Se les ocurre de todo menos tumbar a los Castro. Bueno, al menos éste tiene un objetivo humanitario:
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Se les ocurre de todo menos tumbar a los Castro. Bueno, al menos éste tiene un objetivo humanitario:
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(Nota, este post quedará encabezando el blog, debajo continuaré actualizándolo).
Acabo de recibir un correo desde Cuba donde me dicen que para defender a la opositora Sonia Garro Alfonso, detenida desde el pasado18 de marzo, Laritza Diversent contrató a la Dra. Amelia Rodríguez, quien ha sido abogada defensora de Martha Beatriz Roque y Vladimiro Roca, y una de las pocas letradas en la isla dispuestas a asumir la defensa de un disidente. Cuando en 1999 fueron arrestados los cuatro redactores de La Patria es de Todos fue ella quien los defendió. Amelia Rodríguez es una mujer muy valiente, respetada por otros abogados, jueces y fiscales. Y como no se apenca ni le tiene miedo a los agentes de la Seguridad del Estado, éstos también la respetan.
Según Laritza Diversent ha podido saber, a Sonia le van a pedir 10 años o más, por ‘terrorismo’. Me imagino que se van a ensañar más con Ramón Alejandro Muñoz, su esposo, pues se ha ‘plantado’ y se niega a ponerse el uniforme de presidiario. Lo tienen en una celda de castigo en el Combinado del Este, incomunicado, sin permitirle visitas ni llamadas.
La mejor abogada en un caso así es la Dra. Amelia Rodríguez. Pero ella es una mujer de más de 70 años, y es necesario pagarle los viajes a la prisión Manto Negro, en las afueras de La Habana. Con urgencia, Laritza necesita un mínimo de 100 cuc para éstas y otras gestiones de la abogada. A continuación, la dirección y teléfonos de Laritza.
LARITZA DIVERSENT CAMBARA
Calle Ángeles No. 169-B entre Calzada de Managua y Lindero
Reparto El Calvario, Arroyo Naranjo
13900 La Habana
Celular: (0053) 5-241 5948 (desde Cuba, marcar 05-241 5948).
Por este telf. de un familiar se le puede localizar: (00537) 647-2215.
TODO LO QUE LARITZA RECIBA ES PARA COSTEAR LOS VIAJES Y OTROS TRÁMITES DE LA ABOGADA QUE VA A DEFENDER A SONIA GARRO.
Si desean ayudar también a Sonia y su esposo, a través de su hermana, quien se ha quedado al frente de la casa (la hija de Sonia, de 14 años, estaba viviendo con unos familiares, en condiciones difíciles), pueden hacerlo. A continuación, los datos:
Yamilé Garro Alfonso
Ave. 47 No. 11638 entre 116 y 118
Reparto Los Quemados, Marianao, La Habana.
Pongo los dos celulares que tengo, no sé si los dos funcionan:
(0053) 5-386 9933 y (0053) 5-354 1921 (desde Cuba, marcar 05).
Este mensaje lo pueden reenviar a aquellas personas que tengan posibilidades de ayudar, pero si desean hacer un llamamiento público.
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Gracias a Cubanet, Hablemos Press y a Sin Censura Records.
Ah, por fin otra persona que se atreve a hablar del Martí real, del humano, del hombre. Somos pocos, por cierto. También se olvida con frecuencia el papel de Martha Abreu, todo lo que hizo por la libertad de Cuba, todo el dinero que mandó durante la reconcentración de Valeriano Weyler para ayudar a las víctimas. Gracias a Ileana Fuentes por este artículo.
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Los métodos del castrismo importados a Estados Unidos, tal cual.
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Video donde Chacumbelina Castro dice que ella si fuera americana votaría a Obama.
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Espero que los cubanos que votan en Estados Unidos, y que tienen un poco de vergüenza y de amor propio y amor por su país, no voten por este gobierno Obama-Biden-Clinton, ni por los pro castristas, en mucho tiempo.
Primero, ¿cuándo ella ha trabajado? Segundo, ¿y la libertad de la prensa? ¿O es que van a exportar los métodos de represión a Estados Unidos? Por lo que vemos, sí. Esto es inaceptable.
En su blog SelgasArt.
La mirada de Eleanor
De las fotos de la Jornada por la Diversidad y la Integración celebrada el pasado 21 de marzo en la sede del comité Ciudadanos por Diversidad y la Integración, una me llamó la atención. La de una joven risueña que mira a la cámara. En el pie dice: Eleanor Calvo, directora del Observatorio Ciudadano contra la Discriminación.
Por el apellido y el parecido, deduje que era hermana de Leonardo Calvo Cárdenas, historiador y reconocido activista en favor de los derechos de los negros cubanos.
Ayer, cuando en Cubanet vi la foto de Eleanor tras las rejas, pensé sobre el mal rato que habría pasado Leonardo, al ver a su hermana detenida en una estación de policía. No porque hubiera cometido un delito, si no por haber querido participar en el acto conmemorativo por el centenario de la matanza y represión ejercida por las autoridades de la época contra miembros del Partido Independiente de Color, en 1912.
Por la tarde, Leonardo me pasaba un correo donde me aclaraba que Eleanor Calvo Martínez no es su hermana, si no su hija y estaba muy orgulloso de ella. Y me imagino que también triste, impotente, indignado, al ver a su hija injustamente detenida durante unas horas en el calabozo de una estación de policía, como si fuera una vulgar delincuente, cuando es una joven muy bien preparada, que en vez de escoger la vida fácil -como tantas jóvenes en la isla, que han hecho del jineterismo una profesión- decidió seguir los pasos de su padre y defender a los ciudadanos negros , los más marginados dentro de la sociedad.
Esa foto es una vergüenza y una ignominia para el régimen cubano. Algún día la historia y la humanidad le pasarán la cuenta a los hermanos Castro y a sus descendientes.
Mientras llega ese momento, recordemos la mirada digna, altiva y serena de Eleanor Calvo Martínez. Otro ejemplo de la clase de mujeres que hoy tenemos en Cuba.
Tania Quintero.
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Voilá! Lo mismo que decía yo ayer en este blog. Por cierto, ¿cómo es posible que impidan esta exposición y no pase nada con la de los caricaturistas en Estado de Sats?. Y hablando de blogueras disidentes, ¿no fue la bloguera más celebre la que apoyó la de Estado de Sats, según ella misma tuiteó sin descanso? Ah, entonces hay una diferencia entre la bloguera, y el resto de las blogueras, ¿no? A la primera le permiten la exposición de caricaturas, a las otras, por lo que se deduce de este artículo, no.
Había leído el texto, pero no había visto la entrevista en video hecha por Pedro Portal. De la que deduzco -aunque no me queda más remedio que reírme de la ingenuidad de estos pintores, si es que hay tal- que no estaba yo muy lejos de lo que argumenté, y que rara vez me equivoco, no por adivina, es que sé cómo actúan, porque lo viví.
Por otra parte, no es menos cierto que una gran cantidad de galeristas, no de Miami solamente, del mundo, se erizan cuando se les presentan artistas exiliados. Todo lo que quieren son los palitos partidos de Kcho, el pintor de los Castro, etc… El colmo es que un viejo pintor exiliado (no estoy autorizada a mencionar su nombre), me contó, que unos coleccionistas lo fueron a ver excitadísimos porque habían comprado obra suya en Cuba en una galería estatal, por lo tanto tenía que ser verdadera. El pintor fue a ver su propia obra y muy apenado tuvo que anunciarles que esa obra no era suya, ni por asomo él había pintado eso, pero su firma, o su firma falsficada, estaba ahí, al pie de los cuadros. Los coleccionistas quedaron demudados, y entonces él por pena, les regaló un dibujo y les dijo que si querían obra él podía vendérselas, pero obra actual. Entonces los señores le expresaron defraudados que ellos lo que querían era lo que él había pintado en Cuba, o sea, la obra que le había sido decomisada a él mismo por el régimen antes de irse de su país, y con la que ahora ellos hacen dinero. El pintor les dijo que lo sentía pero que él de esa obra no tenía nada, que todo se había quedado allá. “Ah, entonces volveremos allá”. O sea, volverán a donde los timaron, a que los timen de nuevo. Menos mal que Leonardo Da Vinci no le tocó vivir como cubano en estos tiempos, a ojos de estos coleccionistas tan avezados ninguna obra de las del Louvre valdrían un céntimo.
Y es que ya no cuenta la calidad de la obra, lo que cuenta es si eres uno más en el charquero castrista, cualquiera podría venderle un mojón recién defecado con una banderita cubana encajada en las heces todavía humeantes dentro de un tibor al primer coleccionista estúpido de ésos que se aparezca, que lo comprarán con los ojos cerrados. Dicho esto, por suerte, algunas galerías quedan en Miami que representan a verdaderos artistas exiliados. En París hay una, Ars Atelier, la mía, pero no es fácil lidiar con las barreras, que son muchas, inimaginables.
Por la entrevista en video nos enteramos que las autoridades culturales le reprocharon a estos dos artistas que la persona que organizaba la exposición dentro de Cuba debió de haber pedido un permiso oficial, etc, y que de ese modo no habría tenido ningún problema. Ah, entonces la de Estado de Sats tenía permiso oficial y demás. O sea, todo está dicho.
Esto con la pintura ya sucedió con la música. Y sigue sucediendo, tan buenos músicos que hay en Miami y la gente sólo se le sajorna el alma con los timbaleros o perreros de la Cuba Sucialista. Los músicos de Miami, mosquea’os. Menos mal que tenemos a un Pitbull que dio el salto para acabar con todo eso, pero en cualquier momento le estarán pegando a uno de allá para que le robe el aché y sobre todo le tumbe el negocio. Porque lo de allá no es arte ni una cabilla, es el daño, porque para lo único que están puestos es p’al daño.
Zoé Valdés.
JOSÉ CARLOS, EL BALSERO GUAPO
Por Tania Díaz Castro
José Carlos Fernández García, un joven vecino de calle 19 y 308, en el reparto El Roble, de Santa Fe, pueblo costero del oeste habanero, desde hace apenas unos días le llaman ¨el balsero guapo¨, por el coraje que demostró cuando en una balsa fabricada por él y un grupo de amigos, estuvo navegando en alta mar durante días, hasta casi llegar al Sur de la Florida.
Durante más de un año estuvieron reuniendo dinero para comprar los materiales con que construyeron la balsa, con motor fuera de borda, vituallas para la alimentación y todo lo que necesitaran. El grupo estuvo compuesto por diez hombres y dos muchachas novias de dos de ellos.
Cuando estaban a punto de divisar a lo lejos las luces estadounidenses, fueron interceptados por el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos –SGE-, en la primera semana del pasado mes de mayo y regresados a Bahía Cabañas, al oeste de La Habana.
Fue precisamente por esos días que el SGE llevó a cabo la repatriación de cincuenta y cinco cubanos, casi todos jóvenes, que navegaban en embarcaciones endebles y sin equipos de seguridad para los peligros del mar, según informes de dichas autoridades.
Comentan los acompañantes de José Carlos la fortaleza de carácter que demostró este joven de 29 años durante los días que estuvieron navegando y el optimismo que siempre tuvo de llegar a tierras norteamericanas, con el propósito de rehacer sus vidas y prosperar en una sociedad libre.
Conversé con José Carlos Fernández García, técnico autodidacta de teléfonos celulares e inalámbricos y me aseguró que no va a renunciar en marcharse de Cuba. Hace cinco años que realiza trámites en la Oficina de Intereses de EEUU en Cuba –SINA-, desde que su padre, Carlos Fernández, residente en Miami, lo reclamara y cree que ha esperado demasiado tiempo.
-La vida se me va. Me voy a poner viejo esperando por una entrevista positiva que espero de la SINA. Si se me presenta de nuevo la oportunidad de irme en otra balsa, haré de nuevo el intento. No me importa morir en la boca de un tiburón, si aquí muero lentamente de mal vivir.
Santa Fe, mayo 2012
El país entero es un país de jineteros, hasta la familia jinetea a la familia, pero eso es lo de menos, entre familiares todo se perdona y se asume. El colmo es que ya hasta los Castro han venido a los Estados Unidos a jinetear a los cubanos del exilio, como hizo Eusebio Leal hace unos días, y como está haciendo La Hijaza de Castro II ahora mismo. Habría que averiguar si esas conferencias son remuneradas y si la CENESEX está optando por alguna ayuda o soporte económico como ONG en Estados Unidos. Porque eso sí que el Departamento del Tesoro no debería permitirlo.
¿Y el embargo? Bien, gracias.
Zoé Valdés.
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Y EL GRAN REBAÑO ¿QUÉ?
Por Tania Díaz Castro
Una excelente crónica de la colega Leannes Imbert, de Cubanet, me ha sugerido buscar la Declaración de los Derechos Humanos, aprobada en las Naciones Unidas en 1948. Quería comprobar que entre sus líneas está implícita la libertad sexual entre los hombres y las mujeres, puesto que nacen con los mismos derechos y libertades fundamentales iguales e inalienables.
Quiere esto decir que si la doctora Mariela Castro, la hija del dictador Raúl Castro, luchara en realidad por la libertad sexual de los homosexuales, tendría que apelar a que se respete la Carta de la ONU, como única fórmula para lograr una mejor calidad de vida para todo el pueblo cubano, un documento que el régimen castrista lleva pisoteando más de medio siglo.
Siempre me pareció que Mariela se traía entre manos algo que aún no he podido descubrir. Me resultaba sospechoso que defendiera tanto a las minorías sexuales, sobre todo si son homosexuales, y a pesar de que la señora no es homosexual. ¿Acaso el padre le pidió que llevara a cabo esa estrategia política, para sumar, puesto que son muchos los que pertenecen a ese gremio, en medio de una población cansada de dictadura y una clase trabajadora mal pagada que simula trabajar?
Por los años cincuenta, en el otro corto y blando gobierno dictatorial, había numerosos clubs nocturnos donde bailaban hombres con hombres y mujeres con mujeres, sin que nadie lo impidiera o lo viera mal. Había libertad para la calidad de vida de cada cubano. Y si algo estaba prohibido, era la colocación de bombas en lugares públicos, disparar piedras, palos y tiros a la policía nacional, matar por la espalda a políticos destacados y asaltar cuarteles militares, medidas terroristas que llevó a cabo Fidel Castro a través de su organización clandestina para la toma del poder. Ni siquiera estaba prohibido escribir contra el gobierno en la prensa nacional, como él lo hacía, siendo enemigo de Batista.
Si la doctora Mariela usara la Carta Universal para defender a todo el rebaño cubano de la Isla, al cual dignamente no pertenecemos los opositores, disidentes y periodistas independientes, yo respetaría su trabajo como sexóloga, a pesar de ser la hija de un dictador. O comenzaría a respetarlo si se indemnizara a todos aquellas personas, víctimas de los campos de concentración –UMAP-, muchos de los cuales aún viven en el exilio y en Cuba; se editara la obra completa de Reinaldo Arenas, que está prohibida en la isla y reabriría los clubes que antes fueron de los homosexuales, como el Club 21, para que esa minoría sexual pueda tener verdaderos ratos de expansión.
Pero de la forma como ella defiende al rebaño de homosexuales: viajando al extranjero, haciendo propaganda a favor de la dictadura de su familia y simulando solidaridad a quienes fueron prohibidos y maltratados por orden de los dueños de la Isla, sólo puede obtener de mí la trompetilla más altisonante y prolongada.
Santa Fe, mayo 2012.
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Nota mía: Fidel Castro se hacía el enemigo de Batista, lo que en realidad no fue del modo en que se cuenta; su madre fue íntima de Batista, fue la razón por la que fue liberado después del asalto al Moncada, sin cumplir a cabalidad la pena. Fidel Castro recibió el día de su boda un regalo en metálico de Batista, un cheque de mil pesos. Fue un botellero de Batista, y estuvo en la casa de Batista con Rafael Díaz-Balart, tal como lo cuenta éste en uno de sus libros.
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ABC.
El Nuevo Herald. ¿Quién le dio la visa a ella y a sus tracatanes? El gobierno de Barack Obama, ténganlo en cuenta.
Gracias a Tania Quintero.
Nota: Esta entrada quedará fija, seguiré actualizando el blog debajo, gracias.
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Versión en español publicada en mi columna en Libertad Digital.
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Versión en inglés a continuación:
Paris, May 23, 2012
Mrs. Hillary Clinton
United States Secretary of State
Dear Madam Secretary:
In the mid 1990s, during the Clinton presidency, under the first Castro dictatorship in my homeland, Cuba, the International Book Fair in Miami invited me to be a participant. Although at that time I already lived in exile in Paris, the United States denied me a visa on three different occasions. The organizers of the Book Fair sent a letter to the President, and I personally contacted his office thanks to the assistance of a Cuban American journalist. Finally, my visa was approved, as was my husband’s, the filmmaker Ricardo Vega, and my young daughter’s, a baby. Nonetheless, at the airport, before boarding the airplane, we were searched from top to bottom, in a private room. The police used gloves to touch us and even checked inside my daughter’s diaper. Finally, we were accompanied to the airplane and then, during the entire trip, by a security guard. In Boston, where we had a stopover, we were not allowed to enter the airport, and we had to show President Clinton’s letter to be allowed access. Finally, after many phone calls and consultations, and having missed several flights, we were allowed to travel and arrived at the Book Fair in Miami, where I participated and read my works in a theater before a thousand people, among them citizens from all over the world, Americans, Cuban Americans and Cubans. After the conclusion of my trip, I returned to Paris, where I still reside. I have returned to the United States and to the International Book Fair in Miami numerous times.
I write this extensive preamble although I do not ignore that you already know the visa situation of freedom-loving Cubans and human rights activists who wish to enter the United States from other countries, be it for temporary travel, or to reunite with family members. As has been the case recently with a group of Cuban political prisoners who find themselves exiled in Spain due to the complicity of the former Spanish government and the Castro-Cuban Church, under the governance of Castro II and under your government and that of Barack Obama. I find this an injustice, their exile, and also the situation of many other Cuban pro-democracy activists.
But injustice becomes an affront to Cubans – to those who have done so much for the United States, and who have worked hard to make Florida and every other region where they have lived in the United States, prosperous and peaceful – when your government grants a professional visa to Mariela Castro, the daughter of Castro II, along with 60 accomplices who accompany her, as well as to other officials who have recently traveled to the United States to propose to the Cuban exile community the repurchase of properties confiscated from them throughout the more than 53 years of dictatorship. But of course, the proposal for participation, for repurchase, is offered without any offer to return anything to them, as is to be expected. ¡A great business proposition for the Castro regime, no doubt!
It is embarrassing for the Democrats and for your government that those visas are granted within the context of the joke of the so-called Cultural Exchanges, where some can come, but no artist in exile has yet been allowed to travel to his own homeland. I can in no way support cultural exchanges between a democratically elected government and a dictatorship. Nobody would have considered toppling Hitler, Pinochet, and Videla with cultural exchanges and with the relaxing of embargoes. Embargoes which were very effective against South Africa’s Apartheid and in Burma, without mentioning more current situations, as is the case in Syria.
I write to you, Madam Secretary, because besides being an author, I am a human rights activist for my homeland and throughout the world; and I think you should be on the side of the just. And in no way should you be on the side of the daughter of Castro II, Mariela Castro, nor of her lackeys, who do not represent Cuba or the Cuban people. Just as she will never be able to represent Cuban homosexuals, because that woman only defends pro-Castro homosexuals, those the regime manipulates by blackmailing them due to their sexual orientation. And even that, now, as a masquerade for the outside world, because during five decades and even today, homosexuals are persecuted and continue to be repressed in Cuba, just like the rest of the Cuban people. I imagine you may have read “Before Nightfall” by Reinaldo Arenas, among other works of great Cuban authors, who give testimony to the horrors perpetrated by the Castro regime.
I hope that the above-mentioned visas to those violators of freedom will be withdrawn, in the name of justice, of freedom, and of democracy, and in name of the dignity of the Cuban people, and the American people that you and President Obama represent.
Best regards,
Zoé Valdés,
Cuban author exiled in Paris
Chévalier des Arts et des Lettres
Grande Médaille de Vermeil de la Ville de Paris for her work and defense of human rights throughout the world.
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Nota: Esta carta fue enviada ayer a la Secretaria de Estado, señora Hillary Clinton, a través de varias personas amigas, a las que les agradezco la traducción y el envío. Los cubanos esperamos respuesta.
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Una de las maneras silenciosas de protestar del cubano es no pagando el transporte público, que bastante malo ha estado siempre. El precio del mismo es bastante alto en relación a los salarios del cubano, que es como se debería de medir. No se pierdan este fragmento del NadieTeVé, y del descaro de sus comentaristas:
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La Bienal de la insinuación y la puya
El reparto San Agustín, en la Lisa, no tendrá otras cosas, pero gracias a la XI Bienal de La Habana, ya tiene un Museo de Arte Contemporáneo. El MACSA, rodeado de edificios de microbrigadas, vendutas, aceras rotas y salideros de aguas albañales, está ahí. Los vecinos del barrio pueden relacionarse con novedosas propuestas artísticas mientras piensan cómo cogerán la guagua para ir a trabajar, cómo se buscarán unos pesos para comprar los zapatos de sus hijos, lo que comerán o cómo resolverán una ‘balita’ de gas para cocinar lo poco que puedan conseguir.
Los organizadores de la XI Bienal se han propuesto llevar el arte a las calles e incorporarlo a la vida cotidiana de la gente. ¡Qué bien!
“Detrás del muro”, una muestra de más de una veintena de artistas cubanos de la plástica, ha diseminado instalaciones a lo largo de una buena parte del malecón habanero. Las instalaciones se confunden con la vida real. Uno no sabe si los puntales y la basura y los escombros, como a veces están cercados, son también una instalación.
Un enorme banco en forma de S, de Inti Hernández, nos invita a sentarnos a mirarnos las caras y conversar. Los de aquí y los de allá, los de arriba y los de abajo. Buena falta que nos haría… si hubiese voluntad. Un avión atraviesa una reja y un mástil exhibe 16 pares de orejas (¿nadie escucha a los artistas o hay demasiados chivatos que los vigilan?)
Un cañón Parrot, de madera, a escala natural, hecho por Duvier del Dago, de frente al mar, apunta al norte. ¿O al muro? ¿Qué pretende? ¿Defendernos de los yanquis? ¿Con un cañón de palo? ¿O tumbar el muro a cañonazos? ¿Ese muro, para que podamos escapar mejor? ¿O todos los muros que han sido y son? Pero, ¿por qué tumbar el del Malecón? ¿Y por qué tendríamos que escapar, y cargar con la catástrofe donde quiera que uno vaya, porque está visto que hay catástrofes de las que nunca se acaba de escapar?
El Malecón, según afirma Juan Delgado, el curador de “Detrás del muro”, es el espacio más democrático de Cuba. Lo es más o menos, cuando a la policía no le da por pedir los documentos de identidad a las muchachas y los muchachos negros -esos eternos sospechosos- o hacer redadas contra los travestis -ay, Mariela, la policía sigue rabiosamente homofóbica-, las putas, sus chulos, los pingueros, los marihuaneros, los pastilleros de la ketamina y los vendedores sin licencias.
Cerca de allí, policías y custodios vigilan que no se roben la madera y los tornillos de un inmenso caballo -¿de Troya?- en cuyo interior se exhiben cuadros. Símbolos y más símbolos. El arte encierra dentro de sí las verdades que nos harán libres. Pero está celosamente vigilado, de ladrones y libertarios, por censores, policías y guardias de seguridad. Cada vez más, Cuba es un país de rejas, muros, alambradas, policías, custodios y guardias de Seguridad…del Estado.
Esta es la Bienal de la insinuación y la puya. Aunque no sea mucho lo que se insinúe y las puyas no tengan demasiada acritud. Sólo la que se supone será tolerada. Y tal vez, porque siempre hay algunos osados, un poco de forcejeo por los espacios públicos y un poco de libertad de expresión. Nada para asustarse. Y si hay susto, ahí están los segurosos para amenazar a los artistas y confiscar las obras, como hicieron con la exposición alternativa del pintor Luis Trápaga.
Se crearon expectativas porque expondría Ai Wei-Wei, un artista disidente chino. Pero expone bicicletas. Chinas, marca Forever, para más detalles. De las que salvaban vidas o mataban -según como se mire- durante los años del hambre, los apagones y las guaguas que no pasaban del período especial. Las conocimos bien, más por desgracia que por suerte. Como ya quedan pocas por acá, uno no sabe si reírse, sentir la morbosa nostalgia de los tiempos peores o sentirse estafado por el amago de disidencia permitida.
Por si hay peligro, para tupir a los censores y los comisarios o darles margen para que se hagan los bobos o posen de liberales y desprejuiciados, bienvenidas sean a la Bienal la irreverencia, el snobismo y la extravagancia, siempre tan de buen tono en estas ocasiones.
Aunque, por mucho que se esfuercen en ser extravagantes y epatar -que digan lo que digan, es el mejor modo de disimular la falta de talento-, no lograrán superar la Aktion número 135 del austríaco Herman Nitsh, el padre de las performances. La tituló “Jesús contra el universo” y se escenificó en los jardines del Instituto Superior de Arte. Dos horas en que se maceraron carnes y frutas, se chuparon sus jugos y se untaron de sangre de cerdo jóvenes desnudos. Más que un performance, aquello parecía una misa negra. Un aquelarre diurno, con un sol que rajaba las piedras y vísceras y sangre a tutiplén. Totalmente repugnante.
Dicen que esta XI Bienal es la más concurrida y mejor organizada. No sé. Por mi parte, más que las insinuaciones y las puyas que bien poco dicen, me quedo con los elefantes de Jeff de la anterior Bienal. Y si de símbolos e insinuaciones se trata, con las cucarachas de Roberto Fabelo en los muros del Palacio de Bellas Artes. Que las cucarachas sabemos siguen ahí, jodiéndonos la vida, aunque ya casi no se vean. Y uno que revienta de ganas de verlas despatarradas por el piso. Como aquellas de Fabelo.
Luis Cino
Círculo Cínico.
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Nota mía:
No sé si el artista chino Wei-Wei llegó a exponer o no, pero lo cierto es que quien exponía era su coleccionista venezolana; eso no quiere decir que el artista haya enviado su obra a la Bienal, sino que ha sido su coleccionista quien lo ha hecho. Wei-Wei no puede hacer nada si uno de sus coleccionistas decide mandar a Cuba una obra comprada y que le pertenece, lo único que podría hacer es protestar para que su nombre no sea manipulado, pero igual ni se ha enterado del tema: la Bienal de La Habana no tiene ninguna relevancia en el ámbito cultural artístico mundial, eso es cosa para maquillar un poco la mierda frente a los latinoamericanos y americanos. Por otro lado, valdría la pena que algún artista cuente lo que ha sucedido con su obra cuando es enviada a través de las embajadas castristas en el exterior, que en ocasiones se las roban o se las destruyen, en la misma embajada, o cuando llegan a Cuba, o no llegan, desaparecen. Lo mismo sucedía con las películas enviadas al Festival de Cine de La Habana. Sería bueno que alguno de esos artistas tuviera lo que hay que tener y denunciara el horror que significa participar en esas Bienales todas controladas por el régimen y la DSE, que cada año usan nombres de mayor o menor importancia para hacer como que existen e importan. Cuando no cuentan para nada, nada de lo que ahí se expone es novedoso, por eso es tan bueno el artículo de Cino, porque les canta las verdades.
Yo, por otra parte, estoy harta de todas esas instalaciones que juegan con la miserable realidad del cubano, que minimiza la gravedad del asunto haciéndolo pasar por arte, eludiendo a la policía y al mismo tiempo siendo cómplice con metáforas y recontrametáforas en las que ya no se sabe si las cucarachas son de verdad, amaestradas, o un performance.
Eso me recuerda cuando trabajé con el cineasta suizo Pierre Koralnik en la filmación de su película Barrio Negro, que cuando llegamos al barrio de Palo Cagao, la escenógrafa y la vestuarista estaban admiradas del trabajo de reconstrucción del ICAIC para reproducir con tanta veracidad y de manera tan fidedigna un barrio tan pobre. Cuando les dije que nananananananá nananina, que ese barrio era de “verduri”, no se lo podían creer. A una de ellas se le ocurrió sacar un paquete de caramelos y bolígrafos, y la masa de gente que se desató a correr fue tan grande que hasta tumbaron una cerca de esas nazis que bordean el barrio. A nadie le importó arañarse ni chorrear sangre ante el brillo de un bolígrafo y el sabor de un caramelo.
Zoé Valdés.
Gracias a Tania Quintero.
Gracias a Tania Quintero.
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Cubanet
Recordemos los actos de repudio cuando Mariel, creo que hubo varios muertos, a una mujer hasta le pasaron un automóvil por encima. Eso es ese pueblo, mierda pura. Y todavía así quieren que le vayan a reconstruir las casas, y que les manden dinero para seguir viviendo como vagos y asesinos.
Sección a cargo de Ricardo Vega. Video.
Gracias a Tania Quintero.
Nuevo Acción El humorismo de Estebita: Lo que me saca de quicio, por Esteban Fernández Jr.—————-Pequeña aclaración de Luisa Diez-Vega——————–Lo que les pica y les mortifica—————-De los archivos de Nuevo Acción: En noche pletórica de cubanía se renuevan votos de proseguir la lucha hasta el final—————-El mejor mentís a los que hablan de la desunión de los combatientes——————-El Rincón de la Nostalgia: Bienvenido Granda en “A la orilla del mar”.
LA INEXPLICABLE POLÍTICA DE COMPLACENCIA
Por Ernesto Díaz Rodríguez
Secretario General de Alpha 66
“Miembros del exilio cubano y el senador demócrata de Nueva Jersey, Bob Menéndez, criticaron el viaje de la hija de Raúl Castro a EU para participar en el XXX Congreso de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) que se realizará en San Francisco (California) del 23 al 26 de mayo”.
Comentarios como éste han aparecido en diversos medios de información desde que el Departamento de Estado, a cargo de la ex primera dama Hillary Clinton, accediera a otorgar el visado correspondiente a Mariela Castro, directora del Centro de Educación Sexual de Cuba e hija del dictador de turno Raúl Castro Ruz. “Nosotros no relacionamos la política de emisión de visas en casos como éste con nuestra relación general con los países en el plano económico, político y de derechos humanos”, señaló la portavoz de este departamento, la señora Victoria Nuland en conferencia de prensa, a propósito de las críticas originadas por el controversial otorgamiento de las visas. Sus comentarios no dejan dudas de que para la actual administración norteamericana poco importa lo que ocurre a 90 millas de sus fronteras, si este gesto de “buena voluntad” conviene a sus intereses económicos y políticos, y que para nada han de tenerse en cuenta las violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Desde mi punto de vista esta insensibilidad gubernamental no sólo es decepcionante, al menos para los cubanos que siempre hemos esperado de nuestros supuestos aliados naturales gestos de solidaridad, sino es práctica vergonzosa y por tal motivo censurable. El otorgamiento de visas a altos funcionarios de la tiranía que por más de 53 años ha venido esclavizando al pueblo de Cuba nos deja un sabor amargo en la garganta a quienes por muchos años hemos venido luchando por la libertad y la restauración de un sistema de gobierno genuinamente democrático. Es por esta razón, y por considerar que en nada contribuye a acortar el camino que devuelva al pueblo de Cuba la paz y las posibilidades de ser dueño de su propio destino, que Alpha 66 alza su voz para condenar, con toda la energía y la indignación que el caso requiere, esta bochornosa política de complacencia de la actual administración norteamericana con el régimen comunista de Cuba.
¿Cómo puede explicarse que a cubanos humildes y honrados, que pagaron por su amor a las instituciones democráticas y su lucha por la libertad muchos años de cárcel se les niegue un visado para entrar en este país, donde muchos de ellos tienen a sus familiares más cercanos y en contraste se les facilite el permiso a funcionarios de la tiranía castrista para que vengan a sembrar su veneno en la conciencia de los jóvenes norteamericanos?
Para nadie es secreto que en España una parte de estos desventurados ex prisioneros políticos cubanos se encuentran en total desamparo, luego que el gobierno español decidió poner fin a la ayuda humanitaria que durante algún tiempo les estuvo ofreciendo de manera que tuviesen la oportunidad de disponer de un modesto lugar de alojamiento y la imprescindible alimentación y asistencia médica. Sabemos que varios de ellos emprendieron el camino del destierro con esposas e hijos y en la actualidad, sin ayuda de ninguna índole y sin posibilidades de encontrar empleo atraviesan por una situación desesperada. Lamentablemente, ante sus anhelos de viajar a los Estados Unidos, donde cuentan con el apoyo de familiares y amigos, la embajada norteamericana les ha hecho saber que su gobierno no está en disposición de otorgar las visas. Aunque algunos de ellos, como es el caso de Arturo Suárez Ramos, cumplieron en su condición de prisioneros políticos más de 20 años en las cárceles de la tiranía castrista, el argumento con que se les explicó la razón de la negativa a otorgárseles el visado es que no forman parte del grupo de los 75 que fueron encarcelados por su lucha pacífica en la llamada “Primavera Negra”, muchos de los cuales también, por arreglos que comprometen la supuesta gestión humanitaria del cardenal Jaime Ortega fueron enviados a un exilio forzoso, como única alternativa a su excarcelación.
Nuestra obligada pregunta es, ¿por qué el gobierno norteamericano autoriza a funcionarios que son parte integral de la tiranía más sanguinaria y cruel de todas las que ha padecido América Latina y les niega el visado a las víctimas de su maquinaria represiva, hombres con conciencia de responsabilidad histórica que han sufrido en carne propia todo tipo de humillaciones, encarcelamiento y torturas y ahora anhelan la realización de sus sueños de vivir en un país donde se respeten su integridad física y sus derechos como seres humanos?
Ojalá las autoridades de este país, más allá de los intereses que pueda representarles este tipo de acercamiento con los asesinos y torturadores del pueblo de Cuba tengan la suficiente comprensión y sensibilidad humana para tender la mano a quienes, como en el caso de Suárez Ramos necesitan con urgencia la paz espiritual y la seguridad propia y la de sus esposas e hijos en esta gran nación de libertades plenas y oportunidades para rehacer sus vidas.