Ni con todas ni para el bien de todas. Por Ileana Fuentes.

Ah, por fin otra persona que se atreve a hablar del Martí real, del humano, del hombre. Somos pocos, por cierto. También se olvida con frecuencia el papel de Martha Abreu, todo lo que hizo por la libertad de Cuba, todo el dinero que mandó durante la reconcentración de Valeriano Weyler para ayudar a las víctimas. Gracias a Ileana Fuentes por este artículo.

A caballo y con la cara al sol. Por Julio César Gálvez.

Documento firmado por José Martí y Máximo Góme...

Documento firmado por José Martí y Máximo Gómez. Español: Documento firmado por José Martí y Máximo Gómez. (Photo credit: Wikipedia)

A caballo y con la cara al sol.

Por: Julio César Gálvez.
Sección: Una isla perdida en el mar.
“ Para los fieles vengan tarde o temprano,
guarda Cuba todo su amor. Para los
incapaces amarla y servirla, basta con el
olvido ”
Frescas aun cuando cayó en Dos Ríos el 19 de mayo de 1895, estas palabras de José Martí, señalan en toda su dimensión la grandeza de alma y pensamiento y el amor por la tierra que vio nacer al más universal de todos los cubanos.
Pasadas las diez de la noche del 11 de abril de 1895 arribaba a Playitas de Cajobabo, en la actual provincia de Guantánamo, en unión del Generalísimo Máximo Gómez, Paquito Borrero, Ángel Guerra, César Salas y Marcos del Rosario.
En carta a Gonzalo de Quesada y Benjamín Guerra, el Maestro recuerda: “ ( … ) recogimos en Inagua el bote, y el 11, a las 8 de la noche: negro el cielo del chubasco, vira el vapor, echan la escala, bajamos, con gran carga de parque, y un saco con queso y galletas ”.
“ ( …) a las dos horas de remar saltábamos en Cuba ( … ) en la costa había luces. Llevé el remo de proa. La dicha era el único sentimiento que nos poseía y embargaba ”
“ Me quedo en el bote el último, vaciándolo. Salto. Dicha grande ”. Gómez besó la arena al poner su pie sobre ella.
El mar erizado y embravecido recibió a los seis improvisados marineros, a quienes partió en dos el timón de la pequeña barca. ¿ Futuro presagio de los acontecimientos? Quizá, o simples especulaciones.
La gloria genuina inherente a José Martí, el más grande cubano de todos los tiempos, lo trajo de regreso a su Patria a cumplir su legado como hombre y ciudadano. No hubo razón alguna ni convencimiento que lo alejara de la hora del cumplimiento del deber. Ya estaba en su adorada Cuba.
Martí desembarcó con un fusil Winchester 32 modelo 1873, el preferido de los tiradores expertos de finales del siglo XIX. ¿ Había realizado prácticas de tiro con este fusil antes de arribar a costas cubanas ? ¿Se lo escogió Máximo Gómez ? Poco se sabe al respecto.
Especialistas militares y estudiosos de la obra y la vida del Apóstol coinciden en afirmar que el combate de Dos Ríos, si bien tuvo gran significado por la muerte de Martí, no tuvo gran importancia desde el punto estrictamente militar.
Varias versiones sobre los hechos difieren en pequeños detalles, pero coinciden en lo esencial, sobre todo, en la manera de la muerte de José Martí.
¿ Buscaba Martí la muerte en combate ? ¿ Se lanzó al suicidio ante las discrepancias con los jefes militares de la guerra ? ¿ Fue la fogosidad de su caballo Baconao el que lo hizo meterse sin pretenderlo entre las tropas españolas ?
Cierto es que Baconao era un caballo brioso e incontrolable. Padecía del mal de asustarse y desbocarse, pero Martí, aunque no era un jinete consumado tampoco era inexperto. Raro el hombre de esa época que no supiera montar a caballo.
Hablar de suicidio es algo más que impensable. Es desconocer el carácter y la integridad de Martí. De lanzarse al sacrificio jamás hubiese conminado al joven subteniente Ángel Guerra a seguirle, su acompañante en los momentos de la tragedia. Para un hombre de su ética hubiera sido agraviante e injusto arriesgar una vida ajena en un destino enteramente propio y personal.
Estaba preparado para afrontar los serios y graves problemas y contratiempos que le estaban destinados en toda su vida. Jamás se le vio flaquear, echar atrás o desviar la ruta. Siempre fue un luchador que se enfrentó con nervio y temple a la adversidad. Para el la meta resultaba más importante que el camino. En este sentido sus discrepancias con otros jefes militares sobre la forma de hacer la guerra y el gobierno de la República en Armas, estaban claras y definidas. Lo primero era la independencia de Cuba de la metrópoli española. El camino era largo y el tiempo apremiaba.
Sin tomar en cuenta las disposiciones de Máximo Gómez cuando casi le ordena: “ Hágase usted atrás, Martí, no es ahora este su puesto ” para preservar su vida, ante la inesperada aparición de una columna española que dirigía el coronel Ximénez de Sandoval, que rastrillaba la zona donde estaban acampados los cubanos, montó sobre su caballo y se incorporó al combate como otro mambí más.
Quizá Martí detuvo un tanto su caballo mientras Gómez lo pierde de vista, concentrada su atención en las tropas contrarias, pero en una reacción muy propia en medio de un combate, se lanza al galope contra las líneas españolas hasta colocarse a unos 50 metros a la derecha y delante del Generalísimo, convirtiéndose en un blanco perfecto de la avanzada enemiga, oculta entre los matorrales. Las balas se ceban sobre el cuerpo del Apóstol, siempre vestido de negro, que se desploma entre un dagame seco y un fustete caído. El desenlace fatal apaga su vida pero no su discutida presencia en este mundo.

Julio César Gálvez.

¡Al ataque! Por Julio César Gálvez.

¡ Al ataque ¡

Por: Julio César Gálvez.
Sección: Una isla perdida en el mar.

Nuevamente el régimen totalitario de La Habana ataca contra el recién electo gobierno de España. En esta ocasión es el ministro de Exteriores y Cooperación español, José Manuel García-Margallo, el punto de mira de atención, quien el pasado 17 de abril asegurara, durante una intervención en el Senado, “ que visitaría Cuba si le permiten reunirse con los disidentes ”
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Dagoberto Rodríguez, calificó de “ injerencistas e irrespetuosas ” las palabras de García-Margallo a la vez que señalaba que “ a Cuba nadie le ha invitado ” No es la primera vez que el viceministro cubano ataca al jefe de la diplomacia española. El pasado mes de febrero ya lo había tildado de “ injerencista ” también.

No es un ataque casual. La cúpula de viejos generales que desgobiernan en Cuba siempre fustiga a quienes no piensan igual que ellos. Pero el ataque del totalitarismo cubano puede ser parte de una trama, muy bien orquestada desde La Habana, de la izquierda latinoamericana y española contra el actual gobierno de España, para ahondar en la crisis financiera dejada por los socialistas durante casi 8 años de escarnio en el poder. Un plan para tratar de sacar de en medio del camino a Mariano Rajoy y el Partido Popular, con los cuales el totalitarismo cubano “ no corta el bacalao ”
Como señalara en una ocasión José Martí “ … en política lo real es lo que no se ve ” Primero fue la expropiación de tierras decretadas en Venezuela por el presidente virtual, Hugo Chávez; meses después la intervención de YPF Repsol en Argentina, por parte de Cristina Fernández, para ocultar el profundo abismo en que está sumida la economía del austral país latinoamericano; hace unos días, el primero de mayo, Día Internacional del Trabajo, Evo Morales, sorprendió a todos con la incautación de Red Eléctrica de España en Bolivia, que cuenta con el 99,94 por ciento de participación indirecta en la Transportadora de Electricidad de este país de América del Sur.

En las declaraciones de Dagoberto Rodríguez, brindadas a la prensa este lunes, resalta “ que Cuba ya no es una colonia española ni de ningún otro país ” y solicita a Margallo que atienda “ la profunda crisis económica y social que vive España y del enorme descontento que existe en esa sociedad, donde casi el 40 por ciento de los jóvenes carecen de empleo ”

Las palabras del viceministro cubano tienen un trasfondo bien intencionado. Se le olvidó o paso por alto mencionar que Cuba es dependiente del petróleo – 100 mil barriles diarios – y de los más de 4 mil millones de dólares anuales que recibe de Venezuela, por el trabajo esclavo de más de 60 mil médicos y personal de la salud, profesores de todos los niveles, entrenadores y especialistas deportivos, sin contar los militares que controlan y dirigen el entramado político y económico venezolano y los hombres de la Inteligencia cubana que cuidan todos los movimientos de Chávez, o los que están infiltrados entre la población a la espera de un desenlace que pueda reverter el control de poder en la nación.

Lo que no dijo Dagoberto Rodríguez en su información, es que los jóvenes cubanos se lanzan al mar en frágiles embarcaciones, tratando de escapar de las realidades de incertidumbre y falta de oportunidades de empleo y una vida digna que brinda el socialismo tropical cubano. Tampoco mencionó que el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero dejó a España con 5 millones de parados, en plena recesión económica, a punto del rescate y una galopante corrupción política y administrativa. El viceministro cubano no podía mencionar nada de esto, lo mismo que se vive en la isla día a día, porque su nivel de vida en nada se asemeja a la realidad del cubano de a pie. Él es uno de los privilegiados del raulato.
También se le pasó decir las idas y venidas de ministros y miembros de la dirección del PSOE, que en los años de gobierno de Zapatero han vacacionado o pasado por Cuba, o los miembros de ETA que viven con plenas garantías y seguridad en la Isla.

Ojo atento a cuanto ocurra en las relaciones económicas y comerciales con España en lo adelante. De seguro la izquierda populista tratará de poner sus zancadillas. Tiempo al tiempo.

En el Museo de Cera de París con Marguerite Yourcenar en cera.

Hace unos años llevé a mi hija, todavía pequeña, al Museo de Cera de París, la he llevado también en varias ocasiones al Museo de Cera Madame Tussaud, de Nueva York. Las personalidades que allí se encuentran son escritores, artistas célebres, hombres de estado, y en el de Nueva York, extrañamente vi la del dictador Fidel Castro (puse la foto en Facebook hace unos días). Es el único lugar donde vi la estatua de cera del dictador, no sé si habrá otra por el mundo. Allí, desde luego, no estaban las estatuas de ningún otro dictador que conozcamos.

En el de París me impresionó la cantidad de estatuas en cera de escritores, y las escenas históricas con personajes, desde luego, históricos, dándole  mayor énfasis a la literatura y a la historia que a la cultura del espectáculo. Una de las más logradas es la del asesinato de Marat en la bañera.

En Cuba, hace unos días (vean video en post más abajo en este blog) unos estudiantes del ISA decidieron hacer una estatua a Ben Laden. No sabemos si burlándose de él y homenajándolo. Por la postura en la que está parece indicar que es en son de homenaje; aparte, en Cuba no hay ni cera para velas, ¿cómo va a ver cera para una estatua? ¿Cómo se pudo exponer así, y quién lo autorizó? Misterio o ministerio. Sobre todo en Cuba que hasta para tirarse un pedo hay que pedir autorización. Por lo que se desprende que esta estatua obedece a dos cosas: a un interés oficial, o a un ejercicio más de oportunismo de los que tanto se hacen en Cuba.

Es extraño que a unos alumnos del ISA no se les haya ocurrido gastar cera en algo más bello y útil, como homenajear a La Avellaneda, del mismo modo que el Museo de Cera de París homenajeó a Margarite Yourcenar (vean foto), o a José Martí, o a una personalidad cubana. Es raro que hayan escogido a Ben Laden para una obra que viéndola en la posición que está, muerto serenamente encima de una estera, vestido de blanco (que es como le gusta a los árabes que los vistan una vez muertos), la barba impecable, aunque con zapatones del G2, como bien ha señalado Charlie Bravo, antes que hacer una réplica de la Avellaneda vestida de amarillo como en aquel hermoso retrato pintado en su exilio en España. Pero ¿saben lo que pienso? Todo lo último que sale o se hace en aquella isla cuando no es plagio de lo que se hace en el exilio es de un mal gusto monumental. La mierda ésa de cera de Ben Laden es del peor gusto posible que se pueda uno imaginar. Ni a Al Qaeda se le ha ocurrido semejante estupidez.

En cualquier momento, sin embargo, en Miami, en Art Basel o en cualquier otra gran manifestación artística, quien sabe si recibirán a los autores como si se tratara de Agustín Cárdenas, de Jorge Camacho o de Wilfredo Lam.

Pero, les dejo con mi foto en el Museo de Cera, junto a Marguerite Yourcenar, y con un camarero de cera también, que nos brindó champán.

Zoé Valdés.

Las palabras no se las lleva el viento, quedan impresas en Google. Por Marta Menor.

El Cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino nació el 18 de octubre de 1936, en Jaguey Grande, diócesis de Matanzas Cuba. Habiendo cumplido 75 años recientemente, el Cardenal tiene el deber como todo Obispo de la Iglesia Católica de presentar su renuncia como impone el Código de Derecho Canónigo 401 y exige la norma establecida por Pablo VI.
LAS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO, QUEDAN IMPRESAS EN GOOGLE.
Marta Menor.

El Cardenal Jaime Ortega fue ordenado sacerdote el 2 de agosto de 1964 y poco después en 1966 internado en la UMAP, (Unidades Militares de Ayuda a la Producción) campos de concentración de trabajos forzados donde cerca de 25,000 hombres, mayormente de edad militar que se negaban a hacer servicio militar obligatorio por objeción de conciencia o aquellos rechazados en la Fuerzas Armadas Revolucionarias clasificados como homosexuales fueron encerrados. Jóvenes cubanos que según Raúl Castro en aquel tiempo Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los tildó de un grupo de jóvenes que no habían tenido la mejor conducta ante la vida, jóvenes que por la mala formación e influencia del medio habían tomado una senda equivocada ante la sociedad y han sido incorporados con el fin de ayudarlos para que puedan encontrar un camino acertado que les permita incorporarse a la sociedad plenamente.»

Años más tarde, el 10 de Octubre 1995, solo unos meses de ser proclamado Cardenal se escucharon sus palabras en la Basílica de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba. Su homilía en ocasión de la celebración de los 100 años de la muerte del Apóstol José Martí era en aquel entonces palabras llenas esperanza para el sufrido pueblo cubano. Predicaba en aquel tiempo: “La motivación que nos retiene hoy a los pies de la Virgen de la Caridad, es de carácter patriótico. Estamos conmemorando cien años de la caída en combate de José Martí, el Apóstol de la libertad de Cuba, decisivo forjador de nuestra independencia.”

“Independencia y libertad fueron juntas en el pensamiento de los fundadores, en el ideario de José Martí. No puede subordinarse la libertad a ninguna circunstancia, no puede aplazarse a tiempos de mayor bonanza. “Ni el viejo concepto “liberal” de libertad, que es el falso derecho a hacer lo que nos plazca; ni una libertad concebida como herencia colectiva satisfacen las ansias del corazón humano. Una Cuba libre de toda injerencia y de toda sujeción, debe ser una Cuba de hombres libres. La justicia está en relación con la libertad.”

¿Qué ha sucedido desde entonces que hiciera cambiar al cardenal? Ayer nos decía “En Cuba no solo las dificultades económicas deben ser consideradas al mirar al futuro en vista de la felicidad del pueblo, es necesario también encarar con decisión el problema de la libertad, porque el hombre necesita de ella tanto o más que de los bienes materiales.”  Hoy nos pide que nos reconciliemos con ese mismo régimen como si el pueblo cubano fuera el culpable de su propia miseria y esto se debiera a la intransigencia de los “históricos” a negociar mejora económica sin obtener libertad del individuo. O sea, mayor bonanza sin ninguna relación con la libertad

¿Qué le hace creer hoy al cardenal que ese mismo régimen ha cambiado, un régimen que clasificó en aquella homilía como “esta forma de justicia social no puede darse sin garantías de justicia en las relaciones del Estado con los ciudadanos. Un papel demasiado amplio del Estado ahoga las iniciativas individuales, familiares o de grupo.”

Las palabras del Cardenal Ortega clasificando a un grupo de 13 opositores que tomaron refugio en una iglesia católica en Cuba como un grupo de delicuentes, enfermos mentales e incultos así como sus palabras sobre un supuesto comentario del fallecido Monseñor Agustín Román, han creado división, dolor y confusión dentro de los cubanos católicos y es hora que el Cardenal Ortega nos dé la explicación que merecemos. Una explicación a todos los creyentes y no creyentes, ya que gústenos o no, es nuestro cardenal cubano, y como tal tiene el deber y obligación de apacentar a todas sus ovejas donde quiera que éstas se encuentren.

¿Qué le ha hecho cambiar de opinión al cardenal? El régimen es el mismo hoy que hace 17 años atrás en ese 10 de octubre en la Basílica de la Caridad. ¿Qué lo mueve ahora a hacer esas declaraciones en la Universidad de Harvard? ¿Cómo explica el mensaje de hoy en su reciente conferencia en los Estados Unidos comparado con aquel de ayer lleno de amor de 1995?

Es hora de recordar sus palabras usadas para cerrar su homilía en la Basílica de la Caridad el Cobre cuando dijo a la congregación. “Un papel manchado de sangre sobre el que se lee una canción de paz fue encontrado en el bolsillo de la chaqueta del primer ministro de Israel, Yitzhak Rabin, asesinado a tiros mientras participaba en una manifestación por la paz. Su canción de paz quedo sellada con la propia sangre y ya esta dando frutos de vida: los opositores que antes criticaron sus esfuerzos de paz, ahora son los primeros en asegurar que su legado seguirá adelante.

“¿Bastarán las canciones y las palabras bonitas? ¿O, como Yitzhak Rabin, seremos capaces de sellar nuestros ideales con el rojo del sacrificio y hasta de la propia sangre?”

Como católicos y cubanos no pretendemos que el Cardenal Ortega estė dispuesto a sellar los ideales de libertad del pueblo cubano con su propia sangre. Pero sí que presente públicamente su renuncia irrevocable a la Santa Sede por límite de edad y de esa forma abrir las puertas a otras voces que puedan llevar nuevamente los mensajes cristianos y los de nuestro apóstol. Mensajes de aquel radiante 10 de Octubre de 1995 de esperanza, fe y amor, así como de independencia, y hombres libres.

Como el mismo Ortega bien dijo, canciones y palabras bonitas no son suficientes.

Para leer homilia completa visite 2 / L a Voz Católica

IGLESIA DE CUBA
17 de noviembre de 1995

Extractos de la homilia del cardenal Jaime Ortega el
lO de octubre de 1995, en la Basilica de La Caridad del Cobre,
por el centenario de la muerte de Jose Martí.

Marta Menor.

Nota mía: En el año 1994, durante la Crisis de los Balseros, la iglesia del pueblo de Regla de Nuestra Señora de Regla se llenaba de los familiares de los balseros que se iban a puñados hacia los Estados Unidos a riesgo de sus vidas. Ricardo Vega lo filmó todo, como se puede constatar en su documental Fiel Castro. Al final vemos el templo lleno de cubanos cantando un Dios te salve, María, llorando, niños, mujeres, hombres, ancianos, y Segurosos de la DSE, éstos últimos no lloraban, ni cantaban, ni rezaban, vigilaban como perros de presa. El Cardenal Ortega y Alamino, todavía no nombrado cardenal en aquel entonces, era quien daba la misa. No hizo absolutamente nada por expulsar a los policías del templo, los acogió como el que más, sabiendo que estaban allí para reprimir y golpear si hiciera falta. Esos policías no estaban en la iglesia para proteger al pueblo, sino para protegerlo a él. Así que este señor ni es mi cardenal ni yo soy su oveja. Para mí es un perro policía castrista más. Ni lo perdono ni me reconcilio con él, ni con ninguno que piense como él.

Sucesos ocurridos en Cuba en abril de 1961: Carlos González Vida. Por Tito Rodríguez Oltmans.

TRIBUNA: TITO RODRÍGUEZ OLTMANS

SUCESOS OCURRIDOS EN CUBA EN ABRIL DE 1961

Por Tito Rodríguez Oltmans

 

  

COMBATIENTES – SU HISTORIA.

CARLOS GONZALEZ VIDAL.

El 23 de agosto de 1938, nació en una humilde casa del pueblo de San Antonio de Cabezas, en la provincia de Matanzas.

La entrega de la Revolución al Comunismo Internacional motivó a este joven de puros ideales a integrarse a la lucha combativa para rescatar el sueño de Libertad que albergaba, e impedir, lo que iba a suceder con la traición de Fidel Castro y sus compinches, que descendieron de la Sierra Maestra cargados de rosarios y medallitas, para ocultar sus verdaderos propósitos. Implantar el comunismo y perpetuarse en el Poder por medio de la represión.

Carlos González Vidal se integra al Movimiento Revolucionario del Pueblo, (M.R.P.) tratando de evitar lo peor, aunque en ello le fuera la vida, como lamentablemente sucedió.

El día 13 de abril de 1961, en la ciudad de La Habana, casi al anochecer se ejecuta una acción que destruye la tienda por departamentos El Encanto, la cual, hacia poco tiempo había sido confiscada por El Régimen. Carlos era empleado de la tienda.

El 17 de abril de 1961, las milicias y los miembros de los Comités de Defensa de la Revolución comienzan a registrar todas las casas de los ciudadanos que no simpatizaban con el Régimen. Carlos se encontraba en una casa en la Playa de Baracoa donde fue reconocido por un compañero de trabajo que era comunista, José Peña. Conducido al G-2, es salvajemente torturado durante cuatro meses. El 31 de agosto de 1961 la Oficina Jurídica del Departamento de Seguridad del Estado a cargo del Primer Teniente Ángel Augusto Álvarez Lombardia levanta el acta Instructiva de Cargos numero 3753, siendo Carlos uno de los principales acusados, todos los acusados son enviados a La Cabaña. La Fiscalía del Tribunal Revolucionario número uno abre la causa 255 de 1961, en la cual el fiscal pide la pena de muerte para Carlos y dos de sus compañeros de trabajo. El día del juicio, Carlos asume ante el Tribunal la plena y total responsabilidad de los hechos, con lo que él logra, lo que este joven combatiente persigue, la conmutación de la pena de muerte por fusilamiento para sus dos compañeros de causa.

Momentos antes de morir en la celda de los condenados a muerte de la Prisión de La Cabaña escribe una carta de despedida para sus seres queridos.

Estas líneas son las últimas que hago.  Muy pronto voy a morir y no tengo miedo, pues se que Dios me recibirá en sus brazos porque yo he luchado por una causa justa, y si dos vidas tuviera, igual las ofrecería por defender a mi Patria, de estos asesinos, de estos cobardes y traidores. 

 A su querida madre le expresaba: Mama, perdóname por este sufrimiento que te he ocasionado, yo se que Dios te dará el consuelo necesario. Mama yo se que mis hermanos sabrán consolarte porque ellos son buenos.  Bueno mis queridos padres, les digo adiós con todo el cariño que siempre les he tenido.  Carlos. 

 A mis hermanos: háganse dignos del cariño de nuestros padres que tanto nos quieren y se han sacrificado tanto por nosotros.  Los quiere mucho, su hermano

 A su novia Eloisa: Eloisa no sufras, yo he encontrado a Dios y me siento satisfecho.  Adiós mi novia querida, quiero que sepas que aun después de muerto te seguiré queriendo.  

En estos momentos siento grandes deseos de verlos a todos, y abrazarlos para  decirles lo mucho que los quiero, pero no puedo, ya están preparando mi asesinato, me queda muy poco tiempo. 

“Yo les pido a todos ustedes que sepan perdonarme este sufrimiento que les doy.  Pero Dios y la Patria así lo han querido, y esto es mayor que todo el dolor que la muerte pueda ocasionar”. Que Dios los bendiga a todos.

 Carlos       9-19-61

Tenía apenas 23 años de edad, cuando Carlos González Vidal fue llevado ante el paredón de la Fortaleza de la Cabaña para recibir la descarga de los fusileros comunistas que lo mataron.

Carlos González Vidal es uno de los héroes  que los cubanos dignos tendremos que recordar siempre para que no se repita jamás la traición de una pandilla que por medio de la mentira se apodero de aquella Cuba que yace destruida por el odio comunista que  mantienen en la mente de los enemigos de la sociedad democrática y cristiana de Nuestra Cuba.

“La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.” José Martí.

Tito Rodríguez Oltmans.

 

Martí y la melancolía. Carlos Ripoll.

Les presento el libro póstumo de uno de los más grandes estudiosos de la obra martiana y de José Martí: Carlos Ripoll. Este libro, Martí y la melancolía, fue publicado de manera póstuma por su sobrino Rafael L. Pérez Ripoll, a quien agradezco enormemente su envío y dedicatoria. Les ruego que no dejen de leerlo. Ya está en el tercer lugar de ventas de la librería Universal de Miami.

Soy una gran lectora de Carlos Ripoll, a él siempre hay que volver. Así empieza este magnífico libro:

EXORDIO


En una época crucial de la vida de José Martí -la boda, el regreso a Cuba, el nacimiento del hijo, su segunda deportación y la llegada a Nueva York-, escribió este juicio:

La vida humana es una ciencia, a cuyo conocimiento exacto no se llegará jamás. Nadie confesará jamás completamente sus desfallecimientos y miserias, los móviles ocultos de sus actos, la parte que en sus obras ejercen los sentidos, su encorvamiento bajo la pasión dominadora, sus horas de tigre, de zorra y de cerdo. Y como cada hombre es un dato esencial para esta ciencia, el hombre mismo estorbará perpetuamente que sea conocido el hombre. (1)


El “conocimiento” de la vida de Martí es el objeto de este libro: mostrar los “desfallecimientos y miserias” que lo rodearon, “los móviles ocultos de sus actos” y “la parte que en sus obras” ejercieron “los sentidos” y “la pasión dominadora”. Martí no tuvo “horas de tigre, de zorra y de cerdo” porque las supo transformar en horas de águila, paloma y león, con los mejores atributos de estos símbolos suyos.

Por todos los medios Martí “estorbó” el conocimiento de su persona; dijo en uno de sus versos: “Mi pena es mi hija. / Mi hija no me la han de ver jamás” (2) y en carta a Amelia, su hermana, le confiesa tener “odios siempre crecientes, a poner en el papel las cosas íntimas del alma” (3), y en otra a Gonzalo de Quesada, su discípulo predilecto, porque le pedía datos sobre su vida, le dijo el 1ro de abril, desde Montecristi: (…)

(1) José Martí. Obras Completas, La Habana, Editorial Nacional de Cuba, 1963-1973, t. 21, p. 137-138.

(2) José Martí. Poesía Completa. Edición Crítica. Cintio Vitier, Fina García Marruz y Emilio de Armas, eds. La Habana: Editorial Letras Cubanas, 1985, t. II, p. 169.

—-

Un libro a leer absolutamente.

 

Cuba: Revival de las máscaras y el chantaje.

CUBA: REVIVAL DE LAS MÁSCARAS Y EL CHANTAJE.

A David Lago-González.

Recuerdo que en la primera edición de este evento María Elena Cruz Varela subrayó que las persecuciones en Cuba no se habían producido exclusivamente en contra de los homosexuales, lo que sabíamos, pero fue bueno recordarlo. Es la razón por la que me voy a referir de manera más amplia a lo que yo llamo “la especificidad” del castrismo, sus “sutilezas”, las modalidades que utilizan para planearlo todo de manera que la represión no sea apreciada como tal de modo evidente. Como también sabemos que tras esas persecuciones, probadas, que culminaron en detenciones, ejecuciones, desapariciones, asesinatos políticos, y sospechosos suicidios o suicidios reales, también comprobados, llegaron períodos de calma, de una extraña calma, en la que nada fue lo que parecía. Las máscaras volvieron a esconder las verdades y el chantaje marcó y destruyó vidas. Es algo que no ha acabado, es un modo de actuar a la manera estalinista y totalitaria que está hoy en día más vigente que nunca bajo el Raulato.

En su libro Retrato de familia con Fidel Carlos Franqui calificó a Alfredo Guevara como el cerebro gris de la revolución cubana. En la novela de Guillermo Cabrera Infante, Delito por bailar el chachachá, el Comisario que enfrenta al escritor tratando de seducirlo intelectualmente no es otro que el mismo Alfredo Guevara. En el primer libro se confirma que Alfredo Guevara, quien es totalmente dependiente de Fidel Castro pese a que él mismo se vanagloriaba de haberlo descubierto y salvado para la causa cuando todavía no se sabía si pudiera haber sido “un gánster o José Martí” (cito entrevista suya con Marta Rojas), devino desde muy temprano el protector de un joven e imberbe Raúl, el mismo joven que debió desarrollarse a la sombra aplastante de su hermano mayor y que se convirtió en el estratega de mano dura al que todos observaban no sin cierta compasión.

No pienso que Raúl Castro sea diferente por esa razón, por haber sido mirado con lástima, ni tampoco como cuenta su propia hermana Juanita Castro en su libro: Fidel y Raúl, mis hermanos. La historia secreta, que Raúl Castro sea mejor persona. Pienso que por el contrario, debido a esa inmensa e imbatible presencia, por vivir sojuzgado a ella, es que Raúl Castro, trabajando siempre en un segundo plano, desarrolló mecanismos más perversos y peligrosos, aunque lo aparente menos dañinos. Pruebas nos sobran en la actualidad, pero muchos no han querido verlas. Raúl Castro defiende el castrismo, porque él y toda su descendencia son el castrismo. Raúl Castro no embiste de frente, sabe deslizarse fría y calculadamente, no lo hace en solitario, junto a él tendrá a un aliado, que jamás lo abandonó en las meteduras de pata del pasado ni lo hará hoy, y ese aliado no es otro que Alfredo Guevara, el que yo he llamado “el hombre profundo”, porque es a lo que ha aspirado siempre, de manera cínica y oscura.

Tras aquellas primeras persecuciones que se produjeron en La Habana, y en el resto del país, pero con especial encono en la capital, en los años sesenta y setenta, recordemos a vuelo de pájaro el caso PM, las Palabras a los Intelectuales, la Noche de las Tres P, el caso Marquitos (obra de Alfredo Guevara), el Caso Padilla, la cacería de brujas en la Universidad de La Habana, el Quinquenio Gris, el Consejo Nacional de Cultura con Pavón y compañía, y j’en passe… Alfredo Guevara y Haydée Santamaría idearon aglutinar a una buena cantidad de artistas, de músicos y poetas, en un movimiento contestatario, de canción protesta, en lo que fue el Movimiento de la Nueva Trova, y lo que provocó que la ira, contestación y enfrentamiento de gran cantidad de jóvenes fueran silenciados ante la presencia de algunos de los perseguidos que adoptaron una actitud obediente y disciplinada, reviraron su contestación contra Estados Unidos (incluso cuando su arte se inspiraba en poetas y artistas norteamericanos) y fueron enviados a la conquista de América Latina y de Europa con la tarea precisa de buscar adeptos a la causa castrista; algunos de ellos también viajaron a África, y allí sembraron, canción protesta mediante, su semillita.

Muchos años más tarde, a su regreso de Francia, y al ICAIC, de nuevo como presidente, Guevara decidió, siempre seduciendo a los jóvenes con su estilo de “hombre profundo y hereje”, de sobreviviente con alma femenina en medio de extremistas y machista leninistas, que a aquellos tres Grupos de Creación que componían el ICAIC con tres directores al frente de cada uno de ellos: Humberto Solás (el más liberal de todos, homosexual y comunista, esa dualidad le sirvió de mucho), Tomás Gutiérrez Alea (polémico, revolucionario, pero antiguevariano), Manuel Pérez (extremista y oportunista), debería añadirse un cuarto grupo compuesto por los jóvenes “desorientados” que pululaban en La Habana de los ochenta. Y así fue como terminó con el grupo de jóvenes cineastas underground que se había formado alrededor de la Brigada Hermanos Saíz, pero que actuaban de manera independiente, haciendo una obra verdaderamente crítica en contra del régimen. Al asimilarlos al ICAIC, los destruyó, y destruyó su iniciativa inmediatamente después. Los anulaba siempre con una respuesta  tajante aunque cordial: “Esos guiones no son lo suficientemente realistas y críticos para que me conmuevan socialmente”.

De esa misma manera desguazó a novelistas y a poetas, trasmitiéndoles su propia frustración, sin duda, aunque con un plan muy bien orquestado por encima de todo: Acabar con el peligro que ellos significaban. Anteriormente había promovido y negociado los viajes de los pintores contestatarios de los años ochenta hacia el exterior, mediante permisos de viaje y autorizaciones del régimen, con destino sobre todo hacia México, donde los esperaba a la mayoría galeristas afines al régimen o galeristas del exilio, como es el caso de Nina Menocal. En fin que hizo con el primer verdadero movimiento contestatario de la cultura joven lo mismo que había hecho Fidel Castro con él en una época pasada, lo de enviarlos a una traversée du désert, bien lejos del acontecer cultural, aunque los condujera a la amargura, al suicidio y al desespero que él mismo experimentó. Con el tiempo, con eso contaba, serían olvidados y borrados. Y en el extranjero no podrían dar rienda suelta al origen de su ira opositora, ¿a quién le interesaría semejante cosa, sobre todo en México?

Entonces prepararon a escritores y a pintores que a cambio de ese viaje pudieran a su vez utilizar, a través de sus máscaras de artistas en una suerte de exilio de terciopelo, para dar otra imagen de “la benevolencia de la revolución”. Durante un intercambio público, que no fue precisamente aquel que se produjera en el ICAIC  en el año ochenta cuando Guevara propició el Encuentro entre escritores, profesores e intelectuales del exilio con los cuidadosamente seleccionados de adentro, a la cabeza de ese encuentro estaba Jesús Díaz, secretario general del PCC del ICAIC por aquella época, y como figuras decorativas Manuel Pereira y Luis Rogelio Nogueras; durante un intercambio público posterior, decía, pero donde también se encontraban intelectuales norteamericanos, franceses, y cubanos del exilio, alguien preguntó a Guevara cómo ellos tenían asegurado el relevo. Y si ese relevo se les parecería. Guevara contestó brillantemente: “No queremos un relevo que se nos parezca en lo absoluto. Ya nosotros hicimos nuestra revolución. Les tocará a ellos hacer la suya propia. Sin que nos borren de la historia podrán hacer su propia historia, pero esa historia tendrá que ser revolucionaria, cubana, martiana y fidelista (O sea, Dentro de la revolución todo, contra la Revolución nada). Esos jóvenes no tienen ni siquiera que ser como nosotros, ni ir detrás de las mismas ambiciones, el mundo habrá cambiado gracias a nosotros y ellos podrán apreciarlo y beneficiarse de esos cambios. Ellos sabrán tentar los límites…” Así se manifestaba el homosexual explícito ante los homosexuales y tapiñado ante las autoridades del Partido, el que aupó el proyecto de Fresa y Chocolate creyendo gustoso que había encontrado un contrincante frente a Reinaldo Arenas, del que decía que era un buen escritor, pero con mucho odio dentro, el mismo que apoyó las UMAP, que puso su fidelismo y su estalinismo por encima de su condición sexual… Parole, parole, que diría la canción. Las barras de esos límites se han movido siempre a su favor. Y mientras la represión, el horror, se ejercía continuamente contra los opositores y el pueblo, a los intelectuales también se les oprimía, se les chantajeaba, desde otra perspectiva, con otros instrumentos de tortura que a veces de sólo enseñarlos el sujeto se desplomaba. Se les chantajeaba proponiéndoles viajes, o aterrorizándole a la familia, quitándole o entregándole prebendas: viviendas, entregando automóviles, prometiéndoles exposiciones en galerías de arte, publicaciones en editoriales prestigiosas…

El castrismo ha sabido mutar hábilmente, reciclarse, reinventarse. Con el tiempo la Federación de Mujeres Cubanas, organización de masas del castrismo, represora hasta lo inimaginable (un recuento de sus víctimas está pendiente), bajo el mando de Vilma Espín, y con ella todavía en vida, devino una ONG, beneficiándose incluso de donaciones importantes desde el extranjero. Lo mismo hizo Mariela Castro con la CENESEX, institución que es considerado una ONG fuera de Cuba. Esas ONG’s con máscaras hacia el exterior, tienen como primera tarea controlar, reprimir, a las mujeres antes y en el presente a los homosexuales. Si se es un homosexual anticastrista de inmediato será usted visto como un enemigo del sistema y no exclusivamente, su sexualidad hará propicio el chantaje, y será perseguido y reprimido, encarcelado, aplastado. Las persecuciones de homosexuales no se han acabado en Cuba, sólo ha variado el estilo, el formulario ya no es el mismo, han asumido un cuestionario menos grosero quizá, adquiriendo rostro falsamente amable. La opresión ha mutado una vez más de máscara, y prima, repito, el chantaje.

Lo mismo que Raúl Castro supo convertir a los militares de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en hábiles empresarios de corporaciones mixtas, vigilándose a tiempo completo entre ellos mismos, del mismo modo ha sabido crear un “bastión” (para usar una palabra de ellos) de soldados que dentro de la cultura han sido autorizados a independizarse en un círculo muchísimo más vasto. Pueden viajar, están autorizados incluso a vivir en el exterior, a hacer gala de un discurso medianamente crítico, aunque la culpa de todo la tiene el totí del embargo, y ahora hasta invitan a que la obra de los escritores del exilio, nuevamente seleccionado por ellos, lista negra mediante, sea editada en Cuba, bajo sus condiciones. ¿Habíamos vivido esto antes? Sí, claro, pero lo habíamos olvidado. Lo vivimos cuando aquel encuentro entre intelectuales en el ochenta, y que les acabo de citar. Año ochenta, el año de Mariel. Encuentro, palabra clave.

El intercambio cultural que se está produciendo con los Estados Unidos con el apoyo de Obama lo vivimos cuando se organizaron esos intercambios en Italia y en Brasil, a mediados de los ochenta y a inicios de los noventa, todos preparados por Alfredo Guevara. Esos escritores que hoy vemos copar espacios en editoriales y medios de prensa fuera de Cuba, que han recibido apoyos increíbles para armar ellos mismos periódicos y revistas, no tienen otra tarea que preservar el castrismo en su actual modelo, el del raulato, y destruir cualquier impedimento, cualquier estorbo. Esos estorbos somos nosotros: los radicales, los que conocemos la raíz del cáncer. Y a muchos nos han destruido. ¿Se olvidan los nombres? Guillermo Cabrera Infante, Reinaldo Arenas, y a tantos otros artistas y escritores a los que han querido acallar, algunas veces lográndolo con la colaboración de sus agentes de influencia en el exterior.

Raúl Castro, nacido un 3 de junio, siempre citamos la fecha de nacimiento y el signo de Fidel Castro obviando que Raúl es Géminis, de ahí esas dos caras: la de supuesto reformista y demócrata y la de un sanguinario conspirador vinculado a la KGB; además ha conseguido que escritores a los que nadie hubiera publicado, ni siquiera en Cuba, que fueron y siguen siendo agentes del castrismo, se conviertan en agentes de influencia cultural y política bajo la mascarada de disidentes o contestatarios, lo que no son para nada. Mucho antes, su hermano había contado con el apoyo de Gabriel García Márquez para lograr similar objetivo, entre algunos de otros nombres importantes; pero en aquella época era mucho más difícil que un escritor oficialista modelado por Castro I se deshiciera de su langue de bois sin que fuese catalogado de traidor y pagara por ello. En la actualidad el panorama ha variado, hasta la apariencia física de los agentes secretos ya no es la misma, porque ahora más que nunca los intelectuales también trabajan como agentes secretos. Raúl Castro incluso ha sabido imponer una oposición light dentro de la oposición pura y dura, que firma cartas cuyo contenido está destinado a la preservación del modelo del raulismo light, y que de paso condena el embargo estadounidense. ¿Qué clase de oposición es esa? Se preguntan los pocos lúcidos de este planeta, por cierto, algunos de ellos se han jugado la vida en guerras, y sus familias fueron exterminadas en África por las guerras químicas que experimentaron los soldados castristas en aldeas de ese continente. Raúl Castro ha sabido embelesar a todos, y no solo a los cubanos, con unas medidas aperturistas que no despegan nunca de manera eficaz y real. Muchos de esos engañados estarían dispuestos a darle una oportunidad a los Castro, sobre todo a Raúl, el “gran demócrata”. Pero señores, abramos los ojos, como diría David Lago-González en su extraordinario e inolvidable texto: ¿Qué más nos tiene que pasar para que nos crean? Pero sobre todo, ¿qué más nos tiene que pasar para creérnoslo nosotros mismos, para que entendamos lo que nos ha pasado, lo que nos sigue pasando, y que se repite una y otra vez? ¿A cuántos Boitel, Zapata Tamayo, Villar Mendoza nos tienen que matar mientras otros juegan a hacernos fintas patéticas enmascarados encima de la dignidad de esos mismos muertos? ¿Hasta cuándo vamos a aceptar las máscaras y el chantaje, en nombre de qué y de quiénes? La vida es una, una sola, y no es justo ni mucho menos humano vivirla sin libertad. Pero lo que resulta ya insoportable es que mientras la vida se apaga y se acaba, y nuestros hijos crecen en el exilio, sigan riéndose, mofándose de nosotros, bajos sus asquerosas máscaras y usando el chantaje que los define como los seres más abyectos e inmundos que pueblan Aquella Isla y ensucian el mundo.

Muchas gracias.

Zoé Valdés.

Mi conferencia en Madrid, en Casa de América, hoy. Gracias a todos los que estuvieron presentes.

La tiranía de la memoria. Por Rafael Rojas.

El País.

Una observación, técnicamente ya Fulgencio Batista no debería ser considerado un dictador, aunque lo haya sido por dos años solamente y no por siete como tanto se ha inventado. Basta ya de anteponer siempre la obra de un presidente como Batista a la lucha del castrismo y autentificarla añadiendo lo de dictador. Porque más bien, si nos ponemos de verdad a analizar, los Castro tuvieron un acceso de locura cuando la cogieron con el hombre que hizo de la isla de Cuba un país próspero, y que cometió tres o cuatro errores: liberar a Fidel Castro de la cárcel, dar el golpe de Estado (este error a medias, porque organizó elecciones en el año 1958) y dejarle el país a Fidel Castro. Porque no sólo tuvo ministros comunistas, hizo pactos con la izquierda de la época (lo que quizá deberíamos considerar como su cuarto error).

Muy buena la observación sobre Félix Varela, aunque eso de que fue “el hombre que nos enseñó a pensar” cabía muy bien para los cubanos de una época, la del XIX. Enseñó a pensar a Martí como se ha comprobado en la obra revolucionaria e independentista martiana, en gran medida. Resulta curioso el azar de que Varela muriera un mes después exactamente de que naciera Martí, falleció un 27 de febrero de 1853 y Martí nació el 28 de enero del 1853. Los cubanos hemos aprendido a pensar más con José Martí, los mismos cubanos hemos relegado a Félix Varela y a otros pensadores importantes que no siendo historiadores, filósofos, eran poetas y escritores, y cuyo pensamiento refulgía en su obra poética y periodística como fue Juan Clemente Zenea, cuya poesía es puro pensamiento, y que fue fusilado en 1870 chivateado y envidiado por sus compatriotas. Pero así somos, eso fue lo que trajo el barco.

Zoé Valdés.

Martí siempre presente. Por Julio César Gálvez.

Martí siempre presente.                                                                Por: Julio César Gálvez.

Sección: Una isla perdida en el mar.

“ Para los fieles vengan tarde o temprano,

guarda Cuba todo su amor. Para los

incapaces amarla y servirla, basta con el

olvido ”

Cuando se cumplen 159 años del nacimiento de José Martí, el más universal de todos los cubanos, su figura se agiganta en mi memoria muy contrariamente al impuesto a la fuerza y la mentira por el régimen totalitario que desgobierna a la Mayor de las Antillas hace más de 50 años.

Muchas opiniones encontradas y contradictorias de estudiosos, críticos, escritores y demás existen sobre este cubano sencillo que persiguió con tesón inclaudicable hacer realidad el gran sueño de toda su vida: la independencia de Cuba.

Siendo  un  adolescente  Martí  definía  su posición política en su bello poema Abdala: “ El amor, madre a la Patria,/no es el amor ridículo a la Tierra,/ ni a la yerba que pisan nuestras plantas,/es el odio invencible a quien la oprime,/ es el rencor eterno a quien la ataca ”  

Con una filosofía del amor y la armonía sostenida en una ética de servicios de indudable base cristiana recibida desde la cuna, José Martí es sin duda alguna, figura mayor de la historia, las letras y la cultura cubana e hispanoamericana de todos los tiempos, a la vez que un gran revolucionario.

Contemplar las fotos de Martí, desde las de aquel joven de 16 años de edad, que casi muere en el Presidio Político, con la mirada firme y acerada, serena,  sin complacencia alguna, segura de sus convicciones, se aproximan a la definición de Saint Just: “ Un hombre revolucionario es inflexible. Pero es sensato y es frugal; es sencillo sin hacer ostentación del lujo de la propia modestia, es el enemigo irreconciliable de toda mentira, de toda indulgencia, de toda afectación ”  Quizá el dolor y el sufrimiento fueron sus mejores maestros.

Muy lejos del accionar y el ejemplo de la clase dirigente que desgobierna Cuba desde hace más de medio siglo.

Creador y fundador del Partido Revolucionario Cubano el 5 de enero de 1892, cuyas Bases redactó, fue el órgano de dirección política y de coordinación de las acciones de la lucha independentista contra España: “ … la guerra necesaria, generosa y breve ”, como él mismo señalara y donde establecía los fundamentos democráticos de la  futura república tras el cese del dominio colonial.

Baste destacar que en su artículo 4 señala: “ El Partido Revolucionario Cubano no se propone perpetuar en la República Cubana, con formas nuevas o con alteraciones más aparentes que esenciales, el espíritu autoritario y la composición burocrática de la colonia, sino fundar en el ejercicio franco y cordial de las capacidades legítimas del hombre, un pueblo nuevo y de legítima democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud ”

2.

Proclamó una guerra sin odios, de amor; no contra los españoles sino contra el gobierno colonial. Hijo de valenciano y canaria, amó a España y a los hijos de este heroico pueblo, desde Goya, Quevedo y Calderón de la Barca hasta los gitanillos,

chulillos y costureras de Madrid, e invitó a los españoles a la ingente tarea de edificar la República de Cuba que imaginaba.

Fue el primer antimperialista de Latinoamérica y rechazó el mercantilismo de los estadounidenses, pero llevó luto por Lincoln, tradujo a Poe, admiró a Emerson y a Whitman, y llamó a adquirir una cultura del trabajo como en el Norte, buscó aliados en el pueblo de los Estados Unidos y durante casi 15 años fue el cronista de su vida dinámica, sus ambiciones, de su modernidad y vivió en el exilio norteamericano, donde se convenció de la necesidad de preservar los ideales democráticos y acabó comprendiendo el peligro de poner la revolución en manos de la mentalidad militarista. Famoso y conocido es el párrafo de la carta que escribiera al General Máximo Gómez, desde la ciudad de New York, el 20 de octubre de 1884, después de una larga entrevista entre ambos, donde discreparon sobre diversos tópicos: “ Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento ”

Era el centro en los salones de los cubanos ricos de la Quinta Avenida de Nueva York. La colonia hispanoamericana de aquella ciudad se nucleaba a su alrededor. Lo leían las elites ilustradas de Caracas, México, Buenos Aires, Tegucigalpa, Guatemala y Nueva York y los tabaqueros emigrados de la Isla lo adoraban. Los soldados del Ejército Libertador le escucharon embelesados en los campos de la región oriental. Su elocuencia magnetizaba, sus cartas convencían; su periodismo enseñó a escribir a una generación literaria.

Fue ciudadano del mundo y de todas las culturas; fue al mismo tiempo – y por sobre todas las cosas – cubano de habla, costumbres, alma y corazón. Con profunda conciencia de un mundo y una época cambiante y modernizadora. Soñador y apasionado. Carismático y místico. Escritor relevante, y aún poco estudiado, fue el principal renovador de las letras y el primer hombre público en toda Hispanoamérica en reconocer el valor propio y principal de la literatura en la vida cotidiana de los seres humanos. “ …la poesía tiene su honradez, y yo he querido siempre ser honrado. Recortar versos también sé, pero no quiero. Así como cada hombre trae su fisonomía, cada inspiración trae su lenguaje ”, escribió en el prólogo de sus Versos Libres.

La vida le fue demasiado corta y el tiempo no le alcanzó para todo lo que pretendía realizar.

Fue síntesis de la nación cubana, personalidad ejemplar para varias generaciones de cubanos, cada uno con su visión muy propia, de indudable fuerza moral e ideológica, enemigo de tiranos y opresores, y de  “ … esa nueva filosofía nombrada socialismo llamada a esclavizar a la humanidad en beneficio personal de un solo hombre ”,  modelo de virtudes sociales y personales, el hombre, sin embargo poco estudiado también, se nos escapa una y otra vez de una comprensión cabal en toda su magnitud.

En otro aniversario más del natalicio de José Martí, fuente de inspiración política y ética, su legado debe servir de estudio y análisis, para acabar con la pesadilla totalitaria que reprime y ahoga a Cuba desde hace más de 50 años, escudada en una contradictoria y falsa imagen del más ilustre y universal de todos los cubanos.

Julio César Gálvez es ex preso político del Grupo de los 75 de la Primavera Negra de Cuba.

Univisión. Por Esteban Fernández.

UNIVISIÓN

por Esteban Fernández.

Ahora recibo un montón de correos electrónicos todos los días pidiendo un boicot contra Univisión por una basura y un chantaje que le hicieron al Senador Marco Rubio. Eso no es nada nuevo. ¡Esa estación es lo mas ANTI-CUBANOS EXILIADOS que existe en el Planeta Tierra!

Día a día,  Univisión y su cuate Telefutura, promueven la confusión y la tergiversación de todas las cosas nuestras, y entre ellas, la música cubana. Lo que no nos roban,  entonces lo desvirtúan, lo ignoran y lo tratan de opacar.

Y lo increíble es que eso no sucede con más ningún otro grupo étnico que con nosotros los exiliados cubanos y con nuestra música. Jamás a nadie se le ocurre quitarle el mérito a los americanos por el Rock and Roll. Sin embargo, los cubanos padecemos y sufrimos el despojo de nuestra música constantemente.

La verdad es que a los cubanos (a lo descarado) nos quieren quitar una de las pocas cosas que nos queda: La música. Y todos los ritmos cubanos son anunciados como “música afro-caribeña”, o “afro-antillana”, o “salsa”, o “música tropical”. Jamás “música cubana”. Usted escucha un “cha-cha-chá” y dicen que es “una melodía tropicalísima” y escucha una rumba cubana y dicen que es una “salsa”, y “esa salsa, desde luego, no nació en Cuba sino en New York”…

Hace varios meses, la tapa al pomo  se la puso un mentecato cuando lo escuché al presentar la “La Guantanamera” con versos de José Martí que dijo: “Y ahora les va una música movidita con letra de un poeta caribeño”…¡Le ronca el mango! ¿Ustedes no saben que “El derecho de Nacer” (de Félix B. Caignet) también han querido usurparlo?

En un programa de esa cadena hispana, desde Miami, escuché con alegría a un grupo musical interpretando un sabroso Guaguancó y acto seguido fue anunciado como “Un ritmo nacido en la calle 8″.  Entonces ¿el son montuno, quizás, nació en la calle Flagler y el danzón en la 12 avenida del S.W?

Los ritmos nuestros los presentan como “la música que se escucha por estos lares”. El otro día Lily Estefan se le escapó un dicho cubano y le agregó rápidamente “Cómo dicen por aquí”.  En lugar de decir con valor: ¡Cómo decimos los cubanos!…

Sí, porque a los compatriotas nuestros que laboran en esa estación les exigen mantener un acento neutro, pero tienen ahí a Marisa del Portillo que tiene más acento mexicano que el que tenía Pancho Villa…  Constantemente usan palabras como “mugrero, una chavita, un vato, las pompis, chambear, güero, aventar”.

En realidad al único que una vez escuché salir en nuestra defensa fue al difunto músico puertorriqueño Tito Puente,  quien sin pelos en la lengua,  dijo: “¡No, compadre, de eso nada, eso no es salsa, eso es MÚSICA CUBANA!”

¿Ustedes han perdido alguna vez el tiempo viendo “Mira quien baila”? No son bailarines,  sino malabaristas y acróbatas  de un circo. Lo que debían hacer es ponerles de tarea ver unos videos viejos de Bacallao bailando con la Aragón y Tabenito con la Sensación para que aprendan verdaderamente a mover las caderas y los pies. Estoy seguro que entre los miles de balseros que han llegado últimamente de Cuba hay cientos que le pueden dar lecciones de baile a todo el elenco de “Mira quien brinca”.

Cuba siempre ha sido uno de los países del mundo más pródigo en autores, y con más ritmos propios, y el “premio” que nos dan por el regalo musical que le hemos dado a la humanidad es ocultar, esconder, confundir y tergiversar esa realidad. Y evitan decir el nombre del autor, y si dicen su nombre,  entonces esconden su nacionalidad. Y si no les queda más remedio que decir el nombre del autor y su nacionalidad,  entonces “lo que compuso no es música cubana sino antillana, o caribeña”. Todo, menos música cubana.

Y a mí me parece que la culpa principalmente es nuestra, porque no protestamos lo suficiente. Inclusive,  artistas famosos aceptan esta basura con tal de buscarse los billetes. Yo estoy seguro que los mexicanos no hubieran aceptado que a la música de Mariachis le llamaran “música taco” como le llaman a la cubana “salsa”, y estoy seguro que los argentinos  no hubieran permitido que al tango le hubieran llamado “música mate”, ni que hubieran permitido los dominicanos que a un “Merengue” alguien se atreviera a decir: “Esta es una musiquita nacida en una callejuela de Hialeah”.

Está bien, debemos utilizar la excusa de la charranada que le hicieron a Marco Rubio para boicotear a Univisión. Mas vale tarde que nunca,  porque si nosotros no nos quejamos con fuerza ahora,  llegará el día en que, por ejemplo, Don Francisco ponga en “Sábado Gigante” el Himno Nacional Cubano y diga: “¿Qué les pareció esta musiquita tropicalísima?” Y poniendo voz gangosa y de chusma cubano diga: “Esa’e la música que se escucha por aquí, mi socio, la tocan mucho en la calle 8, vaya, la creó un tal Perucho Figueredo en la saugüesera”…

(Amabilidad del autor).

¡El imponderable! Por Esteban Fernández.

¡EL IMPONDERABLE!

                                              por Esteban Fernández

A veces sueno pesimista, y lo soy, pero solamente en los eventos actuales y en las gestiones pacifistas. Soy un firme creyente en el desenlace final que nos traerá la liberación de Cuba. El que no quiera creerlo que no lo crea, pero yo sigo teniendo fe en el imponderable.

No tengo la menor idea de cómo, ni cuándo, los acontecimientos se sucederán.  No tengo una fecha exacta, pero quiero pensar, y tengo la plena y absoluta seguridad, de que nuestro País romperá sus cadenas gracias a los patriotas de aquí y de allá.  Al que tenga dudas al respecto, le aconsejaría que tomara un curso intensivo de optimismo con un amigo mío llamado Horacio Minguillón que siempre dice “CUBA SERÁ LIBRE, NUESTROS MÁRTIRES ASÍ LO ORDENAN”. 

Para alcanzar tal empresa hay que eliminar la desidia, no se puede admitir el pesimismo.  ¡TENEMOS QUE ECHAR EL RESTO!  Todos tenemos que militar, que luchar, que organizarnos  ¡Está bueno ya  de que nuestros viejos sigan muriendo en el exilio sin ver a Cuba libre!

El que no piense igual que nosotros que nos ignore.  Pero los demás que estemos de acuerdo, tenemos el deber y la obligación ineludible de  luchar con todos los hierros para que este próximo año sea él último de IGNOMINIA para Cuba.

Cierto que hemos logrado muchos éxitos en el destierro pero no acabamos de lograr el verdadero y único triunfo que los cubanos debemos obtener:  Y ese logro supremo es la liberación de nuestra Patria.  ¡Y debe ser pronto, por el amor de Dios,  que ya son demasiados los muertos!

Como sea y  de la forma que sea, pero tiene que ser  con valentía, sin miedo, sin transiciones, sin limitaciones, y sobre todo, con odio contra los opresores. Nada de perdón, nada de términos medios.  No puede quedar en pie ni el más mínimo rastro de  la Constitución Comunista, ni de los Comités de Defensa, ni del Ministerio del Interior. LIBERACIÓN TOTAL Y ABSOLUTA. NECESITAMOS Y EXIGIMOS COMPLETA  JUSTICIA.

El tirano está en las últimas. El hermano (dinosaurio #2) es un ser sanguinario y sin arraigo popular.  No es justo que se les pida ayuda y que se jueguen la vida  a los que dentro de Cuba no aceptan la tiranía, si nosotros no nos la jugamos junto con  ellos.

Hay que hacerles entender a los americanos, a Obama, o al siguiente presidente norteamericano que triunfe en noviembre del 12, y al resto del Mundo  que nosotros tenemos que liberar a Cuba, que es nuestro deber. ¿Por qué ellos pueden ir a liberar a Irak y nosotros no podemos liberar a Cuba? Si no nos quieren ayudar,  por lo menos que no nos pongan más obstáculos y nos dejen las manos libres para actuar. 

El pueblo de Cuba es un pueblo valiente y noble; siempre lo ha sido. Somos los valientes descendientes de José Martí,  de Antonio Maceo y de Ignacio Agramonte  Todavía nos corre sangre mambisa por la venas. Y el día menos pensado mis compatriotas enarbolan el machete vencedor y gritan – ¡A DEGÜELLO!

No puede ser que los años de exilio, las comodidades de los Estados Unidos, las decepciones, el terror castrista dentro de nuestra Patria, las canas, los nietos, las obligaciones cotidianas, nos han amedrentado o han logrado que la gran mayoría haya dejado de ser luchadores por nuestra libertad. ¡Yo creo en mi pueblo!

Y les pido, les ruego a todos mis hermanos cubanos en California, en Miami, en New York, en Puerto Rico, en España, en Francia, en todas partes, que hagamos el esfuerzo supremo.  Pongámonos de acuerdo al terminar este 2011 para comenzar el 2012 en pie de lucha contra los enemigos.

Escribo estas líneas entreveradas,  acabado de cumplirse otro aniversario del Grito de Yara y a mes y medio del 27 de Noviembre, fecha luctuosa en  nuestra Tierra por conmemorarse 130 años más del Fusilamiento de los Ocho  Estudiantes de Medicina acusados injustamente por el gobierno español de la Isla en 1871.   Esa injusticia, que ha pasado a la historia como una de las mas grandes ignominias de la España Colonial,  se ha quedado chiquita frente a los espantosos crimenes cometidos por la dictadura de los hermanos Castro.  Ellos son  un par de criminales, desmadrados,  que se han adueñado de nuestra nación por más de 52 años. Y ¿nosotros qué? No podemos esperar a que nos sepulten en tierras ajenas, en cementerios lejanos, sin darle a nuestros hijos ni a nuestros nietos una tierra libre para que aunque sea puedan ir cuando les dé la gana a verla, visitarla, o adorarla si así lo desean.

Es deber de todos,  los que verdaderamente quieran la libertad de nuestra Isla,  seguir adelante, sin temor, ésta es una obligación nuestra. De todos. Suya, mía, y de todos los hijos buenos de Cuba.

(Amabilidad del autor)

En el siguiente video el presidente Carlos Prío condecora a varias personalidades con la Orden Carlos Manuel de Céspedes, en ceremonia efectuada al pie de la escalinata del Capitolio Nacional, el 10 de Octubre de 1950, con motivo del Grito de Yara. Lo siento por la canción y la voz de fondo que le pusieron al video.

 

Alpha 66. 50 Aniversario. Por Ernesto Díaz.

Alpha 66. 50 Aniversario.  

 

Ernesto Díaz, preso plantado, negado a vestirse con el uniforme de preso común. Foto en el Combinado del Este, 1988.

En los próximos días Alpha 66 estará cumpliendo sus 50 años de lucha. Como organización con estrategia de combate frontal contra la tiranía comunista de Cuba, fue fundada en Puerto Rico, en septiembre de 1961, por un valeroso grupo de exiliados cubanos. Desde entonces ha sido consecuente con su firme propósito de mantener una independencia total de gobiernos e ingerencias externas y luchar bajo el lema de “sin pedir permiso ni esperar por nadie”. Durante 5 décadas su más importante misión ha sido el derrocamiento de la tiranía castrista y la reinstauración en nuestro país de un sistema de gobierno representativo, donde todos los cubanos puedan encontrar la felicidad y la paz bajo un clima de libertades plenas y respeto absoluto a su condición humana.  

 

Pero no basta simplemente con gozar de un sistema de gobierno democrático. Si a un mismo tiempo parte de esa democracia está condicionada a intereses políticos o de cualquier otra índole que no sea el beneficio colectivo al servicio de la población, o del desarrollo y las urgencias de la nación cubana, no habremos alcanzado nuestro objetivo. Aspiramos a un futuro de transparencia y honradez gubernamental, y por eso luchamos. Y en esa lucha, más temprano que tarde,  me atrevo a asegurar que vamos a ser los vencedores, porque al lado nuestro están el derecho y la razón. Están junto a nosotros los anhelos de todo un pueblo a vivir con dignidad y decoro, y la fuerza de ese espíritu intransigente de Antonio Maceo y de José Martí, entre otros valerosos cubanos, que prefirieron la muerte en combate a la humillación de arrodillarse simbólicamente en reclamos de espacios vergonzosos, mendigados a los esclavizadores de su pueblo. 

 

¡No a las componendas viles!, ha dicho con energía y ha reiterado una y otra vez  Alpha 66 a través de los años. No a la oportunista y demagógica actitud de ofrecer espacios de confraternidad política a los que sobre sus hombros llevan  el estigma terrible de haber sido asesinos o colaboradores directos del aniquilamiento físico de personas indefensas, entre ellos mujeres, ancianos  y niños, como el trágico episodio del remolcador 13 de Marzo. ¡NO!, continuaremos diciendo todo el tiempo que sea necesario, porque no aspiramos a una repatriación en humillante servidumbre, ni a sentarnos como huérfanos de hombría a compartir la mesa del verdugo, sino a un regreso en combate triunfal, para junto a nuestro pueblo liberado marchar con la frente en alto, y bien apretado el puño, sobre los escombros de la tiranía. 

 

Nuestra historia como organización está llena de páginas gloriosas. De sacrificios que en no pocas ocasiones han llegado a la entrega de valiosas vidas en ofrenda generosa a la Patria amada. En Vicente Méndez y en José Rodríguez Pérez tenemos esos maravillosos ejemplos de hidalguía. Los tenemos en cada uno de esos jóvenes que junto a esos paladines de la libertad desembarcaron en las costas de Cuba decididos a vencer o morir. No los acompañó la suerte, pero la historia les ha deparado un lugar de honor para la eternidad. Un lugar que sólo corresponde a ellos, por derecho propio, y a otros como ellos que todo lo dieron por su amor a Cuba. Hasta la hasta última gota de su sangre.

 

Éste es nuestro mensaje de hoy. Es el eco de nuestra conciencia y del corazón de nuestros gloriosos mártires en el 50 Aniversario de Alpha 66. ¡VIVA CUBA LIBRE!

Ernesto Díaz es escritor, poeta, vive en Estados Unidos. Fue condenado a 40 años de cárcel por el régimen cubano, cumplió 22 años. Es uno de los Presos Plantados más reconocidos. En la cárcel, en condiciones infrahumanas, escribió varios libros.

Alpha 66 es una organización anticastrista. Es una pena que no haya conseguido lo que los rebeldes libios están logrando hoy en día, pero desde el exilio se hace todo más difícil.

(Amabilidad del autor).

El odio. Por Esteban Fernández.

EL ODIO.

Sólo dos cosas me van quedando a estas alturas de mi vida: los recuerdos de una patria próspera  y mi odio acérrimo contra los que la destruyeron. Y me quieren quitar las dos cosas.

 

Perdimos nuestra nación el mismo primero de enero de 1959. A veces sólo por unos instantes, me flaquean la fe y la esperanza de poder recuperar y reconstruir mi país física y moralmente. Pero mi repulsión por la tiranía se mantiene invariable. Es mas, es esa tirria contra los enemigos, contra los esbirros castristas, la que me sostendrá en pie de lucha hasta mi último suspiro.

 

Y la animadversión también quieren quitármela.  Resulta difícil que yo publique  un artículo sin que no  me  salgan al paso algunos que  critican mi desdén por el oprobioso régimen que impera en Cuba desde hace 52 años. No ganan nada con tratar de contradecirme, pierden su tiempo ( a veces hasta de buena fe) los que a toda costa intentan menguar mi menosprecio por el castrismo.

 

Lo único que quiero es que no se inmiscuyan con mi inquina;  mi ojeriza es  parte de mi existencia. Escucho a menudo decir cosas como que “los cubanos de allá no se merecen que luchemos por su liberación”. Eso es un problema de ellos. Mi lucha, mi único interés,  es por lograr que un día se haga justicia en Cuba por todos los crímenes cometidos.

 

Lo que pasa es que actualmente el exilio se ha llenado de personas que no sienten ningún tipo de resentimiento contra el gobierno cubano. Algunos hasta le agradecen a la dictadura que hayan podido estudiar algo y cien cosas más. Y entonces ven en mí, o en mis escritos, a un tipo con sed de venganza.

 

Me importa tres pepinos lo que crean sobre mi. Soy una persona noble y estimada por todos los que me conocen. Todo mi rencor se concentra en los fidelistas, en sus defensores y en los apaciguadores. Hay quienes no sienten ningún tipo de resquemor por los opresores,  pero si alguien les tumba 20 dólares,  entonces sí quieren que todo el peso de la ley caiga sobre el que los robó.

 

Otros tienen parientes cercanos – y en algunos casos hasta ellos mismos- comprometidos con el sistema imperante. Es decir, que cuando yo describo mi antipatía,  ellos están pensando en su abuelita presidenta de un Comité de Chivatos, o en un querido primo perteneciente a los Tropas Especiales del régimen.

 

Algunos sostienen que el odio daña el alma. Discrepo: no hay un tranquilizante mejor para el espíritu que soñar con llevar a Ramiro Valdés agarrado de un brazo hacia al cadalso.

 

Nada es más sabroso que imaginar al pueblo cubano volcado en las calles arrastrando a una caterva de esbirros.   Mis amigos son los que si entra una mosca en  sus casas tratan de espantarla y sacarla por algún lado sin matarla con un periódico, pero créanme que todos les darían el tiro de gracia a Raúl Castro sin que les temblara la mano mientras que en la otra tendrían una Jupiña para tomármela tranquilamente.

 

Ha habido tanta  basura en esta contienda, he recibido tantas decepciones,  he sufrido por tantos planes fracasados, he escuchado a tantos abogando por borrón y cuenta nueva, que si no fuera por este aborrecimiento que siento contra los castristas,  hace mucho rato que me hubiera mudado al Estado de Montana o al de Colorado y me hubiera ido a mil millas de la vorágine, de los chanchullos, y de la olla de grillos en que se ha convertido el destierro cubano.  Estuviera en la nieve y rodeado de venados.

 

Y si alguien está en desacuerdo conmigo debe quejarse también  con quien dijo lo siguiente: “El amor, madre, a la patria no es el amor ridículo a la tierra ni a la yerba que pisan nuestras plantas. Es el odio invencible a quien la oprime; es el rencor eterno a quien la ataca y tal amor despierta en nuestro pecho el mundo de recuerdos que nos llama a la vida otra vez” José Martí.

(Amabilidad del autor).

¡Así se habla!

Jimaguayú. Raúl Eduardo Chao.

La obra de Raúl Eduardo Chao ha sido intensa en los últimos años. Intensa y prolífera. Se trata de una serie sobre diversos acontecimientos y personalidades de gran relevancia en la historia de Cuba, que el autor nos entrega novelados, con una extraordinaria visión e investigación realizada acerca de los hechos de los que escribe. Contramaestre (en español y en inglés) estuvo entre las mejores ventas de libros en Miami durante semanas, le siguieron Baraguá, una Antología de Poetas y Memorias de Cuba, y ahora nos vuelve a sorprender gratamente con Jimaguayú (video que ya colgué en este blog).

Autor de notable cultura histórica sabe que la historia resulta más útil cuando ha sido novelada.

Acabo de recibir la novela, lo que agradezco profundamente, así como su hermosa dedicatoria. Recomiendo mucho su lectura.

Vocero. Por Esteban Fernández.

por Esteban Fernández.

VOCERO

Después de tantos años en el exilio,  poco a poco me voy dando cuenta del puesto que la vida y la causa  cubana me han deparado. Miles de veces me he preguntado: ¿Qué soy yo?  Porque sinceramente, nunca he creído ser un gran escritor, ni  me considero un intelectual. Entonces, cada día me convenzo más que lo que soy es un vocero.

Soy un vocero que defiende lo que muy pocos defienden y  me he convertido, sin proponérmelo,  en el portavoz de una gran generación.  Soy la voz de  los intransigentes y de los que todavía están dispuestos a dar el último aldabonazo de envergadura contra la tiranía.

No me interesa presumirle  a nadie de ser un patriota ni un combatiente, porque  no lo soy. Pero con supremo orgullo les puedo asegurar que todos los patriotas y combatientes tienen en mí a su representante.

Ante tanto pacifismo, ante tanta blandenguería y tantos intentos de diálogos -y borrón y cuenta nueva- con la dictadura, los eternos intransigentes me llaman escandalizados todos los días para que saque la cara por ellos y les diga al mundo que ¡ELLOS NO SE RINDEN!…

Soy el emisario,  no solamente de los luchadores actuales,  sino de los de la Cuba de ayer.  Cuando millones de cubanos parecen no tener  ni la más mínima idea de lo que pasó en nuestra nación antes de 1959 (porque la tiranía así lo ha querido y logrado) yo me paso la vida tratando de honrar  la historia pasada y de defender nuestros antepasados que lograron convertir a la Isla en una maravilla. Y aquí estoy yo, dedicado en  cuerpo y alma, por completo, para hacer patente las glorias de los cubanos que merecen ser enaltecidos.

Cada vez que he estado cerca de un agonizante ancianito cubano, le he prometido: “No te preocupes que yo voy a seguir predicando tus pensamientos”… Nada me enaltece más que cuando mis compatriotas me dicen: “Tú hablas y expresas lo mismo que nosotros pensamos, tú plasmas nuestras ideas y nuestros ideales”…

Recuerdo con tristeza cuando Ángel Torres, el hombre que más sabía de la pelota cubana en el mundo, y quien fue para mí como un padre en el exilio, en su lecho de muerte me agarró una mano, se sonrió, y me dijo en una especie de súplica: “Ahora que yo voy a faltar espero que tu te ocupes de seguir hablando de Habana, Almendares, Cienfuegos y Marianao”. Le contesté: “Sí, Angelito, confía en mi, voy a hablar de eso y de todo lo cubano”. Por lo tanto, con supremo orgullo les digo que ¡Soy  vocero de Ángel Torres!

Soy pregonero de los que todavía sienten admiración por José Martí, por Antonio Maceo, por Carlos Manuel de Céspedes, por Calixto García, por Ignacio Agramonte, por Máximo Gómez. Y divulgador de los que todavía se emocionan cada 28 de Enero, cada 7 de Diciembre y cada 20 de Mayo. Mi defensa eterna a los herederos de la Protesta de Baraguá.

Ni me creo héroe, ni alardeo de ser valiente, simplemente soy un predicador de la valentía de los titanes. Escribo de Vicente Méndez, de Tony Cuesta, de Yarey, de Pedro Luis Boitel, y de todos los que han batido el cobre contra la satrapía.

¿A qué aspiro cuando Cuba sea libre?  Ni me interesan los puestos de gobierno, ni los cargos importantes. Simplemente me conformo con ver a la patria emancipada y seguir siendo el propagador de los ideales de un enorme grupo de cubanos. Esto, para mí,  se ha convertido en deber y sacerdocio eterno.

Soy el admirador número uno de la Brigada 2506, de los que cayeron fusilados gritando “¡Viva Cristo Rey!”… Soy el simpatizante de todos los presos políticos, de los que sufrieron el plan de trabajo  forzado Camilo Cienfuegos, de los que padecieron en los campos de concentración de la UMAP y de las presas en Manto Negro. Mientras me quede una gota de sangre en el cuerpo voy a gritar a los cuatro vientos la valentía de los alzados en el Escambray,  de la grandeza de los que hicieron a Cuba un emporio de riqueza,  y de los cubanos que siguen queriendo y luchando por un destino mejor para la isla que nos vio nacer.

(Amabilidad del autor).

Discurso de Castro I sobre los jóvenes y la revolución castrista. (1966). Y El Atelier…

Discurso de 1966:

“Esta revolución es afortunadamente una revolución de hombres
jóvenes. Y hacemos votos porque sea siempre una revolución de
hombres jóvenes; hacemos votos para que todos los
revolucionarios, en la medida que nos vayamos poniendo
biológicamente viejos, seamos capaces de comprender que nos
estamos volviendo biológica y lamentablemente viejos; hacemos
votos para que jamás esos métodos de monarquías absolutas se
implanten en nuestro país y que se demuestre con los hechos
esa verdad marxista de que no son los hombres, sino los
pueblos, los que escriben la historia.
(….)
Quienes se creen insustituíbles para sus pueblos piensan con
la misma mentalidad de esos que creen que asesinando a los
dirigentes de la Revolución asesinarán la Revolución. El día
en que cualquiera de nosotros se creyera indispensable,
estaría pensando igual que esos terroristas; dejaríamos de ser
marxista-leninistas.
Las monarquías absolutas, en medio de todas sus inmensas
desventajas, tenían al menos la ventaja de que había un
heredero del poder. Aceptar el método y el sistema de las
monarquías absolutas en el socialismo es el peor de los
absurdos, porque entonces empieza la lucha de los aspirantes a
monarcas absolutos. ¿Y para qué sirve un partido donde todo
gira alrededor de un hombre?
(….)
Y volviendo, para finalizar esta parte, a la idea que
expresara, a los votos que hacía porque todos nosotros los
hombres de esta Revolución, cuando por una ley biológica
vayamos siendo incapaces de dirigir este país, sepamos dejar
nuestro sitio a otros hombres capaces de hacerlo mejor.
Preferible es organizar un Consejo de Ancianos donde a los
ancianos se les escuche por sus experiencias adquiridas, se
les oiga, pero de ninguna manera permitir que lleven adelante
sus caprichos cuando la chochería se haya apoderado de ellos.”

Fidel Castro Ruz
13 de marzo de 1966.

“Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado”.
José Martí.

Nota mía: Este fragmento de discurso me lo envió Miriam Gómez, no solamente para remacharle a los Castro lo viejos cagalitrosos que son como para continuar tan campantes en el poder, según sus propias palabras, además para recordar y celebrar (si es que pusiera ser motivo de celebración) la destrucción por parte del castrismo de otro sitio habanero más que sólo quedará eterno en las novelas de Guillermo Cabrera Infante: El Atelier de La Ninfa Inconstante y de Cuerpos Divinos; como mismo quisieron derrumbar y derrumbaron La Fabela (le llamaban en mi tiempo) El Solar de Zulueta, y sin embargo quedó intacta en la novela La Habana para un Infante Difunto.

El Atelier, fue un sitio nocturno de los que abundaban en La Habana que los castristas destruyeron para inventarse recientemente un club dedicado a John Lenon, después de prohibir durante décadas a Los Beatles y de mandar a la cárcel a aquellos que tuvieran discos de ellos; no sólo es picúo y atrasado dedicarle un club a John Lenon donde estuvo El Atelier, un lugar de culto en las novelas de GCI, además no se dan cuenta que los dictadores pasan y la literatura queda; y La Habana de Guillermo Cabrera Infante y de Miriam Gómez ha sido inmortalizada en las novelas del autor exiliado en Londres. Ellos, los dictadores, quedarán como los destructores de la gran ciudad que fue La Habana durante la república.

Frase del día.

“No me siento un contrarrevolucionario, ni disidente, ni anexionista. Al contrario, (soy) una persona que tiene sus criterios y los vierte, y lo hago por intentar mejorar mi país”, añadió.

Pedro Pablo Oliva.

En El Nuevo Herald.

Voy a responder a algo que me dejó un comentarista que dijo que sacar un machete en una azotea era un acto desesperado, como hizo el esposo de Sonia Garro, cuando le golpearon a su mujer y la metieron presa, entonces, me digo yo, que la Guerra de Independencia fue una sucesión de actos desesperados, como el de José Martí, por ejemplo, que le costó la vida. Pues yo prefiero esos actos desesperados, a estos actos de vileza, babosos, y entreguistas, a la dictadura que lo que le ha quitado son sus privilegios. Otro lloriqueón más.

El acto más descarado, pendejón, e infame, es que maltraten a tu mujer, y cites al agente castrista que la golpeó para conversar amistosamente. ¿O ya nadie se acuerda de eso?

Según me comentan, por culpa de este señor, de Pedro Pablo Oliva, botaron a varios estudiantes de la Escuela de Arte, y al parecer fue chivatón en una época en la que merodeaba el Taller de Antonia Eiriz.

Un Nobel para Arnoldo Varona (Y para miles de ex presos políticos). Por Esteban Fernández.

UN NOBEL PARA ARNOLDO VARONA

(Y para miles de ex presos políticos)

Por Esteban Fernández

Al cumplir 52 años de enemistad, de odio, y de un profundo estudio de la tiranía castrista y de los métodos de lucha contra el sistema perverso  implantado en mi país yo debía ser – y me creía ser- un verdadero experto en la materia.

Pero últimamente estoy llegando a la conclusión de que no  entiendo absolutamente nada sobre la situación interna de mi nación. Aquello se ha convertido ( producto  de un trabajo maquiavélico de la maquinaria oficial) en un “arroz con mango imposible de tragar y de digerir”.

Explíquenme algo porque yo me estoy brutalizando demasiado: Si una joven cubana- en este caso Yoani Sánchez- escribe veladas criticas contra el gobierno castrista y recibe premios honoríficos y  en efectivo, computadoras y celulares, obtiene fama internacional y hasta tiene permiso para reunirse con un ex Presidente norteamericano ¿por qué  millones de cubanos no hacen lo mismo? ¿Será que ella y unos cuantos más tienen Patente de Corso y los demás no?…

Que alguien me aclare el motivo por el cual muchos cubanos del exilio ponen a un cubano llamado Guillermo Fariñas- que nunca le ha tirado ni un hollejo de naranja al castrismo- a la altura del Titán de Bronce Antonio Maceo. ¿A santo de qué?

Yo les pregunto a todos los que me leen: ¿Saben ustedes quién es Arnoldo Varona? No, muy poquitas personas saben quién es Arnoldo Varona. Muy sencilla la respuesta: Arnoldo cumplió más o menos los mismos años de prisión que Oscar Elias Biscet. Los que conocen a Varona (Fundador de La Voz del Presidio Cubano) saben que ha batido el cobre contra la tiranía por 50 años. Mi pregunta es: ¿Por qué casi nadie conoce a Varona y nadie pide un Nóbel de la Paz para él?

Mi confusión es tan enorme porque YO SI CONOZCO MUY BIEN VARONA. Al que no conozco ni un poquito es a Biscet. ¿Estoy criticando a Biscet? De eso nada, como voy a criticar a quien no conozco en lo absoluto, ni sé cual era su vida ni sus actividades cuando tenía 15, ni 20, ni 30 años. Para mí el doctor Biscet es simplemente un ENIGMA. Y que conste que Varona es sólo un ejemplo entre miles de ex prisioneros cubanos que cumplieron ¡hasta 30 años de cárcel!.

Me dan la lista de los actuales disidentes y NO CONOZCO A CASI NINGUNO. ¿Son buenos, son malos, son regulares? Que sé yo. En realidad sólo son conocidos en la cuadra donde viven o vivían. ¿Yo los ataco? No, líbreme Dios de esa barrabasada. Ni  los critico ni los aplaudo. Simplemente  no sé quienes son. A lo mejor uno de ellos es el nuevo José Martí, y a lo peor es el próximo Carlos Serpa. Son una verdadera incógnita.

Y para confundirme más existe una pléyade de compatriotas en el exilio ( a quienes tampoco conozco porque en su mayoría no participaron en la lucha bélica contra los Castro) que de buena fe nos regañan cuando ponemos en tela de juicio cualquier actividad dudosa  dentro de nuestra nación.

Y para colmo de males a cada rato (algo fríamente calculado por el enemigo) sacan a la luz pública a un agente de la Seguridad del Estado dentro de las filas de los que muchos en el exilio consideran héroes nacionales.

Hoy en día no sé quién es quién  dentro de los miembros de la resistencia interna. Estoy tan confuso y ofuscado que me levanto todos los días pensando que al leer El Nuevo Herald  voy a ver la foto de algún disidente con  la chaqueta de Ministerio de Interior manifestando “lo mucho que sufrió disfrazado de gusano por varios años”.

Por lo tanto, vuelvo a parafrasear la frase de Sócrates: En cuanto a Cuba solo sé que no sé nada.

(Amabilidad del autor).

Aleida Guevara profana la imagen de José Martí, y la de toda Cuba.

Dice que ese es su pueblo. El pueblo cubano sólo se pertenece a sí mismo. Esta descarada hija del argentino terrorista y asesino Che Guevara viaja como le da la gana, gastando el dinero del pueblo cubano, y profanando la imagen de Cuba y la de José Martí. Miren este descaro insoportable que no debemos aceptar:

Gracias a Chocolatico Pérez.

Perros hueveros contra Damas de Blanco.

Ayer, día en que se cumplió el primer aniversario del asesinato de Orlando Zapata Tamayo, las Damas de Blanco, lo que queda de ellas, porque otra parte fue desterrada junto a sus maridos, por el Coronel, digo, el Cardenal Ortega, bajo órdenes de los Chacumbeles, intentaron protestar en contra del régimen. Lo hicieron, pero también aparecieron 200 perros hueveros (con perdón de los perros) a hacer lo de siempre: obedecer órdenes de la dictadura, y así fueron a gritar improperios en contra de las mujeres. Que si esta calle es Fidel, que si no las queremos, que si que se vayan, y todo el tralalá que ya conocemos desde hace 52 años hasta la fecha.

A mí me tocó vivir eso en varias ocasiones, una de ellas cuando Mariel, que porque no me dio la gana de participar en la manifestación castrista frente a la Oficina de Intereses me entraron a golpes y a halones de pelos cuando iba en dirección contraria por el Malecón hacia La Habana Vieja, de regreso de la casa de una amiga a la mía; yo llevaba un torniquete hecho, con aquellos pañuelos de hilitos dorados, y de buenas a primeras alguien reparó en mí, que, por curiosa cogí por el Malecón, pero que iba en dirección contraria a la marcha, como ya dije, y gritó; “Miren, ¿a dónde va esa?” Y por más que quise volverme invisible, transparente me fueron p’arriba, me arracaron el rollo de talco Brisa con el que alisaba, todavía más, mi pelo, los ganchitos, el pañuelo que hicieron trizas, y mechones de pelo, y hasta galletazos cogí, pero ellos también cogieron que yo no soy manca ni coja. Otro mitin de repudio, pero este más fino, me tocó cuando me botaron de la universidad, y otro también muy de alcurnia cuando quité un retrato horrendo de Chacumb I para colocar una paloma de Picasso en una de las oficinas de la UNASCO, digo, la UNESCO. Lo de la UNASCO es de Reinaldo Arenas. Así que conozco de estos actos de repudio, los que también le dieron a mi madre cuando decidí empezar a dar declaraciones a la prensa hace quince años, desde mi exilio. Esos mítines de repudio hicieron de mi madre una mujer temerosa, que inclusive cuando salía aquí en París conmigo se la pasaba murmurando cada vez que hablaba de “allá”, y mirando detrás de ella constantemente a ver si nadie nos perseguía, y cuando alguien caminaba detrás de nosotros había que apurar el paso, y cruzar a la acera de enfrente.

Ayer, entonces, hubo de nuevo mítines de repudio en La Habana, al parecer tiraron huevos, como cuando Mariel, de ahí, que yo los llame hoy “perros hueveros”, con el perdón, reitero, de los perros. Esto quiere decir que en Cuba hay huevos hasta para botar, y si hay huevos, debe de haber gallinas, y si hay gallinas, entonces hay carne de pollo, y todo eso debe de andar muy abundante cuando, repito, lo lanzan contra seres humanos indefensos. Bien, entonces, volvemos a lo que he dicho tantas veces: no debemos mandar ni un céntimo más para Cuba. Ellos tienen de todo, están llenos de huevos, de gallinas, de gallos, de pollos, así que para qué seguirlos manteniendo.

Lo bueno de este video que tan generosamente me mandó Melekiop, es que en él veremos los rostros descompuestos del fascismo. Son los rostros del conmunismo, del castrismo, del fascismo. Y si en lugar de huevos les hubieran entregado fusiles y les hubieran dado balas hubieran tirado con mayor encono, todos esos que ahí se encontraban son asesinos en potencia, en nombre de su Fidel y de su Raúl. Son gente siniestra, van mal vestidos, les faltan las muelas y los dientes, se les nota la fealdad y la suciedad de alma por encima de los andrajos que llevan, y además lanzan huevos, muy a su pesar, porque estoy segura que muchos de ellos estarían pensando: “le zumba que yo tenga que tirar estos huevos cuando tengo un hambre que estoy cruza’o y preferiría comérmelos fritos (si hubiera aceite), o en una gruesa tortilla de cebolla y de papas (si hubiera cebollas y papas)”. Pero no, ellos están condenados a ser unos perros hueveros, van al mercado, huelen los huevos que les entregan, y no se los pueden comer, deben tirarlos, porque el dueño de los huevos, Fidel, que es el dueño de la calle -según ellos- les ha prohibido comérselos, y obedeciendo órdenes deben lanzarlos contra mujeres indefensas en lugar de comérselos. Estas mismas gentes no pasará ni una década y los verán declarando en María Elvira Live o en A Mano Limpia, argumentando que ellos no sabían, que a ellos no les dijeron, etc, pero ellos no son peores que los Padura, Guerra, Paz, tiens!, Gutiérrez, Barnet, Fernández, y un largo etcétera de intelectuales comprometidos con el régimen.

Prosigamos, ¿salió algún vecino a defender a estas mujeres? ¿Vimos a alguien estallar de ira ante semejante abuso? No, todos callaron, se trancaron en sus casas, cerraron puertas y ventanas, se amordazaron gustosos ellos mismos, y a fisgonear por entre las persianas, o si los cogió en la calle, siguieron de largo, mientras silbaban una melodía. Recuerden que. como en una película de Fernando Pérez, para los cubanos la vida es silbar. Entonces, me pregunto ¿merece la pena que nosotros, que hemos resuelto nuestros problemas, que vivimos en libertad y en democracia, estemos pidiendo libertad y democracia para esos perros hueveros? No, esa gente es una parte del pueblo cubano, no toda, me dirán ustedes, y yo lo sé, pero otra gran parte se quedó en silencio, y por lo visto, son muy pocos los que salieron ayer a protestar en las calles cubanas, un puñadito aquí, otro allá…

Silvio Rodríguez pide, por otro lado,  no sé qué mierda gratis a Google, porque tiene miedo que le quiten el negocete de Abdala (hay que ser muy avaricioso y retorcido para nombrar un estudio de grabación con el título de un poema de José Martí, y es que Rodríguez siempre ha fusilado a Martí a las dos manos). Mientras tanto nos enteramos de que los que bombardean Trípoli son pilotos cubanos castristas, los que han preparado a la armada libia, como han hecho en Venezuela, metidos en todo, como hicieron con Mengistu Haile Mariam en Etiopía, Mengistu, señores, que lanzaba bolsas de sangre durante sus discursos, así amedrentaba al pueblo, y así acabó con ese país. Sí, cada cual tira lo que tiene, Mengistu lanzaba bolsas de sangre, 52 años más tarde los cubanos lanzan huevos, porque por sangre ya lo que les queda es horchata batida con clara de huevo, o sea merengue de horchata en las venas.

Ayer yo me encontraba sumamente entristecida. ¿Saben qué? Hoy me levanté y me tiré yo misma -es lo único que suelo tirar aquí en París, porque aquí las manifestaciones en contra de la embajada castrista están superprotegidas por la policía francesa, perdón, lo que está protegida es la embajada, de nosotros- de a lleno en mi nueva novela, y escribiendo me olvidé de todo, entré en ese mundo donde sólo importan la vida y su misterio, el que nadie me puede arrebatar, y donde cada vez que aparece un olor a huevo yo lo sustituyo por Encre noir (Tinta negra), de Lalique, que es el perfume que uso ahora.

He vuelto al blog, después de trabajar como una perra, que yo también lo soy y mucho, pero en celo, que es cuando me pongo cuando escribo, y me he dicho que lo único que merece hoy que mencione con los ojos aguados es estos cuatro nombres: Armando Alejandre Jr, Carlos Costa, Mario de la Peña, y Pablo Morales, miembros de Hermanos al Rescate, asesinados por los Castro hace quince años. Todo lo demás es muela barata, y no voy a ser solidaria más que con los que han probado ampliamente que quieren ver a Cuba Libre. Todo lo demás, papití y jajajá a la jardinera, me tendrá sin cuidado. Y para los que salen a gritar ¡que se vayan!, yo les digo ¡qué se jodan!

Zoé Valdés.

Video de las Damas de Blanco agredidas por los Perros Hueveros:

La pluma de José Martí.

En el retrato, en el que él aparece absorto en la escritura de sus versos dedicados a la Eva desnuda que deshoja una violeta en el té, da la sensación de que la pluma se mueve ligeramente. Lucía recuerda un paseo por el museo, de mediodía, y el sol endiablado embrujaba a los vitrales con la luz que entraba tamizada por el polvo. A ella le fascinaba contemplar tres retratos: el de Ignacio Agramonte, el de Carlos Manuel de Céspedes, el de José Martí.

El 5 de abril de 1870, a Martí (cumplidos los diecisiete años) se lo llevaron preso a las canteras de San Lázaro, que en la época se hallaban situadas al final del Paseo del Prado, cerca del actual túnel de la Bahía de La Habana. Allí ha quedado la celda, como monumento histórico.

Hay días en que Lucía despierta y de súbito piensa muy hondo en ese José Martí tan joven, casi un niño, arrancado de su familia, acusado de conspiración, que es de lo que siempre acusan a los soñadores de la libertad. La causa que dio origen al encarcelamiento fue un intercambio de cartas con su condiscípulo Fermín Valdés Domínguez; fue por no traicionar la amistad. José María de Mendive, en el mestizaje de su familia, su madre criolla, su padre español, y en los años del presidio se asienta la clave de la obra y la misteriosa personalidad del más grande poeta, pensador, político y revolucionario de Cuba.

Una madrugada cuando todavía Lucía vivía en Mercaderes 2, no podía dormir debido a la bulla de una música demasiado estridente, baterías, guitarras eléctricas, tambores que atravesaban las paredes, provenientes del Seminario de San Carlos y San Ambrosio. ¿Qué festejaban los monjes y los seminaristas a esas horas? Se vistió y salió a caminar sin rumbo fijo por el borde del Parque de los Enamorados; sin reparar apenas en el trayecto recorrido, de repente, se halló frente al monumento que recuerda la celda circular de Martí. Lucía se estremeció y fue a sentarse en el césped húmedo, su cuerpo resbaló hacia un hueco y allí descansó, arrebujada.

Entonces apareció él, semejante a como estaba en la antigua foto, pelado al rape, vestido con ropas claras, del color de cal de la piedra, muy delgado, y la cara borrosa aunque nacarada. Ella pudo percibir la delicadeza de los pies, ahora llagados, y el grillete que empezaba en su tobillo y terminaba en una pesada bola de hierro. La joven se levantó y avanzó hacia la presencia opalada. Pero él la detuvo con un gesto firme de su mano larga y huesuda. No estaba triste, ni sentía dolor, era una figura irreal plena de amor.

Al rato se acercó un policía a pedir a la joven el carnet de identidad, la despertó con una patada en los riñones. Ella se desperezó, hurgó en su bolsillo y extrajo el documento. El policía advirtió:

-Deberá acompañarme a la Unidad. Es raro, me parece conocer ese nombre de Lucía Jerez, tal vez alguna delincuente a quien tenemos fichada.

Ella contestó airada que no iría a ninguna estación, que no había hecho nada malo; mintió con el argumento de que se había quedado dormida, que sólo esperaba a unos amigos con quienes se había dado cita. El policía vaciló, pero se acordó de que había quedado con un colega para cobrar un dinero por un decomiso de cocaína que el otro había revendido y la dejó partir.

Podía jurar que Martí se le había aparecido antes de la estúpida interrupción del policía. Ella no apreciaba mucho al Martí político que obligaban a estudiar en la escuela; consiguieron empachar a los estudiantes con las consignas patrióticas martianas traídas por los pelos y fuera del contexto en que habían sido expresadas en su momento. Lucía prefería al Martí de los Versos Libres o los poemas eróticos; también apreciaba sus textos de viajes, el epistolario. El descubrir su pensamiento sin recetas dirigidas inoculó en ella inquietudes jamás resueltas. En la sencillez de Martí radicaba su misterio, y su espíritu generoso lo condujo a idealizar un país.

Lucía regresó cabizbaja al cuarto de Mercaderes. Estaba enamorada de un hombre que siempre justificaba su perenne ausencia con pretextos banales; pasaba la mayor parte del tiempo sola, escribía en un diario, leía libros prohibidos. Subió la escalera de puntillas sin querer hacer ruido. En el fregadero colectivo la pila goteaba eternamente. El cuarto del pintor Julián Marea se hallaba iluminado. Al pasar junto a su puerta, ésta se abrió, y el pintor sonrió frente a ella, con el torso descubierto, desnudo de la cintura para arriba a causa del intenso calor.

-No puedo dormir por culpa de este maldito verano que no se acaba nunca -se lamentó con voz cansina- Pasa, te invito a tomar un té, o un café. No tengo agua fría. Agua bomba es lo que puedo ofrecerte.

Ella se decidió por el café, bien azucarado y más prieto que la noche. Hablaron de cualquier tontería. Luego Marea le confesó que veía espíritus, y que en el cuarto del abogado había presentido a Juan Gualberto Gómez mientras preparaba la Guerra del 95, acompañado de José Martí. Era un dato cierto, ellos se habían reunido en ese mismo edificio, antes un convento, y precisamente en el cuarto habitado ahora por Lucía, para una nueva y definitiva conspiración.

-Dicen que fue en mi cuarto donde conspiraron -añadió ella.

-Sí, sí, pero también estuvieron desplegando mapas ahí, donde ahora vive el abogado.

Julián Marea y Lucía Jerez se despidieron con naturalidad, convencidos de que los fantasmas los espiaban. Aunque ella no le había dicho nada al pintor de la aparición que había tenido en sueños. Llegó a su cuarto, la fiesta del Seminario había cesado. Era casi el amanecer.

En el cuarto no había ventanas, apenas un ojo de buey que ella había aprendido a tapar con un cojín para que, cuando durmiera durante el día, la luz no rompiera la deseada oscuridad. Lucía se tiró deshecha encima de las sábanas perfumadas con jazmín. Su madre viajaba al Cerro a buscar jazmines y a falta de jabón restregan la ropa con flores.

El padre curaba sus llagas. La madre había ido a verlo también y lloró amargamente, aún apretaba sus manos, rogaba a dios que le diera fuerzas para contener su ira delante del hijo. Las manos del padre colocaron almohadillas que doña Leonor había cosido con la intención de separar los hierros de las heridas purulentas.

Comió un poco, no pudo más, porque el sufrimiento de sus padres le cortaba el apetito. Ellos se marcharon entristecidos, y él apreovechó que le quedaba una hora de descanso. Fue a tirarse en un hueco de la tierra, hacia donde resbaló su enjuto cuerpo. Los párpados se cerraron y engulleron su alma y toda esa pesada realidad en un sueño muy hondo.

Entonces reapareció en una ciudad cuya arquitectura distaba mucho de la de su época. Era un joven inteligente y enseguida se dio cuenta de que había viajado al futuro. Estudió sus piernas, aún andaba adolorido, y arrastraba grillete. Se avergonzó de lo empercudido que se veía y sacudió su cuerpo como pudo del polvo de las canteras. Sin embargo, el dolor de las heridas se fue atenuando y advirtió que se hallaba en el mismo sitio donde lo habían metido preso. Sólo que alrededor de su celda se erguían extraños edificios; en una esplanada se alzaba una estatua ecuestre, y a sus pies descansaba una muchacha unos pocos años mayor que él, dormida en posición fetal, que es la posición de los perseguidos. Ella abrió los ojos, seguramente asustada ante su presencia. “No -se dijo-, no tiene miedo. Pero me conoce, aunque yo no a ella.”

La joven se levantó, extendió la mano, hizo un gesto como para aproximarse a él, pero él se lo impidió con otro gesto de la mano demasiado imperativo. Los focos de luces potentes de una guagua hirieron sus pupilas, nada acostumbradas a este tipo de extraña maquinaria. Cayó fulminado. El militar español lo despertó de una patada en los riñones, debía apurarse y regresar al trabajo forzado de las canteras.

Las campanadas de la Catedral tocaron las tres de la tarde. El cuarto estaba invadido por el humillo azul de un tabaco. Alguien observaba su desnudez mientras fumaba a corta distancia de ella. El desconocido había quitado el cojín del ojo de buey, pero Lucía no consiguió identificarlo, el halo bañaba la silueta a contraluz. Garabateaba sobre un papel y la pluma de oca temblaba en su mano.

Zoé Valdés.

De mi libro Los misterios de La Habana. Editorial Planeta, 2004.

Pueden leer también Mujer de Martí.

Natalicio de José Martí.

Un día como hoy (hace 100 años) nació la poesía en Trocadero 162.

UN DÍA COMO HOY NACIÓ LA POESÍA EN TROCADERO 162

“Trocar, Trocadero, anapestos, trocaico, se deciden…”

José Lezama Lima

Pude haber palpado el colchón de la cuna en la que dormiste de niño

Porque entré en tu cuarto, aparecida y sombreada

Abracé el caballito de madera, allí donde balanceabas las piernas de

Los fugados hacia el muro del Malecón y las catilinarias

Desbocadas en la boca del Cemí

La tinajera y los dedales oyeron la melodía etrusca que yo oí

La mujer abrió el álbum de fotos y me indicó tu rostro

Eras el mismo señor      sereno de bolsillos de alforjas

y yo la misma niña detrás de los ojos almendrados

Tirándote migajas desde el Parque de los Enamorados

Después hecha un ovillo a los pies de la estatua de José de la Luz y Caballero

La mujer sorda subió su cuello de encaje el día en que te entregó el

Cake por tu cumpleaños de parte de su hijo

Ella fumaba igual que tú tu tabaco     lo de ella era el cigarrillo

entre los labios violetas y la ceniza terca

Regada sobre la pechera de su blusa de hilo blanca

El dios Neptuno de la calle Empedrado movía los brazos

De piedra y humo y pergamino

Imperceptiblemente nadaba y el océano se retenía en un ojal

De aquella camisa que le gustaba a María Luisa con pétalos

en los entresijos y dobleces    y piedras celtas    y alpiste

En el Boulevard Bourdon donde se sentaron Bouvard y Pécuchet

Evoco tu nacimiento y tu respiración embalsamada en aceites

Pomadas hierbas en las manos de Baldomera-Baldovina

Mira, mira, el canario abatido en los guayabales

Barnizo con alquitrán la viga que sostiene el techo del cuarto

El padre Gaztelu escribe aquel poema extraño en el Seminario

de San Carlos y San Ambrosio    y me entrega el manuscrito

una vez archivado en su tetilla izquierda

y se difuminan sus greñas teñidas con azul de metileno

al papel carbón de Ramón y el monaguillo

Abajo te espera para conducirte a la iglesia de Bauta

Juntos vuelven a abrir el capó del vehículo

lo que se convierte en un juego infantil entre todos esos poetas

de los orígenes del exilio y de la duda cartesiana

O la palabra pascaliana

Tu casa era un burujón de cartas, una montaña de libros, y cuadros

Y versos de leche

A relieve en una pared húmeda y carcomida por los ratones  y huracanes

Y las cucarachas a las que les leías Fragmentos a su imán

O describías a Eloísa tu Inaca Eco Licario

Hubo además alacranes analectas del reloj sombríos cataclismas

Enervantes rapsodias y un ampollado bolero de Ravel,

Demonios de Paul Claudel, Satie y la cruda belleza de Béla Bartóck

Sumidos en la lectura de Marcel Proust cuya melodía salpicaba ciruelas

Los diablillos sonreían   echaban a andar en puntillas

Aún resuenan sus pasos en los travesaños

Palmaditas de jardines donde las muchachas se pasean a horcajadas

Encima de los cisnes          amazonas escarmentadas cinceladas

En oro y canela           ecuaciones melancólicas trajinadas

Repentinas y drogadas con cianuro y almidón

Naciste y contigo la virgen por fin tuvo a su poeta

Eras el padre de su hijo    y también su hijo    y ella sabía

Que sólo huyendo de tu deseo podía aplacar tu sed

Y ella anudar su latido con un trago de absenta

Entonces colocó la túnica azul encima del espasmo

Del pecho congestionado por el asma que te hizo escribir

Como un dios atareado en soplar nubes

En medio de un paraíso de excrementos

Como el vidriero veneciano creador del frágil destino de Marco Polo

Yo estuve allí donde el suelo se hunde y el cenicero de Murano

Sobrevivía a tus atuendos de cazador de fábulas

Yo hundí el dedo en el tokonoma y en el corazón del pájaro

Que revoloteaba en el pasillo, entre los manteles blancos

Tendidos al sol, abrumado por la demasiada penumbra

De la noche que describías como un lapislázuli

Moldeado y pulido por la sombra

Licuados mis dedos mojaron las cartas del joven machetero

Que te escribía admirado desde lo más recóndito

De aquel campo cañero y que ansiaba conocerte mientras

Los demás se empecinaban en manchar lo que significaba

Que hubieras nacido entre columnas salomónicas

Envuelto en el zurrón de zafiro de la poesía

Durante más de treinta años te he escrito cartas

Poemas apenados dramas arrepentidos

Y toda suerte de escritos declaraciones bromas seriedades

Llantos carcajadas enfermedades amoríos traiciones

Durante más de treinta años he presentido

Que frecuentabas adolorido la carne porque eres el poeta del deseo

De la imago del conocimiento más que de la sabiduría

Eres el maestro de la nada que es sólo la nada

Lo que pudiera interpretarse como que en Cuba sólo hay dos José

Que murieron asesinados por esa misma nada obscena

José Martí y José Lezama Lima

Durante más de cien años los he esperado a ambos

Sobrecogida entre sueños nebulosos y atribulados

Sofocada mientras empinaba aquellos versos de Mallarmé

O los preferidos tuyos de Rimbaud:

Oisive jeunesse à tout asservie

Par délicatesse j’ai perdu ma vie…

Zoé Valdés. 19 de Diciembre del 2010.

Béla Bartók:

Dos sonetos de Reinaldo Arenas.

Escogidos de su poesía completa publicada en Lumen.

 

¡NO, MÚSICA TENAZ, ME HABLES DEL CIELO!

 

¡No, música tenaz, me hables del cielo!

José Martí.

 

¡No, música tenaz, me hables del cielo!,

donde es obligación cavar la tierra.

No creo que exista tal consuelo

donde sólo es vivir perenne guerra.

 

Pues quien del horror ya corrió el velo

sabe que sólo horror el mundo encierra.

Inútil es tu canto, ardor y celo:

oigo la última puerta que se cierra.

 

Y es tanto el estupor de ese chasquido

que la voz más audaz ya se resiente

a su ruido seco, su mortal estruendo,

 

y hasta el más musical de los sonidos

ante tal algarabía de batientes

su rumor también va enmudeciendo.

 

(La Habana, 1971).

 

 

 

EN OSCURA PRISIÓN VOY NAUFRAGANDO

 

En oscura prisión voy naufragando

mientras me evado de diez mil prisiones,

cada paso que doy lo doy pensando:

menos que esto ha costado paredones.

 

No más soñar, no más canciones;

ni siquiera aquellas concebidas

o por el estertor de mil heridas

o por el azar de improvisaciones.

 

Del infierno al final vamos llegando,

cúmulo fijo de resoluciones

no por horribles menos conocidas.

 

A éste un par de medias le voy dando,

a aquél, del calzoncillo los botones.

Lo demás se acabó, era mi vida.

 

(La Habana, 1973).

Raúl Ortega y Jaime Castro se agradecen mutuamente.

RAÚL ORTEGA Y JAIME CASTRO SE AGRADECEN MUTUAMENTE.

El General Jaime Castro le ha agradecido al Cardenal Raúl Ortega la construcción del “nuevo” Seminario San Carlos y San Ambrosio, en La Habana. O yo me estoy volviendo loca o Aquella Isla de Basura va más a la deriva de lo que podíamos suponer, tal como la describiera Reinaldo Arenas en El color del verano, embrujada y decrépita, pero que yo sepa el Seminario estaba construido hace rato, aledaño a la Catedral de La Habana. Inclusive, como yo viví durante bastante tiempo en un cuarto de la calle Mercaderes número 2, puedo asegurarles que una de las paredes de ese cuarto, donde se decía que se habían reunido Juan Gualberto Gómez y José Martí para fraguar la guerra del 95, daba justo al Seminario. Sin embargo, resulta que ahora dicen los generales y cardenales (doctores ya no hay en la isla, la mayoría están de taxistas y los otros abrieron consultas –médicas, y también políticas- en Miami) que hay que construir el Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Será que se habrá derrumbado durante uno de esos ciclones que nos manda el imperialismo yanqui, digo yo…

Un cardenal, perdón, un general de la iglesia católica, da las gracias a un general, digo, a un cardenal del comunismo, que ha asesinado a más católicos que los que uno se pueda imaginar, y todo a consecuencia de que le dieron el permiso para la construcción de un Seminario. Yo creía que el clero dependía solamente del Vaticano, ahora veo que en Cuba, depende del VatiConsejoDeEstano. Así las cosas, el general, ¡me cachis!, el cardenal Castro, le ofrece esa posibilidad al general eclesiástico, en pago por haber ayudado a desterrar a más de doscientos cubanos. El negocio es redondo, así es: Destierro por Seminario, o a la inversa.

El general Jaime Castro, si es que realmente cree en Dios, lo tendrá muy crudo para entrar en el paraíso, cielo, o como se le llame; pero, claro, más duro lo tendrá el cardenal Raúl Ortega, por mucho que haya estudiado con los jesuitas, porque nadie le quitará los muertos de encima, y mucho menos el cambalache de seres humanos. Espero yo que el negocio de te doy tantos presos a cambio de seminarios no se extienda hasta los dominios celestiales.

Hace años vi a un loco, junto a la catedral de Notre-Dame, con un sombrero donde tenía escrito Cristo-Castro. En aquel momento, primero me enfadé (en realidad me encabroné, pero hoy quiero pasar por bloguera fina, y políticamente correcta), después me reí, y seguí de largo. Pero hoy lo hubiera felicitado por poseer semejante luz larga y haber visto en lo que los Castro se convertirían, y lo que un representante de Cristo aceptaría de devenir: un payaso del castrismo. Únicamente para que le permitiesen construir otro bayú, perdón, otro seminario, ¿o el mismo?

Zoé Valdés.

Gracias a Jesús Monaguillo Espín por el video.

 

Presidente Marco Rubio en el 2012. Por Esteban Fernández.

por Esteban Fernández

PRESIDENTE MARCO RUBIO EN EL 2012 ©

Solamente en broma les digo que: ¡Ya desde ahora estoy apoyando la candidatura de Mark Blonde para Presidente de EE.UU. en el 2012 !… Mark Blonde, según mi traducción sacada de libro de Jorrín, es nada más y nada menos que  MARCO RUBIO  en Inglés. El recién electo Senador Marco Rubio es un  brillante joven cubano-americano que acaba de ganar las elecciones abrumadoramente en Florida.

¿Qué en el 2012 él llevará muy poco tiempo en el Senado? Si eso lo dice algún Republicano tendremos que aceptarlo, pero que no se atrevan  ni a chistar en ese sentido los Demócratas y liberales que todavía estén contentos con haber elegido al tipo con menos experiencia en toda la historia norteamericana para dirigir los destinos de esta nación.

Desde luego, yo no conozco a Marquito (¡Oh, qué alegría tener aquí a un Presidente al cual podamos llamarlo cariñosamente Marquito!). Y no tengo la menor  idea de qué clase de Presidente será pero de lo que estoy completamente seguro es de que  la CASA BLANCA sería un  lugar muchísimo mejor.

¿Ustedes no han notado lo frías que son las Navidades en la Casablanca? Bueno, con Marco Rubio de  Presidente ya desde las ocho de la mañana del día 24 el olor a lechón asado se va a sentir hasta finales de la avenida Pennsylvania.

De buena tinta yo me he enterado que la jefa  de la cocina se llamará  Ñica. Y ya me parece estar escuchando a Ñica gritando: “¡Caballeros, no fastidien. Échenle más mojo a la yuca!”…

El Presidente escogería a los mejores cocineros  y loncheros que hay en Miami, los que sean campeones haciendo los sandwiches cubanos en la sagüesera y les daría trabajo en la Casa Blanca. ¿Ustedes pueden imaginarse una reunión de Presidentes, todos almorzando, y ver que cada uno de ellos tiene delante una media noche y una Malta Hatuey? Y de pronto se escucha a Ñica gritando: “¿Quiénes quieren majarete y quiénes un trozo de dulce guayaba con queso amarillo? Ñiquito quiere un pan con timba”.

Ya, desde ahora, Carlos Fandiño le pidió permiso a José y Pedro Gaviña, para enviar miles de latas de Café La Llave para Washington D.C. Ya Franklin Denis fue autorizado para llevar una rastra llena  de cajas de “cuban coffee” para la Casablanca.

A mí me parece estar viendo lo bravo que se pondría Rubito cuando se entere que su primo que vive en Hialeah metió un cochino vivo en la Casablanca y con un enorme cuchillo en la mano lo intentaba introducir, con malas intenciones, en una bañadera. Sinceramente, después de la caída de los Castro, el segundo sueño dorado mío es poder ver por la televisión una fiesta en la Mansión Presidencial y observar al Presidente vestido con guayabera de hilo, rodeado de campesinos  de monte adentro con guitarras y claves tocando  y cantando puntos guajiros cubanos.

Sorprendidos se quedarán muchos cuando vean que un camión llega a la White House y comienzan a bajar unas enormes cazuelas de esas especiales para hacer arroz con pollo a la chorrera. Y no crean que todo va a ser cubano, estoy seguro que en algunas reuniones de altura van a sonar unas suculentas paellas enviadas por Pepe De Vivar de El Colmao de Los Angeles.  ¡Qué alegría cuando la Primera Dama proponga que en todas las escuelas del país les den a los niños papas rellenas, fritas, croquetas y pastelitos “refugiados”.

Eso de ver al Presidente hablando desde la Oval Office a la nación y notar que detrás de él tiene una enorme foto de José Martí es más que suficiente para yo poder morirme tranquilo.

¡Ave María! Y cuando le pregunten: “Sr. Rubio ¿qué va a hacer usted con respecto a las contiendas de Irak y Afganistán?” Y responda: “Antes de una semana suspendo esas dos guerras. La aviación va a bombardear la Base de San Antonio de los Baños, la Infantería de Marina estará  en la Bahía de La Habana lista para desembarcar, y le recomiendo a las Fuerzas Armadas Cubanas que corran más rápido que Fortún y Juantorena”.

(Gentileza del autor).