1aeee

El Hígado no pudo salir a la cocina, perdón a la tribuna, ni ha podido regresar en plato fuerte a su país; entonces decidieron sacar un menú diferente, un producto derivado en vías de descomposición, y suplantar al Hígado por la Piltrafa. La Piltrafa apareció medio macerada por el mortero, cancaneando a explicar que el Hígado va cada vez mejor, que ya ahorita se levanta y sale a decir las cuatro boberías que le sopla el Pellejo Verdoso al Hígado.

La Piltrafa ni siquiera puede sostenerse en sus varicosas piernas, pero eso de usar bastón ni de juego, para eso tiene, el muy cabrón, digo, el muy hidalgo (Hijo de Algo, de Lina, claro) un bastón humano. La Piltrafa se desplaza apoyado con sus garras en el endeble brazo de un joven turbado y flacuchento. Ese es su bastón. Qué trauma para ese pobre chico, convertirse en el bastón de la Piltrafa “gloriosa”.

El Hígado acaba de escribir una carta, eso dicen, como mismo han dicho tantas infamias y mentiras últimamente. El hecho es que el Hígado no ha salido ni en fotos. Así que se supone que sigue tan rozagante como lo anunció el Plátano Maduro. Podrido de tan adobado y machacado.

Entretanto el Pellejo Verdoso, El Renovador, que le llaman, envía a la oposición de su diseño a hacer los mandados a los mercados de diferentes partes del mundo, para sembrarlos allí y de este modo darle el tiro de gracia al exilio.

La Piltrafa sigue hablando sin parar, aunque con la voz gangosa ya; desde que nació no ha cesado de parlotear. Encorvado se encima hacia unos niños aterrorizados y les cuenta de lo “bueno y magnífico” que es el comunismo. Pero cuando los periodistas se dirigen a él, que continúa jorobado jorobeta con la giba de Quasimodo, apenas consigue erguirse, abre los ojos como platos, y se aferra con mayor encono a su bastón. Ojos de loco los de la Piltrafa, los de toda la vida, los de toda la muerte.

El caso es que como el Hígado está ya más seco y duro que una cagarruta, es Hígado a la vinagreta, han tenido que pasarnos la Piltrafa como carne de res de primera. Pero ya el Carnicero no engaña a nadie y la libreta de racionamiento no da para más. Siempre ha sido, es y será una Piltrafa Parlanchina y Marrullera. Podrá entretener a unos pocos, pero confiemos, que las Masas de Puerco se irán liberando de los corrales y cochiqueros, cada vez más, y un día no aceptarán marabú por sancorcho…

Zoé Valdés.

About these ads

Escritora, artista.

8 Comment on “Piltrafa por Hígado.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 21.574 seguidores

%d personas les gusta esto: