Gloria Leal, directora asociada de El Nuevo Herald se retira, tras más de quince años en el diario. Por Daniel Shoer Roth.

Un agradecimiento a Gloria Leal por todo lo que ha hecho desde las páginas de El Nuevo Herald por la cultura cubana del exilio y de Cuba.

Régimen cubano confisca cuadros para evitar muestra de pintores de Miami. Por Sarah Moreno.

Voilá! Lo mismo que decía yo ayer en este blog. Por cierto, ¿cómo es posible que impidan esta exposición y no pase nada con la de los caricaturistas en Estado de Sats?. Y hablando de blogueras disidentes, ¿no fue la bloguera más celebre la que apoyó la de Estado de Sats, según ella misma tuiteó sin descanso? Ah, entonces hay una diferencia entre la bloguera, y el resto de las blogueras, ¿no? A la primera le permiten la exposición de caricaturas, a las otras, por lo que se deduce de este artículo, no.

Había leído el texto, pero no había visto la entrevista en video hecha por Pedro Portal. De la que deduzco -aunque no me queda más remedio que reírme de la ingenuidad de estos pintores, si es que hay tal- que no estaba yo muy lejos de lo que argumenté, y que rara vez me equivoco, no por adivina, es que sé cómo actúan, porque lo viví.

Por otra parte, no es menos cierto que una gran cantidad de galeristas, no de Miami solamente, del mundo, se erizan cuando se les presentan artistas exiliados. Todo lo que quieren son los palitos partidos de Kcho, el pintor de los Castro, etc… El colmo es que un viejo pintor exiliado (no estoy autorizada a mencionar su nombre), me contó, que unos coleccionistas lo fueron a ver excitadísimos porque habían comprado obra suya en Cuba en una galería estatal, por lo tanto tenía que ser verdadera. El pintor fue a ver su propia obra y muy apenado tuvo que anunciarles que esa obra no era suya, ni por asomo él había pintado eso, pero su firma, o su firma falsficada, estaba ahí, al pie de los cuadros. Los coleccionistas quedaron demudados, y entonces él por pena, les regaló un dibujo y les dijo que si querían obra él podía vendérselas, pero obra actual. Entonces los señores le expresaron defraudados que ellos lo que querían era lo que él había pintado en Cuba, o sea, la obra que le había sido decomisada a él mismo por el régimen antes de irse de su país, y con la que ahora ellos hacen dinero. El pintor les dijo que lo sentía pero que él de esa obra no tenía nada, que todo se había quedado allá. “Ah, entonces volveremos allá”. O sea, volverán a donde los timaron, a que los timen de nuevo. Menos mal que Leonardo Da Vinci no le tocó vivir como cubano en estos tiempos, a ojos de estos coleccionistas tan avezados ninguna obra de las del Louvre valdrían un céntimo.

Y es que ya no cuenta la calidad de la obra, lo que cuenta es si eres uno más en el charquero castrista, cualquiera podría venderle un mojón recién defecado con una banderita cubana encajada en las heces todavía humeantes dentro de un tibor al primer coleccionista estúpido de ésos que se aparezca, que lo comprarán con los ojos cerrados. Dicho esto, por suerte, algunas galerías quedan en Miami que representan a verdaderos artistas exiliados. En París hay una, Ars Atelier, la mía, pero no es fácil lidiar con las barreras, que son muchas, inimaginables.

Por la entrevista en video nos enteramos que las autoridades culturales le reprocharon a estos dos artistas que la persona que organizaba la exposición dentro de Cuba debió de haber pedido un permiso oficial, etc, y que de ese modo no habría tenido ningún problema. Ah, entonces la de Estado de Sats tenía permiso oficial y demás. O sea, todo está dicho.

Esto con la pintura ya sucedió con la música. Y sigue sucediendo, tan buenos músicos que hay en Miami y la gente sólo se le sajorna el alma con los timbaleros o perreros de la Cuba Sucialista. Los músicos de Miami, mosquea’os. Menos mal que tenemos a un Pitbull que dio el salto para acabar con todo eso, pero en cualquier momento le estarán pegando a uno de allá para que le robe el aché y sobre todo le tumbe el negocio. Porque lo de allá no es arte ni una cabilla, es el daño, porque para lo único que están puestos es p’al daño.

Zoé Valdés.

La Bienal de la insinuación y la puya. Por Luis Cino.

La Bienal de la insinuación y la puya

El reparto San Agustín, en la Lisa, no tendrá otras cosas, pero gracias a la XI Bienal de La Habana, ya tiene un Museo de Arte Contemporáneo. El MACSA, rodeado de edificios de microbrigadas, vendutas, aceras rotas y salideros de aguas albañales, está ahí. Los vecinos del barrio pueden relacionarse con novedosas propuestas artísticas mientras piensan cómo cogerán la guagua para ir a trabajar, cómo se buscarán unos pesos para comprar los zapatos de sus hijos, lo que comerán o cómo resolverán una ‘balita’ de gas para cocinar lo poco que puedan conseguir.

Los organizadores de la XI Bienal se han propuesto llevar el arte a las calles e incorporarlo a la vida cotidiana de la gente. ¡Qué bien!

“Detrás del muro”, una muestra de más de una veintena de artistas cubanos de la plástica, ha diseminado instalaciones a lo largo de una buena parte del malecón habanero. Las instalaciones se confunden con la vida real. Uno no sabe si los puntales y la basura y los escombros, como a veces están cercados, son también una instalación.

Un enorme banco en forma de S, de Inti Hernández, nos invita a sentarnos a mirarnos las caras y conversar. Los de aquí y los de allá, los de arriba y los de abajo. Buena falta que nos haría… si hubiese voluntad. Un avión atraviesa una reja y un mástil exhibe 16 pares de orejas (¿nadie escucha a los artistas o hay demasiados chivatos que los vigilan?)

Un cañón Parrot, de madera, a escala natural, hecho por Duvier del Dago, de frente al mar, apunta al norte. ¿O al muro? ¿Qué pretende? ¿Defendernos de los yanquis? ¿Con un cañón de palo? ¿O tumbar el muro a cañonazos? ¿Ese muro, para que podamos escapar mejor? ¿O todos los muros que han sido y son? Pero, ¿por qué tumbar el del Malecón? ¿Y por qué tendríamos que escapar, y cargar con la catástrofe donde quiera que uno vaya, porque está visto que hay catástrofes de las que nunca se acaba de escapar?

El Malecón, según afirma Juan Delgado, el curador de “Detrás del muro”, es el espacio más democrático de Cuba. Lo es más o menos, cuando a la policía no le da por pedir los documentos de identidad a las muchachas y los muchachos negros -esos eternos sospechosos- o hacer redadas contra los travestis -ay, Mariela, la policía sigue rabiosamente homofóbica-, las putas, sus chulos, los pingueros, los marihuaneros, los pastilleros de la ketamina y los vendedores sin licencias.

Cerca de allí, policías y custodios vigilan que no se roben la madera y los tornillos de un inmenso caballo -¿de Troya?- en cuyo interior se exhiben cuadros. Símbolos y más símbolos. El arte encierra dentro de sí las verdades que nos harán libres. Pero está celosamente vigilado, de ladrones y libertarios, por censores, policías y guardias de seguridad. Cada vez más, Cuba es un país de rejas, muros, alambradas, policías, custodios y guardias de Seguridad…del Estado.

Esta es la Bienal de la insinuación y la puya. Aunque no sea mucho lo que se insinúe y las puyas no tengan demasiada acritud. Sólo la que se supone será tolerada. Y tal vez, porque siempre hay algunos osados, un poco de forcejeo por los espacios públicos y un poco de libertad de expresión. Nada para asustarse. Y si hay susto, ahí están los segurosos para amenazar a los artistas y confiscar las obras, como hicieron con la exposición alternativa del pintor Luis Trápaga.

Se crearon expectativas porque expondría Ai Wei-Wei, un artista disidente chino. Pero expone bicicletas. Chinas, marca Forever, para más detalles. De las que salvaban vidas o mataban -según como se mire- durante los años del hambre, los apagones y las guaguas que no pasaban del período especial. Las conocimos bien, más por desgracia que por suerte. Como ya quedan pocas por acá, uno no sabe si reírse, sentir la morbosa nostalgia de los tiempos peores o sentirse estafado por el amago de disidencia permitida.

Por si hay peligro, para tupir a los censores y los comisarios o darles margen para que se hagan los bobos o posen de liberales y desprejuiciados, bienvenidas sean a la Bienal la irreverencia, el snobismo y la extravagancia, siempre tan de buen tono en estas ocasiones.

Aunque, por mucho que se esfuercen en ser extravagantes y epatar -que digan lo que digan, es el mejor modo de disimular la falta de talento-, no lograrán superar la Aktion número 135 del austríaco Herman Nitsh, el padre de las performances. La tituló “Jesús contra el universo” y se escenificó en los jardines del Instituto Superior de Arte. Dos horas en que se maceraron carnes y frutas, se chuparon sus jugos y se untaron de sangre de cerdo jóvenes desnudos. Más que un performance, aquello parecía una misa negra. Un aquelarre diurno, con un sol que rajaba las piedras y vísceras y sangre a tutiplén. Totalmente repugnante.

Dicen que esta XI Bienal es la más concurrida y mejor organizada. No sé. Por mi parte, más que las insinuaciones y las puyas que bien poco dicen, me quedo con los elefantes de Jeff de la anterior Bienal. Y si de símbolos e insinuaciones se trata, con las cucarachas de Roberto Fabelo en los muros del Palacio de Bellas Artes. Que las cucarachas sabemos siguen ahí, jodiéndonos la vida, aunque ya casi no se vean. Y uno que revienta de ganas de verlas despatarradas por el piso. Como aquellas de Fabelo.

Luis Cino
Círculo Cínico.

Nota mía:

No sé si el artista chino Wei-Wei llegó a exponer o no, pero lo cierto es que quien exponía era su coleccionista venezolana; eso no quiere decir que el artista haya enviado su obra a la Bienal, sino que ha sido su coleccionista quien lo ha hecho. Wei-Wei no puede hacer nada si uno de sus coleccionistas decide mandar a Cuba una obra comprada y que le pertenece, lo único que podría hacer es protestar para que su nombre no sea manipulado, pero igual ni se ha enterado del tema: la Bienal de La Habana no tiene ninguna relevancia en el ámbito cultural artístico mundial, eso es cosa para maquillar un poco la mierda frente a los latinoamericanos y americanos. Por otro lado, valdría la pena que algún artista cuente lo que ha sucedido con su obra cuando es enviada a través de las embajadas castristas en el exterior, que en ocasiones se las roban o se las destruyen, en la misma embajada, o cuando llegan a Cuba, o no llegan, desaparecen. Lo mismo sucedía con las películas enviadas al Festival de Cine de La Habana. Sería bueno que alguno de esos artistas tuviera lo que hay que tener y denunciara el horror que significa participar en esas Bienales todas controladas por el régimen y la DSE, que cada año usan nombres de mayor o menor importancia para hacer como que existen e importan. Cuando no cuentan para nada, nada de lo que ahí se expone es novedoso, por eso es tan bueno el artículo de Cino, porque les canta las verdades.

Yo, por otra parte, estoy harta de todas esas instalaciones que juegan con la miserable realidad del cubano, que minimiza la gravedad del asunto haciéndolo pasar por arte, eludiendo a la policía y al mismo tiempo siendo cómplice con metáforas y recontrametáforas en las que ya no se sabe si las cucarachas son de verdad, amaestradas, o un performance.

Eso me recuerda cuando trabajé con el cineasta suizo Pierre Koralnik en la filmación de su película Barrio Negro, que cuando llegamos al barrio de Palo Cagao, la escenógrafa y la vestuarista estaban admiradas del trabajo de reconstrucción del ICAIC  para reproducir con  tanta veracidad y de manera tan fidedigna un barrio tan pobre. Cuando les dije que nananananananá nananina, que ese barrio era de “verduri”, no se lo podían creer. A una de ellas se le ocurrió sacar un paquete de caramelos y bolígrafos, y la masa de gente que se desató a correr fue tan grande que hasta tumbaron una cerca de esas nazis que bordean el barrio. A nadie le importó arañarse ni chorrear sangre ante el brillo de un bolígrafo y el sabor de un caramelo.

Zoé Valdés.

Gracias a Tania Quintero.

Artemisia: La Expo y la película.

Ya les había adelantado alguna información acerca de la Exposición sobre Artemisia Gentileschi en el Museo Maillol, aquí tendrán también información sobre la película, que no hay que perderse tampoco:

Les pongo la película, que se puede ver en you tube. En realidad se trata de una versión edulcorada de su relación con el pintor Agostino Tassi, quien realmente la violó, cosa que según las cartas de la propia Artemisia le costó mucho a ella probar en un juicio en el que finalmente Tassio fue condenado a dos años de prisión:

2da Parte, 3ra Parte, 4ta Parte, 5ta Parte, 6ta Parte, 7ma Parte, 8va Parte, 9na Parte.

Entrevista con la realizadora Agnès Merlet del filme en la Expo:

Presentación de la Gran Retrospectiva por primera vez en Francia. (Video).

¿Coincidencia, inspiración, o plagio La Conga Irreversible de Los Carpinteros con Calle Martirio, una obra del artista cubano Euliser Polanco?

Calle Martirio, video-arte del 2010, del artista cubano Euliser Polanco exiliado en España:

La Conga Irreversible de Los Carpinteros, 2012:

Gracias a Michel Blázquez.

No me extrañaría nada, se la pasan vigilando todo lo que hacen los artistas en el exilio. Ya no tienen ni cabeza para crear por ellos mismos.

Sonrisas de cocodrilo. Por Enrisco.

Blog de Enrisco. (Fotos).

Qué suerte tienen estos muchachos de Sats, aquí sí que no hay pogrom como contra las Damas de Blanco, ni mítines de repudio del pueblo concentrado en la calle, ni persecusiones como contra los actividas de Ciudadanos por la Integración Racial. Claro, no ocurrió que el pueblo en masa pasó a ver las caricaturas, pero no faltó público, y tampoco Granma habló de ellos, pero tampoco los atacó. Qué bueno es el raulismo y qué bueno es el nuevo sistema de Granma, ¿no? Como quiera que sea la cosa ahora es atraer el baro del exilio y para eso necesitan dar una imagen de pulcritud y benevolencia.

Expo hoy en Ars Atelier París: Blázquez, Morera, Selgas, Valdés.

Curaduría, diseño de la invitación y catálogo: Gustavo Valdés.

Montaje, Fotos, video: Ricardo Vega.

La obra ya montada en la galería se puede apreciar en Facebook.

En el Museo de Cera de París con Marguerite Yourcenar en cera.

Hace unos años llevé a mi hija, todavía pequeña, al Museo de Cera de París, la he llevado también en varias ocasiones al Museo de Cera Madame Tussaud, de Nueva York. Las personalidades que allí se encuentran son escritores, artistas célebres, hombres de estado, y en el de Nueva York, extrañamente vi la del dictador Fidel Castro (puse la foto en Facebook hace unos días). Es el único lugar donde vi la estatua de cera del dictador, no sé si habrá otra por el mundo. Allí, desde luego, no estaban las estatuas de ningún otro dictador que conozcamos.

En el de París me impresionó la cantidad de estatuas en cera de escritores, y las escenas históricas con personajes, desde luego, históricos, dándole  mayor énfasis a la literatura y a la historia que a la cultura del espectáculo. Una de las más logradas es la del asesinato de Marat en la bañera.

En Cuba, hace unos días (vean video en post más abajo en este blog) unos estudiantes del ISA decidieron hacer una estatua a Ben Laden. No sabemos si burlándose de él y homenajándolo. Por la postura en la que está parece indicar que es en son de homenaje; aparte, en Cuba no hay ni cera para velas, ¿cómo va a ver cera para una estatua? ¿Cómo se pudo exponer así, y quién lo autorizó? Misterio o ministerio. Sobre todo en Cuba que hasta para tirarse un pedo hay que pedir autorización. Por lo que se desprende que esta estatua obedece a dos cosas: a un interés oficial, o a un ejercicio más de oportunismo de los que tanto se hacen en Cuba.

Es extraño que a unos alumnos del ISA no se les haya ocurrido gastar cera en algo más bello y útil, como homenajear a La Avellaneda, del mismo modo que el Museo de Cera de París homenajeó a Margarite Yourcenar (vean foto), o a José Martí, o a una personalidad cubana. Es raro que hayan escogido a Ben Laden para una obra que viéndola en la posición que está, muerto serenamente encima de una estera, vestido de blanco (que es como le gusta a los árabes que los vistan una vez muertos), la barba impecable, aunque con zapatones del G2, como bien ha señalado Charlie Bravo, antes que hacer una réplica de la Avellaneda vestida de amarillo como en aquel hermoso retrato pintado en su exilio en España. Pero ¿saben lo que pienso? Todo lo último que sale o se hace en aquella isla cuando no es plagio de lo que se hace en el exilio es de un mal gusto monumental. La mierda ésa de cera de Ben Laden es del peor gusto posible que se pueda uno imaginar. Ni a Al Qaeda se le ha ocurrido semejante estupidez.

En cualquier momento, sin embargo, en Miami, en Art Basel o en cualquier otra gran manifestación artística, quien sabe si recibirán a los autores como si se tratara de Agustín Cárdenas, de Jorge Camacho o de Wilfredo Lam.

Pero, les dejo con mi foto en el Museo de Cera, junto a Marguerite Yourcenar, y con un camarero de cera también, que nos brindó champán.

Zoé Valdés.

Dos dibujos de Antonin Artaud vendidos en subastas. Uno de ellos, el retrato de Florence Loeb después de su regreso del exilio en Cuba.

Le Figaro.

«Un guide providentiel»

2) Lot 50. Portrait de Florence Loeb <br/>à la mine de plomb par Antonin Artaud,<br/>le 4 décembre 1946 (entre 200 000 et 300 000 euros).
2) Lot 50. Portrait de Florence Loeb
à la mine de plomb par Antonin Artaud,
le 4 décembre 1946 (entre 200 000 et 300 000 euros). Crédits photo : Sotheby’s/WestImage-Art Digital Studio.

“Florence n’avait que 16 ans, et rentrait de son exil à Cuba, quand elle rencontra Artaud qui, lui, quittait son asile à Rodez. «Je suis arrivée à la galerie, où mon père, Pierre Loeb, recevait quelques amis. Il me demanda de leur servir un verre. Je me souviens de petits verres, sans doute à liqueur. Lorsque le tour d’Antonin Artaud arriva, celui-ci me regarda avec douceur et je remarquai le bleu ciel limpide de ses yeux», écrit-elle, en mars 2006, dans un récit sur la genèse de son amitié avec le peintre dessinateur. Le texte est reproduit dans le catalogue. «Lors de ma turbulente et sombre adolescence, Antonin Artaud a été un guide providentiel», conclut-elle.” (Extracto del artículo)…

L’arbre acide. Jorge Camacho.

Hoy se cumple un año del fallecimiento del pintor cubano Jorge Camacho. Mi pensamiento para este amigo e inmenso artista surrealista, poeta, ensayista, y para Margarita Camacho y sus amigos.

FAITE

Je me fixe

Au carreau de l’aube.

Griffes, palmier à suie

De mon cou soudé.

Quand l’acidalie suit l’étoile

Filante

Ma vertèbre d’acier

S’accoutre en danseuse mélo.

Face-à-main,

La fureur taillée d’adiante

Fragile comme l’ondée.

***

ROBE FAUVE

De l’ocelot à l’antilope

Le visage carrée de draps.

Furtive la nille

De mon poignet crochu.

Enviné la langue

Vaut l’épingle transparente

De mon oeil plume acide.

Video Arte: Jorge Camacho por Ricardo Vega

Un cumpleaños de Jorge Camacho celebrado en la casa de Tania Assaf.

En la casa de Jorge y Margarita Camacho.

Le Grand Transparent. Expo de Jorge Camacho en Ars Atelier.

Le Grand Transprent. Jorge Camacho,. Video de Ricardo Vega.

Jorge Camacho. Sur-Real. (Video).

Diálogo con Jorge Camacho (importante entrevista).

Sala Jorge Camacho en la Pinacoteca de Almonte.

Jorge Camacho en Doñana

Gracias a Jorge y a Margarita Camacho por todo lo que nos han ofrecido.