Trata de guardarlas, poeta, por más que sean pocas aquellas que se detienen. Las visiones de tu amor. Ponlas, medio ocultas, entre tus frases. Trata de retenerlas, poeta, cuando despierten en tu mente en la noche o en el fulgor del mediodía. Constantino Cavafis.
Gracias, Zoe!
Mucha fuerza tiene el cuento leído por la Sra. Ena… el final… el final…
El pescador sigue siendo…
Grato es ponerle rostro y voz a Ernesto G. …
Gracias Zoé por estos espacios…
Gracias nuevamente Zoe por tu gentileza
Ena