… pobre Cuba
En la década de los 80 nacieron los jineteros, que primero fueron hombres, luego vinieron las jineteras, en esa misma década. Los pingueros surgieron en los 90. Desde siempre hubo en Cuba homosexuales, pero es a partir del 2000 que cogen fuerza los shows en El Mejunje y casas particulares, los concursos de bellezas y desfiles de moda. Ya antes de Mariela ser jefa del Cenesex, los gays habaneros habían empezado a apropiarse de distintos sitios de la capital. Hoy la gran pasarela gay se concentra en el Malecón, pero otros prefieren ‘hacer el pan’ en sus municipios y barrios. No todos son discretos y educados, cada vez más abunda el desparpajo, la vulgaridad. y la falta de respeto. Lo peor y más triste es que como hay muchos menores de edad prostituyéndose, lo mismo niños que niñas, esos depravados que forman parte del llamado ‘turismo sexual’, aumenta por año.