Eliécer Ávila: “Si voy a Bolivia seguramente también visitaré la tumba del Che”.

Punt de Vista. Por supuesto que está en su derecho de visitar cuanta tumba crea conveniente, pero resulta curioso que un “disidente” desee visitar la tumba de uno de los mayores criminales y asesinos de cubanos que ha parido la historia, en vez de declarar, por ejemplo, que quisiera visitar el memorial cubano de las víctimas del castrismo en Miami. A no ser que sea para escupirla y defecarse en ella. Lo que dudo.

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