Repito: Castro es castrista. Por Esteban Fernández.

REPITO: CASTRO ES CASTRISTA.

Por Esteban Fernández.

Algunos   de mis amigos discreparon conmigo cuando dije  que Fidel Castro no es   comunista, sino ‘castrista’. Pero yo sigo pensando que es una  equivocación  otorgarle una ideología a quien está muy lejos de poseerla.   Todos los partidos comunistas del  mundo exigen disciplina y obediencia.   Y Castro nunca ha obedecido ni a su madre; y es el rey de los indisciplinados   y de los manipuladores. Es solamente un tremendísimo HIJO DE LA GRAN  PERRA con mentalidad TOTALITARIA.  Internamente Castro no se considera   comunista,  sino que ¡EL COMUNISMO ES ÉL!

No sé la   fecha exacta en que Fidel Castro se preguntó: ¿Quiénes son los mas  despreciables en toda la tierra que pueden ayudarme a cumplir mi   sueño dorado de implantar una dictadura eterna en Cuba y ser un líder en el  ámbito mundial?

En   realidad,  en aquel momento sólo habían dos poderes en el  mundo:   Los Estados Unidos y la U.R.S.S. Y el aspirante a tirano llegó a la conclusión  de que USA ayudaba a los gobiernos dictatoriales hasta un determinado  momento,  y acto seguido,  les retiraba la  cooperación.

A través   de la historia, cuando los Estados Unidos  secunda  las dictaduras,   enseguida comienza a ponerle trabas y condiciones, a exigirles que se  respeten los  derechos humanos y a que se celebren elecciones libres. Y  cuando menos se lo imaginan, ya lo dije antes, les vira los cañones o los  deja en la estacada, como más tarde le hicieron a Fulgencio  Batista.

Entonces  Castro pensó: “Seré un dictador sin el beneplácito de los americanos y a  contrapelo de ellos”. A mí me parece que ese mismo día él concibió la consigna   “Arriba,  abajo, los Yanquis son guanajos”. No tuvo   que pensar mucho ni romperse la cabeza para llegar a la conclusión de  que los únicos en el planeta que le podían servir en sus  planes totalitarios serían los comunistas detrás de la Cortina de   Hierro.

Me parece  estar viendo al desmadrado,  frotándose las manos,  muy orgulloso de   la gran idea  que se le había ocurrido. Y ahí comenzó  un   esfuerzo de captación de ambas partes: Castro tratando de lograr el apoyo de  los “camaradas criollos”   y estos tratando de convertirlo en   un sumiso militante. Era muy difícil asegurar quien camelaba a quien.  Momentáneamente, los ñángaras  ganaban esa pelea por poseer una  organización mundial,  mientras que a Fidel le decían  “Bola de   Churre” sin ningún arrastre político en  la Universidad,  y mucho   menos en el país.

Castro   tenía varios amigos dentro de las filas del Partido Rojo. Uno de ellos,  Alfredo Guevara, parecía que estaba locamente enamorado de él. Y él se dejaba   querer y lo utilizaba como una especie de padrino y  tutor.

Ni por un  solo segundo le pasó por la mente que esos comunistas llegaran a ser sus   jefes. Simplemente quería usarlos para lograr su cometido. Mientras tanto,  Raúl estaba abiertamente incorporado a la causa roja y participando en  el Congreso Internacional de la Juventud Comunista en Viena.

Junto a Alfredo Guevara se fue para Colombia, y ante la muerte de  Jorge Eliécer Gaitán,  participó – siempre evitando el peligro- en los   disturbios  callejeros conocidos como “El Bogotazo”. Al regresar ambos a Cuba, Fidel y Raúl fueron fichados por el BRAC como comunistas. Y cuando eso, el monstruo no tenía ni 21 años de edad.

Iba a la   Universidad con el libro “El Capital” de Carlos Marx debajo del abrazo. Aunque otras veces llevaba Mein Kampf de Hitler de donde sacó la frase de “La Historia me absolverá”. Cada vez que tenía una oportunidad se iba a una librería comunistoide cercana al Alma Mater y allí varios de los viejos bonzos del P.S.P., principalmente Ramón Calcines, le suministraban  libros y propaganda marxista leninista.

Castro se coló en el Partido Ortodoxo,  pero enseguida Eduardo R.  Chibás lo caló y le  tiró bola negra. Se suicida el líder ortodoxo y durante su entierro multitudinario,  Fidel quiso llevar el cadáver a Palacio para lograr la salida de Carlos Prío del poder, pero José Pardo Llada lo bajó de la nube.

Estoy de   acuerdo con todo el que diga que “Las Cadenas vienen de lejos”; Fidel   consiguió el apoyo del comunismo internacional (con recelo de ambas   partes) desde mucho antes del Moncada, pero no es menos cierto que siempre despreció a los comunistas nacionales. Y nunca les perdonó que pactaran con Batista,  ni que tuvieran ministros sin cartera, y mucho menos,  que lo llamaran “Putchista” unos días después del 26 de Julio de   1953.

Y al   final de la jornada, es obvio que la actual momia de comunista no tiene  un pelo. Al contrario, la revista “Forbes” siempre lo coloca   entre los hombres más capitalistas del mundo.

Nota: Este artículo ha sido enviado por su autor, a quien agradezco, para reproducirlo en otro medio debe pedírsele el permiso adecuado. En caso de linkear este post se agradece que la fuente sea indicada.

El Partido Socialista Popular. Por Esteban Fernández.

Por Esteban Fernández.

EL PARTIDO SOCIALISTA POPULAR

Los comunistas en Cuba eran unos viejos camajanes, políticos, y parte integrante de la sociedad cubana. Disfrutaban del bienestar económico de la Isla. Poseían la emisora Mil Diez y el periódico Hoy.

Como, al parecer,  no tenían el menor chance de implantar un régimen rojo en Cuba, los mirábamos de igual a igual y a veces hasta con lástima. Carlos Rafael Rodríguez, los Ordoqui, Ursinio Rojas, Severo Aguirre, Ramón Calcines, Salvador García Agüero, los Escalante, Isidoro Malmierca, Juan Marinello, Lázaro Peña, Blas Roca, eran perfectamente bien aceptados en el país y eran considerados unos politiqueros más. La población no los creía peligrosos y desconocía -como ya les he dicho con anterioridad- el ala secreta, siniestra y violenta dirigida por Fabio Grobart, Victor Piña, Osvaldo Sánchez entre otros perversos personajes.

De pronto los comunistas se enteran que hay un “muchachón loco” encaramado en la Sierra Maestra y llegan a la errónea conclusión de que, a través de él, podían lograr implantar en la nación cubana el sistema que tanto añoraban. Y ser ellos sus jefes… Tremendo fallo de su parte.

“¿Qué tú crees de este tipo?” se preguntaban unos a otros. Alguien dijo: “Este es el tipo que atacó al Moncada mientras nosotros celebrabamos el cumpleaños del compañero Blas Roca”… Algunos ya lo conocían de atrás, como Alfredo Guevara, de la época del bonche universitario. Y todos estuvieron de acuerdo en que “se trata de una persona inexperta, ambiciosa, capaz de cualquier cosa,  joven, idealista, carismático, y que pudiera ser como un muñeco de plastilina en nuestras manos”…

Se preguntaban: “¿Quién entre nosotros tiene el poder de convencimiento, la labia,  para hablar con él?” Y al fin, se pusieron de acuerdo en que Carlos Rafael Rodríguez era el emisario ideal para tal empresa…

Jamás pensaron que la tarea iba a ser tan “fácil”. Cuando Carlos Rafael bajó de la montaña hasta brindaron con champán. Había cumplido con su cometido; Cuba sería comunista, ellos serían gobernantes, y Fidel era un “muchachito recién nacido al cual ellos le cambiarían el pañal y le darían leche en pomo”.

Allá, en lo más alto del Pico Turquino, Fidel se quedó muerto de la risa. Recibiría el apoyo del comunismo internacional -que ya con anterioridad le había prometido Osvaldo Sánchez- a la hora del triunfo, ya estaba seguro de poder implantar una dictadura en Cuba, y además,  contaba con un nuevo grupo de subalternos encabezado por Carlos Rafael.

Ni por la cabeza les pasó a los experimentados y ladinos dirigentes del Partido Socialista Popular que lo que habían hecho era dejar entrar una hiena en la casa.

Como Fidel sabía de comunismo lo mismo que usted y yo sabemos de cómo  hacerle una operación de cerebro a un enfermo grave, les concedió  cierta beligerancia al principio de la dictadura. Tanto fue así,  que nosotros protestábamos de que “los comunistas se están cogiendo todo aquí”… Recuerdo que esa fue la causa de la renuncia de varios comandantes rebeldes.

Cuando le planteaban el tema a Fidel, él se reía y contestaba: “No se preocupen que el día que yo me ponga bravo los barro a todos del mapa”. Desde luego, no lo creíamos, pero no estaba mintiendo. Y cumplió esa promesa cuando el juicio de Marquito Rodríguez y la “micro-fracción”…

De esa verdad se enteraron los comunistas primero que nosotros, porque ya para el mes de octubre de 1959  comenzaron a darse cuenta que ellos se habían convertido en unos testaferros de categoría, pero sirvientes al fin y al cabo. Tenían cargos importantes en las O.R.I., sus conocimientos eran usados,  se utilizaron los contactos que tenían con la Unión Soviética, y  participaron de las reuniones en las altas esferas del gobierno para establecer el sistema comunista en la Isla. Hasta ahí llegó la pantomima…

Al principio fueron tan incautos que hubo instantes en que se creyeron que de verdad “habían llegado a su meta”… Sus dudas comenzaron porque ANTE LA PRESENCIA DE FIDEL eran simple y llanamente unos lacayos, unos “corre-ve-y-dile”, unos criados de tercera categoría.

El pueblo de Cuba consideraba que los comunistas eran dueños del país, pero en la intimidad el dictador los rebajaba, los utilizaba, los despreciaba y los maltrataba…

A los comunistas de la vieja guardia les fracasaron todos sus planes, el tirano los traicionó y los usó como a tantos otros,  y en conclusión, se cogieron los traseros con la puerta sin poder alcanzar su objetivo. Al final de la jornada, unos fueron canchanchanes del tirano, otros como Edith García Buchaca, sufrieron prisión domiciliaria. Y todos, con pavor y desilusion, descubrieron que Castro era única y exclusivamente fidelista.

Fue exactamente el 26 de marzo de 1962, en una comparecencia televisiva que los acusó públicamente de sectaristas y los hizo polvo y cenizas.

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De la eternidad de los escritores, de los olvidados dictadores, y del provincianismo de los panfleteros.

DE LA ETERNIDAD DE LOS ESCRITORES, DE LOS OLVIDADOS DICTADORES, Y DEL PROVINCIANISMO DE LOS PANFLETEROS.

No sé en Estados Unidos y más específicamente en Miami, pero en los cementerios franceses, sobre todo en los parisinos, sobresalen los monumentos a los escritores; una gran mayoría de ellos se enfrentó políticamente, a través de su pluma, al poder social y político, haya sido durante la 1ra Guerra Mundial o durante la Segunda, la llamada Gran Guerra o Drôle de Guerre, o mucho antes, en otras etapas históricas. También existe el monumento llamado El Panteón de los Hombres y Mujeres Ilustres donde reposan los restos de grandes hombres y mujeres que dedicaron su existencia a la escritura, a la literatura y a la política, y que a través de ella dejaron claro su desacuerdo con el poder político imperante en cada una de sus épocas, como testigos valientes y honestos.

El Panteón es uno de los lugares más imponentes de Francia. Situado en el corazón del barrio latino, sobre una de las lomas de Saint-Germain-des-Prés, es una construcción neoclásica. En la cripta principal se encuentran las siguientes personalidades: Voltaire, Rousseau, Víctor Hugo, Marat (retirado en 1794), Émile Zola, Jean Moulin, Soufflot (arquitecto del mismo edificio neoclásico), Louis Braille, Marie Curie, entre otros añadidos posteriormente.

En el 2002 fui una de los invitados de honor por el presidente Jacques Chirac a la ceremonia de alojamiento del féretro y bienvenida de Alejandro Dumas, autor de Los Tres Mosqueteros; yo vivo junto al antiguo Cuartel de los Mosqueteros, hoy Cuartel de la Guardia Republicana, y he leído todo Dumas en español y en francés. Para mí fue muy emocionante participar de semejante reconocimiento a un escritor que pintó con su pluma, a modo de aventura quizá, el poder político de la época en que le tocó vivir, aunque de manera corrosiva y audaz. Nunca olvidaré cuando Chirac estrechó mi mano y pronunció: “Gracias por su obra y por todo lo que ama usted a Cuba”. Fue una deferencia que tuvo con pocos, lo que agradezco, y que conste que no soy chiraquiana empedernida ni la cabeza de un guanajo.

Es probable que mucha gente haya olvidado el momento histórico en el que Víctor Hugo decide marcharse al exilio, durante Napoleón III y el golpe de estado de 1851. Muy poca gente recuerda a Napoleón III, pero los textos de Víctor Hugo, escritos en el exilio, entre los que se encuentra un bellísimo artículo dedicado a las mujeres cubanas, son inolvidables para los millones de lectores que aman la obra del autor de Los Miserables, y de una poesía espléndida, robusta, amorosa, social, política. Hay un cordón muy visible que une a Hugo con José Martí, su sinceridad poética y política, otro ejemplo de un escritor que dejó una obra lírica y social de cuya magnitud nadie duda. Junto a esa obra cualquier peripecia polítiquera o malabarismo guerrerista queda muy por debajo. Ahí están las ideas, la obra, la eternidad.

Lo mismo ocurre con Émile Zola. Es más, la gran enormidad de lectores que tuvo su Yo Acuso, llevado al cine y al teatro, mucho más tarde, quedó más subyugada por la belleza literaria y política del texto, que ha transcendido el caso Alfred Dreyfus, para convertirse en panfleto adaptable a cualquier otra situación histórica. Yo misma lo utilicé para escribir el primer capítulo de La Ficción Fidel. Todos recuerdan a Alfred Dreyfus por el Yo Acuso de Émile Zola quien también escribió Naná, Germinal, y una serie de novelas donde reflejaba la situación social y política de una época convulsa económicamente. ¿Recuerda alguien los nombres de los lugares-tenientes y militarotes de la trama? Ni por asomo.

Podría citar además a Henri-Marie Beyle, Stendhal, sus dos novelas esenciales El rojo y el negro, La Cartuja de Parma, obras realistas, cuya historia esencialmente política trascendió a través de la literatura y de la posición de clase de su autor. Podría citar infinidad de autores, que tratando el tema político se convirtieron en verdaderos baluartes de la eternidad literaria, mientras los jefecitos militares, los dictadores, y lo que es peor a veces, sus provincianos panfletarios alcanzaron verdadera celebridad cuando estos escritores, siendo incluso sus víctimas, los mencionaron en sus obras.

Sin ir tan lejos en el tiempo. El dictador Francisco Franco se vanagloriaba de haber dejado todo amarradito, en cuanto se murió, todo se fue al garete. Hoy la gente lee a Federico García Lorca, se escriben libros sobre él, se estudia en las escuelas como una de las primerísimas figuras de la cultura universal, lo mismo sucede con Luis Cernuda. El dictador se fue a bolina, y cuando se menciona es para decir, por ejemplo, lo siguiente: “El gran poeta Federico García Lorca, asesinado por el dictador Franco”.

En la Abadía de Westminster, como en el Panteón en París donde también se encuentran Foucault y su péndulo (y si leyeron la novela de Umberto Eco, ya me dirán ustedes), se hace cola para visitar las tumbas de los escritores. Todavía no he visto una sola cola para visitar las tumbas de los dictadores. Una única tumba de carácter imperial, e histórico, claro, es tan visitada en París, en el verano y por turistas, la de Napoleón Bonaparte, y hay que observarla desde arriba y siempre bajando la cabeza, inclinando el mentón ante el pomposo féretro de maderas preciosas, donde para colocar una flor hay que ser contorsionista, lo que por además está prohibido. Viví la experiencia cuando en los años ochenta alguien me dio la tarea de colocar una rosa roja encima del ataúd, lo hice casi encaramándome en una columna, terminé por lanzarla, lo que me acarreó un regaño de los guardianes.

Las tumbas de los escritores, sencillas, adonde muy fácilmente se pueden llevar flores, y lo que sea, cartas, retratos, lápices, siempre rebosan de admiradores provenientes del mundo entero.

Todo lo que hemos leído recientemente sobre el fascismo y el comunismo en Hungría nació de la pluma de Sándor Márai, sus novelas, sus extraordinarios diarios, constituyen la documentación más valiosa sobre esos dos períodos deprimentes vividos de primera mano por el escritor. ¿Quién se acuerda de lo que hicieron los nombres de tal o más cual nazi, aunque deberíamos, o de menganito o zutanejo dictador comunista? Sólo se acuerdan y rinden pleitesía los gacetilleros y panfleteros provincianos, que faltos de talentos para llegar a ser escritores, deben todavía hacer genuflexiones, con la lengua afuera, frente a los pocos y torpes y feos monumentos que han quedado rezagados, cagados por las auras tiñosas, en los parques del olvido.

En el 2009, ganó el Premio Nobel de Literatura la escritora rumano-alemana Herta Müller, al igual que el húngaro Sándor Márai, su obra da cuenta del fascismo y del comunismo. Sus palabras durante el recibimiento del Premio Nobel son de una integridad poética y política apabullantes, las que desbaratan cualquier discurso dicho o habido por decir, del más elocuente de los dictadores, que también los ha habido y hay. Pocas veces se han oído en los salones suecos del Nobel verdades tan aplastantes, por justas y hermosas. Inolvidables, eternas. Y por el contrario, sólo recordamos la labor ignominiosa y oscura de los dictadores cuando una escritora o un escritor como Herta Müller las recuerdan con palabras que iluminan al universo, y abren las entendederas de millones de seres humanos.

Vladimir Nabokov, Aleksandr Issaïévitch Soljenitsyne, un gran número de escritores rusos siguen siendo homenajeados hoy, sus obras continúan reeditándose. Archipiélago Goulag se estudia en las escuelas (gracias al trabajo de su viuda), aunque por ediciones breves, dada la enormidad de la obra. Todavía en Europa la gente sabe lo que es la gran literatura, la literatura del sufrimiento, y la de la fuerza y la belleza de los seres humanos, porque su lucha es el combate cotidiano por la vida, por la resistencia, por la supervivencia. Una de las más grandes emociones que he vivido fue cuando mi hija trajo un libro escolar, y en él se citaban novelas mías. Es la razón por la que he sido invitada en tantas ocasiones a hablar de la Cuba que yo viví, como escritora, como sobreviviente del castro-comunismo, acerca de los procesos dobles que se producen en los seres acorralados por el miedo y la ira. Mi experiencia, les digo, es que muy pocos estudiantes se interesan en los dictadores que mal gobiernan Cuba o cualquier otro país, lo único que les interesa es que les hable de cómo es el país, de cómo la gente hace para tumbar a la tiranía, pero con su resistencia diaria…  Y de cómo somos como escritores, como personas. Y esto es así porque el ser humano verdadero, el no viciado, tiene un poder absoluto para discernir entre el deseo y la penumbra, y saben que el arte, la literatura, la escritura, serán siempre eternos, y que el poder político, las tiranías, todas se hunden en su propia grisura, en su fealdad, masticados por los cachetes abofados y grotescamente peludos de sus panfletarios súbditos. Todas quedan al campo. Miren a Mao, ¿quién se acuerda de Mao? Sólo cuando una joven novelista China cuenta en una novela la experiencia de su madre en los campos de trabajo forzado. ¿Quién se acuerda de Tito? Sólo cuando la búlgara Rouja Lazarova escribe Mausoleo, y sigue y seguirá escribiendo porque la palabra es infinita, eterna, lo que es igual al libro, a la obra. Una obra de reconstrucción humana.

¿Quién me puede citar un solo discurso de Pinochet, ahora, eso sí, estoy segura de que muchos podrán citar a Pablo Neruda y a Gabriela Mistral? La obra de Guillermo Cabrera Infante, la de Lydia Cabrera, la de Reinaldo Arenas, y la de tantos otros escritores cubanos, constituyen la verdadera memoria de Cuba, la de antes, y la de después, incluso la del horror.

Resulta cuando menos curioso que ese tipo de crítico o columnista panfletario provinciano no piense lo mismo de los escritores que alaban al régimen, y que de forma sumisa, a ellos sí los considere inmortales, tal como considera imperecederos a los dictadores. Será entonces de este modo porque él, y ésos, son la pata de una misma mesa. Una mesa, sin duda, carcomida por el comején del odio, de la amargura y de la envidia.

Zoé Valdés.

Nota: Este texto no deberá ser reproducido sin mi autorización, en caso de ser linkeado agradecería que se reconociera la fuente.

El cubano se ofrece. Iván Cañas. La maqueta en el Museo Reina Sofía de Madrid.

El Museo Reina Sofía de Madrid, ha adquirido, para su colección permanente, la maqueta del primer libro del fotógrafo cubano Iván Cañas, “El Cubano se Ofrece”.
“Jamas pensé que aquel proyecto que realicé hace ya 42 años, con la asesoría y la luz de mi maestro Raúl Martínez, iba a tener un destino tan hermoso. El tiempo ha sido implacable en su paso raudo y veloz, y me complace saber que quizás lo más significativo de mi obra no quedará sepultado en una fría y triste gaveta.
Hubiera preferido- desde luego- que este reconocimiento me hubiera llegado desde mi patria, la protagonista de “El Cubano se Ofrece“, pero el destino quizo que fuera en la tierra de mis abuelos.
Reciban con esta noticia mi abrazo sempiterno……
Vuestro…….Iván.”

Laura, Dama de Blanco. Canción de Jorge Luis Piloto, interpretada por Amaury (El Bueno) Gutiérrez.

Hola amigos, aquí les estoy enviando mi más reciente composición “Laura Dama de Blanco”, dedicada a Laura Pollán, fundadora de las Damas de Blanco, mujeres cubanas que desde el 2003 caminan cada domingo las calles de La Habana en protesta por la detención de sus esposos, hijos , hermanos, detenidos y condenados a muchos años en Cuba por solo pensar y expresar su opinión contraria a la dictadura de los Castro.

Finalmente fueron liberados despues de 7 años de cárcel y la mayoría fueron deportados a España, pero las Damas de Blanco siguieron caminando cada domingo demandando derechos humanos para todos los cubanos, pero han sido agredidas con turbas organizadas por la dictadura recibiendo golpizas y humillaciones hasta llegar al colmo de pinchar a algunas de ellas con jeringas, de lo cual se sospecha que Laura Pollán murió a causa de una de estas inoculaciones durante las confrontaciones callejeras.

Éste es mi grito de  denuncia para que el mundo no siga mirando hacia otro lado cuando se trata de Cuba.

La cancion esta interpretada magistralmente  por mi hermano Amaury Gutiérrez.

Enviénsela a todos sus amigos y contactos si se identifican con esta causa.

Un abrazo,

Jorge Luis Piloto.


(Amabilidad del autor y del intérprete).

Guillermo Rodríguez Rivera critica situación de prensa en Cuba y llama a cambiar su sistema.

El Nuevo Herald.

Guillermo Rodríguez Rivera es un ensayista, escritor, profesor de la universidad de La Habana, lo tuve como profesor en la Facultad de Filología. Publicó toda su vida en la prensa cubana, una prensa que no fue, durante una época, tan notoriamente mala, precisamente por las firmas que tenía, pero a la que el régimen siempre censuró, manipuló a su antojo, y terminó por acabarla cuando esas firmas fueron abandonando el país y la mayoría de ellas murieron en Cuba o fuera de la isla. Muchos periodistas debieron plegarse a los dictámenes de la dictadura para poder resistir. Y la mediocridad y el cretinismo campearon por sus respetos.

Guillermo Rodríguez Rivera se despierta tarde, lo hace en el blog de Silvio Rodríguez, y claro, en lugar de pedir libertad y democracia, demanda cambios en la prensa cubana.

Recuerdo a inicios de mi exilio, yo presentaba una novela en una librería del 14ème en París, cuando mi antiguo profesor, al que yo consideraba una buena persona, se apareció por allí, nos saludamos; yo fui a saludarlo, mejor dicho, normalmente, él se encontraba afuera, como si no se atreviera a entrar en la librería, y me saludó de manera fría. Después me comentaron que se dedicaba a desmentir todo lo que yo decía sobre los acontecimientos políticos en Cuba. No lo dudo, fueron varias las personas que me lo aseguraron, sin conocerse entre ellas. Y no ha sido el único, ni el más virulento.

El tiempo ha terminado por darme la razón, en parte, por supuesto. Pero toda esta gente que critica aquí y allá, de a poco, dando la impresión de que estas críticas forman parte de la apertura del raulismo y que son autorizadas, deberían de una vez unirse a las voces de libertad y democracia para Cuba, aunque no creo que sea posible. No fue posible bajo el nazismo, tampoco bajo el comunismo, el oportunismo siempre tuvo mayoría bajo los regímenes del horror.

Diecisiete años más tarde, Cuba está muchísimo peor de lo que la dejé, la mayor parte de los cubanos valiosos se ha ido al exilio, y los que quedan dentro, pocos, o viven como millonarios o viven en la miseria más demoledora, la desigualdad es cada vez más chocante, y la miseria es abrumadora. Pedir que la prensa debe cambiar, me parece de un cinismo perturbador, lo que debe cambiar de una vez y por todas es el gobierno de los Castro, porque se tienen que ir de una vez, y dejarle el poder a los demócratas, para que en Cuba la gente vuelva a vivir de manera normal, como vive la mayoría de los seres humanos en el mundo.

Guillermo Rodríguez Rivera ataca la mentalidad de la burocracia, sin preguntarse quién engendró esa misma burocracia, quiénes sembraron el terror en las mentes de los cubanos, paralizándolas. Más adelante salva a Raúl Castro, considerándolo como un reformador que alienta a los cambios, a los que, al parecer, la burocracia se niega. ¡Por favor! Rodríguez Rivera una vez más le hace el juego al régimen, comportándose como el típico intelectual que visto desde afuera por los extranjeros pasa como disidente, y además al pronunciarse de la manera que lo hace, claramente a favor del raulismo lo avala como promotor del cambio, vendiendo de este modo la misma falsedad, la mentira, todavía más sutilizada.

¿Qué cambios puede haber en lo que ha sido una sucesión dinástico castrocomunista, de hermano a hermano? ¡Y qué hermanos, ambos con las manos manchadas de la sangre de los cubanos, y de africanos, y de allá donde se metieron a hacer la guerra! Es una pena que un hombre brillante siga comportándose de tal modo, en su vejez, y que en lugar de salvarse honestamente, hunda más sus manos en la mugre de la tiranía, de manera deshonrosa. Todavía habla de “revolución”, ¿a estas alturas? ¿Qué revolución dura 53 años? ¿Cómo puede un  intelectual de su talla continuar con esa retórica de la idiotez y de la mediocridad, por no decir del vandalismo y de la crueldad?

El artículo no lo publicó Granma, aunque hubiera cabido perfectamente, sin embargo ahora estos representantes del raulismo prefieren ser leídos por los que compran El Nuevo Herald, en Miami. La tarea es invadir Miami, sin duda alguna. Ya lo sabemos.

Zoé Valdés.

Nota: Este artículo no debe ser reproducido sin mi autorización. En caso de que sea linkeado deberá citarse la fuente, lo que agradezco.

Embargo américain: Cuba se réjouit de la “victoire écrassante” à l’ONU.

Según Le Parisien, Cuba se congratula de la victoria aplastante por el voto casi unánime en la ONU en contra del embargo norteamericano.

Pues claro, si hasta los disidentes más renombrados dentro de la isla abogan por el levantamiento del embargo norteamericano ignorando que Cuba comercia con el mundo entero y que Estados Unidos es su cuarto socio comercial, lo que no ha mejorado para nada las condiciones de vida de los cubanos, ni ha llevado la libertad ni la democracia a la isla; o sea, que esos diz que disidentes se colocan a favor de la posición de la dictadura, cómo no va a haber casi unanimidad.

Me parece vergonzoso. Después que no se quejen cuando el pueblo destripe en las calles a los dos viejos tiranos.

Imitación a la vida, y el fenómeno lingüístico que causó en Cuba. Por Miriam Gómez.

A finales del año 1934 la Universal estrenó su film Imitation of Life dirigido por J. M Stahl, protagonizado por  Claudette Colbert y dos o tres actores antes que Louise Beavers; señalo a Louise Beaver porque fue el personaje de Louise Beaver Delilah Johnson quien causó una conmoción en Cuba que solo se puede comparar a Mamá Dolores en El derecho de nacer de Felix B. Cagnet muchos años después.
La tragedia de Delilah una negra, negra, que al tener una hija con un hombre mucho más claro que ella aunque no blanco,  nacerle luciendo blanca, no aceptar su raza y negar la hija a esa madre cuyo dolor causó ríos de lágrimas en los cines de toda Cuba. Y ahora que menciono los ríos de lágrimas, no lo hago por gusto, lo hago por esa maravillosa Julie London y su Cry Me A River:
Pero volvamos a Imitation of Life: Esa hija que no quería ser negra,  que negaba a su madre y solo quería estar entre blancos, se llamaba Peola. Ese nombre piola o piolo (debido a su pronunciación en inglés) pasó al lenguaje cubano como un calificativo, despreciable para todos los cubanos, negros y blancos.
Miriam Gómez.
La película se puede ver entera en you tube, por partes. Existe un paquete o cofre con las dos versiones de Imitation of Life en The Franchise Collection, contiene dos dvd la del 34 y la del 59 con Lana Turner y Juanita Moore,  dirigida por Douglas Sirk.
(Amabilidad de la autora).

¿Sorpresa por la muerte de Laura Pollán? Por Esteban Fernández.

¿SORPRESA POR LA MUERTE DE LAURA POLLÁN?

Apoyo todas las reacciones negativas ante la muerte de Laura Pollán. Con la única que estoy en desacuerdo es con la de SORPRESA porque la dejaron morir  o la mataron.

 

¿Contra quiénes creen que estamos luchando en una guerra desigual desde hace más de 52 años? ¿Contra los Boy Scouts de América? No, mis amigos: esta contienda es contra la pandilla de hijos de perras y asesinos más grande del mundo.

 

Son matarifes adoctrinados hasta sus médulas. Sofisticados en la maldad,  en el engaño, y en la infiltración. Los que ellos consideren adversarios no pueden ni coger  una neumonía porque les dificultan hasta conseguir una penicilina.

 

Aquello es -en la forma  en que se plantea- una lucha de león contra mono amarrado. Es como si en el medio de una jungla llegan unos niños recién nacidos gateando y sé ponen a molestar a una manada de tigres hambrientos y sedientos de sangre humana.

 

Sinceramente, los que discrepan del régimen públicamente deben huirle hasta  a que un quiropedista del Ministerio del Interior trate de curarle un juanete.  Hay mucha gente, aquí y allá, que no acaba de entender y asimilar la intrínseca maldad de los hermanos Castro y sus perros de presa.

 

Pregúntenle a Cary Roque, a Iliana Curra, a Alicia del Busto, y a todas las ex presas políticas, las barbaridades que cometieron con ellas. Los esbirros siempre han estado jugando “al duro y sin guante” y muchos creen que por las buenas se puede combatir aquello. Y los bárbaros son tan desmadrados que no quieren aceptar ni ese modo de discrepar. Ni aunque sea pacífico.

 

En mi humilde opinión a Laura Pollán la quitaron de en medio. Porque esta cubana ya les estaba cayendo mal a ellos. Prácticamente yo puedo imaginarme perfectamente a Fidel y a Raúl Castro gritando: “¡Déjensela que se muera, y si pueden acelerar su muerte mejor!”…

 

O ¿es que hay alguien tan estúpido en el planeta tierra que cree que la asistencia médica que le dieron a  Laura Pollán es parecida a la que recibieron Fidel Castro y Hugo Chávez?…

 

Yo les aseguro y les juro que si Mariela Castro Espín o Dalia Soto del Valle hubieran tenido exactamente las mismas enfermedades que Laura Pollán estuvieran vivitas y coleando. A las dos semanas hubieran salido del CIMEQ rozagantes y saludables.

 

La tiranía castrista ha sido desastrosa para la nación cubana, ha fracasado en todo, pero ha perfeccionado la maquinaria trituradora de seres humanos.  Te captan, te neutralizan, te asustan o te trituran. Y tal parece que a Laura no pudieron captarla ni neutralizarla ni acobardarla, y tampoco consiguieron desterrarla, pues entonces utilizaron la opción que más resultados les ha dado: acabar con ella.

 

Y encima de todo yo considero que fue tremenda injusticia la que hicieron con Laura Pollán. Porque esta dama no estaba poniendo petardos en La Habana, ni matando milicianos en emboscadas, ni nada parecido. Sólo protestaba serenamente caminado por las calles rumbo a la Iglesia. Fíjense lo que les voy a decir: si a mí me asesinan, me ponen una bomba en el carro como le hicieron a Rolando Masferrer, sería un crimen  PERO NO UNA INJUSTICIA.  Porque si yo tuviera un chance barría del mapa a los castristas.  Por lo tanto, si ellos lo hacen conmigo que nadie se queje. Pero con esta señora si que ha sido una barbaridad lo que han hecho.

 

Que sirva esta salvajada  para que todos los que no lo sabían que se enteren, que acaben de reconocer y entender que el régimen castrista es el más perverso del Orbe. Y que los asesinos no solamente son unos matones profesionales sino que también son siquiatras, médicos, enfermeros y de cuanto el diablo creó en Cuba. Entre esa gentuza no hay Juramento de Hipócrates sino miedo a Fidel.  Y el día en que Cuba sea libre tenemos que esclarecer el asesinato de Laura Pollán entre miles más…        .

 

(Amabilidad del autor).

Cubita la bella! Por Esteban Fernández.

¡CUBITA LA BELLA!

por Esteban  Fernández

Casi todos los cubanos, sin lugar a dudas, al escuchar el himno, ver nuestra bandera y nuestro escudo se emocionan intensamente. Eso es normal.. Sin embargo, también una vieja película de cowboy (sobre todo las de Hopalong Cassidy), ver un episodio del abogado Perry Maso (Raymond Burr) y I LOVE LUCY, nos lleva inevitablemente a la nostalgia por la televisión que  veíamos en la Isla.

La foto del Tocororo, pensar en un  azulejo revolotendo en un solar yermo nos hace recordar a la Patria perdida, y que alguien simplemente diga: “Pon tu pensamiento en mí”  ya eso es suficiente para acordarnos de “Clavelito” y del país añorado.

Sólo hay que mencionar delante de nosotros a “Roldán el Temerario, a Leonardo Moncada, Taguaurí y su pantera roja Yeti, Cruz Diablo, a Bacallao bailando un cha cha chá con la orquesta Aragón, a Kalixto Kilowatt, al hombre de la Casa Prado, a Tinguaro, a Salmoyedo, al Cesante, a Popa” e ifso facto “estamos en Cuba”.

Vemos un Chevrolet del año 57, un Buick del 56 y la mente retrocede 50 años en un segundo. Un palo de trapear, un cielo estrellado, un poema de Ernesto Montaner, un arbolito de Navidad, un paisaje, el sabor de una guayaba verde con sal, ver a una persona tirando un cubo de agua para la calle un 31 de diciembre nos llevan a recordar aquel pasado cubano. Recordar melodías de los cantantes Barbarito Diez o Vicentico Valdés por Radio Progreso “La Onda de la Alegría” o la mención del joturo guantanamero, nos montan en una “cápsula espacial” rumbo a Cuba.

Un trago de guarapo y “ya nos retrotraemos al pasado”. ¿Usted nunca se ha tomado una cucharada de melao de caña, cierra los ojos, y se siente como que ha retrocedido 50 años atrás y se encuentra en medio de un central azucarero cubano?

Recordar al dominicano Alberto ”El negrito del Batey” Beltrán, al chileno Lucho Gatica, al Niño de Utrera, los payasos españoles “Gaby, Fofó y Miliki” nos traslada a Cuba. Alguien dice “¿Dónde me pongo?” y recordamos al argentino Pepe Biondi y a Cuba. Lo mismo nos pasa con la canadiense Vitola ”la que se defiende sola”. Dígame la verdad ¿usted puede escuchar el trinar de un sinsonte, ver a un colibrí, tomarse un Mojito, escuchar las palabras Baracutey, Guaracabuya, Siboney, Siguaraya, sin que le dé “un ataque de cubanía?

Mencione delante de un anciano cubano al Stadium del Cerro, al Río Cauto, la Bahía de Nipe, el rocío mañanero, a la C.M.Q., al Congo de Catalina, a la Manzana de Gómez, al Focsa, al Bidet de Paulina, al Cristo de La Habana, a La Virgen del Camino, al Aeropuerto José Martí, el río Yayabo, los panques de Jamaica,  y sus corazones brincan de alegría.

Una luciérnaga, la imagen de San Lázaro, una rosa blanca, una luna llena  reflejada en el océano, un viejo y deteriorado  radio RCA VICTOR, una lagartija, un grillo,  los muñequitos de El Pájaro Loco y La Pequeña Lulú, una carriola, unos mamoncillos, un batido de leche malteada, una barra de  dulce guayaba, una mata de chirimoya, de anón o  de guanábana, escuchar el grito de Tarzán, todo nos recuerda a la Cuba del pasado glorioso.

Unas viejas películas de Miguel Aceves Mejía, de Pedro Vargas, de Pedro Infante, de Tin Tan, de Cantinflas de Tom Mix, Roy Rogers, Tony Curtis, Rock Hudson, Johnny  Weissmuller, Bill Halley con su guitarra cantando “Al compás del reloj”, llevan nuestras  mentes a los cines habaneros. Un buen helado de mantecado y ¡ya estamos en Santiago de las Vegas!

Unos niños en un parque jugando a la viola, una gaviota volando sobre el mar, el canto de un gallo al amanecer, el zumbido de una abeja, una amenazadora avispa, una Montaña Rusa, un cachumbambé, un “tío vivo”, el olor a chapapote, una carroza en un carnaval, alguien  tirando una serpentina, una cucharada de azúcar  prieta,  el olor de un Habano, Gaspar, Melchor y Baltazar, las aguas cristalinas de un río, un aguacero, un rayo, un trueno, el ulular de una lechuza, los dados del  cubilete, una guayabera, un machete Collins, Cachucha y Ramón, una maltrecha foto del Caballero de París y 14 mil cosas mas nos recuerda a Cuba. ¡Casi siempre en los corazones, en las  almas y en los cerebros de los  cubanos!

(Amabilidad del autor).

Diálogo Integral entrevistó al poeta Ernesto Díaz Rodríguez, secretario general de Alpha 66, quien además responde a Miguel Fernández Díaz.

Visto en Diálogo Integral

RESPUESTA DE ALPHA 66 A UN MALAGRADECIDO

 Por
Ernesto Díaz Rodríguez

Secretario general de Alpha 66

En el mundo, de la misma forma que hay personas que llevan en su frente la estrella del decoro y la dignidad, hay otras que llevan sal y lodo, y viven atrapados en un charco de mediocridad, embriagados por su propia pestilencia.  Representan, aunque físicamente hayan saltado hacia el lado del muro donde se respira libertad, el ideal de odio y de maldad que inspiraba en sus acciones al aventurero Che Guevara. En esencia son el “Hombre Nuevo”, sin rostro y sin
pantalones, que crearon en los laboratorios de los Castro para  que sirvieran de esclavos, dentro y fuera de Cuba, a su macabra Revolución. Y hoy, precisamente, a uno de esos hombres
nuevos quiero dedicar estas líneas, en respuesta a su infortunado artículo, que con fecha 29-09-2011 apareció publicado en CARTA DE  CUBA bajo el título Alpha 66: indagación del choteo. Me refiero a Miguel Fernández-Díaz.

No es difícil, distinguido señor Fernández-Díaz, descubrir la vileza y la carencia de principios éticos y morales con que usted se desnuda en el mencionado artículo, para danzar en grotesco espectáculo de servilismo a  quienes durante más de 52 años han venido asesinando a lo mejor de la juventud cubana y sumiendo a nuestra infeliz población en la más espantosa de las miserias. Se me antoja pensar que mucho más  allá de su vocación de escritor su talento pudiera haber servido de inspiración para una nueva versión, ridiculizada por su irreal fantasía, del “valet” de Alicia Alonso.

Con un total desconocimiento de la historia, en la elaboración de juicios fundamentados en la propaganda castrista, usted enjuicia de una forma burlesca a la organización que más ha luchado por reconquistar la libertad  de su pueblo. Sepa que Alpha 66 representa la dignidad que a usted le fue arrebatada por la tiranía castrista y que aún no ha podido recobrar porque no ha tenido el coraje de levantarse sobre sus propias ruinas. No es reptando ni hincado de rodillas la mejor forma de lograrlo. Es cerrando el puño con firmeza, decidido a exigir los derechos que como seres humanos nos corresponden, no mendigando magras simpatías
de quienes continuarán despreciándolo porque no se conforman con sus malabarismos en la cuerda floja.

Los que un día desembarcaron en las costas de Cuba para enfrentar su pecho a las balas de la tiranía en admirable gesto de heroísmo y con su sangre regaron la semilla de la libertad, merecen admiración, respeto y gratitud. Le invito a ponerse usted del lado de la razón, que es ponerse de
pie junto a los anhelos de su pueblo; del lado de los que luchamos con valor, de los héroes que han muerto con honor ante el paredón gritando “¡Viva Cuba Libre! ¡Viva cristo Rey!” y de los que han dado su vida, enfrentando al enemigo en combates desiguales, dejando atrás comodidades y el entrañable calor de su familia. Le invito, sí, aunque no lo merezca, a una sabia reflexión, situándose al lado de los hombres de decoro y no  de los cobardes y de los que, directa o indirectamente, en inútil servilismo y triste detrimento de su propia dignidad prestan flacos servicios a la más prolongada y horrenda dictadura que ha padecido en toda su historia  América Latina.

Nuestro gran José Martí dijo en una ocasión: “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que le roban a los pueblos sus libertades, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados”. En Alpha 66 está el ideario del Apóstol de nuestra independencia, y sus enseñanzas son el faro que nos guía, la estrella que nos ilumina. Por eso a pesar de las adversidades somos vencedores. Vencedores en la razón, en la fe y en el espíritu. Y continuaremos la lucha sin claudicaciones, en la búsqueda irrenunciable de la felicidad y anhelos de paz y de libertad del
pueblo de Cuba, sin importarnos el sacrificio ni las agonías padecidas durante 50 años, ni los viles enjuiciamientos de los malagradecidos.

Ernesto Díaz Rodríguez.

(Amabilidad del autor).

Décimo aniversario del Salón del Libro de Besançon.

Fue un verdadero honor encontrarme este fin de semana entre los escritores invitados al Salón del Libro de Besançon, que cumplió su décimo aniversario. Felicito a todos los organizadores, editores, representantes, y equipo de apoyo, y agradezco con todo cariño la invitación.

¡Cambio todos los tarecos por la libertad de Cuba! Por Esteban Fernández.

¡CAMBIO TODOS LOS TARECOS POR LA LIBERTAD DE CUBA!

por Esteban Fernández

Lo que en Cuba era un lujo aquí resulta una necesidad. El carro, por ejemplo, era un lujo. Yo conocí a muchísimos hombres que vivieron felices y muy tranquilos durante toda una vida y jamás tocaron el timón de un automóvil.

Sin embargo, aquí es completamente imposible vivir sin (por lo menos) un carro. El automóvil es una necesidad perentoria. Se necesita carro para trabajar, para hacer los mandados, para poder convidar a una muchacha a pasear y hasta para ir a la esquina.

El otro día un amigo me dijo: “¡Chico, tengo tremendo problema, se rompió el carro de mi señora, y la verdad es que nosotros con un solo carro en mi casa no podemos vivir!”.

El teléfono es otro artefacto que jamás fue una necesidad en Cuba. Yo podía pararme en la puerta de mi casa y dar un grito y todo el pueblo lo escuchaba. Aquí el teléfono se descompone por dos días y nos parece que es una tragedia. Aquí hay que tener dos o tres teléfonos en la casa, una línea particular para los muchachos, y el celular para cuando estemos en la calle.

El televisor (y no un televisor sino dos o tres) es aquí una necesidad, sobre todo en momentos de soledad. Donde yo me crié no había soledad. Todos los familiares y amigos viviendo cerca, y cientos de lugares para reunirme con mil coterráneos a mi disposición.

Aquí, hasta estar en el “Internet” y recibir “E- Mails” es una necesidad. Ya usted si le dice a alguien: “No, yo no estoy en el Internet” es como decirle: “No, yo no estoy en nada”.

Y yo me pregunto: “¿No éramos felices, disfrutábamos de la vida, de las playas, de los parques, de las amistades, en la Cuba de antaño, y nos divertíamos sanamente, sin tan siquiera haber escuchado la palabra “Internet”?”.

¡Por favor, si yo conocí guajiros cubanos que vivían muy felices y no tenían ni luz eléctrica en sus bohíos con piso de tierra!.

¿Cuál es el mejor invento del mundo? Y la gente responderá: “El televisor, el fax, la máquina contestadora de llamadas, el celular etc.”.

Pero la verdad es que yo vivía más feliz cuando creía que los mejores inventos eran la quimbumbia, los trompos, los caniques, los papalotes, el Casino Español de La Habana donde me llevaba Oscar Fonseca, el río Mayabeque y la Playa del Rosario. Lo triste es que Ibis perdió a Cienfuegos, Luisa al Central Providencia, y Aldo a Caibarién…

Constantemente, en mi entorno, escucho quejas: “Yo no puedo vivir sin la computadora, sin las tarjetas de créditos”. El otro día llamé a un amigo y me dijo: “Espérate, te llamo luego, porque ahora estoy loco buscando el control remoto del televisor”. Vaya, como si levantarse del sofá y encender, apagar, y cambiar los canales del televisor fuera un crimen imperdonable.

Y yo opino, y quizás esté loco, que lo difícil, lo duro, lo grande, no es la falta (por un ratito) de algún artefacto moderno, lo GRANDE, lo triste, es vivir eternamente sin el Cabaret Regalías, sin Jueves de Partagás, sin el Cauto, sin el Hanabanilla, sin Varadero, sin Guanabo, sin los Tomeguines del Pinar, y sin la jutía. ¡Eso si es un gran desastre!

¿Saben ustedes qué cosa es un millón de veces más GRANDE que perder (por unos días, porque están rotos) el televisor, el carro, el teléfono, la computadora?: haber perdido PARA SIEMPRE a Leopoldo Fernández, a Alberto Garrido, a Aníbal de Mar, a Ñico Membiela, a Barbarito Diez, al Benny Moré, a Mimí Cal, a Edmundo Amorós, a Roberto Ortiz, a Willy Miranda, a Celia Cruz. Yo daría todos mis artefactos eléctricos, y los suyos si fueran míos, por la única verdadera necesidad, y el único lujo, de los cubanos: LA LIBERTAD DE CUBA.

Mucho más triste que morirse sabiendo que no podemos llevarnos a la tumba los cachivaches eléctricos modernos es morirse sin ver la Patria libre. Y no es lo mismo dejar de herencia mil tarecos que una patria propia y un millón de palmas reales.

(Amabilidad del autor).

El verdadero plan del castrismo con Miami.

Nunca pongo nada de este tipo en mi blog, porque ya sabemos quién es, pero hoy he decidido darle link a su Respuesta necesaria a Pablo Milanés (de Edmundo García), porque en esta carta está todo el plan que tienen los castristas con Miami. Nada más que por esta carta se debe estudiar bien quiénes son las personas que ocupan puestos en la prensa y en otros lugares en Miami y su vinculación actual con el castrismo, y que estarían dañando, no ya al exilio, sino a la democracia norteamericana. Es la razón por la que la Ley de Ajuste cubano debe ser estudiada.

La manipulación de una foto, y la disidencia no es la trova. Por Tania Quintero.

La manipulación de una foto, y la disidencia no es la trova.

En Hacia una resistencia inteligente, de Alexis Jardines, pusieron una foto sin aclarar quiénes son las personas que en ella aparecen ni por qué aparecen así. En una butaca, a la derecha, se ve, desfallecida, la opositora Martha Beatriz Roque Cabello. En la esquina de un sofá, a la derecha de Martha, como dormido, el también opositor Vladimiro Roca Antúnez. En el centro, de pie, un hombre con espejuelos con un papel en sus manos. Se trata de Lázaro Yuri Valle Roca, en ese momento perteneciente a la Red de Comunicadores Comunitarios, y además, sobrino mayor de Vladimiro y primer nieto que tuvo Blas Roca Calderío, líder de los comunistas cubanos antes de 1959, fallecido en 1987. Como es sabido, Vladimiro era hijo de Blas.

En ese escrito Martha Beatriz es mencionada, a raíz de la polémica que su artículo, Fábrica de disidentes desató y que fue respondido por dos de los creadores de un grupo denominado Estado de Sats y al cual también pertenece Jardines. De Martha Beatriz se localizan decenas de fotos en Google. Pero el autor o el editor escogió una foto cuya intención más clara no puede ser: para que esa imagen trasmita que la ‘oposición tradicional’ está hecha leña.

Los bárbaros son ellos, los ‘hombres nuevos’ que el Che no pudo crear. Y ahora, más frescos que una lechuga, quieren inventar el agua con azúcar con una ‘resistencia inteligente’, a base de conferencias, videos y vocabulario ‘fisno’ y rebuscado. Pa’que la gente común y corriente se quede sin saber de qué va la cosa.

¿Por qué en esa foto Martha y Vladimiro aparecen así, desmadejados?  En el post, Cuba: la eterna rivalidad entre intelectuales y guerreros, Liu Santiesteban lo explica:

“Esa foto fue tomada en noviembre de 2009, cuando Martha Beatriz Roque Cabello y Vladimiro Roca, en la casa de este último, en el Nuevo Vedado, fueron sitiados por la Seguridad del Estado y por brigadas de respuesta rápida durante al menos 25 días, según he podido constatar en internet Solidaridad con Vladimiro Roca y los 13 sitiados (10 de octubre); Continúa el asedio a casa de Vladimiro Roca  (31 de octubre) y Continúa asedio por turbas castristas a la Casa de la Libertad el de Vladimiro Roca Antúnez (6 de noviembre).

“Como es de suponer, esa foto fue tomada en circunstancias apremiantes para Vladimiro y Martha, sobre todo para ella, que durante los últimos días de ese feroz asedio tuvo que recibir atención médica. No es difícil imaginar que al cabo de pocos días y con 13 personas dentro de una casa cubana, ya no quedaría comida para nadie. Entonces, colocar esa foto sin explicación es  simplemente asqueroso”.

El 16 de mayo Martha cumplió 66 años y el 21 de diciembre próximo Vladimiro cumplirá 69. En un mundo, Cuba incluida, donde las personas como promedio viven 80 o más años, ellos aún no son ancianos. En todo caso son unos ‘tembos’, como en la isla dicen a quienes peinan canas. Hoy en día, cuando se entregan los grandes premios por descubrimientos científicos y tecnológicos, casi ninguno de los premiados tiene menos de 60 o 70 años. Ahora mismo, sin ir más lejos, quién está lidereando en la India la lucha contra la corrupción que devasta al país? Anna Hazare, un hombre de 74 años, llamado el nuevo Gandhi. En España, la mujer que en estos momentos acapara portadas y titulares tiene 85 años, es la Duquesa de Alba, quien en octubre se casará con un anodino funcionario de 61 años.

Pongo esos ejemplos porque quienes quieran darse el valijú de ‘académicos’ y ‘postmodernos’, tienen que ponerse a tono con los tiempos y dejar de lado las diferencias generacionales. Lo otro, es que, al margen de lo que Martha y Vladimiro hayan hecho o dejado de hacer, ellos forman parte de la historia de la oposición a Fidel Castro. Solamente por haber redactado, junto a René Gómez Manzano y Félix Bonne Carcassés, ese documento trascendental que es La Patria es de Todos.

Y aunque lo deseen y lo intenten, no podrán borrar sus nombres. Como tampoco podrán borrar la larguísima lista de cubanos que con sus vidas o muchos años en la cárcel, han pagado su lucha contra Fidel Castro y su régimen autocrático y totalitario, como Pedro Luis Boitel, Mario Chanes de Armas, Huber Matos y Armando Valladares, entre otros. Tampoco se pueden borrar los nombres de los miles de cubanos que han marchado al exilio, no como emigrantes económicos, si no como refugiados políticos, algo que el régimen se empeña en negar, para dar la impresión que la gente se va para vivir mejor. No. Muchos cubanos nos hemos ido (y se seguirán yendo) por motivos políticos. La lista es extensa, voy a mencionar sólo dos: Ricardo Bofill y Adolfo Rivero Caro, recientemente fallecido.

La disidencia no es la trova, que después de aquel encuentro de la Canción Protesta, en mayo de 1967, se dividió en Nueva y Vieja.

La disidencia cubana es y debe seguir siendo una sola. Con personas de distintas edades, ideas, currículos más o menos contestatarios y niveles culturales. Hablando de niveles: no siempre los más ‘curtos y apreparados’ son los más valientes. Suele ocurrir lo contrario: los más guapos suelen ser los que no han ido a la universidad, como Antúnez y Zapata. En los últimos años, además, la disidencia se ha ido ‘coloreando’: cada vez son más las negras y negros a quienes les están sobrando los ovarios y cojones que a algunos blancos les está faltando.

También últimamente la oposición se ha extendido por toda la isla, sobre todo en las regiones orientales, donde viven esos  orientales que hablan cantando y se comen las eses y que los habaneros despectivamente llaman ‘palestinos’. A esos orientales el gobierno les ha decretado un ‘apartheid’, no permitiéndoles residir en La Habana y desde 1997, amparado en la ley 217, los reprime y expulsa de una capital que se supone es de todos de todos los cubanos. Una realidad tan vergonzosa como esa foto que pusieron en ese post, sin acreditar ni debidamente explicar.

Los últimos que han llegado a la cola no tienen derecho a tratar de meterle el pie a quienes llegaron primero, por muy ‘ilustrados’ y ‘famosos’ que se consideren. Y menos si ninguno ha estado detenido, ha sufrido prisión o ha sido víctima de asedios, actos de repudio y golpizas, como las que por estos días vienen sufriendo valerosas cubanas en varias provincias. En vez de estar perdiendo tiempo y dinero pasando tuiters, ellas han decidido salir a las calles a protestar.

Tania Quintero, Lucerna.

(Amabilidad de la autora).

¿Tiene Pablo Milanés derecho a cantar en Miami? Por Luis Zúñiga Rey.

Publicado el viernes 26 de augusto del 2011

LUIS ZÚÑIGA REY: ¿Tiene Pablo Milanés derecho a cantar en Miami?

L uis Zúñiga Rey /
El Nuevo Herald

Por supuesto que no. Tiene la oportunidad, pero no el derecho. Durante décadas, Milanés, como uno de los trovadores oficiales de la dictadura castrista, se presentó en escenarios de América Latina y Europa, no sólo cantando sus canciones sino lanzando toda clase de diatribas verbales contra Estados Unidos, la mayoría de ellas difamaciones y mentiras. Su destacada participación en los Encuentros o Festivales de la Canción Protesta son parte de su historia política, así como sus canciones dedicadas a la Revolución, al Ché Guevara, a Allende, a Ho Chi Minh y a cuanto enemigo de Estados Unidos se ha destacado por el mundo.

 

Pero, si la militancia antinorteamericana de Milanés, consustancial con su arte politizado, no fuera suficiente para privarlo del derecho a entrar a Estados Unidos, también están sus décadas de apoyo y promoción de la dictadura que, además de aplastar los derechos y las libertades de los cubanos, también los asesinó en los paredones de fusilamiento y los torturó y maltrató en las prisiones.

Estados Unidos les ha negado la visa de entrada a numerosos individuos, especialmente de América Latina, que han tenido responsabilidad con las violaciones de los derechos humanos en sus países, y Pablo Milanés las tiene. La criminología y los tribunales de justicia señalan como responsables de crímenes no solamente a los autores directos sino también a los indirectos en la categoría de colaboradores. Un viejo refrán versa que “tanta culpa tiene el que le aguanta la pata a la vaca, como el que la mata”. Este concepto judicial se aplicó en la Sudáfrica posterior al apartheid. Los que persiguieron, golpearon, encarcelaron o asesinaron bajo la impunidad de aquel régimen, fueron enjuiciados por los tribunales de justicia ordinaria. Para los colaboradores, se crearon los Tribunales de la Verdad que los juzgó y encontró culpables, aunque sus condenas fueron solamente de naturaleza civil y moral.

En los últimos tiempos Pablo Milanés ha expresado críticas veladas a la “Revolución”, pero no ha roto con el régimen. Nadie le puede exigir que lo haga, pero si Milanés fue explícito y notorio en sus alabanzas y defensa de la dictadura, la única forma de redención posible –si realmente la busca o la siente– tiene que ser también explícita y notoria. Pablo Milanés no era un oscuro vecino que en un comité de barrio defendía al régimen. Pablo sabía muy bien de la represión y crímenes que el régimen perpetraba porque las vivió en las célebres UMAP desde junio de 1966 hasta comienzos del 68.

Pablo Milanés viajó frecuentemente al extranjero y usó sus conciertos, dentro y fuera de Cuba, para defender y alabar a la dictadura. Por eso, de la misma forma que destacadamente la apoyó, incluyendo su participación como diputado a la Asamblea Nacional del régimen, destacadamente debe reconocer también las injusticias y crímenes de la dictadura.

Mientras Pablo Milanés lleve sus culpas a cuestas, no tiene derecho a entrar a los Estados Unidos que tanto criticó, pero ya que la actual política hacia Cuba le da esa oportunidad, Milanés debería tener el decoro personal de no venir a Miami, la ciudad donde vive una enorme cantidad de viudas, huérfanos y víctimas del régimen al que tanto le cantó y defendió.

Pablo Milanés ya debe saber que el día de su concierto, frente a la Torre de la Libertad, habrá una protesta de ciudadanos libres que con pancartas y carteles le dirán que no es bienvenido a la ciudad. Pero Pablo Milanés tiene que saber también que esa noche de su concierto, habrá otra protesta más numerosa e impresionante que estará en todos los lugares posibles: frente a la Arena, dentro de la Arena, alrededor del escenario, entre los músicos y frente a su guitarra: la protesta de las almas de las víctimas de la dictadura que estarán clamando por justicia.

Ex preso político cubano.

Nota mía: ¿TENIA LENI RIEFENSTAHL DERECHO A PONER “EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD” O SUS OTROS  DOCUMENTALES DE PROPAGANDA NAZIS, O IR ELLA A ISRAEL?

Ni “one way” ni “two way”. ¡NO WAY! Por Esteban Fernández.

NI “ONE WAY”  NI  “TWO WAY”.

      ¡NO WAY!

 

Estoy totalmente en contra de los intercambios culturales, comerciales y de cuanto contubernio se invente con el gobierno castrista. Y estoy en desacuerdo con el embargo mediatizado porque es muy flojo y lo violan los de aquí y los de allá. A Cuba hay que meterle un BLOQUEO NAVAL de verdad, con todos los hierros y rodear la isla con fragatas que no permitan que entre ni una gota de petróleo ni un solo alfiler. Y aquello se cae en un mes.

 

Vamos a estar claros: cuando mis compatriotas protestan y están en desacuerdo con la presencia- y visitas- de artistas castristas en los Estados Unidos YO ESTOY CIEN POR CIENTO DE ACUERDO CON ELLOS.

 

Los que me preocupan son los que se quejan de que “no es algo justo y equitativo porque nuestros artistas exiliados no pueden ir a la Plaza Cívica a cantarle al pueblo cubano”.

 

Hay una frase que usan los norteamericanos que dice: “Careful what you wish for o lo que es lo mismo “CUIDADO CON LO QUE DESEAS PORQUE SE TE PUEDE DAR y entonces a lo mejor no te va a gustar”. Porque les voy a decir una cosa: un día el Cundango en Jefe se puede parar ante un micrófono y decir: “Como la revolución es tan generosa, le damos permiso a todos los cantantes y músicos  para dar una gran pachanga en el Stadium del Cerro”…  Y entonces,  ¿qué hacemos nosotros después de haber criticado tanto la discriminación con nuestros artistas desterrados? ¿Vamos a aplaudirlos porque vayan allá? O ¿vamos a condenar su presencia en Cuba? Y para ponerle la tapa al pomo ¿vamos a darle las gracias a Raúl por su gesto benevolente?  ¡Eso ya sería el colmo de los colmos!

 

Y cuidado, porque hay artistas muy patriotas que no pisarían la Cuba castrista ni coronados de brillantes, como mi coterráneo “el Caballo Viejo” Roberto Torres y Paquito D’Rivera, pero también hay muchos -montón pila- desesperados por cantar y tocar las tumbadoras y los timbales en La Habana. 

 

En resumidas cuentas, nuestros cantantes tienen muy poquitas canciones anticastristas como la de “Ya viene llegando” y con advertirles a todos los  melodiosos visitantes que: “¡Si interpretan algo en contra de la revolución les partimos la siquitrilla!”, el gobierno castrista tendría mas que suficiente. ¿Existe alguien tan ingenuo que se imagina que la tiranía corre algún riesgo porque Albita cante en el parque de Guanabacoa o Pitbull en Cienfuegos o Gloria Estefan en el malecón?

 

Y algo que yo me pregunto todos los días: ¿Dentro de los miles y miles de cubanos que han llegado en botes y en lanchas y en aviones, no hay por lo menos cien nuevos y buenos cantantes? ¿Por qué tener que recibir- y pagarle-  a los anticuados Van Van, a Silvio, a Milanés que todo el mundo sabe que han apoyado al sistema imperante en nuestra nación?

 

¿Cuál es el objetivo de la tiranía con este tejemaneje? ¿Creen ustedes que a los Castro les interesa tres pepinos que los cubanos de allá y los del exilio se diviertan?  Eso no lo cree ni el bobo de la yuca. Lo que quieren es DINERO para las arcas del castrismo. Y me pueden llamar radical, o intransigente, o hasta loco si les gusta mejor, pero yo estoy en contra de TODO lo que le produzca un solo dólar a la dictadura. Todos los artistas del planeta tierra deben visitar a Cuba, y viceversa, pero el día en que Cuba SEA LIBRE. Antes,  de eso nada.

 

Los cubanos no necesitan ni música ni cantos, lo que necesitan es libertad. Y la libertad no se obtiene con canciones. La música sobra en Cuba y también abunda en el exilio.  Para mí, la misma basura es que Alicia Alonso venga aquí, como que Willy Chirino vaya allá.

Un amigo, de buena fe, me decía hace unos días: “Chico, esto del intercambio cultural y musical es como una calle  ONE WAY. Y yo le dije: “¿Qué tu quieres TWO WAY STREET?, no mi hermano,  la cosa debe ser NO WAY”…

(Amabilidad del autor).

De las gacetillerías, calumnias y difamaciones, de Cubaencuentro.

DE LAS GACETILLERÍAS, CALUMNIAS Y DIFAMACIONES, DE CUBAENCUENTRO.

Brevemente (podría escribir todo un libro) volveré sobre algunas calumnias, ofensas y difamaciones vertidas en internet sobre mi persona, ya sea en forma de artículos o de comentarios, siempre que yo critico, con todo mi derecho, ya que vivo en un país libre. Uno de los medios que más se ha prestado a ese tipo de bajeza es Cubaencuentro, considerado por muchos, una revista seria. Desde sus inicios, en vida de su director, Jesús Díaz, estos ataques persistieron, discutí con Díaz en varias oportunidades, así como con la señora Anabelle Rodríguez, sobre este hecho, sin oír más que la misma letanía cretina y mediocre. Hasta que percibí que cualquier reacción amistosa de mi parte no valía para nada, porque Jesús Díaz, así como su equipo, tenían como objetivo atacarme, acabar conmigo. No sé si por envidia, por divergencias políticas, o como tarea orientada y asumida. Lo cierto es que desde que Cubaencuentro existe no han cesado los ataques mentirosos en contra de mi persona. Todos los conservo, incluidos los comentarios adjuntos, en diferentes épocas. Tanta era la fijación que Jesús Díaz albergaba contra mí que hasta se deshizo de uno de sus subdirectores porque éste osó defenderme y discutir con él.

Recién Cubaencuentro ha publicado otro artículo de un desconocido gacetillero en mi contra. Bien, ¿cuál es el motivo? Critiqué el concierto de Pablo Milanés en Miami, y a Pablo Milanés. El autor del artículo, un señor con un nombre compuesto, muy de telenovela mexicana, no puede negar nada de lo que yo he dicho sobre Pablo Milanés, o sea, que al parecer está de acuerdo con lo escrito por mí, pero de todos modos defiende a ultranza a Pablo Milanés, y para hacerlo destapa según él, en una maniobra cizañera y mentirosa, mi pasado.

Una vez más sale este señor con que yo fui miembro del cuerpo diplomático de la Misión de Cuba ante la UNESCO. Y entonces, es cuando debo recordar otra vez que yo fui esposa acompañante de un periodista y escritor, nombrado diplomático a la carrera, con un puesto de segundo secretario, cuando Fidel Castro mandó al carijo dorado parisino a Alfredo Guevara, berreado por la película Cecilia, de Humberto Solás, y contra otras barbaridades que Alfredo Guevara hacía y lo tenían harto, al parecer. Yo había vivido cuatro años con el señor nombrado diplomático a la carrera, en un cuarto de La Habana Vieja, en la calle Mercederes, número 2, llamado El solar de los intelectuales, sin cocina y sin baño. Cursaba el segundo año de Filología en la Universidad y cuando mi pareja me propuso que nos casáramos, le tomé la palabra al instante, no sólo porque estaba enamorada de él, sino además porque, entre vivir en un cuarto, en medio de la mierda, y viajar a París, hay que ser muy imbécil para negarse. A Alfredo Guevara no le gustó para nada la idea de que yo fuera quien acompañara a su “niño lindo”, pero el MINREX exigía a hombres casados, y “el niño lindo” tuvo que casarse.

Yo no era militante de nada, y tenía un pasado bastante oscuro, un padre en la cárcel, y una historia amorosa con un ex preso político. Así y todo, Alfredo Guevara se batió para que yo fuera aceptada, lo que no ocurrió de un día para otro. Viajé entonces, como esposa acompañante, sin puesto alguno, a Francia, y allí estuve cinco años, trabajando de criada de Alfredo Guevara y recortando periódicos en la oficina cultural de la UNESCO. Trabajé además tres meses en la embajada, en lo que ellos consideraron un castigo, por haber quitado un retrato de Fidel Castro y haber colocado una paloma de Picasso, en aquella época yo desconocía del retrato que Picasso le había hecho a Stalin, lo que pone en la balanza a la paloma en el mismo sitio que el horrendo retrato de Castro, pero esto también lo ignoraba el bestia de agregado cultural de la embajada, que confundía en sus discursos a Alicia Alonso con una gimnasta y el talón de Aquiles con el caballo de Atila. Divorciada de ese primer matrimonio viví un último año en París con mi segundo esposo, otro cubano, crítico de cine, y persona muy conocida en Cuba, quien falleció posteriormente en un accidente de avión.

Curiosamente, el gacetillero de Cubaencuentro, no menciona nada de esto, y pone en tela de juicio lo que “yo pasé en Cuba”, puesto que miren, miren, con el dedo acusador me calumnia y difama, miren cómo vivió esta señora durante cinco años. O sea, que para esta persona, yo no debí haber padecido represión en Cuba, puesto que viví cinco años en el extranjero, tampoco sabe nada, o se hace el sueco, y no se informa, de lo que yo tantas veces he contado, hasta en mis novelas, sobre cómo las pasa una persona, enviada al extranjero, bajo el control de la policía castrista, lo que también experimentaron los escritores Juan Arcocha, Guillermo Cabrera Infante, y Raúl Rivero, nombrados diplomáticos por el castrismo, los dos primeros en países capitalistas, salvo Raúl Rivero, que fue nombrado en la URSS, como cuenta el mismo Jesús Díaz en la novela Las palabras perdidas. Sin embargo, no fui yo la que fue nombrada diplomática, sino mi primer esposo, como ya dije antes: Manuel Pereira, quien, por cierto, vive exiliado en México, y que resulta ser uno de los principales colaboradores de Cubaencuentro, amigo de Gabriel García Márquez, de Julio Cortázar, entre otros; quien fuera jefe de redacción de la Revista Cine Cubano, y subdirector de la misma, cargos que yo desempeñaría años más tarde, sustituyendo a Antonio Conte (exiliado en Miami), por cuatro años solamente.

En Cuba trabajé en total cinco años, en un puesto designado para las esposas acompañantes, en la UNESCO, ganando 632 francos al mes (en a época 60 dólares al mes) y cuatro años, por contrata (no fija) en la Revista Cine Cubano, en un puesto que ocupó antes que yo Manuel Pereira, uno de los principales colaboradores de Cubaencuentro, reitero. Lo que seguramente el autor del artículo en contra mía olvida, ya sea por machismo, por tarea asumida, o porque le da la real gana.

Y desde luego, miente en referencia a mi persona, tratando de equiparar esos nueve años trabajados por mí en Cuba (en los que fui una activista política discreta en contra del castrismo), de los treinta que viví dentro de la isla, con toda la vida de Pablo Milanés, entregada a la revolución castrista. No sólo este señor me calumnia, me difama, para colmo borra el resto de mi vida de un plumazo, además me endilga historias ajenas a mi trayectoria humana y literaria. Aprovecho para recordar que yo me exilé a la edad de 35 años, 5 que viví en París como esposa acompañante, suman solo 30 años de mi existencia de haberlos vivido en Cuba.

Este señor también alega que él no sabe que es lo que me pasa, que es probable que ya yo no venda más libros. Bien, desde que salí de Cuba, en 1995, he estado publicando mi obra, a razón de uno o dos libros cada año o cada dos años, he vivido y vivo de mis derechos de autor, y del trabajo que hago aparte: periodismo, conferencias, traducciones, filmes, etc. Y todo esto lo he hecho sola, sin el apoyo de Gabriel García Márquez, ni de nadie de su estilo, he hecho y he publicado mi obra a contracorriente de todas estas personas pro castristas, sin el apoyo de una cierta izquierda, sin el apoyo de Cubaencuentro, más bien todo lo contrario, a pesar de todos los artículos e improperios que durante años Cubaencuentro ha publicado en mi contra y de mi obra. Mis libros todavía se venden en mi idioma, es la razón por la que siguen publicándose, y se traducen a varias lenguas, y se pueden encontrar en librerías de España, Francia, Alemania, Italia, Estados Unidos, Brasil, Rusia, Grecia, Turquía, China, Suecia, Finlandia, Bulgaria, Polonia, Checoslovaquia, entre otros países, y en internet. Mientras que la revista Cubaencuentro dejó de editarse en su formato de papel porque ya no vendía nada, ni en los estanquillos, ni por suscripciones.

No contento con todos los ataques, este señor añade algo muy grave, que él no sabe qué problemas tengo yo con Hacienda. Como sabrán acusar al alguien de tener problemas con Hacienda, con el Fisco, sin tener pruebas, es sumamente dañino, y constituye un delito. Voy a continuar siendo amable y le diré a esta persona que yo no tengo ningún problema con el Bureau des Impôts francés, donde yo pago mis impuestos desde el mismo año 1995. Pagando mis impuestos, propietaria de vivienda, y con todas mis cuentas en regla, es que pude obtener la nacionalidad francesa, luego de haber sido honrada con la española. A mí nadie me ha regalado nada, mi contable y mi agente literario podrían testificarlo.

Ahora, lo que estaría por probar es quién le paga a este gacetillero de la revista Cubaencuentro, de dónde sale el dinero con el que se hace esa revista, eso estaría por investigar. Pero le recuerdo que una parte de ese dinero sale de mis impuestos, del seis por ciento que me descuentan en España, pese a lo que pago yo en Francia. Y de la mitad del dinero de los premios literarios que he recibido en España,  que han sido unos cuantos, y cuyo por ciento correspondiente debitado de cada uno de ellos ha ido a parar a Hacienda.

Yo le sugeriría a Cubaencuentro que rectifique por escrito el artículo de este señor, y ponga un link a mi respuesta, publicada ahora aquí en mi blog. De otro modo, mis representantes legales, serán los que responderán y les aseguro que no tendrán la amabilidad que he tenido yo escribiendo esta larga aclaración, al señor de nombre compuesto en el peor estilo de las películas mexicanas.

En cuanto a los comentarios, las injurias, y demás mierditas: todos los he copiado, desde el 2008 hasta la fecha. En un tribunal eso podría significar mucho beneficio para mí, y muy poco para Cubaencuentro. Así como que: a cada uno de los comentaristas, a los que puedo distinguir, sea por su nombre, a los que se atreven a firmar por las claras, podrían ser identificados, y también citados. A algunos de ellos los tuve que aguantar durante años, cayéndome detrás, perreándome, para que yo les hiciera caso, durante mis viajes a Miami, finalmente cedí, y hasta comí la gran mierda de publicar a uno de ellos, envidioso, y sediento de protagonismo. Que en ese mismo mal se ensuelva su mediocridad. En cuanto al resto del artículo, envidia, pura envidia. Y a mí sí que hay mucho que envidiarme. Y desde hace mucho tiempo, años, que lo vengo soportando en silencio.

Zoé Valdés.

Max & Danielle. Les années Darrieux de Max Ophuls. Dominique Delouche.

Para los cinéfilos y amantes de Danielle Darrieux y Max Ophuls no hay mejor libro que el de Dominique Delouche, editado por La Tour Verte. ¡Lo recomiendo!

Cliquear en la imagen:

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Madame De… (1953). El Baile:

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Gracias al escritor y editor Robert de Laroche.

De la libertad de expresión y la “libertad de expresión”. Por Klaritza Morales.

DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y LA ”LIBERTAD DE EXPRESIÓN”.
Una de las  frases a la que más se hace alusión en los últimos tiempos es a la libertad de expresión, con la que, dicho sea de paso estoy plenamente de acuerdo como también comparto que la libertad de uno termina donde comienza la del otro. En estos momentos cibernéticos y en  una era tan mediatizada hay que tomarse las cosas muy en serio pues en nombre de dicha “libertad de expresión” se pueden cometer muchas pifias que en ocasiones producen mucho daño en el blanco que se use para tales fines; leemos de TODO en los incontables blog que abundan por la red y sobretodo en los concernientes a Cuba y la causa de su  libertad  (blog castristas y anticastristas) y por ende las opiniones que se vierten son tan abundantes como ellos mismos, cuestión esta con la también estoy plenamente de acuerdo, pero lo que sí no puedo admitir más allá de la línea política que se siga o las peculariedades de un blog o diario digital o prensa escrita o de otra índole es que se permita denigrar, ofender, desprestigiar, desmerecer y hasta tratar de tirar por la borda años de lucha de algún compatriota, horas nalgas de trabajo ad honorem y noches de insomnio por el puro simplismo de “yo estoy por la libre expresión”, “yo no modero mis blogs y paso TODOS los comentarios”, de “eso se trata la democracia” e innumerables etcéteras pues opino que si escudados en esos justificativos dejamos que tales cosas sucedan estamos siendo cómplices de los envidiosos, inmundos y fabuladores trolls y castristas que siempre han usado campañas difamatorias para con todos sus opositores;  a los blog anticastristas no solo entran cubanos desafectos a la dictadura, eso ya lo sabemos por lo cotidiano y la artillería pesada que usan (más pesada entre más importante es su centro de ataque)….Han inventado “biografías” tan desprestigiantes  y mancillantes como viles, que podrían llegar hasta provocar intento de suicidio en sus víctimas (así de grave lo veo) y a pesar de ello muchos autores de blog dejan pasar y publican esos artículos canallescos, convirtiéndose de hecho en cómplices de tales felonías.
Sé que este es un blog muy leído e incluso su autora ha sido víctima en ocasiones de varias agresiones de toda índole y me consta que modera las entradas a su blog, por medio de este quiero hacer un pedido a todos los cibercomunicadores  que tengan la responsabilidad de moderar comentarios que LO HAGAN y eso quiere decir eso, QUE LO HAGAN, una cosa es dejar pasar comentarios que no coincidan con nuestra línea de lucha y otra bien distinta es pasar los que atacan en lo personal, profesional, familiar, íntimo, etc,  difamando y con el único fin de hacer daño; disentir es algo muy distinto. Cuidemos nuestros baluartes,  es a nosotros a quienes nos toca esa tarea ya que cada vez quedan menos, de ello me percaté en la reciente visita que hice a Miami,  no hay que ser castristas para caer en las trampas de ellos y queriendo o “sin querer queriendo” hacerles el juego a los personajes más abyectos que pululan por la red. Si estos hechos se asemejan a cualquier realidad, es pura coincidencia. Muchas gracias por el espacio, saludos a todos.
Klaritza Morales.
(Amabilidad de la autora).

‘No vamos a Miami a perder tiempo’, Alicia Alonso dixit.

Espero que los defensores a ultranza de Miami (yo lo soy hasta un punto) y los también defensores a ultranza de Alicia Alonso hagan su reflexión personal, si es que tienen con qué. Por cierto, que Cantinflas tenía más coherencia hablando que esta señora… Aunque en lo único que es coherente es en su pasión assoluta por los Castro. Excelente entrevista por parte del entrevistador, fino, elegante, y llevándola hasta donde él quiso.

Una versión mía  ad libitum de los célebres epitafios que hiciera Wichy Nogueras, inspirado por Nicolás Guillén, aunque se dice que la atribución no es justa:

La bailarina que aquí ves

poseyó una curiosa destreza

deshizo con la cabeza

lo que hizo con los pies.

Gracias a Lodcze por el video.

Mensaje de Martha Beatriz Roque. Gran cantidad de disidentes detenidos.

Háblalo sin miedo.

“En estos momentos acaba de llamarme Idania Yánez Contreras que fue liberada. Desde las 7 a.m. había sido detenida a la salida de su casa. Ella fue conducida al municipio de Cifuentes. También otros disidentes como Damaris Moya Portieles que fue conducida al municipio de Camajuaní. Y también fue detenida con mucha violencia policial. Aún no se sabe el saldo de total de disidentes detenidos y se espera que poco a poco todos sean puestos en libertad.
Habló Martha Beatriz Roque Cabello.”
Fin del mensaje.

 

 

Crimen terrorista en Marrakech.

Empezaré diciendo que no le pasaré ningún comentario a nadie que se alegre de la muerte de Orlando Bosch y que lo trate de terrorista si antes no condena a Fidel Castro y a su hermano Raúl Castro, tratándolos igualmente de terroristas, de dictadores y de criminales.

Por otra parte, ¿dónde están aquellos que entraban en este blog a condenar mi visita a Marruecos porque según ellos yo estaba visitando un país bajo una dictadura monárquica? ¿Por qué no condenan el reciente ataque terrorista en Marrakech? ¿O es que piensan entonces que para acabar con una dictadura hay que usar la violencia y el terrorismo? Bueno, pues en ese caso, deberían estar también al lado de los luchadores por la libertad de Cuba que han usado la violencia para librar a Cuba de los Castro, ¿o no?

El problema del terrorismo es el mismo que con las dictaduras, cuando los comete la izquierda y el islamismo, para unos cuantos, son actos encomiables. Cuando unos cubanos intentan liberar a su país del terror, entonces son considerados terroristas. Yo les sugiero que revisen sus análisis, están ofuscados, o tal vez quieran estarlo o les paguen para ello.

Es sólo una breve observación, espero que sea comprendida. Que conste que soy una luchadora empedernida en contra del terrorismo, pero considero que la violencia cuando es usada por personas que quieren liberar a su país de dictadores, es válida y la apruebo. Ahora, siempre que esa violencia sea usada en contra de los criminales y jamás de los inocentes.

Zoé Valdés.

La entrevista al Dr. Oscar Elías Biscet en El Nuevo Herald fue distorsionada.

Esta mañana recibí un email de la señora Elsa Morejón, quien me escribe también a nombre de su esposo, el Dr. Elías Biscet donde me confirma que la entrevista que El Nuevo Herald hizo recientemente a Biscet fue distorsionada, por lo que están buscando un Derecho de Respuesta en el mismo periódico.

Juegan con la cadena. (¡Pero no con el mono!). Por Esteban Fernández.

                                                   por Esteban Fernández   
 

JUEGAN  CON LA  CADENA
( ¡Pero no con el mono! )
 
Muy pocas son las críticas públicas contra Fidel Castro en Cuba. Y digo “muy poquitas”- en lugar de ningunas- porque sólo he escuchado a un borracho llamado “Pánfilo” llamándole a las cosas con nombres y apellidos.  Y admito que quizás muchas condenas al gran culpable hayan escapado a mi radar.
ESTO NO ES UNA CRÍTICA CONTRA LOS DISIDENTES, todo lo contrario, me refiero a los que no se unen en masa a una verdadera oposición. Simplemente creo que la mayoría del pueblo cubano ha sido víctima del culto a la personalidad al dictador. Sí, mis estimados lectores, a Fidel Castro casi nadie lo toca ni con el pétalo de una rosa. Nada de llamarlo tirano, ni momia, ni hijo de perra, ni dinosaurio, ni nada parecido. Yo me canso de escudriñar en las declaraciones de mis compatriotas buscando una crítica violenta y personal contra  el genocida  y no la encuentro. Les permiten retozar con la cadena sin molestar al chango.
Puede ser que el motivo sea el terror que la bestia inspira. Pero me preocupa que no solamente sea el miedo .  También existe una mezcla con otros factores: Respeto, sumisión, y en el mejor de los casos ODIO REPRIMIDO . Eso fue lo que aprendieron desde el Kindergarten: a considerar a este monstruo una especie de ser supremo en la tierra cubana.
Ya desde antes de yo salír de Cuba  me enteré que les decían a los muchachitos: “Suplíquenle regalos a los Reyes Magos” y no les daban nada. Después “Pídanle a Fidel” y entonces, sólo entonces, recibían varios juguetes. Ahora se sufren las consecuencias de esa adulación excesiva a un ser satánico y perverso. Es una lástima que no puedan ver en la isla cautiva el documental FIEL CASTRO de Ricardo Vega para que sepan quien verdaderamente es esta hiena.
Yo he tenido contacto con muchos cubanos recién llegados y  les  he preguntado: “¿Traen algunas noticias del sátrapa?” Y NI UNO SOLO sabía a quien me refería. Es más, ni conocen bien ese adjetivo de sátrapa.
Ustedes no saben el trabajo que cuesta sacarles- ya no un  apelativo despectivo sino- el simple nombre de Fidel Castro. Y cuidado porque si los aprieto un poco algunos me dicen que “¡Gracias a él pude estudiar la carrera de medicina!”. Y entonces para mortificar insisto: “¿Quién es él, a quien  se refieren?” . Con precaución miran para todos lados y me dicen: “Chico, gracias al Comandante en Jefe” Yo me río y les digo: “Ah ¿ se refieren al H. P. ese?”…
Observe usted que todas las diatribas dentro de Cuba son a algunos EFECTOS, jamás a la CAUSA. Dicen que “Aquí no hay comida, no hay futuro, que no les permiten entrar y salir libremente del país” Y evitan decir: “Aquí el único problema que tenemos tiene dos nombres: Fidel y Raúl Castro y varios miles de sabandijas y hasta al mejor debemos  colgarlo de una guásima”…
Por favor, las críticas que se lanzan dentro de Cuba (a la situación no a la tiranía) yo las escucho diariamente provenientes de los mexicanos, de los salvadoreños, de los guatemaltecos de los hondureños. Es más, esa gente es más enérgica en sus diatribas a los gobiernos que padecen sus países.
A Raúl  lo tratan con todo respeto llamándolo General y Presidente . Y  si eso es con Raúl al que consideran un tipo de carne y huesos acto seguido  tal parece que sienten horror de  simplemente pensar en hacerle una crítica irrespetuosa a su admirado “Máximo Líder”.
Es más factible que yo insulte a Santo Tomás de Aquino que ellos  a “Papá Fidel”… Hasta los Ministros y Generales -cuando con terror tienen que referirse al dictador- evitan mencionar su nombre y señalan con el dedo hacia el cielo. Como si estuviera en la estratosfera. Encaramado en un pedestal.
Y claro, desde luego, ahora van a salir algunos a hacerme un “acto de repudio” manifestando que es muy fácil decir esas cosas desde la lejanía del destierro. Y mis críticos (antes de atacarme) debían preguntarle a los güineros del exilio histórico que me conocen para que se enteren que desde abril del 59 ya YO BARRÍA EL PISO PÚBLICAMENTE con el desalmado. En el parque, en el Instituto, en las guaguas y en todas partes. Y tengo muchos testigos.

(Amabilidad del autor).

Cuelgo nuevamente el documental de Ricardo Vega: