Un día como hoy, a las 10 y 15 de la noche, fallecía en Londres, hace ocho años, el gran escritor Guillermo Cabrera Infante. Yo estaba viendo Niágara y de pronto sonó el teléfono y me dieron la terrible noticia. Ocho años han pasado y la obra de Guillermo está más viva que nunca. Gracias a Miriam Gómez.
Me gustaría recordarlo con cine, a través de los artistas de los que tanto escribió, y del cine que amó y del que escribió en La Habana para un infante difunto y en su libro más reciente El Cronista de Cine. Gracias, Guillermo.


¡Qué soberbia imagen!… “incoercible”…
Siempre, Su infantadifunta…
Miriam es la mitad viva de Guillermo. Guillermo es la mitad omnipresente de Miriam. Y ellos dos son esa obra, monumental.
Yo lei dos de sus libros. Desgraciadamente no tengo mas $$$ para seguir comprandolos. Extraordinario
UN VERDADERO ORGULLO CUBANO
Recuerdo donde estaba, lo que sentí, lo que pensé, el instante que supe El Maestro habia fallecido.
Su primer libro lo leí a los 18 años, pero mis memorias no importan. Lo que importa son los textos, la vida y experiencias de Caín y cómo Sus Obras Completas han cautivado a tantos nuevos lectores y a los viejos, una vez más.
Miriam Gómez no solo inspiró a GCI, su esposo, sino a multitudes con su serenidad y sabiduria.
Zoé Valdés ha mantenido la esencia de la obra de GCI en este blog y a ambas se les agradece tanto desprendimiento. Porque la lealtad y la belleza de espíritu salva.
Como pasa el tiempo! Como olvidar a quien nos ofrecio tanto.Siempre se recordara al “MAESTRO”.
GCI amo a Cuba de verdad. Le deseo lo mejor a su familia.