Trata de guardarlas, poeta, por más que sean pocas aquellas que se detienen. Las visiones de tu amor. Ponlas, medio ocultas, entre tus frases. Trata de retenerlas, poeta, cuando despierten en tu mente en la noche o en el fulgor del mediodía. Constantino Cavafis.
¡Dios!… he escuchado como una niña alucinada… y después, sólo el silencio sagrado… el silencio que deja el poema después, cuando termina y gravita en algún espacio infinito… “Yo soy un pescador solo”… Es hermosísimo… esta manía mía de emocionarme los viernes…
Lo buscaré escrito… necesito leerlo…
Esta loca… lo ha escuchado cientos de veces y copiado… “…mi único sosiego es la bajamar o el caer la tarde… cuando el testarudo descansa su cólera y puedo penetrarlo a paso lento…”
Gracias.
¡Dios!… he escuchado como una niña alucinada… y después, sólo el silencio sagrado… el silencio que deja el poema después, cuando termina y gravita en algún espacio infinito… “Yo soy un pescador solo”… Es hermosísimo… esta manía mía de emocionarme los viernes…
Lo buscaré escrito… necesito leerlo…
Gracias!!!!!…
¡No encuentro en la red el texto! ¡Auxilio!…
Moramai, enviame un correo a ernestospage@yahoo.com
Esta loca… lo ha escuchado cientos de veces y copiado… “…mi único sosiego es la bajamar o el caer la tarde… cuando el testarudo descansa su cólera y puedo penetrarlo a paso lento…”
Gracias, Maurice…