Más fotos sobre la Entrega de la Grande Médaille de Vermeil de la Ville de Paris, 2012.

Ex cónsul de Venezuela Nelson Castellano-Hernández, con una amiga, y el Director general de la Maison de l’Amérique Latine François Vitrani

 

Yassine Dahbi, de Eutelsat

 

Con Christophe Girard, adjunto para la Cultura del Alcalde de París, en su mano mi novela La eternidad del instante traducida al francés por Albert Bensoussan y publicada en Gallimard

 

Dedicándole varios libros a Christophe Girard

 

 

Con Pierre Shapira, Adjunto del Alcalde de París para las Relaciones Internacionales y asuntos europeos, Ana Hidalgo, Primera Adjunta del Alcalde, de París, Luna, Christophe Girard, Adjunto para la Cultura de la Alcaldía de París

 

 

Llegada de Bertrand Delanoë, Alcalde de París

 

 

 

 

 

Con Laure de Graumont, periodista y editora, con la periodista de France Culture, mi editora Isabelle Laffont de espaldas

 

 

El pintor cubano Joaquín Ferrer y Tania Assaf, con un periodista

 

Con Margarita Camacho

 

Al acto asistieron unas sesenta personas, entre editores, y activistas de los DDHH con los que he trabajado durante veinte años. Estuvieron Jean Mattern, editor en Actes-Sud y Gallimard, los representantes de Reporteros sin Fronteras, Amnistía Internationale, La Liga de los Derechos Humanos, periodistas, directivos de France Culture, representantes de la Alcaldía de París que no salen en estas fotos, el periodista y escritor Jean-François Fogel, y algunos amigos. Me habría gustado que hubieran podido estar el mayor número posible de ellos. Gracias a todos.

Agradecimiento por la ‘Grande Médaille de Vermeil’ de la Ciudad de París (en español).

AGRADECIMIENTO POR LA ‘GRANDE MÉDAILLE DE VERMEIL’ DE LA CIUDAD DE PARIS.

Zoé Valdés.

Nací el 2 de mayo de 1959 en La Habana, una de las ciudades más bellas del mundo, y mi segundo nacimiento fue en París, la ciudad más bella del mundo, en 1995, el año en que decidí exilarme definitivamente. 1959 y 1995, los dos números finales invertidos ya es un misterio. Amo los números y por supuesto los misterios. Crecí en los misterios de La Habana Vieja leyendo Los Misterios de París de Eugène Sue, entre otros escritores franceses, y después en París, escribí Los Misterios de La Habana con la memoria del corazón.

Me siento muy emocionada por esta distinción de la Grande Médaille de Vermeil de la Ville de Paris porque amo y respeto profundamente esta ciudad. En París aprendí y comprendí el verdadero sentido de la libertad, a través la historia tan bella y triste a veces “de esta ciudad tan querida” (en español). En París pude publicar mis libros escritos en Cuba, y terminar algunas novelas comenzadas en La Habana, y continuar mi obra. Aquí aprendí a pensar en libertad, a no tener miedo. Miedo, por ejemplo, de un acto tan sencillo, como el de entrar en una librería sin voltearme, para verificar que nadie me espía. En París pude, por fin, vivir casi normalmente, como un ciudadano que tiene derechos y deberes. No fue nada fácil al inicio, pero el exilio no es un regalo, es sobre todo una dura prueba.

Agradezco al Alcalde de París, señor Betrand Delanoë y a su equipo por todo lo que hacen por la libertad, por la cultura, y por nuestra ciudad. Usted sabe que yo lo quiero, que los quiero mucho. Y en el futuro, habría que pensar en contar con un equipo como el vuestro, y con personalidades políticas como usted, para reconstruir La Habana en su arquitectura, su espíritu y su dignidad.

Quisiera agradecer a todos los editores y traductores, a Anne-Marie Vallat, mi agente literario, que me han publicado y traducido en Francia, a todos mis amigos cubanos y franceses, y también a esos que han venido de otras partes, exiliados como yo o exiliados voluntarios, que me han apoyado con mucho amor y confianza. Agradezco a todas las organizaciones de los Derechos Humanos que han apoyado la causa de la libertad de Cuba y otras causas que me son también muy queridas. Porque eso también lo aprendí en Francia, que el caso cubano no es el único caso en el mundo, que el dolor de un pueblo tan ignorado y tan aislado por el embargo de la dictadura – el más espantoso de todos los embargos-, no es único. Es la razón por la que decidí ayudar y apoyar otras causas y luchar con todas mis fuerzas contra los abusos y violaciones de los derechos humanos en todas partes del mundo, por la causa de los periodistas, los abusos en contra de las poblaciones, el irrespeto a la infancia.

Ustedes saben que una de las particularidades del régimen de Castro II ha sido la de crear ilusiones. Al parecer, entre esas ilusiones, ha conseguido inventar una falsa disidencia y un falso exilio, para controlar y vigilar a los verdaderos disidentes y al verdadero exilio. Dedico esta medalla a la verdadera oposición, y al exilio intransigente que ha seguido el ejemplo de José Martí. A Laura Pollán y a la Damas de Blanco. A los escritores Guillermo Cabrera Infante, Lydia Cabrera y Reinaldo Arenas, quien escribió: “Era muy difícil ser homosexual y escritor contestatario en Cuba, pero era también molesto ser homosexual en Miami, y anticastrista en Nueva York”. Yo añadiría que es muy difícil ser una escritora anticastrista en Europa.

Dedico finalmente esta medalla a una pareja de cubanos que se encuentra hoy en prisión: Sonia Garro Alfonso y Ramón Alejandro Muñoz, son negros, y ustedes saben cuánto se ha recrudecido el racismo en las últimas décadas en Cuba. Ha debido dejar a su hija, menor de edad, con una tía, en una situación precaria. Todavía no han sido juzgados, sin embargo ya han sido condenados. Se hallan encarcelados y amenazados de muerte en las peores prisiones de Cuba. Pienso en ellos porque ése hubiera podido ser el destino de mi familia si no hubiera tenido la posibilidad de exiliarme en Francia; le hubiera podido pasar a mi marido, el cineasta Ricardo Vega, disidente en Cuba, y a mí, y a nuestra hija. A ellos les dedico esta medalla. Sobre todo a mi hija, nacida en La Habana y que tuvo la suerte de crecer y educarse en París. A mi madre enterrada aquí, a amó París y a los parisinos. Y ellos la amaron. ¡Y ellos nos han amado tanto! ¡Gracias!

Algunos de mis amigos cubanos, ingleses y libaneses: Kory Sorenson, Tania Assaf, Margarita Camacho, Joaquín Ferrer, Sonia Atallah

 

Margarita Camacho y Joaquín Ferrer

Fotos Attys L. Vega.

Nota mía: Mi intervención no debía pasar los ocho minutos. Dentro de poco pondré más fotos y videos. Ahora debo ausentarme del blog por unas horas, Gracias.

Gracias a todos los medios…

Info Live.

Le Parisien.

Le Nouvel Obs.

ActuaLitté.

Martí Noticias y a Armando de Armas.

Livres Hebdo.

El Nuevo Herald.

TF1

France 24.

Libertad Digital.

Y gracias a los blogs cubanos y no cubanos que se han hecho eco, a Tania Quintero, a Mari Paz Martínez Nieto, a  Joan Antoni Guerrero, entre otros, a los blogs franceses, a las radios que me han entrevistado, a France Culture, a TVE. Y a los que no he citado porque no me ha dado tiempo de leerlos todos.

Expo hoy en Ars Atelier París: Blázquez, Morera, Selgas, Valdés.

Curaduría, diseño de la invitación y catálogo: Gustavo Valdés.

Montaje, Fotos, video: Ricardo Vega.

La obra ya montada en la galería se puede apreciar en Facebook.

Cataclismo. Por Alejandro Ríos.

Excelente artículo. No hay que ir muy lejos, dice que más p’allá de los timbiriches de medio pelo de Eusebio Leal, La Habana Vieja es como la ciudad de Hom en Siria. Bueno, cuando yo me fui era como Beyrut, sólo que Beyrut ya está totalmente reconstruída y además ha padecido unas cuantas guerras desde entonces para acá.

Batistianos (y nostalgias). Por Juan Carlos Castillón.

Muy buen artículo, muy justo. Aunque debo precisar que si mal no recuerdo el primer artículo que publicó Néstor Díaz de Villegas, a quien considero un gran poeta y un amigo, como consta en las páginas de este blog, sobre Batista, lo hizo después de una conversación que tuvimos en casa de Aurelio de la Vega en Los Ángeles, cuando me condecoraron con La Rosa Blanca, sobre Fulgencio Batista, y donde yo anuncié que estaba escribiendo la novela que todavía no he terminado, empezada en el año 1993, en Cuba, al mismo tiempo que empecé Te di la vida entera. Lo que fue una coincidencia sin duda, porque me di cuenta que Néstor había leído mucho sobre el tema, y estaba muy interesado desde hacía tiempo en la época de Batista. Tal vez haya publicado antes, pero yo no lo tengo archivado.

Mucho después vino una entrevista de Emilio Ichikawa a Ruben Batista, entrevista que surgió a raíz de que yo hiciera seis horas de entrevistas grabadas, para un proyecto de documental, con el hijo del general, y de la que le hablé a Ichikawa con anterioridad y hasta lo invité a participar, y probablemente le hayan hablado otros. A la casa de Rubén Batista llevé al artista Yovani Bauta, que tuvo la amabilidad de acompañarme, dado que yo no sé conducir. Dicho todo esto creo muy necesario que cada vez más personas, sobre todo cubanos, se interesen en una época de la historia de Cuba que tanto de un lado como de otro nos han querido escamotear, y nos siguen escamoteando. Del mismo modo que cada vez que se menciona a Fulgencio Batista, pese a que en al menos tres capítulos de La Ficción Fidel hablo de él y de su período, pese a que anuncié la novela a su familia y públicamente en España en el 2004, en un programa de televisón en Torrevieja, cuando me entregaron el Premio de Novela de la Ciudad de Torrevieja por La eternidad del instante, se me ignore. Pero, eso es lo que trajo el barco. Reinaldo Arenas dijo en una ocasión que lo peor que le puede ocurrir a un intelectual cubano es ser anticastrista y homosexual, yo añadiría anticastrista y mujer que dice lo que piensa y que lo seguirá diciendo.

Zoé Valdés.

En el Museo de Cera de París con Marguerite Yourcenar en cera.

Hace unos años llevé a mi hija, todavía pequeña, al Museo de Cera de París, la he llevado también en varias ocasiones al Museo de Cera Madame Tussaud, de Nueva York. Las personalidades que allí se encuentran son escritores, artistas célebres, hombres de estado, y en el de Nueva York, extrañamente vi la del dictador Fidel Castro (puse la foto en Facebook hace unos días). Es el único lugar donde vi la estatua de cera del dictador, no sé si habrá otra por el mundo. Allí, desde luego, no estaban las estatuas de ningún otro dictador que conozcamos.

En el de París me impresionó la cantidad de estatuas en cera de escritores, y las escenas históricas con personajes, desde luego, históricos, dándole  mayor énfasis a la literatura y a la historia que a la cultura del espectáculo. Una de las más logradas es la del asesinato de Marat en la bañera.

En Cuba, hace unos días (vean video en post más abajo en este blog) unos estudiantes del ISA decidieron hacer una estatua a Ben Laden. No sabemos si burlándose de él y homenajándolo. Por la postura en la que está parece indicar que es en son de homenaje; aparte, en Cuba no hay ni cera para velas, ¿cómo va a ver cera para una estatua? ¿Cómo se pudo exponer así, y quién lo autorizó? Misterio o ministerio. Sobre todo en Cuba que hasta para tirarse un pedo hay que pedir autorización. Por lo que se desprende que esta estatua obedece a dos cosas: a un interés oficial, o a un ejercicio más de oportunismo de los que tanto se hacen en Cuba.

Es extraño que a unos alumnos del ISA no se les haya ocurrido gastar cera en algo más bello y útil, como homenajear a La Avellaneda, del mismo modo que el Museo de Cera de París homenajeó a Margarite Yourcenar (vean foto), o a José Martí, o a una personalidad cubana. Es raro que hayan escogido a Ben Laden para una obra que viéndola en la posición que está, muerto serenamente encima de una estera, vestido de blanco (que es como le gusta a los árabes que los vistan una vez muertos), la barba impecable, aunque con zapatones del G2, como bien ha señalado Charlie Bravo, antes que hacer una réplica de la Avellaneda vestida de amarillo como en aquel hermoso retrato pintado en su exilio en España. Pero ¿saben lo que pienso? Todo lo último que sale o se hace en aquella isla cuando no es plagio de lo que se hace en el exilio es de un mal gusto monumental. La mierda ésa de cera de Ben Laden es del peor gusto posible que se pueda uno imaginar. Ni a Al Qaeda se le ha ocurrido semejante estupidez.

En cualquier momento, sin embargo, en Miami, en Art Basel o en cualquier otra gran manifestación artística, quien sabe si recibirán a los autores como si se tratara de Agustín Cárdenas, de Jorge Camacho o de Wilfredo Lam.

Pero, les dejo con mi foto en el Museo de Cera, junto a Marguerite Yourcenar, y con un camarero de cera también, que nos brindó champán.

Zoé Valdés.

La entrepierna más famosa del mundo.

ABC.
Escribí sobre Víctor Noir en Café Nostalgia, me alegra encontrar este pequeño artículo sobre lo que es una de las tumbas más célebres del cementerio de Père Lachaise en París. Aunque la leyenda dice más, apunta a que cada noche Victor Noir hace el amor con numerosas invitadas al cementerio; invitadas a las que durante el día les llega una misteriosa señal de su parte. He visto a algunas mujeres encima del bronce del periodista afanadas en obtener placer.

Chocolatico Pérez y su rueda de casino cubano-alemana.

Según me cuentan en Cuba ya muy poca gente baila los bailes clásicos cubanos, ahora todo es perreo y zambumbia, cada vez más p’atrás, y más iguales a los demás… Gracias a Chocolatico Pérez por marcar la diferencia y por continuar con el ritual de los casineros: La Rueda de Casino.